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miércoles, 27 de diciembre de 2023

Aurelia González, directora del 'Chat de la Esperanza': "A los adolescentes les sorprende el número de emociones que existen en el ser humano"



Aurelia González es psicóloga clínica y una de nuestras voluntarias con más experiencia. Coordina el innovador programa 'Chat de la Esperanza' desde su impulso inicial en el año 2021. Este nuevo canal de atención a personas en crisis, enfocado a jóvenes y adolescentes, cumplirá dos años de funcionamiento en marzo próximo. La buena acogida que está teniendo se refleja de modo directo en nuestra estadística de mensual de atención a personas. Crece mes a mes y se acerca al número de llamantes al teléfono. 

La estadística de atenciones de noviembre de 2023 indicó que 849 de las 1813 registradas fueron a través del ‘Chat de la Esperanza’. A este paso superarán a las llamadas de teléfono. Impresiona la acogida a este nuevo canal que solo lleva año y medio funcionando. ¿A que se debe esa receptividad?

Yo creo que tiene que ver con que el Chat es un medio en el que, sobre todo, la gente joven se siente más familiarizada y cómoda. Lo interpretan como algo más anónimo y confidencial y eso les ayuda a expresar mejor sus emociones.

Cuando una chica o un chico os escriben en el chat, ¿qué sentimientos transmiten? ¿Qué les hace sufrir?

Los sentimientos más frecuentes son el de soledad, angustia, vacío y desesperanza. ¿Qué les hace sufrir?.  Sufren precisamente por eso, por el sentirse solos, la incomprensión de las personas mayores, pero también la de sus iguales. La inseguridad en sí mismos y en el mundo que les rodea. Evidentemente el bullyng y la identidad sexual entre otros.

Parece que los jóvenes han perdido el miedo a pedir ayuda para problemas de salud emocional 

Yo creo que en este sentido aún nos queda un camino que recorrer, pero indiscutiblemente el hablar de las emociones está dejando de ser tabú y por lo tanto les cuesta menos trabajo hablar y buscan más formas de pedir ayuda.

¿En que consiste la atención y orientación de los voluntarios?

El voluntariado lo primero que realiza es una escucha activa con total garantía de confidencialidad. No se le juzga, se validan las emociones que transmiten y fundamentalmente además de acompañar a esa persona es ayudar a encontrar alternativas a la problemática que presenta.

¿Cuál es el balance en cifras del año 2023?

Hemos atendido 10.681 solicitudes de ayuda, de las que un 55,4% procedían de mujeres y un 44,6% de hombres. El 70,5% de los que nos escriben en el Chat son personas de menos de 35 años. Un 26% de los casos ha estado relacionado con la conducta suicida y de esos mensajes, un 79,3% eran ideaciones, el 15,4% comunicaron crisis suicida y en un 5,2% se atendió a suicidios en curso. En cuanto a las problemáticas, el 75,9% fueron cuestiones psicológicas o psiquiátricas, en un 18% necesitaron orientación por problemas de adicciones y en el 0,57% asesoramiento jurídico.

¿Se hace seguimiento a los casos?

Nuestra atención es la intervención en crisis totalmente anónima con lo cual no hay seguimientos de los casos. Una persona puede escribir más de una vez, pero puede tocarle otro voluntario/a y se trata como si fuera la primera vez porque no existe información previa. Una de las bases más importantes del trabajo en el T.E. es la confidencialidad y el anonimato

Una parte importante del programa ‘Chat de la Esperanza’ es la divulgación sobre salud mental. ¿Qué aportáis los voluntarios en los centros educativos?

En los centros de educación secundaria se participa  impartiendo charlas educativas. Estas charlas en la ESO están relacionadas con Autoestima e Inteligencia Emocional. Se busca sensibilizar a la juventud de la importancia de trabajar en estos dos aspectos.  Y a los alumnos de Bachiller se les imparte charlas sobre prevención de suicidio y autolesiónes, haciendo hincapié en los factores de protección. Enseñarles a identificar señales de alarma y la necesidad de pedir ayuda si se encuentran o conocen a alguien que está viviendo esta situación. También se les facilita los contactos de los servicios de atención más especializada en prevención de suicidio y autolesiones.

¿Sobre que cuestiones se interesan más los alumnos? ¿Y los profesores?

Los alumnos de Bachillerato preguntan, sobre todo, como pueden ayudar a conocidos que se encuentren en situación de riesgo. Se interesan por las cifras de suicidio en la franja justo en las edades más jóvenes.  También preguntan mucho sobre los factores de riesgo. Y los alumnos de ESO, les interesa como pueden mejorar su autoestima e Inteligencia emocional. Les llama la atención que parece que siempre se centran más en las cosas que fallan, en vez de las que consiguen en la vida.  Se sorprenden del número tan elevado de emociones que existen. Y quieren saber más cómo gestionar las emociones por lo difícil que resulta hacerlo.

