viernes, 28 de mayo de 2021

Los mayores responden al acompañamiento telefónico de nuestros voluntarios

 


Pepe Ruz se ocupa de coordinar al equipo de 30 voluntarios que está acompañando a los mayores dentro de los programas que llevamos a cabo con el Ayuntamiento de Málaga, 'La Brújula de la Esperanza', y la Diputación Provincial. El pasado miércoles tuvo la oportunidad de explicar en Canal Málaga Radio como están desarrollándose estos programas de atención a los mayores para prevenir los efectos de la soledad en su salud física y mental.

Ruz explicó que son unas 150 personas las que están inscritas en el acompañamiento telefónico de nuestros voluntarios, la mayoría de ellas mujeres. "Nos resulta muy gratificante este servicio porque las personas se sienten escuchadas y se abren por completo", detalló.

Durante su intervención en el programa que coordina nuestro compañero Manuel Montes, periodista y orientador en el Teléfono de la Esperanza, Pepe Ruz destacó que los mayores que residen en pueblos pequeños responden a las llamadas de los voluntarios entrando con fluidez en una conversación, mientras que a los residentes en Málaga capital "tienen resistencias porque no creen que pueda haber personas que ayudan a mitigar la soledad". 

Los mayores se inscriben en el programa 'La Brújula de la Esperanza' derivados por los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Málaga y las ONGs Fundación Harena y Cruz Roja.  Juan Sánchez, presidente del Teléfono de la Esperanza, recordó que parte de los mayores, la mayoría también mujeres, mantienen un encuentro en nuestra sede cada semana.


Os dejamos el audio completo con el programa 'Estamos a tu lado' del 26 de mayo

https://bit.ly/3bZgioS





martes, 25 de mayo de 2021

5 recomendaciones para acompañar a mayores desorientados


Desorientación en ancianos


Fernando Albuerne López

Psicólogo y voluntario del Teléfono de la Esperanza

«M» se arranca a hablar: una torrentera sin más lógica que el sentimiento, el intuirse depositaria de una historia que contar. Casi no recibe visitas, pero imagina visitantes. Perviven miedos de siempre, acampan viejas querencias, ahora deformadas y fantasmas de inusitado realismo.
La confusión gana terreno, y su pensamiento se disuelve vertiginoso. Pero también la alegría salta a sus ojos, la sorpresa a su cara, la gratitud a sus besos. En lugar esencial, sus rezos: reza sola, a su ritmo, y con los suyos, al compás posible: cada día más breve, más inocente, más menudita. La vida declina implacable y a la vez mansa. Recoge la familia los últimos retazos de su existir: como nunca abre su “libro” y les permite mirar, escuchar, sentir. La inocencia ha regresado, ya definitiva.

Tiempo privilegiado para acariciar su candor de nueva niña, lista para viajar a la otra orilla, persuadida que un gran amor le espera, aunque a veces le impresione doblar la esquina.
¿Qué hacer cuando, soltando amarras, los mayores avanzan mar adentro entre la niebla?

Se alejan apenas viéndonos, hablan sin casi conocernos, extienden su mano sin sujetarnos, aunque acaso tratemos de retenerlos.
No conozco otro idioma que el del corazón, otra lógica que la del amor, otro lazo que la libertad. Es hora de acompasarse a su paso más que empeñarse en ubicarlos en el aquí y ahora; de acoger sus sentimientos más que pasarlos por el filtro rígido del raciocinio; en sentirlos más como sujetos que como objetos pensantes; acompañarlos como personas y no solo cuidarlos como enfermos. Sugiero ahora algunas indicaciones para mantener una buena comunicación con nuestros mayores.
1. Siéntese frente a él/ella, a su mismo nivel: captará mejor su atención y le dará seguridad; escúchele con los ojos intensamente (el lenguaje no verbal nos desvela más que el verbal).

2. Llámele por su nombre, háblele suave y pausado, hágalo como al adulto que es, sin paternalismos (no comprenderá la letra, pero lo que es la “música”…).

3. Gesticule sin brusquedad, que palabra y ademán coincidan, muestre tranquilidad, no tenga prisas (acompañamiento y cuidado caminan por las veredas del sosiego y la parsimonia).

4. Acarícielo, tóquelo (el tacto alcanza donde otros registros no llegan), según él/ella lo acepte; no discuta, dígale las cosas en positivo y evite el “no”.


