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domingo, 15 de septiembre de 2024

Abiertas las inscripciones para el Grupo 'Apoyo al Duelo tras la pérdida' y los talleres 'Inteligencia Emocional' y 'Gestión del Estrés'


Después de los actos del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el Teléfono de la Esperanza de Málaga continua con su calendario de cursos y talleres. Este lunes, 16 de septiembre, arranca el Taller 'Mindfulness Integral I y II'. Posteriormente, el jueves 19 iniciaremos una nueva edición del Curso Desarrollo Personal 'Módulo I' que tiene lugar el fin de semana en régimen de internado y luego continua en sesiones semanales de segumiento en nuestra sede.


Calendario de actividades de octubre

En el enlace que hay para cada actividad podéis encontrar los objetivos de cada una de ellas, las fechas y horarios y un formulario para inscribirse. En todos los casos, la inscripción se puede hacer llamando al 952 65 26 51



Grupo de Apoyo al Duelo

Nº de sesiones: 12

Desde el miércoles 2 de octubre al miércoles 18 de diciembre

Descripción

Está dirigido a personas adultas que han perdido a un ser querido por fallecimiento y que, en su proceso  de duelo, encuentran algunas dificultades a la hora de gestionar sus sentimientos, pensamientos o conductas respecto a la perdida y esto puede dificultar su capacidad para elaborar su dolor y, por tanto, para continuar con su vida.


                                                                  Objetivos

Aprender a reconocer los sentimientos que aparecen en todo proceso de duelo

Aceptar estos sentimientos como parte del proceso

Ayudar a transitar por las distintas etapas del proceso de duelo

Tomar conciencia de acontecimientos sin resolver con la persona fallecida

Ayudar a integrar de forma positiva esos acontecimientos

Ayudar a limpiar el recuerdo para dar paso al agradecimiento y la aceptación de la pérdida física del ser querido

El duelo tras la pérdida: 

https://telefonodelaesperanza.org/malaga/cursos-y-talleres/grupo-de-apoyo-el-duelo-tras-la-perdida-6476




Taller 'Inteligencia Emocional'

Nº de sesiones: 8

Desde el martes 8 de octubre al martes 26 de noviembre

Descripción

Una definición de Inteligencia Emocional sería: "Un conjunto de destrezas que contribuyen a una adecuada percepción y expresión de las emociones en uno mismo y en los otros, a la adecuada regulación de las mismas y a la utilización de las emociones para motivarse, planificar y alcanzar los propios objetivos vitales".

Destinado a personas que tienen como objetivo mantener las mejores relaciones posibles consigo mismas y con las personas que las rodean. Las mayores alegrías y sufrimientos están casi siempre mediadas por las relaciones que mantenemos con otros seres humanos y con nosotros mismos

Objetivos

Este taller permite desarrollar la Inteligencia Emocional que todos tenemos, y que es una aptitud del ser humano que nos permite tomar conciencia de nuestras emociones y gestionar su aceptación, desarrollar nuestra capacidad de autocontrol y potenciar la motivación hacia la acción, y todo esto, adopatando una actitud empática y socializadora, ofreciendo mayor posibilidad de autodesarrollo y de relacionarnos correctamente con los demás.

Taller 'Inteligencia Emocional':

https://telefonodelaesperanza.org/malaga/cursos-y-talleres/taller-de-inteligencia-emocional-7177




Taller 'Gestión del Estrés'

Nº de sesiones: 8

Desde el miércoles 9 de octubre al miércoles 27 de noviembre

Descripción

Este taller está indicado para personas que sufren de la ansiedad y miedos irracionales en distintas situaciones habituales de la vida diaria, como la interacción social. También los casos de crisis de ansiedad puntuales y ansiedad generalizada.

Sabemos que el estrés afecgt no solamente a la persona que lo padece a nivel emocional, físico y mental, sino a todas las personas que le rodean. Por lo tanto, esto implica también que el bienestar personas se extienda como anillos en el agua en todas direcciones repercutiendo positivamente en el entorno.