El profesorado se interesa fundamentalmente en aprender a identificar los factores de riesgo y en saber como pueden ayudar a su alumnado a superar la crisis.

Este año ha surgido un movimiento de padres que se moviliza para que los niños no usen móviles hasta los 16 años. ¿Qué problemas se producen por el acceso a contenidos y la atención constante a las pantallas?

Es un tema controvertido y en el que no todo el mundo está de acuerdo. Hay estudios que señalan que el uso desproporcionado de móviles y redes sociales pueden, entre otros,  aumentar la conducta agresiva, ya que se tiene acceso a contenidos violentos, falta o déficit de atención y concentración así como disminución de la memoria. Adicción a las nuevas tecnologías que provocan la separación del entorno, amigos  y familiares. También aumenta el contacto con personas que no se conocen. Pero yo creo que lo importante es que hay que psicoeducar en el uso de estas herramientas ya que es muy necesaria para desenvolverse en la sociedad actual.

También contactan personas de más de 35 años.  ¿En qué se nota diferencia a la hora de pedir ayuda?

En algunos aspectos la problemática es igual, los miedos, la soledad, la frustración, los problemas de relaciones o familiares, solo que cambia un poco el foco. Los adolescentes tienen más problemas con los padres o pares y los adultos con problemas económicos y problemas laborales.

El Chat de la Esperanza es una herramienta más de ayuda en las situaciones de crisis que ofrece el T.E. adaptándose a las nuevas necesidades y formatos de la sociedad actual, acercándose a la población más joven. Dado el número de conexiones que estamos teniendo parece que este planteamiento es acertado.

Debido a cada vez que hay un mayor número de personas que solicitan la atención por Chat dentro del horario que tenemos establecido de 18,00  24,00 h, de lunes a viernes hemos preferido reforzar esos turnos pero nuestra intención es ampliar el horario y llegar a cubrir las 24 horas del día. Para poder llegar ahí, necesitamos un mayor número de voluntarios por lo que animo a los jóvenes que desean ayudar se hagan  voluntarios del Teléfono de la Esperanza.




Por otra parte, Aurelia González hace una invitación a particiapr en el I Concurso de Haikus ilustrados y Microrrelatos que el Teléfono de la Esperanza lanzó con motivo del Día Mundial de la Prevención del Sucidio. El plazo de presentación está abierto hasta el próximo 14 de enero.

La temática para ambas modalidades será el sentimiento de esperanza y cómo puede ayudar a afrontar los problemas vitales.

Estas son las bases del I Concurso de Haikus ilustrados y Microrelatos:  

https://telefonodelaesperanza.org/malaga/concurso-haikus

 

Qué es un haiku y ejemplos:

https://eltiempodelaesperanza.blogspot.com/2023/09/i-concurso-de-haikus-y-microrrelatos.html




viernes, 12 de mayo de 2023

“Acudir al psicólogo se ha desestigmatizado entre los jóvenes, ya no les da vergüenza hacerlo”

 


Eduardo Bensabat tiene 31 años, es Graduado en Psicología por la UNED y psicólogo experto en Psicología Afirmativa en Diversidad Sexual y de Género. Obtuvo el graduado mientras trabajaba a jornada completa. Trabaja desde  hace casi un año en el Teléfono de la Esperanza. Es un colaborador activo en la coordinación del Chat de la Esperanza, trabajando junto a la coordinadora del proyecto, Aurelia González, y sus tareas dentro de este proyecto pasan por su atención, promoción y divulgación, entre otras cosas. Acude a impartir charlas psicoeducativas en centros escolares y realiza intervención psicosocial a personas que se derivan a la sede.

- ¿Cómo surgió lo de implicarte en el proyecto 'El Chat de la Esperanza' desde los inicios?

Realicé las prácticas del grado en psicología en el Teléfono de la Esperanza y nuestra tutora nos comentó que el proyecto del Chat estaba cerca de ver la luz. Me resultó muy interesante y novedoso, así que me informé para ver en qué consistía y me apunté para recibir la formación correspondiente para formar parte de ese gran proyecto. Desde el comienzo me comprometí al máximo porque entendía la necesidad de este servicio para los jóvenes y adolescentes. Me habría gustado que hubiera existido este canal de ayuda cuando yo era adolescente y sé que a muchos de mis compañeros y compañeras de instituto también. Por lo tanto, fueron tanto mis valores como factores profesionales y personales los que me llevaron a involucrarme desde el comienzo.

 - ¿En qué consiste tu labor dentro del voluntariado que atiende este canal de ayuda?

Mi función, al igual que la del resto de mis compañeros, consiste en atender a los usuarios que contactan a través del Chat en uno de los turnos semanales que hacemos los orientadores. Actualmente el Chat está operativo de lunes a viernes, de 18:00 a 00:00, por lo que son muchas las horas que hay que cubrir a la semana. Además de eso, he estado encargándome de organizar los turnos de los orientadores, así como de realizar seguimientos de casos para comprender mejor las principales problemáticas que presentan los usuarios que nos contactan. También me he encargado de organizar y acudir a centros escolares a lo largo del curso para hacer charlas psicoeducativas sobre autoestima e inteligencia emocional, charlas que aprovechábamos para dar a conocer el Chat.