5. Cuidar y acompañar. La vejez, máxime si el desvalimiento se ha instalado, es tiempo de soltar (tarea ardua para ellos), y de acompañar para quien los cuida (reto no menor). Cuidar es importante, acompañar es esencial. No todo cuidado acompaña, pero todo acompañamiento cuida. Si de verdad se hace compañía, claro. 


domingo, 23 de mayo de 2021

José Portillo habló en Canal Málaga Radio sobre pensamiento positivo, separación afectiva y su experiencia como voluntario invidente



José Portillo, orientador y coordinador de talleres en el Teléfono de la Esperanza, habló el pasado 10 de mayo en Canal Málaga Radio de su experiencia en la atención telefónica e impartiendo los talleres 'Pensamiento Positivo', 'Separación Afectiva' y el curso de introducción a la autoestima.

Portillo explicó que en el primero de los talleres ayuda a las personas a dar la importancia que tienen a los problemas, pero no más ni menos de lo que realmente suponen detallando que "los pensamientos distorsionados exageran la gravedad de lo que le pasa a las personas y les hace sufrir mucho".

Asimismo, explicó como acompaña a las personas que han vivido una separación afectiva para superar el proceso de duelo que esa situación supone, una etapa que suele ser difícil y puede ser muy dolorosa.

Manuel Montes, también orientador y coordinador del programa junto al periodista Antonio Ismael mantuvo una interesante charla con José Portillo sobre su condición de persona invidente y la forma en la que se desenvuelve en el voluntariado del Teléfono de la Esperanza al que dedica más de 15 horas cada semana. También intervino Juan Sánchez, presidente de la asociación, quien destacó la capacidad de trabajo y de adaptación constante a los nuevos retos de nuestro compañero.


                                                                  Audio

José Portillo en el programa 'Estamos a tu lado'

viernes, 21 de mayo de 2021

La charla online 'El diálogo como medio de crecimiento personal' se aplaza al sábado 22 de mayo

 



La charla online 'El diálogo como medio de crecimiento personal', que iba a impartirse mañana sábado, se ha aplazado al sábado 29 de mayo a la misma hora, es decir, las siete de la tarde.

La ruta para seguir el evento en tu móvil, tableta u ordenador es la siguiente:

1. Entrar en Google y poner de forma exacta el enlace https: //meet.jit.si/ENTREAMIGOS.TEL.ESPERANZA.ONLINE

2. Pincha el enlace y debes estar dentro. Pincha 'Entrar en la reunión'

3. Si entras por teléfono, elige la opción iniciar en la web

miércoles, 19 de mayo de 2021

Charla online de Carlos López 'El diálogo como medio de crecimiento personal'. Sábado 22 de mayo. 19 horas

 



'El diálogo como medio de crecimiento personal' es el título de la conferencia online que dará nuestro compañero Carlos López el sábado a las 19 horas. Se trata de la charla mensual del programa 'Entre Amigos', que hace un año transformó su formato presencial por el encuentro online debido a la pandemia. Carlos López es un voluntario veterano del Teléfono de la Esperanza que coordina talleres. 

La ruta para seguir el evento en tu móvil, tableta u ordenador es la siguiente:

1. Entrar en Google y poner de forma exacta el enlace https: //meet.jit.si/ENTREAMIGOS.TEL.ESPERANZA.ONLINE

2. Pincha el enlace y debes estar dentro. Pincha 'Entrar en la reunión'

3. Si entras por teléfono, elige la opción iniciar en la web



sábado, 15 de mayo de 2021

Escucha activa y respeto a los tiempos de cada persona en los procesos de duelo

 


Adriana Altube, una de las dos psicólogas que coordina el programa 'La Brújula de la Esperanza', ha estado en 'Estamos a tu lado', el programa semanal del Teléfono de la Esperanza de Málaga en Canal Málaga Radio. Dedicó su intervención al proceso de duelo, una etapa de la vida que afecta a todas las personas y que se produce por la pérdida de un ser querido, el momento de duelo más conocido, pero también cuando se pierde el amor de una persona o incluso un trabajo muy querido en la tratectoria de quien lo pierde.

Nuestro compañero Manuel Montes y Adriana Altube abordaron como la pandemia ha provocado que muchas familias no puedan despedirse de su ser querido con el proceso normal de despedida de los velatorios. La psicóloga destacó una serie de factores que determinan como la persona afronta un duelo, como son el nivel cultural, la red social, la economía de la que dispone, los recursos personales y la edad.

Juan Sánchez resaltó la labor de acompañamiento que los voluntarios del Teléfono de la Esperanza hacen con las personas en duelo empleando el poder sanador de la escucha activa y respetando los tiempos de cada uno.


Os dejamos el audio completo con el programa dedicado a los procesos de duelo:   https://bit.ly/3bomPZC



martes, 11 de mayo de 2021

Escucha, acompañamiento y presencia, los tres elementos de la sanación


 José Miguel Arocena, orientador

José Miguel Arocena ha desarrollado una carrera de más de 40 años como médico especialista en Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del Dolor. Desde hace unos años dedica parte de su tiempo al voluntariado del Teléfono de la Esperanza donde cubre turnos en el departamento de Orientación y coordina cursos. Arocena participó en el espacio semanal 'Estamos a tu lado' que Canal Radio Málaga dedica cada miércoles al Teléfono de la Esperanza.