                                                              Objetivos

Proporcionar a los participantes una información general que les ayude a comprender el papel que desempeñan los pensamientos y las creencias en la activación emocional.

Ayudarles a reconocer la irracionalidad de ciertas creencias

Comprender que en su propia situación personal, las cogniciones poco realistas determinan en gran medida las emociones negativas como miedo o tristerza.

Ayudar a las personas a cambiar algunas de sus creencias irracionales y conseguir que "piense bien" cuando aparezcan situaciones problemáticas.

Aprendizaje y práctica de diversas técnicas de relajación


Taller 'Gestión del Estrés'

https://telefonodelaesperanza.org/malaga/cursos-y-talleres/taller-gestion-del-estres-6554

jueves, 10 de febrero de 2022

Quedan plazas libre para el Taller 'Gestión del estrés'. Inicio: 22 de febrero

 


El Teléfono de la Esperanza inicia el 22 de febrero un nuevo Taller 'Gestión del estrés' coordinado por el psicólogo Juan Manuel Martín. Se desarrollará durante ocho sesiones semanales los martes y jueves de 17.30h a 19h. 


Quedan plazas libres para participar. 

Teléfono de inscripciones: 952 652651


Descripción

Este taller está indicado para personas que sufren de la ansiedad y miedo irracionales en situaciones habituales de la vida diaria, como la interacción social. También en los casos de crisis de ansiedad puntuales y ansiedad generalizada.

El estrés afecta no solamente a la persona que lo padece a nivel emocional, físico y mental, sino a todas las que le rodean. Esto implica que el bienestar personal se extienda como anillos en el agua en todas direcciones repercutiendo positivamente en el entorno.

Objetivos

- Proporcionar a los participantes una información general que  les ayude a comprender el papel de los pensamientos y las creencias en la actividad emocional.

- Ayudarles a reconocer la irracionalidad de ciertas creencias.

- Comprender que en su propia situación personal las cogniciones poco realistas determinan en gran medida las emociones negativas como miedo o tristeza.

- Ayudar a las personas a cambiar algunas de las creencias irracionales y conseguir que "piense bien" cuando aparezcan situaciones problemáticas.

- Aprendizaje y práctica de diversas técnicas de relajación.



lunes, 27 de septiembre de 2021

Quedan plazas libres para el Taller 'Gestión del Estrés'. Inicio: 30 de septiembre.





¿Sufres estrés y llevas menos de un mes trabajando?

Descubre el Taller 'Gestión del Estrés' del Teléfono de la Esperanza de Málaga

Ta ayudaremos a:

  • Comprender el papel de tus pensamientos y creencias en la actividad emocional
  • Podrás reconocer la irracionalidad de ciertas creencias
  • Descubrirás que las cogniciones poco realistas te pueden causar miedo o tristeza
  • Practicarás técnicas de relajación


Taller 'Gestión del estrés'

Coordina: Juan Manuel Martín

Inicio: 30 de septiembre 

Fin: 2 de noviembre

Duración: 2 sesiones semanales (martes y jueves)

Más información e inscripciones:

https://telefonodelaesperanza.org/malaga/cursos-y-talleres/taller-gestion-del-estres-6554


martes, 6 de octubre de 2020

Vida moderna con cerebros viejos


                                        Foto: www.elpais.es


Carlos López

Coordinador de talleres en el Teléfono de la Esperanza

La vida moderna daña nuestro cerebro porque lo mantiene en un estado al que no está preparado evolutivamente para hacer frente. En nuestro mundo cotidiano, un problema con la pareja, correr el riesgo de un negocio o tomar decisiones que nos comprometen, es un símil de evitar el ataque de un depredador a nuestros antepasados de las cavernas. Nuestro cerebro está diseñado para sufrir y al mismo tiempo para evitar peligros, para huir, luchar o adaptarnos.

