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sábado, 18 de julio de 2020

CON OTRAS GAFAS / El documental 'Vocación' rinde homenaje a los médicos madrileños que dieron su vida luchando contra la pandemia




'Vocación' es el título de un documental que ha dedicado el Colegio de Médicos de Madrid a rendir homenaje a los médicos que se entregaron hasta el final en su servicio a los enfermos y fallecieron contagiados por el coronavirus. El vídeo ha sido dirigido por el cineasta Polo Márquez y es un relato intimista del lado más humano de los profesionales fallecidos. Familiares, compañeros y amigos dan testimonio de la generosidad y la entrega de estos facultativos con el denominador común del servicio y la vocación.
"No era un médico de tratar la enfermedad y se acabó, era un médico de tratar a la persona", cuenta la hija de una de ellos. Otros recuerdan a su familiares fallecidos como "una defensora de la sanidad pública hasta el final" o se emocionan al descubrir la cantidad de vidas que salvó un padre entregado a su labor asistencial.
Un total de 52.000 sanitarios se han contagiado durante la pandemia y 63 médicos han fallecido, 15 de ellos en hospitales de la Comunidad de Madrid. El vídeo promocional que acompaña a este post es un documento emocionante y sincero que deja un recuerdo imborrable de muchos hombres y mujeres que han dedicado sus vidas a cuidar las de los demás hasta el punto de perder las suyas.

sábado, 27 de junio de 2020

CON OTRAS GAFAS / El Teléfono de la Esperanza abre un Aula Virtual de Salud Emocional




El Teléfono de la Esperanza ha dado otro paso en la oferta de servicios a la población para promocionar la mejora de la salud emocional, especialmente tras la dura etapa que ha vivido la sociedad española durante el estado de alarma por la pandemia del COVID-19. Después del esfuerzo realizado por nuestros voluntarios que doblaron las atenciones por teléfono en los cien días de alarma y respondieron a las solicitudes de ayuda por el nuevo servicio Comparte Vida, se acaba de poner en marcha un aula virtual en la que se impartirán cursos para promocionar la salud emocional de las personas y de formación de nuestro voluntariado.
Los cursos son gratuitos, pero los participantes pueden hacer donaciones que se destinen a la Asociación Internacional del Teléfono de la Esperanza (ASITES) o un centro territorial concreto de los 29 que funcionan en España. En el aula virtual se ofrece la posibilidad de facilitar certificados de donación a las personas que lo deseen.
El sistema de acceso e inscripción a nuestra oferta de formación online consta de tres sencillos pasos; registrarse en la plataforma, buscar el curso e inscribirse.
En este momento, el aula virtual ofrece los cursos 'Atención Psicológica Online' para formar a los psicólogos de nuestra asociación en la atención de consultas en la red y 'Manejar el estrés durante la crisis del COVID 19'. Este está dirigido a la población en general y consta de contenidos explicativos, vídeos y propuestas de ejercicios para gestionar el estrés. El curso no tiene límite de tiempo, lo que facilita que cualquier usuario pueda realizarlo con el ritmo que decida. Es un ciclo de formación especialmente valioso en el momento que vivimos, ya que muchas personas han sufrido angustia durante el confinamiento, miedo al contagio o a la pérdida de familiares y mucha incertidumbre ante el futuro laboral y económico. Actualmente, la pandemia se extiende por el mundo mientras vemos como España empieza a recibir turistas venidos de otros países y se producen diversos rebrotes a lo largo de la geografía nacional. La crisis continua y todos podemos formarnos para hacer frente al estrés, la incertidumbre y el miedo.




Contenidos del curso 'Manejar el estrés durante la crisis del COVID 19':  https://asites.ml/cursos/course/10/about

El Teléfono de la Esperanza funciona en 29 centros territoriales en España y mantiene convenios de colaboración con asociaciones en Suiza, Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Honduras y Colombia. El Aula Virtual supone un salto  más allá de las fronteras geográficas para trasladar a la sociedad global nuestra experiencia de cinco décadas en tres grandes áreas; Intervención en crisis, Promoción de la Salud Emocional y Formación del Voluntariado.