Su participación en nuestro voluntariado ha sido todo un descubrimiento para él y también para su mujer y lo expresa así: "Me apunté con mi mujer y ha sido un cambio radical, directa y claramente".

En la charla que mantuvo con Manuel Montes y Juan Sánchez contó que la vocación de su vida en todos los hospitales en los que ha trabajado ha sido la de sanador. "Siempre me he preocupado por ver que puedo hacer en ese proceso de ayuda que es la sanación y ahora continuo en el Teléfono de la Esperanza. La escucha, el acompañamiento y la presencia son tres elementos fundamentales con una magia desde el punto de vista sanador que yo no podía imaginar".

El Teléfono de la Esperanza está reconocido como centro de reanimación cardiovascular dentro de la red de desfribiladores que el Ayuntamiento de Málaga está impulsando en la ciudad. José Miguel Arocena habla en el programa sobre la importancia de la intervención de la población formada en los casos en los que una persona sufre una parada cardíaca. El 60% de estos incidentes se produce fuera de los hospitales.


Audio: José Miguel Arocena en Canal Málaga Radio


Entrevista a José Miguel Arocena: "Me ha impactado el alto nivel de compromiso de los voluntarios del Teléfono de la Esperanza"

viernes, 7 de mayo de 2021

Se buscan voluntarios para acompañar a alguno de los 23.668 mayores que viven solos en Málaga

 

             Imagen de la campaña 'Cambia de programa'


Fundación Harena, una de las ONGs que junto al Teléfono de la Esperanza y Cruz Roja, trabajan en el Proyecto para la Movilización Local contra la Soledad y el Aislamiento de las Personas, ha lanzado una campaña de captación de voluntarios para que acompañen a personas mayores que viven solas en Málaga capital.

Las últimas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística revelan que en la provincia viven solos unos 60.000 mayores y en la capital malagueña ascienden a 23.668 los que pasan sus días en soledad. Esta situación de soledad se ha agravado y ha aumentado el aislamiento social a causa de la pandemia del COVID 19. 

Desde el 1 de mayo se pueden ver en las calles de Málaga soportes publicitarios con el mensaje 'Cambia de programa' en alusión a la posibilidad de que las personas que han encontrado en la televisión la compañía que necesitan amplíen su círculo de relaciones y confianza.

Los voluntarios que participen en este programa ayudarán a los ancianos con su acompañamiento afectivo y escucha activa para que protejan su salud psicológica y física.

'La Brújula de la Esperanza'

El Teléfono de la Esperanza puso en marcha en octubre de 2020 el programa 'La Brújula de la Esperanza' para paliar la soledad y el aislamiento de los mayores. Esta actuación, en la que se ha implicado un gran grupo de voluntarios, está teniendo una gran acogida. Consta de acompañamiento telefónico a los mayores, sesiones grupales 'para mayores con esperanza' en las que se abordan diferentes aspectos de la salud emocional y la vida en la Tercera Edad  y atención psicológica en los casos necesarios.

En la entrada a este blog titulada Una brújula contra la soledad de los mayores, un grupo de  mujeres y un hombre participantes nos dejaron sus testimonios agradecidos después de asistir a la primera parte del programa que duró hasta febrero:  

Una brújula contra la soledad de los mayores



La Fundación Harena busca vountarios para acompañar a las personas mayores

miércoles, 5 de mayo de 2021

La orientadora Mamen de la Torre explica como la meditación beneficia a la salud mental y física

 

                             Mamen de la Torre atendiendo una llamada


Mamen de la Torre, orientadora del Teléfono de la Esperanza, tiene mucha experiencia en la práctica de la meditación. El pasado 28 de abril estuvo en el programa 'Estamos a tu lado' que cada miércoles dedica Canal Radio Málaga a nuestra asociación y recomendó la práctica de la meditación por sus beneficios para la mente y el cuerpo.

La meditación es una técnica muy sencilla basada en la respiración que permite poner la mente en blanco y escuchar nuestro interior. Procede de las tradiciones culturales y religiosas orientales, pero también ha sido practicada desde siempre en el cristianismo. Entre las personas que meditan, se suele utilizar la expresión volver a casa para indicar que empezamos a recorrer un camino interior en nuestro ser.

Las ventajas de la meditación han sido demostradas hoy día por la neurociencia que las ha reflejado en imágenes del cerebro y en números sobre los efectos de su práctica. Meditar ayuda a observar lo que ocurre a nuestro alrededor y dentro de nosotros mismos de una manera más calmada. Además, otras ventajas de practicarla son el alivio de la ansiedad y la depresión, el aumento de la memoria, la confianza personal y la mejora de la salud emocional.