- Cuando se empezó a desarrollar el proyecto 'El Chat de la Esperanza' en 2021 no se sabía qué respuesta iba a tener. El balance del primer año supera las expectativas con esas 5.585 conexiones. Hay una gran demanda de salud mental entre la población joven. ¿Qué está pasando?

Sí, existe mucha demanda de salud mental entre la población joven. Realmente, siempre la ha habido, pero ahora tienen menos vergüenza de expresarlo y el hecho de ir al psicólogo se ha desestigmatizado mucho en los últimos años y gran parte de responsabilidad de que haya sucedido eso la tiene las redes sociales, una herramienta útil y muy poderosa, sobre todo para los jóvenes. A parte de eso, hay muchos otros factores que podrían encontrarse tras esa gran demanda de ayuda mental que presentan los jóvenes como puede ser la pandemia y el confinamiento al que nos sometió. Es bien sabido que el Covid ha disparado y acentuado muchos trastornos psicológicos en la población en general, pero especialmente en el caso de los más jóvenes.

Además, los adolescentes y jóvenes de hoy en día tienen preocupaciones asociadas a su futuro que están siendo más notables que antes, como pueden ser la situación actual del mundo (guerras, cambio climático…), el sentido de pertenencia, el uso desmedido de las tecnologías, crisis de identidad e incluso la situación económica o las malas políticas. Muchas veces asumimos que los jóvenes no tienen problemas. Nada más lejos de la realidad. No solo tienen tantas preocupaciones como los adultos, sino que encima tienen menos recursos para hacerles frente. Por eso es tan importante atender a sus necesidades y demandas, y ayudarles a gestionar mejor las emociones asociadas a esas preocupaciones.



- ¿Cómo son los primeros mensajes de los que escriben por primera vez? ¿Piden ayuda por problemas concretos? ¿Buscan alguien con quien hablar en general de sus vidas?

La realidad es que hay de todo. Hay quienes buscan únicamente desahogarse y cubrir ese sentimiento de soledad que les está generando malestar en ese momento y hay quienes plantean problemas muy específicos. Incluso vemos casos en los que la persona escribe directamente que acaba de autolesionarse o que está pensando en suicidarse. En general, los más jóvenes suelen ser los que piden una ayuda más concreta. Simplemente dicen cuál es el problema que tienen y esperan que seamos nosotros los que les ofrezcamos una solución.

- ¿Cuáles son los problemas que están sufriendo con más frecuencia los jóvenes? ¿Qué sentimientos perciben los voluntarios en las personas que nos escriben? ¿Soledad, confusión, miedo...?

Lo que nosotros observamos en el Chat de la Esperanza con mayor frecuencia son problemas de ansiedad, estados de ánimo deprimidos, ideaciones suicidas, autolesiones, encuentran falta de sentido a la vida, sentimientos de soledad, inutilidad, culpa… También problemas relacionales, tanto en el entorno escolar (con amigos y/o compañeros), como con su propia familia.

- ¿Qué respuesta se les da?

Lo primero que hacemos los voluntarios es recibir a la persona que nos escribe: saludamos, informamos de que somos un orientador u orientadora e intentamos crear un entorno seguro y de confianza que facilite la expresión de la persona. Del mismo modo, buscamos contener la crisis emocional que presenta y atendemos la problemática causante de esa crisis. Posteriormente exploramos el entorno de la persona en busca de apoyos que no se hayan tenido en cuenta, ayudamos a reestructurar el problema y finalmente derivamos, bien a esa persona de su entorno que hayamos encontrado como potencialmente útil, a otros servicios del propio Teléfono de la Esperanza o a otras instituciones.

- En el caso de los que van a consultas en la sede, ¿consiguen mantener sus encuentros periódicos con los psicólogos? ¿Hay chavales que se animan a hacer talleres o cursos?

La continuidad del usuario en terapia va a depender de la voluntad de la persona y de la alianza terapéutica que se establezca. Nosotros en el Chat casi no hemos tenido la necesidad de derivar a profesionales de la psicología del propio Teléfono de la Esperanza porque muchas de las personas que nos escriben ya cuentan con ese apoyo terapéutico por cuenta propia. Respecto a la segunda pregunta, el Teléfono de la Esperanza cuenta con un amplio abanico de opciones de cursos y talleres para la población en general, válidos para todas las edades, pero bien es cierto que el público más joven no conocía esa oferta, por lo que eran pocas las personas de menor edad que se acercaban a nuestra sede. Gracias al Chat de la Esperanza y a la difusión que estamos haciendo, hemos notado un incremento de jóvenes que cuentan con nosotros, no solo a través de este canal, sino incluso en llamadas telefónicas, algo que antes del 2022 no sucedía. Debido a este acercamiento de los jóvenes al Teléfono de la Esperanza, uno de mis objetivos es adaptar y diseñar algunos cursos y talleres para este público en concreto y en ello estamos trabajando.