La visión del mundo en el que vivimos, desde nuestro cerebro podría hablarnos de dos visiones:

Adaptativa-pasiva. En nuestra sociedad la mayoría de las necesidades básicas están cubiertas (supermercados, casas, vehículos), por lo que han hecho que algunas estructuras cerebrales, no se utilicen, modificando la secuencia de activación y disminuyendo la capacidad de afrontar y resolver desavenencias, es decir: a más comodidades las neuronas se hacen flojas.

Frenético. Vivimos en un mundo con altas demandas laborales y familiares y con un ritmo de vida acelerado, lo que supone un desafío constante. Este estilo de vida “frenético” favorece la aparición de estrés. Se ha demostrado que hay ciertas áreas como la corteza prefrontal, la amígdala y el hipocampo que ven reducido su tamaño como consecuencia del estrés crónico. Estas áreas juegan un papel muy importante en la regulación emocional, la memoria y el aprendizaje (www.psiquiatria.com).

La consecuencia de estas dos visiones del funcionamiento del cerebro la resume el doctor D.J. Siegel diciendo: “cuando los estados de una persona no están integrados, la angustia hace que esta pueda caer en el caos, en la rigidez o en los dos. (Libro Mindsight)

Quienes mantienen un ritmo de vida acelerado “la mayor parte del tiempo y sin darse cuenta se mueven, piensan y sienten con el piloto automático encendido”. Fritz Perls (1976) decía que el hombre moderno vive en un estado de vitalidad mediocre, que tiene amplias oportunidades de vivir y disfrutar, pero se le ve vagando sin sentido, sin saber qué quiere en realidad.

Llamó mi atención una noticia que decía “Un grupo de científicos de Cambridge cultivan un 'minicerebro' humano capaz de enviar impulsos para contraer los músculos” (Futuro 21 de marzo de 2019.)

Cuando acudes al diccionario (RAE) para ver la definición de “cultivar”, aparecen estas definiciones entre otras:

·Poner los medios necesarios para mantener y estrechar el conocimiento, el trato o la amistad.

·Desarrollar o ejercitar el talento, el ingenio, la memoria.

Esto me suscita la pregunta: ¿cómo podemos dominar el arte de cultivar nuestro cerebro en lo que realmente importa en nuestras vidas diarias?”.

Para que haya un crecimiento humano, debe haber un conocimiento personal profundo. “La tarea a realizar parece ser la de investigar cómo es uno realmente en su interior, en el fondo(Maslow, 1973).

Es necesario darnos cuenta de ¿Cómo vivimos?, ¿qué necesitamos?, ¿qué queremos?, ¿qué sentimos?, ¿qué estamos haciendo? y ¿para qué lo estamos haciendo? Y sobre todo ¿de qué forma lo estamos haciendo?

Cómo vivir bien

El secreto para vivir bien es sentirse realizado, disfrutar de salud mental y estar en paz con uno mismo y con los demás. Radica en cultivar una vida coherente, significativa y por encima de todo una vida con sentido.

Emily E. Smith en su libro “El Arte de Cultivar una vida con sentido”, demuestra por qué aspectos como el sentimiento de pertenencia o el propósito vital redundan en una existencia infinitamente más satisfactoria que la mera persecución de emociones positivas.

Lo maravilloso de nuestro cerebro es que, como un músculo, se entrena y es totalmente plástico. De ahí el concepto de la neuroplasticidad: es la capacidad que tienen de formar y reformar redes neuronales a partir de nuestras experiencias, es decir, la habilidad de moldearse con el aprendizaje. Cuando realizamos un cambio personal, en realidad lo que estamos haciendo es cambiar la forma en que el cerebro hace sus conexiones.

Para ello, las personas debemos dominar el arte del cultivo cerebral, que potencie el poder de poner la atención en las cosas verdaderamente importantes, sin la meritocracia o engorde del ego, fortaleciéndose a sí mismo y a los que le rodean.