Pincha el enlace para escuchar a Mamen de la Torre en el programa 'Estamos a tu lado: https://bit.ly/3ej9i7L

domingo, 2 de mayo de 2021

Un total de 522 mayores participaron en los encuentros grupales del programa 'La Brújula de la Esperanza' para paliar la soledad y el aislamiento



El programa 'La Brújula de la Esperanza' se puso en marcha en octubre de 2020 para paliar la soledad y el aislamiento de los mayores que viven solos en la ciudad de Málaga en colaboración con Cruz Roja y Fundación Harena dentro del Proyecto para la Movilización Local contra la Soledad y Aislamiento de las Personas del Ayuntamiento de Málaga.

Un equipo del Teléfono de la Esperanza, coordinado por Aurelia González y María Mérida, ha trabajado en terapia psicológica individual, formación, sensibilización, desarrollo emocional y socioafectivo y atención telefónica. 

Las actividades se desarrollaron de forma presencial y también a través de llamadas de teléfono en el caso del acompañamiento telefónico. Los encuentros grupales son un espacio donde los mayores comentan libremente como se encuentran, se les da pautas para lidiar con la situación de incertidumbre y soledad en la pandemia y se favorece la participación de todos. Un total de 522 personas asistieron a los encuentros grupales en los que compartieron desayuno, charlas y actividades lúdicas con una gran aceptación. Los asistentes aprendieron herramientas para manejar sus emociones y realizaron actividades diferentes a las de su vida cotidiana.

Mayores con esperanza

Otro de los ejes del programa son las 'sesiones grupales para mayores con esperanza' en la que han participado 110 mayores recibiendo 154 horas de formación relacionada con los siguientes temas:

Resiliencia y fortalezas personales

Aprendizaje básico y uso del móvil

Técnicas de afrontamiento: ansiedad y estrés en situaciones difíciles

Caminando a una soledad sana

Ponle vida a los años

Cuidando al cuidador

Mindfulness

Vivir con plenitud la Tercera Edad

Trabajando la felicidad

Inteligencia emocional en tiempos de pandemia

Aprovechando habilidades sociales en tiempos COVID

Adriana Altube, que junto con Ana Ruiz es una de las dos psicólogas que atienden a los mayores, explica que "han incorporado a su día a día ejercicios de meditación y relajación. Se ha reforzado que salieran, pasearan y estuvieses activos guardando todas las medidas de seguridad".

Po otro lado, se ha trabajado de forma continua en la estimulación cognitiva y dando herramientas para cada problema concreto impulsando así la calidad de vida de estas personas.

Acompañamiento telefónico

El acompañamiento telefónico se puso en marcha para fortalecer las relaciones con las personas mayores en soledad y establecer vínculos afectivos con ellos. Los voluntarios del Teléfono de la Esperanza hicieron 1142 llamadas a personas mayores y de ellas surgieron 366 sesiones de terapia psicológica individualizada.

Adriana Altube detalla que "la atención psicológica ha sido muy demanda, especialmente a nivel telefónico. Muchas personas con miedo al COVID, con enfermedades o con problemas de inmovilidad no han podido acudir a la sede. El hecho de que pudiéramos darles atención, aun estando en casa, ha supuesto un impulso para seguir con el día a día".

Otro aspecto muy importante ha sido el de la formación, tanto de los voluntarios y profesionales que han participado en el programa como de los familiares y amigos de las personas inscritas. A los primeros se les impartieron dos talleres online asistiendo 150 personas. Para los familiares y amigos se elaboraron píldoras formativas en forma de vídeo con información sobre escucha activa, habilidades de gestión emocional, empatía y participación de personas mayores.



El programa 'La Brujúla de la Esperanza' ha tenido una gran acogida entre sus participantes como se puede comprobar en estos 9 testimonios de mayores.

Algunos de los comentarios aportados por los asistentes a las diferentes actividades:

"Es la primera vez que se han dado cuenta de que las personas mayores existen y están ahí ..."

"No te olvides de llamarme, eres lo único que tengo..."

"Prefieron que atiendas a otra persona que se que lo pasa mal y no tiene a nadie...hay mucha gente mayor sóla, y yo por lo menos tengo hijos que me visitan"

"Eres mi única esperanza, por favor no te olvides de mi..."

"Con esto, el Ayuntamiento por fin está haciendo algo por las personas mayores..."

"Qué bien que  me llames, hoy tenía un mal día y ahora lo tengo mejor..."

"Al venir a estos encuentros de personas mayores ya no estamos sólos, tenemos a otras personas..."

"A mi estas reuniones me están dando la vida, por favor, que no se terminen..."

"Gracias por llamarme, es mi único contacto con otra persona..."