- El número de mensajes relacionados con ideas, crisis o actos suicidas es importante. ¿El voluntario que los atiende que respuesta les da en estos casos?

Depende de la situación ante la que nos encontremos. No se atiende de la misma manera una persona que está barajando la posibilidad de suicidarse que otra que ya tiene un plan establecido, o que, en el peor de los casos, lo está llevando a cabo en el momento en que nos contacta. En los dos primeros casos seguimos las pautas que he indicado anteriormente: contención de la crisis, exploración del entorno, reestructuración del problema y derivación. En los casos en que ya exista un plan, intentamos acordar con la persona que se deshaga del material que tenga pensado usar para suicidarse, que comparta esa ideación con alguien de su entorno, que posponga el día que había planeado y facilitamos esa ventilación emocional que necesitan en esos momentos. En los casos en los que el suicidio está en curso, le pedimos a la persona que nos permita ayudarle a salvar su vida y que nos facilite un teléfono de contacto o la dirección en la que se encuentra para avisar de manera inmediata a los servicios de emergencias. En todo momento acompañamos a la persona hasta que acude la ayuda médica y le explicamos el proceso para que no se sobresalten. 

- Casi el 70% de los usuarios de este canal de ayuda han expresado su satisfacción. ¿Qué transmiten en esos mensajes?

El concepto que manejamos en este caso hace referencia a ese 70% de los casos en que la persona muestra satisfacción no con la atención recibida, sino con el contenido de la misma, es decir, que la persona manifiesta directamente que va a poner en práctica aquellos recursos y alternativas que se han planeado en el trascurso del proceso de ayuda entre el usuario o usuaria y el orientador u orientadora. Las verbalizaciones que nos encontramos en esa línea son del estilo “haré eso que hemos comentado”, “pondré en práctica esos ejercicios de respiración o relajación”, “voy a escribir cómo me siento”, “hablaré con…”, etc.

Me atrevería a decir que la satisfacción como tal es cercana al 100% de las personas que nos contactan, porque incluso en aquellos casos en que la persona no encuentra alternativas u opciones que le convenzan, o que, por cualquier motivo, prefiere no seguir adelante con el proceso de ayuda, igualmente recibimos palabras de agradecimiento por nuestro tiempo y nuestra labor.



- Cuéntanos a cuantos institutos habéis ido a dar charlas de prevención sobre salud mental. ¿Qué despierta más interés en los adolescentes? ¿Y en los profesores?

A lo largo de este curso escolar hemos acudido a 13 institutos de la provincia de Málaga, habiendo impartido alrededor de 40 charlas a más de 1.000 alumnos de cursos comprendidos entre 1º de la ESO y 2º de Bachillerato. El contenido de nuestras charlas genera interés en los alumnos y profesores ya que son temas que normalmente no trabajan en el ámbito educativo como son el autoestima y sus diferentes dimensiones, la relación que tiene con las redes sociales, inteligencia emocional e incluso prevención de la conducta suicida y autolesiones con los alumnos de más edad. Donde hemos encontrado más interés ha sido en los aspectos de mejora, es decir, cómo mejorar la inteligencia emocional, la autoestima y en cómo ayudar a personas que se autolesionan o que tienen ideación suicida.

- El volumen mayor de mensajes recibidos proceden de personas de hasta 35 años, pero también hay muchos de más mayores. ¿Qué diferencias observáis en los mensajes de los más mayores?

Puede que las principales diferencias que he observado yo sean dos. Por un lado en las personas más mayores observo una mayor necesidad de compañía y de hablar no solo del problema que les está generando malestar en ese momento, sino que realizan un recorrido por los aspectos más negativos de su trayectoria vital. Los jóvenes, sin embargo, se enfocan más en el problema.

Por otro lado, los jóvenes suelen buscar más una solución inmediata y que seamos nosotros los que se la facilitemos. Las personas mayores, por su lado, son más conscientes de que la inmediatez no funciona en estos casos.

Por último, destacaría también que en los más jóvenes se presentan más conductas autolesivas que en el caso de los adultos.

¿Que quieres destacar de este año de voluntariado de ‘El Chat de la Esperanza?