Paciencia, serenidad y presencia

Cultivar nuestros cerebros es respetar sus tiempos de conexiones a través de la paciencia (deriva del término más universal: paz), la aceptación de los acontecimientos a través de la serenidad que nos da la posibilidad de estar en el mundo de un modo muy distinto. Es poner nuestra atención en lo que realmente importa en el día a día, es centrar nuestra presencia completa en el momento.

Si cada uno de nosotros cultivara su cerebro como quien cuida un huerto, visitándolo todos los días, regándolo con la cantidad exacta, tratándolo con esmero, dándole las sustancias que necesita, eliminando las malas hierbas, evitándole las plagas que lo pudieran contaminar, nuestra forma de vivir sería muy diferente. No nos importaría la validación en los medios sociales, no nos importarían los gobiernos o sistemas, sólo nos importaría seguir nuestro llamamiento como humanidad. De esta forma, volveríamos a lo sencillo, a retornar a la placidez de vivir, a la convivencia con nuestra familia, con nuestros amigos, al disfrute del sano esparcimiento, a la contemplación de la naturaleza y en palabras más prácticas, al cultivo del arte de ser feliz.

A modo de conclusión se podría decir que la persona que cultiva con esmero su cerebro y existe de forma propia en esta vida moderna, siempre dispone de tiempo porque él mismo es tiempo.


Leer más:

Cinco claves para mantener el cerebro joven sea cual sea su edad


jueves, 31 de octubre de 2019

Los rasgos clave de la ansiedad, el estrés y la depresión


Estoy estresada, me siento ansioso o tiene una depresión de caballo. Son expresiones comunes que hemos oído alguna vez en nuestros entornos familiares, laborales. Con ellas se menciona a personas que sufren de estrés, ansiedad en diferentes grados o depresiones de varios tipos.
El pasado 19 de octubre, Loli Muñoz, una de las coordinadoras del programa 'Entre amigos', del Teléfono de la Esperanza dio una charla en la que explicó de forma clara y precisa las causas y rasgos de estas experiencias que hemos una gran parte de la población ha vivido en sus vidas.

Ansiedad.
Es la reacción automática que nos prepara para enfrentarnos a una amenaza, pero se diferencia del miedo en que este obedece a un peligro conocido mientras que aquella "es el resultado de la percepción de un peligro fantasmático".
Existe una ansiedad sana cuando esta nos ayuda eficazmente a enfrentarnos a una amenaza real, estando asociada a miedos que nos preservan la vida. Son miedos aprendidos por observación o experiencia.
Por contra, la ansiedad patológica nos afecta a la vida haciéndonos infelices por el sufrimiento que causan las fobias, obsesiones y manías. Se pueden producir ligadas a un estímulo concreto o ansiedad generalizada.

Depresión.
La depresión no es tristeza, la tristeza es normal y adaptativa. Se trata de un trastorno mental frecuente caracterizado por tristeza, perdida de interés o falta de autoestima, trastorno del sueño o apetito, cansancio, sentimiento de inutilidad, odio a si mismo o culpa.

Estos los diferentes tipos de depresión:

Depresión mayor: semanas o periodos más largos de tiempo
Trastorno depresivo persistente: estado depresivo que dura dos años
Depresión postparto
Trastorno disfórico premenstrual
Trastorno afectivo estacional

Las causas de la depresión son muy variadas, ya que puede estar provocada por factores relacionados con la salud de la persona como son los casos de las depresiones motivadas por el alcoholismo, la drogadicción, el cáncer o el dolor crónico a largo plazo. También se originan por hechos muy estresantes en la vida de las personas como son la perdida de trabajo, un divorcio y el fallecimiento de un cónyugue  u otro miembro de la familia. Entre las personas mayores, la depresión se puede producir por aislamiento social.
Existen casos en los que la genética está detrás de una depresión, ya que la transmisión se produce de padres a hijos por los genes y comportamientos aprendidos en el hogar o en su entorno.