"Estoy sóla, pero ahora se que hay una persona que se preocupa por mi y por lo que me pasa..."


'La Brújula de la Esperanza' ha iniciado una nueva etapa que se prolongará hasta diciembre

 

9 testimonios de mayores que participaron en 'La Brújula de la Esperanza'

jueves, 29 de abril de 2021

Esperanza Muñoz habló sobre el programa 'Entre Amigos' en Canal Málaga Radio

 

                   Una actividad de 'Entre Amigos'

                                      

Esperanza Muñoz es una veterana voluntaria del Teléfono de la Esperanza de Málaga. Desde hace varios años coordina a un grupo de voluntarias que se ocupa un sábado al mes del programa 'Entre Amigos'. Esta actividad atrae a muchas personas que buscan hacer amistades compartiendo formación sobre cuestiones de salud emocional.

En cada sesión, se imparte una charla y, posteriormente, se trabaja en grupos y se pone en común. Todo ello se realiza en un ambiente de respeto y confianza que ha hecho que grupos de amigas, parejas, personas individualmente y gente de todas las edades a partir de los 18 años, no se pierdan esta cita mensual en la que aprenden y establecen lazos de amistad.

Esperanza Muñoz estuvo en el progtrama 'Estamos a tu lado' que el Teléfono de la Esperanza emite cada miércoles en Canal Málaga Radio. 


Entra al audio para escuchar el programa completo

Esperanza Muñoz y el programa 'Entre Amigos'

martes, 27 de abril de 2021

Damos cariño y confianza en el acompañamiento telefónico a 60 mayores que viven solos en pueblos de la provincia de Málaga

 


 

El Teléfono de la Esperanza de Málaga puso en marcha en el último trimestre de 2020 un nuevo servicio gratuito que consiste en un programa de acompañamiento de personas mayores que viven solas en colaboración con la Diputación Provincial. El programa se dirige a todos los vecinos de más de 65 años de edad que residen en los municipios de menos de 20.000 personas en la provincia de Málaga.

Actualmente hay 52 mujeres y 8 hombres inscritos en este servicio gratuito al que se accede llamando al 900 92 30 92. Cada uno de ellos recibe una llamada semanal de uno de nuestros voluntarios y, en los casos que es necesario, se les atiende también por psicólogos, explica Dolores Donate, coordinadora de esta actividad. El equipo está integrado por 26 personas, una de ellas trabajadora social, y completó el seminario online 'Formación para el acompañamiento en soledad' durante el pasado mes de octubre. 

La coordinadora detalla que “la forma que tenemos de funcionar es según disponibilidad de los voluntarios y los usuarios. Se les llama, al menos, un día a la semana. Si por algún motivo algún día no es posible, por alguna de las partes, se le llama otro día. Siempre intentando que el usuario no se quede sin su llamada semanal, que esperan con necesidad y cariño”.

Los mayores tiene todos más de 65 años, si bien la edad predominante está entre los 70 y 80 años. Alguno alcanza los 93 años de edad. Residen en los cuatro puntos cardinales de la provincia, concretamente en los municipios de Mollina, Humilladero, Benamargosa, Ojén, Montejaque, Cortes de la Frontera, Manilva, Estación de Bobadilla, Valle de Abdalajis, Fuengirola, Villanueva de Tapia, Teba, Campillos y Ardales, entre otros. 

Se trata de pueblos donde sigue habiendo mucho contacto con los vecinos, pero la pandemia ha hecho que se tengan que recluir en sus casas.

Estados de ánimo

El estado de ánimo que nos transmiten es de bastante soledad, miedo, e incertidumbre. El tema laboral y económico de sus hijos y nietos también es algo que les preocupa bastante. Todo esto se ha visto agravado por la pandemia”, señala Lola Donate. Sin embargo, lo que más les preocupa es “el no poder ver a sus familias, al ser una zona rural, la mayoría tiene a los hijos fuera del municipio en el que viven. Además, algunos no tienen hijos, ni otros familiares”.

La llamada semanal de los voluntarios del Teléfono de la Esperanza se ha convertido en un acontecimiento para las vidas de estas personas. “Tienen mucha necesidad de hablar, de expresar sus sentimientos, de ser escuchados desde la empatía y el cariño. Esperan la llamada del voluntario con ilusión, han hecho un vínculo de mucha confianza y respeto”.

El hecho de que semana a semana voluntarios y personas mayores cultiven la conversación tranquila ha generado un espacio de mucha cercanía. “Nos cuentan sus historias de vida como si fuésemos familia. A mí, en particular una mujer me contó algo que dijo no haber contado nunca a nadie. Según ella, es un secreto que llevaba guardado 60 años”, revela la coordinador de este servicio de atención a mayores.