Al margen de las preguntas que me has realizado, me gustaría comentar dos cosas más: la primera es que me gustaría destacar la importancia de este recurso, importancia que se ve reflejada en esas 5.585 conexiones que hemos tenido en apenas un año de funcionamiento, y en el interés que ha despertado tanto en los medios de comunicación como en otras sedes del Teléfono de la Esperanza, que poco a poco se van a ir sumando a este maravilloso proyecto a lo largo de los próximos meses, ya que el proyecto no ha parado de crecer desde sus comienzos. Y en segundo lugar, destacar también que hemos podido atender a todas esas personas en situación de crisis gracias al altruismo, la constancia y la buena disposición y buen hacer de todos los voluntarios y voluntarias que están ahí detrás de la pantalla, día tras día. Actualmente contamos con un grupo de 30 orientadores y orientadoras (que esperamos que se amplíe pronto), muy comprometido y unido, con gran apoyo mutuo, y que comparte la finalidad de ser un soplo de aire fresco para esas personas que sienten que nada tiene solución.

jueves, 9 de junio de 2022

"Perdonarme y perdonar a los demás ha sido clave para poder ayudar a otras personas"



Loli Muñoz es orientadora y coordinadora de cursos y el programa 'Entre Amigos' en el Teléfono de la Esperanza de Málaga. Nunca olvidará la primera vez que piso nuestra sede. Vivía una situación de crisis personal complicada, fue escuchada con empatía y consolada en su sufrimiento. A partir de ahí surgió en ella un sentimiento de agradecimiento que le impulsaba a querer colaborar como voluntaria. Hizo los cursos, se formó e integró en el equipo de orientadores que cada día atienden de forma respetuosa las llamadas de personas angustiadas, desorientadas o desbordadas por los problemas de la vida.

En esta entrevista recuerda a los primeros llamantes que orientó, valora la importancia de trabajar en el crecimiento personal y reflexiona sobre la necesidad de educar en las emociones a los niños desde pequeños.

¿A qué te dedicabas laboralmente?

Era jefa de cocina (cocinera de colectividad). Trabajaba en una fundación pública para la integración social de personas con trastornos mentales graves.

¿Cuál era tu situación personal cuando te acercaste a la asociación y que cursos y talleres hiciste?

Estaba en una situación personal de duelo, había fallecido mi madre muy joven de una corta y dolorosa enfermedad que me costó aceptar.

¿Conociste el Teléfono de la Esperanza por amigos, voluntarios o por Internet?

Un día esperando el autobús, en una marquesina, vi anunciado “Teléfono de la Esperanza te escuchamos”, apunté el número de teléfono y la dirección. Y decidí ir a la sede, fue un día en el que me encontraba bastante perdida. Allí me recibió y atendió con mucho cariño y respeto, un orientador, un señor mayor. Me ofreció un vaso de agua y me escucho en silencio, recuerdo que le relataba la grave enfermedad de mi madre, y su posterior fallecimiento. Lloraba, lloraba mucho, me llamo la atención como me escuchaba, sin juicios, con empatía. Me dio tanta confianza que termine contándole otros capítulos dolorosos de mi vida. El orientador me dio cita con un psicólogo, y me aconsejó que hiciera el Taller de Duelo, detrás de ese vinieron el de Autoestima, Estrés y Ansiedad, etc. Para mí fue tan importante y liberador, que decidí hacerme voluntaria, de alguna forma quería demostrar mi gratitud.  Estando colaborando ya como voluntaria, me enteré de unos cursos que había de desarrollo personal, y me inscribí.  ¡ Ahí puedo decir que hubo un antes y después en mi vida!

¿Qué te aportaron a tu vida personal y familiar?

Con los cursos descubrí mis heridas emocionales y el porqué de muchas cosas que me pasaban emocionalmente, y me di cuenta que tenía un largo trabajo personal por delante. A su vez como mis ganas de colaborar crecían, quería llegar a ser orientadora y poder ayudar igual que me ayudó aquel gran hombre y mejor persona. Gracias a esos cursos que a su vez me ayudaron a mi conocimiento y crecimiento personal hoy soy orientadora del Teléfono de la Esperanza con dedicación, compromiso y orgullo. Al darme cuenta desde donde venían mis problemas y poner todo en orden, mi vida personal, familiar y laboral cambió. Estaba abierta al cambio, y cuando una persona suelta, acepta y confía todo cambia. Me gusta una frase que dice “cambia tu y cambiaran los demás”. Y así fue, empecé a ser más tolerante, más empática, menos rígida y autoexigente. En definitiva, a ver todo con otras gafas, las gafas del amor a mí misma, y hacia los demás. He llegado a la conclusión de que no se puede dar lo que no se tiene. 

¿Qué recuerdos tienes de la primera o primeras llamadas que atendiste?

Terminé mi formación como orientadora, y por fin llego mi primer día, estaba muy nerviosa, quería hacerlo bien, escuchar como aquel buen hombre, (hoy mi compañero) me escuchó y me ayudó a mí. Recuerdo la primera llamada, fue de una señora que quería dar las gracias por estar ahí siempre cuando ella lo había necesitado. Otras llamadas de ese mismo día iban muy dirigidas a los sentimientos de soledad, me llamo la atención, que incluso personas que no vivían solas sentían soledad.

¿Alguna de las que has atendido estos años te ha impresionado?