Estrés.
Es el cansancio mental por la exigencia de un rendimiento muy superior al normal, conlleva trastornos físicos y mentales como los siguientes:

Dolor de cabeza
Mala memoria
Diarrea o estreñimiento
Falta de energía o concentración
Cambios de conducta
Ansiedad o depresión
Problemas cardiovasculares y musculo esqueléticos
Cambios en el peso, estomacales, cansancio constante y prolongado
Rigidez en el cuello y la mandíbula
Insomnio o exceso de sueño
Desgaste a nivel celular y envejecimiento

La charla de Loli Donate dedicó un tiempo a las ideas irracionales que nos hacen sufrir debido a la interpretación que hacemos de determinados hechos. No son los hechos los que generan los diferentes estados emocionales, si no nuestra manera de interpretarlos. Por ello, es importante controlar nuestros pensamientos negativos para evitar que las ideas irracionales tomen el control de nuestro pensamiento. Hay que buscar la manera de transformar la energía negativa en positiva.

¿Cómo evitamos que los pensamientos negativos controlen nuestro pensamiento?
Pensando de una manera adaptativa, sana y que nos haga feliz. Hay que ser consciente de hasta que punto las ideas irracionales toman el control de nuestro pensamiento y buscar la transformación de esa energía.

Las principales ideas irracionales son:

Con respecto a uno mismo. "Debo hacer las cosas bien y merecer la aprobación de los demás por mis actuaciones".

Con respecto a los demás. "Los demás deben actuar de forma agradable, considerada y justa".

Con respecto a la vida o el mundo. "La vida debe ofrecerme unas condiciones buenas y fáciles para que pueda conseguir lo que quiero sin mucho esfuerzo y comodidad".

Por último, la filosofía china nos regala un poco de claridad sobre el estado en el que vive una persona según esté deprimida, ansiosa o en paz.


"Si estás deprimido, estás viviendo en el pasado"

"Si estás ansioso, estás viviendo en el futuro"

"Si estás en paz, estás viviendo en el presente"




Acéptate como eres y habrás silenciado al más severo de los jueces



martes, 1 de agosto de 2017

Como aprovechar las vacaciones para reducir el estrés




Foto: www.pixabay.com

Juan Manuel Martín
Coordinador de Psicología del Teléfono de la Esperanza

En un artículo anterior decíamos que el término estrés se utiliza para describir la sobrecarga que los acontecimientos de la vida van poniendo sobre nuestras espaldas y esa sobrecarga depende tanto de la intensidad con que vivimos esos acontecimientos, como de la capacidad que creemos tener para hacerles frente.
Afirmábamos que las situaciones nuevas,  imprevisibles sobre las que tenemos poco o ningún control, son las que nos provocan el máximo estrés.  Lógicamente si nos empeñamos en controlarlo todo, vamos a ser, tarde o temprano, víctimas del estrés y tal vez este nos lleve de la mano a la ansiedad o a la depresión.
Pero ahora estamos en periodo vacacional, al menos, para los afortunados que se las pueden permitir  y los que ahora no las pueden disfrutar, tal vez lo hagan dentro de unos meses, por lo que lo que planteamos en este artículo son varias cuestiones que tienen que ver con el estrés y estos necesarios y esperados periodos vacacionales, veamos:

¿Cuánto tiempo necesitamos  para liberarnos del estrés acumulado a lo largo del año laboral?
¿Un mes, una quincena, una semana, un puente, un fin de semana? Es difícil dar un periodo exacto que sea satisfactorio para la mayoría de las personas. Hay quien el hecho de tener por delante un largo periodo de inactividad laboral, le produce estrés, aunque pueda parecer extraño.
Hay también quienes pueden desconectar durante los fines de semana o en los puentes, estos afortunados,  no necesitan un largo periodo de vacaciones.
Bien, los psicólogos que lo estudian casi todo, convienen en decir que, en términos generales, se necesita al menos una semana para poder dejar atrás el estrés acumulado, sobre todo en lo referente al aspecto físico, aunque es la actitud de las personas ante el periodo vacacional, la que decide si el tiempo debe ser  mayor o menor.