Para acceder al Aula Virtual:  https://asites.ml/cursos/

jueves, 25 de junio de 2020

El Teléfono de la Esperanza atendió 47.401 llamadas en el estado de alarma y se prepara para ayudar en la crisis de salud mental anunciada por la OMS







El Covid-19 ha provocado la mayor crisis nacional desde la guerra civil. Los miles de fallecidos, los duelos difíciles a los que se enfrentan sus familiares, las largas colas de ciudadanos recogiendo alimentos en los centros sociales y el incremento de las cifras de parados expresan a las claras la magnitud de la crisis sanitaria, social y económica a la que nos enfrentamos.
El Tercer Sector de Acción Social ha movilizado todos sus recursos humanos y económicos para paliar las consecuencias de esta grave situación, priorizando la atención de las personas más vulnerables.
El Teléfono de la Esperanza, como parte de este sector, ha realizado todos los esfuerzos necesarios para situarse al servicio de la ciudadanía y, especialmente, para acompañar a quienes más han sufrido las penosas consecuencias derivadas de esta pandemia.
Durante el Estado de Alarma, ha atendido 47.401 llamadas (474 llamadas diarias) incrementado en un 50% el número de intervenciones respecto al mismo periodo del año anterior. Los problemas a los que se han enfrentado nuestros llamantes han estado relacionados con la soledad, el miedo al contagio y al paro, las crisis de ansiedad y depresivas, los conflictos derivados de la convivencia familiar y las dificultades de las personas con un problema previo de salud mental. Un 17% de estas llamadas las realizaron personas de la Tercer Edad, muchos de ellos en situaciones de extrema soledad y asediados por el temor asociado a su situación de alto riesgo.
En esta crisis, el Teléfono de la Esperanza, puso en marcha el programa Comparte Vida para facilitar a la población los servicios atención psicológica especializada on line.  Este dispositivo ha atendido vía telefónica a 1661 personas con graves crisis psicológicas que exigían la intervención de los profesionales en salud mental.
Estamos satisfechos del trabajo hecho y del generoso compromiso de nuestros voluntarios, aunque somos conscientes que queda mucho por hacer. La nueva normalidad va exigirnos a todas las organizaciones no gubernamentales un esfuerzo adicional para atender a las personas más necesitadas y vulnerables.


La OMS nos alerta a estar preparados para hacer frente a una posible crisis de la salud mental en este nuevo periodo. Las dificultades económicas por las que se van a ver afectadas millones de personas suponen un gran reto al que en ningún caso sería legítimo dar la espalda. Por otra parte, los complejos duelos de quienes no han podido despedirse de sus seres queridos, o el previsible incremento de conductas autolíticas van a exigir apoyos psicológicos adicionales para amplios sectores de la población que deberán ir parejos a la prevención de posibles nuevos brotes y sus consecuencias.
En todas estas circunstancias, el Teléfono de la Esperanza y su voluntariado realizará todos los esfuerzos a su alcance para ofrecer sus servicios a la sociedad española y, especialmente, a las personas más vulnerables.
En tan difíciles circunstancias, queremos hacer un llamamiento a todos nuestros conciudadanos, pidiéndoles que, hoy más que nunca, primen el valor de la solidaridad en sus vidas. Pues quizá tuviera razón Tolstói cuando dejó dicho que nuestro bienestar sólo es posible cuando admitimos “los lazos que nos ligan a todas las personas del mundo sin excepción”.

jueves, 18 de junio de 2020

El equipo de orientadores del Teléfono de la Esperanza se supera y atiende el doble de llamadas diarias en junio respecto al mes de enero




El notable esfuerzo que están haciendo los orientadores del Teléfono de la Esperanza desde que se declaró el estado de alarma por la crisis sanitaria está dando sus frutos. Nuestros servicios de ayuda gratuita y anónima ha llegado a muchas  más personas en estos tres meses. La estadística de llamadas nos indica que se ha duplicado el número de atenciones diarias por teléfono. Las llamadas han crecido de forma exponencial, mes a mes, hasta llegar a multiplicarse por dos.
En enero se recibieron 714 llamadas, en febrero 704, en marzo, 782 en marzo, 1063 en abril, 1355 en mayo y 659 solo del 1 al 14 de junio. Iniciamos el año con 23 al día en enero y hemos pasado a 47 de media diaria en junio.
En esta evolución han sido claves la dedicación de nuestro equipo de orientadores, que desde el primer momento se adaptó a continuar atendiendo al servicio desde sus casas, y el hecho de que habilitaramos una segunda línea de atención.