Después de que las mujeres y hombres el Teléfono de la Esperanza les escuchen activamente, estos ancianos se muestran aliviados, relajados, contentos y muy agradecidos. Los 26 voluntarios están comprometidos y satisfechos de poder paliar la soledad de los mayores de los pueblos.

“La sensación general de los voluntarios es incluso de agradecimiento porque para ellos es reconfortante cuando terminan la llamada y han visto que la persona mayor les agradece mucho el tiempo que se les ha dedicado, muchas veces sacándoles una sonrisa. Una voluntaria me llegó a decir que para ella esto le estaba sirviendo incluso como terapia y crecimiento personal”, indica Dolores Donate.


sábado, 24 de abril de 2021

Recomendaciones del psicólogo Juan Manuel Martín para hacer frente a la tristeza y la depresión

 



Juan Manuel Martín es psicólogo y voluntario en el Teléfono de la Esperanza desde el año 2000. En estas dos décadas viene dedicando su tiempo en la asociación a escuchar a las personas en la consulta, impartir talleres y formar a otros voluntarios. 

El pasado 7 de abril estuvo en el programa 'Estamos a tu lado' que el Teléfono de la Esperanza realiza cada miércoles en Canal Málaga Radio. Juan Manuel y Manuel Montes, orientador del teléfono y conductor del programa, abordaron que la emoción de la tristeza, que puede ser pasajera, y la depresión, más profunda y con una forma de tratarla diferente.

En el audio que os dejamos aquí, podéis escuchar toda la intervención en la que Juan Manuel explica la forma de abordar cada una estas situaciones que se nos pueden presentar en la vida a cualquier persona.


Audio

         El psicólogo Juan Manuel Martín en el espacio 'Estamos a tu lado'

miércoles, 21 de abril de 2021

El programa 'La Brújula de la Esperanza', dedicado a paliar la soledad en los mayores de Málaga, inicia una nueva etapa

 

                                           Una sesión de 'La Brújula de la Esperanza'

El Teléfono de la Esperanza de Málaga puso en marcha el pasado mes de marzo una nueva etapa del programa 'La Brújula de la Esperanza' cuyo objetivo es acompañar a las personas mayores de Málaga para evitar su soledad. El programa forma parte del Proyecto para la Movilización Local contra la Soledad y Aislamiento de las Personas en el que también participan las ONGs Cruz Roja Fundación Harena.

La primera etapa de 'La Brújula de la Esperanza' se desarrolló en el último trimestre de 2020 y finalizó en febrero. El nuevo periodo se ha iniciado el 1 de marzo gracias al esfuerzo de un equipo de 25 voluntarios de nuestra asociación que están atendiendo a las 160 personas mayores de 65 años que se han inscrito. El apoyo que se da a los mayores consta de la impartición de talleres y atención psicológica que se hace presencial u online.

'La Brújula de la Esperanza' está coordinado por las psicólogas Ana Ruiz y Adriana Altube. Un total de 31 mujeres y un hombre vienen asistiendo a las sesiones de terapia grupal que se desarrollan semanalmente donde se trabaja en dinámicas de relajación, risoterapia, ventilación emocional a través de la música, estimulación cognitiva, memoria, cálculo mental, lenguaje y orientación visoespacial.

La actividad presencial se interrumpió en Semana Santa reanudándose la siguiente semana con una sesión en la que las participantes comunicaron sus experiencias personales en el periodo de ausencia. "Compartieron las situaciones que les crearon malestar o sufrimiento y pudieron ver como otras personas habían vivido las mismas situaciones encontrando apoyo y consuelo entre ellas", detalla Adriana Altube.

Entre los ejercicios que las mayores llevan a cabo está el trabajo identificando imágenes, personas y otros tipos de figuras, lo que les permite potenciar su concentración mental para evitar pensamientos invasivos que les llevarían a preocuparse, perder la atención y no disfrutar de lo que hacen.


La música

Además, en la sesiones grupales, se utiliza la música como elemento para trabajar las emociones y conocer y mejor las relaciones entre unas y otras. "Hacemos dinámicas en las que trabajan los recuerdos a través de la música. Se reproducían canciones, las escuchaban y cada una compartía lo que le había transmitido en relación con su vida. Luego cada persona ponía el nombre de una canción en un papel y las demás tenían que adivinar quien era la persona que había elegido esa música", explica Adriana Altamure.

En los próximos días se pone en marcha nuevamente el acompañamiento telefónico de mayores con el fin de evitar la soledad y el aislamiento. 

El programa 'La Brújula de la Esperanza' está teniendo una muy buen acogida entre los participantes. En la entrada al blog 'Una brújula contra la soledad de los mayores', siete personas nos transmitieron lo que cada uno de ellos estaba recibiendo para su desarrollo personal.

 


viernes, 16 de abril de 2021

Darle sentido a la vida más allá de ti mismo

 

                                                https://www.enmadridpsicologos.com/


Carlos López

Coordinador de talleres del Teléfono de la Esperanza

Lo primero que debemos entender sobre la pregunta vivir con sentido es que se dirige a nosotros y que somos nosotros quienes tenemos que responderla.

¿Qué hago aquí? ¿Por qué y para qué, o para quién, estoy aquí?

Albert Camus escribió, al inicio de El mito de Sísifo, que sólo hay un problema filosófico verdaderamente serio: saber si la vida merece ser vivida. Según ese pensamiento, la vida sólo tiene sentido para un ser que toma la vida en sus propias manos, que hace de ella, de algún modo, una obra de arte.

Víctor Frankl afirma que el ser humano vive en la tensión radical de encontrarle un sentido a todas las situaciones que le obligan a enfrentarse consigo mismo. Se encuentra en un estado de tensión originaria entre aquello que es y lo que aún no es y está llamado a ser. Entre el ser y el deber ser. Alberga en sí la voluntad de realizar en su vida algo cargado de sentido, esforzarse y luchar por una meta o una misión que le merezca la pena.

Ahora bien, son muchas las personas que dejan correr la vida en un constante sinsentido producido por no saber qué hacer, ni cómo hacerlo para que los resultados sean efectivos. Hay quienes, para evadir este vacío, se lanzan a los placeres sensuales, otros a la vida social o la política; otros afirman que el sentido pleno debe ser encontrado en la vida contemplativa, en la lectura, en los placeres del entendimiento, en la retirada de la vida pública, en los amigos y en la vida religiosa.

Sin embargo, tenemos que entender que “Las cosas adquieren sentido porque las amamos y sabemos mirarlas, no tienen un sentido previo”.

No debemos olvidar también que estamos aquí nada más que por un tiempo, que la vida es un espacio, que se extiende desde el nacimiento hasta la muerte, y el reto que tenemos es darle sentido a ese periodo.

Sin embargo, en lugar de encontrar una misión, a lo que nos dedicamos es a controlarlo todo, incluso lo incontrolable: el tiempo, la salud, la felicidad, el modo de vida, los nacimientos, las relaciones humanas, la muerte. No estaría de más de reflexionar sobre lo que nos advierte el evangelista Mateo: «¿Quién de vosotros, por mucho que se afane, puede añadir una sola hora a su existencia?» (Mateo, 6, 27).

Dostoyevski en la novela Los hermanos Karamazov nos da una buena reflexión sobre el tema que estamos tratando:

Aliosha: Lo comprendo todo perfectamente, Iván. ……….. Me encanta tu ardiente amor a la vida. A mi entender, se debe amar la vida por encima de todo.

Iván: ¿Incluso más que al sentido de la vida?

Aliosha: Desde luego. Hay que amarla antes de razonar, sin lógica, como has dicho. Sólo entonces se puede comprender su sentido.

 

Por lo tanto, ese sentido es ya el de nuestras vidas, no tenemos que inventarlo; más bien tenemos que reencontrarlo, sentirlo, hacérselo sentir al otro. La experiencia del sinsentido de la muerte que me espera, deja aparecer una nueva solidaridad con el otro, que estrecha los lazos y me ayuda a descubrir y a redescubrir lo esencial: no puedo hacer nada contra mi angustia, no puedo realmente alargar mi modesta vida «ni una sola hora», no puedo siquiera alcanzar la felicidad, pero puedo socorrer al otro, intentar hacerle feliz y digno de existir. Todo cuanto me apega al sentido, todo cuanto me da esperanza es la espera de una vida con sentido para el otro, para que el otro pueda vivir como si la vida tuviese un sentido. Entonces será mi vida la que descubrirá su sentido, más allá de sí misma. Como dice V. Frankl: “He encontrado el sentido de mi vida ayudando a los demás, a encontrar el sentido de las suyas”. En efecto, esta vida, que siempre es en primer lugar la mía, no es jamás sólo la mía, sino la de todos aquellos que comparten mi destino como mortal. Todos, como yo, han nacido y todos van a perecer, y aunque resulte muy doloroso aplicar esta evidencia a la propia vida, es necesario enfrentarse a ello.

Como conclusión podremos reflexionar sobre algunos puntos:

En el libro “La muerte de Iván Ilich” Tolstoi relata la historia de Iván Ilich que lleva una vida muy parecida a los valores actuales, muy afianzada en los estereotipos sociales: la profesión, los éxitos laborales, el status social que ha adquirido, etc... Pero la aparente seguridad ante la vida encierra un contrasentido cuando está a punto de fallecer.

“En ese preciso instante Iván Ilich se precipitó en el fondo del agujero, vio la luz y descubrió que su vida no había sido como habría debido ser, pero que aún estaba a tiempo de remediarlo. Se preguntó cómo debería haber sido, y a continuación guardó silencio y se quedó escuchando. Entonces se dio cuenta de que alguien le estaba besando la mano. Abrió los ojos y vio a su hijo

Finalmente comprende que aquellas cosas que no quería perder habían constituido durante gran parte de su existencia el medio para perder lo auténticamente importante. Paradójicamente, lo que había constituido su seguridad, había sido su ruina. El último día de su vida, Iván acepta su situación: “Su carrera, su modo de vivir, su familia y aquellos intereses de la sociedad y del servicio, todo podía haber sido distinto de lo que fue. El encuentro del amor con su hijo es lo que lo libera y le descubre el sentido.

Por lo tanto, el amor, la honestidad, la humildad, bondad, la alegría, el entusiasmo, etc.. es lo que nos da sentido a nuestra vida.

Otro ejemplo desde la espiritualidad lo vemos en libro El Buen Ladrón. Misterio de la Misericordia, del canadiense André Daigneault. Nos dice:

"La figura del Buen Ladrón –agregó- nos recuerda que cualquier persona con la peor vida que haya podido tener hasta el último momento, puede santificarse, (...) porque la santidad no es el fruto de nuestras buenas obras, de nuestros esfuerzos, no es una construcción humana, sino un don de la Meisericordia de Dios".

El psiquiatra Rocamora dice que: “En la consulta abundan dos tipos de pacientes: unos están anclados en el pasado y se sienten culpables por lo que hicieron o no hicieron; pero también existen los que se encuentran angustiados por el futuro propio o el de sus familiares. En definitiva: no saben vivir el presente de manera sana”.

La dimensión espiritual hace referencia a la experiencia interior más profunda de la persona, que la conduce a dotar de sentido y propósito a las propias acciones y existencia, sean cuales sean las condiciones externas. Esto significa aprender cómo encontrar disfrute en la experiencia cotidiana; a contar con un sistema de valores y con el compromiso de aplicarlos; a centrarse en algo que va más allá de uno mismo. Esto es, a trascender, al uso del propio potencial creativo; a la contemplación de la vida y a aprovecharla de acuerdo con las propias aspiraciones y convicciones y las del grupo al que se pertenece.

También de nuestro estado de ánimo dependerá todo: las ganas de luchar, la fuerza para perseverar, la ilusión por hacer cosas, la alegría, el optimismo y la esperanza. Porque lo que importa no es hacer, ni llegar a ser cierta clase de persona, sino en quien nos convertimos haciendo lo que hacemos. Esto significa que no sólo queremos que la vida sea un buen viaje, sino que queremos afrontarla honradamente y llegar a ser lo que en potencia podemos ser. La idea clave es que somos «los autores de nuestro propio ser», que forjamos nuestra identidad. «elegir por nosotros mismos», «tomar decisiones autónomas» y «vivir de forma auténtica». La inevitabilidad de tomar nuestras decisiones y de asumir la responsabilidad de nuestra vida, es el meollo del argumento que estamos desarrollando en ella.

Conclusión Final

El sentido sólo está allí donde somos atrapados, atraídos, transportados fuera de nosotros mismos.  Ninguna vida es capaz de fundamentarse a sí misma. Es inútil querer aferrarse a ella. El diálogo interior, nuestro punto de partida, el punto de partida de toda interrogación sobre el sentido de la vida, acaba entonces yendo más allá de uno mismo. La vida que tiene sentido es la vida que se compromete con un sentido que la trasciende.

.                 (Del 'Sentido De La Vida' Jean Grondin)

 

martes, 13 de abril de 2021

Madrinas y padrinos del Teléfono de la Esperanza


                                                                                                                                                                                                                        
El Teléfono de la Esperanza está celebrando a lo largo de este año 2021 los cincuenta años de su fundación en 1971 por Serafín Madrid, un fraile de la orden de San Juan de Dios que fue un adelantado a su tiempo al intuir que se podía ayudar a las personas a través de una línea de teléfono de atención permanente. Posteriormente, se han ido poniendo en marcha otras líneas de ayuda telefónica para atender problemas específicos como la atención a mayores, menores o mujeres maltratadas, entre otros. Como ya publicamos el pasado mes de marzo, tenemos cinco padrinos y madrinas de lujo que nos acompañan en esta conmemoración. Son Rafa Nadal, Luis Rojas Marcos, Antonio Montiel, Adela Cortina e Irene Villa. Todos ellos grabaron un mensaje de vídeo para felicitarnos.

Dentro de la campaña de comunicación del 50 aniversario estamos difundiendo un nuevo vídeo en que recibimos felicitaciones de actores, cantantes, periodistas, responsables de ONGs y rostros conocidos de diversos sectores de la sociedad española.