¿Pueden ser las propias vacaciones fuente de estrés?
Aunque cueste creerlo, hay personas para quienes las vacaciones en vez de ser un momento para relajarse y olvidarse de preocupaciones, pasan a ser todo lo contrario, ya que no logran desconectarse de su actividad laboral cotidiana.
El estrés no se toma vacaciones, y es común observar a personas que se estresan más en el parón vacacional que en la abrumadora rutina laboral del año ¿Por qué? Conviene no olvidar lo que hemos dicho al principio: los acontecimientos inesperados sobre los que carecemos de control, nos producen estrés.
Si nuestra “zona de confort” es la rutina diaria: nuestra agradable ciudad, nuestra confortable casa, nuestra conocida piscina comunitaria, nuestra plácida cama, y nos tenemos que desplazar  “para cumplir con el ritual” al cutre e incomodo apartamento u hotel playero, o a esa casa rural, donde la relación calidad  / precio es desproporcionada y las vacaciones nos sacan de ella, sin duda, esto nos va a producir malestar.
En no pocas ocasiones, los viajes vacacionales, se convierten también en inesperadas fuentes de estrés: Ese maravilloso y lejano viaje que, además de dejar tambaleando la cuenta corriente, nos obliga a una preparación como si fuéramos a competir en las olimpiadas y donde el mayor aliciente está en el hecho de “callar” a nuestro cónyuge, empeñado en vivir similares experiencias a las que se anuncian a todas horas por la pequeña pantalla, para que luego podamos presumir ante amigos y conocidos de todo lo visto y fotografiado, eso si, una vez recuperados del llamado “Síndrome del viajero o de Sthendal” (mareos y dolor de cabeza por exceso de estimulación).
En otras, el estrés vacacional puede tener su origen en la “obligada convivencia” con la familia, de la que el resto del año estamos “protegidos” por el “otro estrés”, el laboral, preferible sin duda a tener que soportar a la cuñada, suegro, sobrinos y demás retahíla de compromisos ineludibles, que transforman el plácido descanso veraniego en un refinado y delicado suplicio.
Cada vez es más frecuente que los especialistas se encuentren en las consultas a pacientes que explican que su problema comenzó durante sus vacaciones, que están nerviosos, angustiados y sobresaltados, todo les preocupa, transpiran mucho, tienen taquicardia y problemas para dormir. En ciertos casos, acompañan el relato de una crisis de pánico, como corolario". Se ha instalado en ellos la ansiedad.

¿Hay algo que podamos hacer para que las vacaciones se conviertan de verdad en un confortable periodo de descanso?
Los periódicos en verano y las páginas web, están cargados de consejos. Me he permitido hacer una selección de ellos, pero seguro que me dejo atrás otras alguno.  Ahí van cinco de ellos:

 Ponerse y poner límites a los demás, no cediendo a las demandas laborales que no respeten el tiempo de vacaciones.
 Buscar actividades que produzcan satisfacción personal, y  descarguen tensiones: actividades físicas, sociales, o hasta mentales como juegos de ingenio.
 Hay que cambiar el esquema horario aumentando si es necesario, el tiempo destinado a dormir. En este punto hay todo tipo de opiniones, pero podemos decir que nuestra necesidad de sueño viene dada por la media de horas que dormimos cuando lo hacemos de forma espontánea, sin poner el despertador, en un periodo de al menos, quince días.
 Mantener una alimentación equilibrada, combinándola con el placer de ingerir alimentos diferentes y de sabor agradable, ya que tienden a disminuir los niveles de ansiedad: frutas, verduras, frutos secos, alimentos proteicos... Evitando un excesivo consumo de azúcares: helados, batidos, alimentos procesados, en general.
    Es importante dedicar más tiempo a hablar y menos a escribir a través de las «tecnologías de nuestro tiempo».