Las llamadas que más me impresionan son de personas que dicen no encontrarle sentido a sus vidas, que incluso hablan de suicidio. Por desgracia cada vez se reciben más llamadas de este tipo y de gente muy joven. En pandemia se triplicaron las llamadas. Me impresionó mucho que llamaban asustados, perdidos; muchos sanitarios llamaban agotados, exhaustos emocionalmente, se les animaba a que siguieran, que los necesitábamos, que lo estaban haciendo muy bien.

En el curso de ‘Desarrollo Personal II’ tiene mucha importancia perdonar y perdonarse para la transformación personal. ¿Qué es más difícil perdonar o perdonarse?

En mi opinión es más difícil perdonarse a sí mismo, que perdonar a los demás, creo que ahí interviene mucho el amor propio, si yo me quiero, me perdonaré, igual que sería capaz de perdonar a los otros. De niños, la sociedad, nuestros padres, en la escuela, nos enseñaron a pedir perdón, pero no a perdonarnos a nosotros mismos.

Sé tú mismo cuando ayudas a los demás, decía nuestro compañero José  Portillo en un artículo en el blog. ¿Qué descubriste de ti misma en el proceso de formación que podrá servir para ayudar a los demás?

Para poder ayudar a los demás unas de mis asignaturas pendientes era perdonarme y perdonar, desde que practiqué el perdón primero hacia mi persona y luego hacia los demás  mi vida dio un giro de 180º, entendí y me entendí. De ahí la importancia de la inteligencia emocional, es una asignatura pendiente en nuestra sociedad.

Nos han educado de una forma que nos introducen creencias limitantes sobre nosotros mismos y nosotros al relacionarnos con los demás. ¿Qué se podría hacer para educar a los niños de otra manera?

Darle a los niños herramientas para que puedan gestionar sus emociones de una forma sana emocionalmente, enseñarlos a que crean en ellos mismos, que se amen con sus limitaciones, transmitirles que son valiosos y que los amamos. A veces en nuestro afán por proteger a nuestros hijos, no nos damos cuenta de que limitamos su autonomía personal.

¡NO SALTES TAN ALTO! ¡NO VAYAS TAN RAPIDO!  ¡TE VAS A CAER! ¡NO VES QUE NO PUEDES!

A veces no nos damos cuenta de lo mucho que nuestras palabras pesan en el subconsciente de nuestros hijos y en vez de alentar, desanimamos y acabamos transmitiendo  pensamientos limitantes. Y es que la forma de cómo le hablamos a los demás tiene un efecto más poderoso de lo que imaginamos. Y más en los niños. Inculcarles autonomía y dar espacio para que sean INDEPENDIENTES Y CAPACES es vital para el desarrollo de los niños. Tenemos que quitarnos los miedos y confiar para que nuestros miedos no nos paralicen ni a padres, ni a hijos. La labor de los padres es cuidar, no sobreproteger. Sobreprotegerlos puede ser tan perjudicial como desentendernos de ellos. 

¿Qué ha aportado el Teléfono de la Esperanza a tu vida?

El Teléfono de la Esperanza me ha aportado serenidad, amor propio, amor hacia los demás, y sobre todo esperanza, de que a pesar de que vengan malos tiempos los aceptaré como enseñanza y crecimiento.

¿Te ayuda para vivir la etapa actual de tus mayores? 

Si, me ha ayudado bastante a vivir la etapa actual de mi padre. Como dije anteriormente el perdón ha sido crucial en mi trabajo personal y también en este caso. Me ha ayudado a comprender ciertos comportamientos que en su día me dolieron y no aceptaba, he aprendido a mirar y actuar desde la compasión y el amor ante aquellas conductas que antes no entendía.  Me he dado cuenta de que mi padre actuaba desde sus carencias y heridas no desde su esencia. Hoy tenemos muy buena relación. No hace mucho me dijo "gracias por todo lo que haces por mi". Eso me lleno de paz interior.

 


sábado, 23 de enero de 2021

"El poder sanador de la escucha y el silencio son claves para conocerte mejor y como elemento de transformación personal"

 


El voluntariado del Teléfono de la Esperanza sigue una completa y exigente formación en la que el conocimiento y desarrollo personal son claves antes de pasar a la tarea de ayudar a los demás utilizando la técnica de la escucha activa. Mamen de la Torre, una de las voluntarias en pleno proceso de formación, nos cuenta que le aporta su autoconocimiento al bienestar personal. El último curso en el que participó ', 'Desarrollo Personal 2', tuvo lugar en septiembre de 2020, en plena pandemia del COVID 19.  Cree que la crisis actual puede ayudar a hacer ese viaje interior que todos necesitamos en nuestras vidas para ser un poco más felices. Comparte sus experiencias con las meditación y el Mindfulness.

¿A qué te dedicas profesionalmente?

Llevo tres años jubilada como funcionaria de la Conserjeria de Educación y mis últimos 30 años estuve ejerciendo dentro de los Equipos de Orientación Educativa como logopeda. Antes de jubilarrme tenía claro que quería colaborar como voluntaria en alguna ONG y me parecía que  en el Teléfono podía encajar, ya que por mi práctica profesional el poder de la palabra y la escucha eran unas herramientas facilitadoras  para una eficaz comunicación.

 

¿Conociste el Teléfono de la Esperanza por voluntarios, amigos o por Internet?

Lo conocía porque una amiga colaboro en los primeros años de su puesta en marcha en Málaga y por algún sobrino que estuvo vinculado también al Teléfono.

 

¿Cuál era tu situación personal y qué cursos y talleres hiciste inicialmente?

Cuando me acerque para ofrecerme y me comunicaron que debía realizar los cursos de desarrollo personal interna durante un fin de semana, fue una sorpresa pero al mismo tiempo me despertaba  curiosidad  por saber en que consistía.

 

¿Cuál de esos cursos o talleres te aportó más? ¿Por qué?

El primero  de desarrollo personal fue una bomba, una experiencia única, un volver a recordar lo que eres, es como si padeciéramos Alzheimer y perdiéramos la memoria de lo que somos, se abre un camino para descubrir tus heridas y una aceptación de tus luces y sombras e iniciar la transformación personal.

 

En el de Desarrollo Personal 1 se crea un clima de respeto y confianza para expresar emociones y sentimientos difícil de encontrar hoy día. ¿Qué es lo que más te sorprende o valoras mejor en esas dinámicas y grupos de trabajo?

Lo más sorprendente es vivir el vinculo que se crea entre los integrantes donde la confianza  el respeto y aceptación es el aceite que engrasa la comunicación y donde la escucha sin el juicio es la luz que ilumina el diálogo.

 

¿Qué nos podemos encontrar en Desarrollo 2 las personas que todavía no lo hemos hecho?

El modulo 2 nos lleva a iniciar y seguir en  el proceso de transformación personal donde el perdonar y perdonarte a ti mismo adquiere un protagonismo que facilita este camino.

 

El último tuvo lugar en septiembre pasado, en plena pandemia. Debió ser estimulante para participantes y coordinadores dejar atrás los miedos y dedicar un fin de semana a cuidarse emocionalmente.

La incertidumbre que esta pandemia genera nos ha llevado a superar el miedo y elegir desde la libertad estar presente. Ha sido toda una oportunidad y un lujo  por el número de participantes que ha sido mucho menor,  y nos ha permitido crear ese espacio y tiempo para autocuidarnos física y emocionalmente viviendo este encuentro desde la confianza. Esta circunstancia del COVID nos ofrece una oportunidad diferente al tener menos distracciones para el ocio y tiempo libre y puede convertirse en ayuda en este viaje interior .

 

Sé tú mismo cuando ayudas a los demás, decía nuestro compañero José Portillo en un artículo de este blog. ¿Qué descubriste de ti misma en el proceso de formación que podía servir para ayudar a los demás?

El poder sanador de la Escucha y el silencio como clave  de conocerte mejor y como elemento de transformación personal, el silenciar la mente, a la que Santa Teresa llamaba “la loca de la casa”. Es preciso poner orden, limpiar. Y la meditación como práctica diaria puede ser una fiel compañera en este proceso.

 

Vivimos en una sociedad hiperconectada a la red. Es como si todo el mundo hablara a la vez todo el día y hubiera un ruido constante de fondo. Sin embargo, Internet nos ofrece también grandes ventajas. ¿Crees que las plataformas y programas de atención online pueden ayudar a combatir el aislamiento y la soledad?

Vivimos rodeados de muchos estímulos que a veces nos dispersan y distraen de nuestro camino, es preciso saber utilizar todo lo que Internet aporta. La  información y conocimiento es algo muy valioso pero su velocidad es ten rápida que a veces no somos capaces de procesarla. Es preciso estar alerta para no dejarte atrapar por esta red. Ahora bien el poder conectarnos con los otros es fundamental para poder sentir la cercanía y presencia física que hoy esta tan restringida. El sentir este acompañamiento, el ir con otros es una clave fundamental que nos ayuda en este caminar.  

 

Quizás porque nuestras mentes necesitan pausas y silencio, el Mindfulness tiene cada vez más adeptos. Describe sus principales aportaciones para el equilibrio emocional

El poder del Aquí y el Ahora es algo incuestionable. Aprender a ser conscientes del momento presente, la experiencia presente sin juicios es algo simple y complejo a la vez.  Pero sus beneficios sobre el estres, concentración y el bienestar físico y emocional son importantes. Aprender en la autoobservación siendo observador de tu mente, aporta equilibrio y paz.

 

¿Sería bueno utilizarlo para educar a los niños?

Indudablemente es aconsejable por los beneficios que aporta. Creo que es muy positivo para ellos, partiendo siempre de las sensaciones corporales. Los niños responden bien si están tumbados y perciben el ritmo respiratorio el llenarse de aire y vaciarse, utilizando imágenes mentales  como un globo que se hincha y se deshincha. Así como experimentar la dureza del cuerpo y la flacidez, somos de hierro, somos de algodón. La edad va a determinar qué tipo de imágenes podíamos emplear. Si son más mayores no es necesario tumbarlos. Existen en el mercado muchos libros como por ejemplo ‘Tranquilos y atentos como una rana’ y ‘Mindfulness para niños’. Tiene una influencia en la capacidad de regular emociones,  incrementa la capacidad de tomar decisiones y les ayuda a conocer sus capacidades, fortalezas y limitaciones. Les aporta mayor  seguridad y autoestima. En mi práctica profesional lo he empleado para focalizar su atención y siempre verbalizaban que les gustaba experimentar esa paz y armonía que les aportaba.

 

Explica que ha aportado el Teléfono de la Esperanza a tu vida y porque recomendarías participar en su voluntariado.

Vivir esta etapa de mi vida  sin prisas saboreando el tiempo en crecimiento emocional y espiritual  y poder compartirlo con mi marido es un privilegio que me hace sentir  más  la comunión y el compromiso con los demás. Otro ingrediente que aporta es la perseverancia en el camino de la transformación personal que te hace sentir todo el amor que somos, ensachando el corazón y nos prepara para dar y recibir, sintiendo la pertenencia a este gran equipo que es el Teléfono de la Esperanza. Otro matiz diferencial es que ahora estoy trabajando en el desapego de los objetivos. En mi profesión trabajaba con ellos y ahora mi hacer quiere limitarse a la gratuidad sin esperar nada.  


jueves, 26 de noviembre de 2020

"Me ha impactado el alto nivel de compromiso de los voluntarios del Teléfono de la Esperanza"

 


José Miguel Arocena es voluntario del Teléfono de la Esperanza desde hace tres años. En esta entrevista nos cuenta como fue su proceso de formación para atender las llamadas de las personas que sufren y reflexiona sobre lo que le ha aportado conocerse mejor a sí mismo.

¿En qué trabajas?

Soy médico jubilado hace tres años.

¿Conocías anteriormente la actividad del Teléfono de la Esperanza? ¿Por qué decidiste incorporarte como voluntario?

No conocia el trabajo del Telefono hasta que realice los cursos y me incorpore como voluntario orientador. Siempre he tenido vocacion de ayuda pero me impulso a elegir esta organizacion la amplitud de sus actividades, la cercanía con las personas necesitadas, su altruismo, el nivel de preparacion de las personas que habia conocido, el aprendizaje que me proporcionó en el aspecto de la comunicacion con el otro y el alto nivel de compromiso de los voluntarios que pude ir conociendo.

¿Qué cursos y talleres has hecho?

Los dos de Conocimiento, el seminario para preparacion a la Orientacion y Comunicacion Sana. Aparte he participado en algos talleres como "Entre Amigos" y Mindfulness.

¿Qué te han aportado?

Me han aportado muchos argumentos y herramientas para mi vida diaria, mi autoconocimiento, mi relacion con las personas de mi entorno y el conocimiento e integracion en un equipo que merece la pena.

La formación en el Teléfono de la Esperanza es muy vivencial. Participantes y coordinadores intercambian muchas experiencias. ¿Qué te aportan las personas que participan en ellos?

Me aportan darme cuenta que el otro es mi espejo, que el otro sufre y busca igual que yo y que es mejor transitar acompañado que solo

Trabajar en el conocimiento de ti mismo como persona, ¿qué ha supuesto en tu vida?

Paz, seguridad, confianza y humildad.

El ser humano es social por naturaleza hasta el punto de que si no tiene realizado ese aspecto de su vida puede sufrir mucho. De los conflictos en las relaciones personales surgen muchos problemas. ¿Qué reflexión te merece?

Mis conflictos en las relaciones humanas  son responsabilidad mía y a la vez son oportunidades para conocer, perdonar  y crecer.

Vivimos en una sociedad que cuenta con la mayor cantidad de medios para comunicarse de la historia. Esto nos permite estar en contacto con los otros de forma permanente. Sin embargo, la incomunicación y la soledad siguen siendo dos grandes problemas. ¿Qué está pasando?

Entre otras cosas hay una deformacion de lo que se entiende por conocimiento e informacion muy penetradas y polarizadas por los medios de informacion (información de usar y tirar). Esta exposición a este fenomeno nos sustrae el tiempo para una comunicación sosegada y cercana.

¿Debería haber formación en salud emocional en la educación?

Sin lugar a dudas la educacion emocional esta en la base de una relacion diferente con todo lo que nos rodea.

¿Por qué recomendarías participar en las actividades del Teléfono de la Esperanza?

He recomendado y conseguido que personas de mi entorno participen en los cursos del Telefono. Todas encantadas. lo recomiendo porque ese autoconocimiento y las practicas del perdon, poporcionan salud y gratitud con lo que nos rodea.