Motivos de las llamadas
2020
2019

1 ene – 14 mar
15 mar – 14 jun
1 ene
14 jun

Psicológicos
557
1189
1746
2680
Familiares
248
409
657
1177
Asistenciales
29
92
121
275
Jurídicas
9
18
27
81
Otras
437
876
1313
1889
Periféricos
537
1141
1678
2362

También se ha notado el esfuerzo de nuestros profesionales en el incremento de las consultas, que anteriormente se prestaban en la  sede y en estos meses se están haciendo de forma telefónica. Entre 1 de enero y el 14 de marzo se llevaron a cabo 187, ascendierona 365 en el periodo del 15 de marzo al 14 de junio siendo 552 en que va de 2020 frente a las 698 del año 2019.



Comparte Vida 
La Asociación Internacional del Teléfono de la Esperanza puso en marcha el 29 de marzo la web www.compartevida.es, un nuevo canal de acceso de las peticiones de ayuda de la población.
Las solicitudes de ayuda en Comparte Vida se cumplimentan rellenando un formulario con los datos de la persona. Posteriormente, voluntarios del Teléfono de la Esperanza contactan con el usuario y establecen una cita telefónica para que les atienda un profesional.  El servicio distribuye las atenciones entre los 29 centros territoriales de España en los que funciona. El equipo de cuatro psicólogos y un médico que trabajan altruistamente en Málaga responde a las peticiones de ayuda online a través de www.compartevida ha gestionado 100 citas desde el 29 de marzo hasta el 14 de junio. 

Medios de comunicación
La crisis sanitaria ha traído a la población una gran sensación de incertidumbre por no saber cuando se podrá detener la pandemia y evitar su reprodución con vacunas y tratamientos, miedo a perder el empleo, a contagiarse con el COVID 19 y problemas de adaptación al confinamiento. Los medios de comunicación han mostrado interés por la labor de atención a las personas que lleva a cabo nuestro voluntariado. ­­­­­

Esta fue una de las noticias publicadas en el mes de abril:

Este interés se ha vuelto a reproducir esta semana con la difusión de nuestras estadísticas de enero a junio, un balance que ha tenido eco en medios malagueños como 'Málaga Hoy' y 'La Opinión de Málaga' , la agencia Europa Press y también en el catalán 'La Vanguardia'.


Procono TV entrevistará hoy jueves 18 de junio a nuestro presidente, Juan Sánchez, a las 21.45 horas.

martes, 9 de junio de 2020

Si el duelo te supera...llámanos





'España está viviendo un gran drama.  Los profesionales de los servicios funerarios, los registros civiles y el INE nos hablan de más 43.000 personas fallecidas durante el Estado de Alarma. Los diez días de luto nacional declarado por nuestro gobierno están más que justificados. Llegando al final de este periodo y esperando el acto que presidirá el Jefe del Estado, desde el Teléfono de la Esperanza estimamos que más de medio millón de españoles han sufrido la pérdida de un ser querido y les invade un sentimiento de vacío, dolor y confusión.
Debemos tener muy en cuenta las circunstancias dramáticas de muchas de esas muertes y la imposibilidad para muchos familiares y amigos de vivir un proceso normalizado de despedida. Las consecuencias previsibles de estos hechos serán, para muchos de nuestros compatriotas, la vivencia de un duelo que necesitará el apoyo de profesionales de la salud mental.
Según la Universidad de Columbia si una persona muestra por lo menos tres de estos síntomas por más de seis meses esta sufriendo un duelo patológico.
Fuertes sentimientos de añoranza de la persona fallecida.
Incredulidad ante la muerte o dificultad para aceptar la muerte.
Intenso sentimiento de soledad, aun cuando estamos acompañados.
Pensar demasiado en la persona fallecida interfiriendo en nuestras actividades y relaciones con los demás.
Fuertes sentimientos de amargura e ira relacionados a la muerte.
Evitar a personas, lugares o cosas que traigan recuerdos del fallecido.
Sentimiento de que la vida es vacía y que no tiene sentido sin la persona fallecida.
Pensar demasiado en la persona fallecida interfiriendo en nuestras actividades y relaciones con los demás.
Incredulidad ante la muerte o dificultad para aceptar la muerte.
Sentirse en estado de shock, aturdimiento o emocionalmente adormecido.
Dificultad para preocuparse por otras personas o para confiar en otros.
Sentirse emocionalmente o físicamente muy activo a la hora de afrontar los recuerdos de la pérdida.
Fuerte necesidad de tocar, ver, oler o escuchar cosas sobre el fallecido a fin de sentirse más cerca de él.



El Teléfono de la Esperanza quiere ofrecer de forma gratuita nuestros servicios a todo aquellos que estén atravesando un duelo patológico
Si estás sintiendo estos síntomas por un tiempo prolongado o conoces a alguien que lo padece, llámanos al 717 003 717 o pide cita con un profesional a través www.compartevida.es
La historia de la humanidad nos demuestra la capacidad de los seres humanos para afrontar situaciones críticas, reinventarse y emerger desde las cenizas. Estamos convencidos de nuestras habilidades para afrontar esta enorme tragedia en la que nos encontramos. De cualquier forma, os ofrecemos, junto a al Confederación de Salud Mental de España, algunas sencillas pautas para que podáis, imitando a nuestros sanitarios en la primera fase de la pandemia, confeccionar vuestra propia EPI emocional frente al duelo. Os modos, estas son algunas sencillas pautas para que pueda
Expresa lo que sientes. Busca a alguien en quien confíes y cuéntale como te encuentras.

Permítete sentir la tristeza, el dolor y la angustia que forman parte del proceso de duelo.
Crea rituales nuevos de despedida:
Escribe cartas de despedida y compártelas.
Edita un video de homenaje o crea un collage de fotografías.
Construye una caja con objetos de recuerdos.
Si no pudiste despedirte prepara, con tus seres queridos un homenaje para cuando las circunstancias sean propicias.
Pide lo que necesites. Unas ocasiones querrás compañía y otras soledades. Házselo saber a tus seres queridos.
Evita los sentimientos de culpa.
Cuídate. Es importante que duermas y te alimentes de forma adecuada. Vigila tus pensamientos y recupera buenos recuerdos-
Poco a poco. No tomes decisiones precipitadas y delega los trámites que te puedan hacer otras personas
Ten paciencia. Retoma tus rutinas, aunque te cueste más tiempo o esfuerzo realizarlas.
Confía en el personal sanitario. Si tu estado de salud empeora o no encuentras en tu entorno la ayuda que necesitas, pide ayuda profesional.

martes, 28 de abril de 2020

Pérdidas y duelo en tiempos de coronavirus



Aurelia González Alonso. Psicóloga Clínica. Voluntaria del Teléfono de la Esperanza de Málaga

La crisis sanitaria sin precedentes que se vive en todo el mundo está afectando a todos los órdenes de nuestras vidas. Se han movido los cimientos de nuestra salud. Nos encontramos en occidente y en concreto en España, con la idea de que tenemos un sistema de salud de los mejores del mundo y en 15 días, este se ha visto desmantelado y los profesionales sanitarios y el resto del personal relacionado con el mismo, desprotegido  y desbordado.  
En el ámbito del trabajo, muchas personas han pasado a trabajar desde sus casas gracias al teletrabajo, otros han sido sometidos a un ERTE o directamente al despido. Todo ello bajo la sombra de ¿qué pasará cuando volvamos a “la normalidad”?.
El sistema de relaciones se ha modificado. En muchos casos padres e hijos han quedado separados y no pueden verse, hay  parejas separadas. No podemos visitar a los más mayores, incluso en el mismo hogar se deben mantener las distancias, o estar en aislamiento para mantener las recomendaciones de las autoridades. Pero también estamos obligados a convivir con miembros de nuestra familia con los que  en otras circunstancias compartiríamos menos tiempo, menos espacio; en definitiva, la convivencia sería de otra manera.
Las relaciones con los vecinos tampoco son iguales, no podemos prácticamente comunicarnos con ellos y, en algunos casos, todos “somos sospechosos” y podemos “ser acusados”  de ser posibles portadores del virus.
Pero existen otros cambios. Nuestra sociedad ha evolucionado y avanzado para protegernos de casi todo. Aseguramos nuestras casas, aseguramos el coche, nos hacemos seguros de vida, de enfermedad, planes de pensiones para asegurarnos la vejez … y de pronto, tomamos conciencia de lo vulnerables que somos.
Esta pérdida de seguridad,  de peligro, la  vulnerabilidad  ante algo qué no vemos, está moviendo todos nuestros cimientos.
También quizás, es tiempo de reflexión, de plantearnos qué es importante en nuestras vidas, a qué le damos realmente valor, cómo queremos seguir viviendo. Soñamos con poder disfrutar de las coas más pequeñas, poder ver a nuestros seres queridos,  darnos un abrazo, salir a pasear, etc. Todas estas pequeñas cosas cobran ahora una importancia vital.
En definitiva, estamos hablando de cambios no solo cuantitativos sino cualitativos que nos exigen una trasformación en nuestra estructura mental. Inevitablemente para poder procesar todos estos cambios, que se convierten en pérdidas de algo que tuvimos y que ahora no disponemos, necesitamos realizar un proceso de duelo.

www.xlsemanal.com

¿Pero qué es el proceso de duelo?
Duelos  son “todos aquellos procesos psicológicos, conscientes e inconscientes, que pone en marcha el ser humano  ante una   pérdida  significativa”. Por lo tanto, lo entendemos como una reacción adaptativa natural y normal ante la situación de pérdida. Esta pérdida, cómo ya hemos mencionado anteriormente, no solo tiene que ser por un ser querido, sino también se produce, ante la pérdida de un objeto, cosa, status social, relaciones, etc.,  asociándose a síntomas físicos y emocionales y  que puede ser “real o percibido”.
Siguiendo esta definición, todos estos cambios que estamos experimentando en este momento,  y no solo la muerte, exigen una elaboración que ayudará,  nos ayudará,  a realizarlo de la forma emocionalmente más sana.
Vamos a definir lo que es el proceso de duelo, teniendo en cuenta la pérdida que posiblemente, es la más importante de todas, la muerte. Si bien, todas estas características se dan en mayor o menor medida en el resto de las pérdidas o cambios sufridos a la fuerza  y que, además, es algo que nos debemos permitir, aunque lo que valoramos como pérdida,  no sea la muerte.
Se han elaborado modelos desde distintas perspectivas teóricas para explicar el fenómeno de duelo. Una de las más significativas es la realizada por Kübler.Ross y Kessler en (2006). Consideran que, en general,  la persona en duelo,  pasa por cinco etapas diferenciadas, pero que en algunos momentos del proceso se pueden solapar.

Etapas del duelo
Estas etapas son las siguientes:
a) Negación. Nos ayuda a afrontar la pérdida y dosificar el dolor. b) Ira, rabia, dirigida fundamentalmente hacia el exterior.
c) Negociación, suele adoptar la forma de una tregua temporal y suele ir acompañada por la culpa.
d) Depresión con una sensación de vacio y valoración real de la pérdida
e) Aceptación, donde el trabajo personal  es el de recomponerse y reorganizarse sin la persona querida.
Por otro lado, las pérdidas significativas afectan a todas las dimensiones del ser humano: La cognitiva, relacionada con los pensamientos e ideas. La física, a través de las reacciones de nuestro cuerpo. Emotivas, vinculadas a las diferentes emociones. La espiritual, en la que el mundo de las creencias y valores se pueden ver afectadas y por último la social, relacionada con todo nuestro entorno.
Hay que destacar que una elaboración adecuada del proceso de duelo está relacionada, además, de otros muchos aspectos,  con los rituales que realizamos en las diferentes etapas.
En circunstancias normales cuando un ser querido fallece podemos hablar con el médico, acudir al hospital, ver el cuerpo de la persona, organizar el funeral, permanecer velándolo acompañados de las personas más significativas y amigos. Recibimos abrazos, recordamos los momentos compartidos, anécdotas o hacemos una despedida.
Pero ahora nos encontramos en una situación en la que todos estos rituales se ven afectados de forma  significativa quedando el doliente en condiciones de aislamiento sin posibilidad de poder acompañar a la persona que va a fallecer, sin poder despedirse, reduciendo de una manera drástica la red de apoyo social, con lo cual hay más posibilidades de que este duelo se convierta en duelo patológico.

Un operario limpia un féretro. www.canarias7.es

Despedida y cuidados personales en la alerta sanitaria
 
En la situación actual es necesario tener en cuenta las siguientes pautas para vivir un duelo
Enfatizar el autocuidado. Higiene física y mental, cuidar la alimentación, ejercicio físico,  establecer horarios para levantarse y acostarse,  programar el día, realizar distintas actividades y si es posible diferenciar los escenarios, buscar que nos dé un poco el sol. Buscar tiempo y lugar para llorar, enfadarse.

Homenaje a la persona querida. Podemos empezar por hacer una reunión con las personas con las que compartimos la vivienda. Planificar un encuentro virtual con otros familiares explicando qué nos habría gustado hacer. Por lo tanto, dedicar ese momento a la persona querida como homenaje.

Expresar las emociones. Buscar el momento para realizar ventilación emocional. Es importante tener la capacidad de expresar las emociones que aparezcan en cada momento. Todas las emociones son normales, desde la tristeza hasta la rabia o la desesperación. Es positivo identificar estas emociones y ser conscientes que nuestros actos están relacionados con ellas. Es fundamental validarlas y que nos las validen las personas más cercanas.

Buscar apoyo social. Podemos usar las herramientas telemáticas que tenemos para contactar con otras personas. Es importante no sentirse solo/a. No obstante, si en un momento determinado  no se desea  hacerlo se tiene derecho a no hablar.

Pedir respeto. Explicar al entorno cual es el momento emocional por el que se está pasando y solicitar que lo respeten.

No agobiarse por  no vivir el funeral. Intentar no agobiarse porque no se ha podido realizar los actos funerarios habituales. Cuando pase la crisis, se pueden reanudar. El efecto psicológico y emocional va a ser el mismo.

Dejar que nos cuiden. Permitir que las personas cercanas y que nos quieren nos cuiden.

Vivir el recuerdo. Generar un espacio de recuerdo hacia la persona fallecida, con fotos, plantas, objetos especiales o velas. Cada persona debe adecuarlo al momento y a las circunstancias en que se encuentre emocionalmente. Este rincón especial puede servir para tener un momento de mayor comunicación con la persona fallecida, donde podemos expresar como han ocurrido todas las cosas, lo que hubiese gustado hacer y no se pudo hacer. Nuestros planes. Explicar que más adelante vamos a realizar estos rituales.

Escribir alguna carta a la persona fallecida. No tanto de despedida, sino relacionada con los sentimientos, explicar aquello que no se pudo decir por la situación tan especial en que ha ocurrido el fallecimiento. También se puede escribir una carta dirigida al resto de familiares explicando cómo nos sentimos.

Un diario. Escribir un diario donde expresar los sentimientos y de esta forma tomar más conciencia de la realidad que es el fallecimiento del ser querido.

Realizar dibujos, pinturas, alguna manifestación qué simbolice los sentimientos y emociones,  y fundamentalmente, demostrar el cariño. Estas actividades ayudan a expresar esas emociones que en un momento determinado pueden ser difícil  expresar con palabras.

Todos estos rituales no tienen que hacerse a la vez ni por este orden, cada persona lo debe realizar en función de su momento emocional y según la necesidad que se tenga. Es importante tener claro que se está pasando por un momento muy duro y en unas circunstancias muy difíciles, por lo tanto, no exigirse emocionalmente aquello que en estos momentos no se puede dar.
Evitar aquellas situaciones que nos hagan daño, demasiada información sobre el COVID-19 o las consecuencias económicas. Es mejor rodearse de lo que resulta más agradable, menos agresivo.
No tomar decisiones importantes en este momento. Hay que tener en cuenta, que se está bajo el prisma del dolor y del desconcierto, por lo que estos aspectos podrían llevar a tomar decisiones que a medio o largo plazo se consideren inadecuadas.
Si se tienen creencias religiosas, realizar algunos de los rituales establecidos y que se puedan llevar a cabo en casa. Si no se tienen creencias religiosas, buscar otros rituales que nos acerquen emocionalmente al fallecido/a.

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