¿Y qué hay del síndrome postvacacional? ¿Cómo sobrellevar los primeros días de trabajo a la vuelta de vacaciones?
El síndrome o depresión postvacacional se ha puesto de moda de un tiempo a esta parte, hasta el punto que no hay telediario a principios de septiembre que no hable de ello. Al final conseguirán que lo tengamos, pero desde siempre, la incorporación al trabajo tras un periodo más o menos dilatado de inactividad, produce en muchas personas, ciertos efectos desagradables, pero hablar de síndrome o depresión, parece a todas luces, exagerado.
Sea como sea, siempre podremos hacer algo para disminuir esos efectos, he aquí algunas ideas:
    Tratar de buscar el lado más positivo de la vuelta al trabajo: “la empresa aún cuenta conmigo y no ha cerrado”. Además, es conveniente no apurar las vacaciones y se intente adelantar un poco el regreso para irnos adaptando a  las rutinas habituales como horarios, alimentación, ocio y horas de sueño.
  Durante la primera semana de trabajo  hacer alguna actividad parecida a lo que se hacía durante las vacaciones, como algún paseo en el tiempo para comer, deporte o salidas con amigos después del trabajo. Son una buena ayuda para no echar tanto de menos los días de vacaciones. Y luego, en la medida de lo posible,  continuar con estos nuevos hábitos
 Valorar y aprovechar los fines de semana, son la mejor oportunidad para desconectar del trabajo hasta que se vuelva a tener otro periodo de vacaciones.
  Durante las horas de trabajo buscar momentos de pausa para reactivar la respiración, variable esencial en los procesos de control del estrés y la ansiedad. La respiración abdominal lenta y profunda es una herramienta imprescindible de ayuda para afrontar los problemas a lo largo del día y para mantener la calma en momentos de máxima tensión. Respirar adecuadamente ayuda a relajar la mente, desconectar y mejorar el estado de ánimo.

Bien, esto es todo. No crean que todo esto se me ha ocurrido a mi solo. He consultado varias páginas web y me gustaría compartirlas con ustedes por si quieren buscar mas información. Gracias por llegar hasta aquí.






martes, 9 de febrero de 2016

7 consejos para superar el estrés y la ansiedad


Ayuda para combatir la ansiedad
Foto: www.psicoblog.com

Juan Manuel Martín
Cordinador del departamento de Psicología del Teléfono de la Esperanza

¿Cuántas veces hemos dicho u oído, “estoy estresado” “estoy ansioso”?¿Es lo mismo? ¿Puede ser beneficioso el estrés? ¿Hay una ansiedad positiva, activadora? ¿Qué puedo hacer para manejar mi ansiedad?
Intentaremos responder en lo posible, en este breve artículo a estas preguntas. Primero vamos a aclarar algunos términos:
La palabra estrés se utiliza para describir la sobrecarga que la vida va poniendo sobre nuestros hombros y depende tanto de la intensidad de la presión emocional, como de la capacidad de hacerle frente. Esto último es muy importante, porque nuestra capacidad de respuesta va a bloquearse cuando estimamos que nuestros recursos son insuficientes y nos vemos superados por la situación.
El estrés es positivo, cuando somos capaces de poner nuestros recursos al servicio de la solución de un problema y lo conseguimos. Si por el contrario el problema no se resuelve pese a nuestros esfuerzos, se genera una sensación de incapacidad y de verse rebasado por los acontecimientos. Es el germen del estrés negativo que nos perjudica.
¿Qué situaciones pueden causar estrés negativo? Pues aquellas que son nuevas e imprevisibles sobre las que tenemos la percepción de no poder controlar o sobrellevar como:
  • Los cambios: una mudanza, el nacimiento de un hijo, cambio de trabajo...
  • Las interrupciones: la jubilación, ruptura o pérdida de relaciones...
  • Los conflictos: ruina, paro, acoso laboral...
  • La indefensión: enfermedad irreversible, catástrofes naturales, guerras...
            El estrés produce una serie de cambios biológicos en nuestro organismo, que se conocen como síndrome general de adaptación. Tiene tres fases: alarma, al principio, en la que va subiendo la activación fisiológica, resistencia, se alcanza un máximo útil para afrontar la situación pero que no debe prolongarse en el tiempo, de lo contrario se llega al agotamiento con el que se desmorona la resistencia de la persona y puede sucumbir a la enfermedad.
El estrés puede ser el causante de la ansiedad, no al revés.
La ansiedad es una reacción escasamente controlable por parte del individuo. Es una reacción positiva y natural que el organismo pone en funcionamiento para defenderse ante una amenaza o ante una situación difícil, estresante. En este caso, sirve para activar la atención, mejorar la concentración y nos lleva a superar las situaciones comprometidas con nuestros recursos personales.
Ahora bien, en ocasiones desarrollamos una ansiedad desproporcionada e irreal en la que la respuesta es mucho más intensa y continuada de lo que la situación requiere. Se convierte en negativa y contraproducente inhibiendo nuestras capacidades y el rendimiento.
Estas son algunas situaciones vitales que actúan como potencial amenaza y por tanto, generadoras de ansiedad:
  • Aquellas en que se evalúa a la persona: un examen, una entrevista de trabajo ...
  • Cuando hay una amenaza personal: presentar una reclamación cara a cara, hablar en público, acudir a una cita con desconocidos...
  • Hay estímulos que son fóbicos para algunas personas: agujas, reptiles, ascensores...
  • En ocasiones, situaciones de la vida cotidiana: el trabajo, las responsabilidades, el estudio, las prisas... Se hablaría en este caso, de rasgo de personalidad.
Pilar Varela, en su libro 'Ansiosa-mente. Claves para reconocer y desafiar la ansiedad', proporciona las siguientes para afrontar la ansiedad:

1. Interpretar adecuadamente las situaciones. Como en ningún momento dejamos de hablar con nosotros mismos, ante cualquier acontecimiento, las ideas que manejamos nos provocan sentimientos. Las personas ansiosas mantienen con frecuencia monólogos característicos que tienen como base la preocupación, la autocrítica, el victimismo y el perfeccionismo. Todos ellos distorsionan la realidad y la hacen más amenazante de lo que en realidad es.

2. Desterrar los pensamientos ilógicos que tienen como denominador común la exageración, el pesimismo y la falta de flexibilidad.

3. Descubrir y expresar los sentimientos, dando prioridad a las emociones positivas como la gratitud, la alegría o la esperanza, frente a las negativas como el miedo, la ira o la tristeza. Dar cauce adecuado a las emociones negativas es muy necesario para no acumular el malestar dentro de nosotros.

4. Saber ser asertivo, diciendo NO, cuando sea necesario decirlo. Al fin y al cabo, no podemos agradar a todos ni a cualquier precio. No conviene anteponer los intereses de los demás a los propios, mostrándonos siempre sumisos, para que nos acepten.

5. Aprender a ser sosegado. Es de mucha utilidad aprender algún método de relajación y practicarlo diariamente. Puede servir igualmente el yoga, meditación o el tai - chi.

6. Cuidar la alimentación. Hay que atender a lo que se come y a cómo se come, empleando el tiempo que tan importante función requiere. Comer debe ser una actividad relajada y relajante. Sabemos que ciertas sustancias elevan la ansiedad de las personas y hay que evitarlas en lo posible: cafeína, nicotina, exceso de sal, estimulantes, como anfetaminas o cocaína.


7. Ser cauteloso con los medicamentos. Los fármacos pueden reducir de forma efectiva los síntomas de la ansiedad, pero potencian su acción, los tratamientos psicoterapéuticos. Los tratamientos con ansiolíticos no deben suprimirse de forma repentina, siempre consultando al médico que los prescribió y nunca automedicándose.


Direcciones útiles para obtener más información:

SOCIEDAD ESPAÑOLA PARA EL ESTUDIO DE LA ANSIEDAD Y EL ESTRÉS: http://www.ansiedadyestres.org/

INSTITUTO NACIONAL DE LA SALUD MENTAL (ESTADOS UNIDOS):

ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD:

COLEGIO OFICIAL DE PSICÓLOGOS: