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domingo, 11 de julio de 2021

CON OTRAS GAFAS / Una vida entregada a los más vulnerables

 


El Teléfono de la Esperanza cumple 50 años desde su fundación por Fray Serafín Madrid en abril de 1971 en Sevilla. Con motivo de esas fructíferas cinco décadas de servicio, nuestra asociación celebra a lo largo de este año varios actos que culminarán con el evento final en el mes de noviembre en Madrid.

¿Quién fue Serafín Madrid?

Con ese nombre vivió un hombre comprometido con los más vulnerables, innovador e incansable promotor de iniciativas solidarias allá por donde fue. El diario sevillano 'El Correo de Andalucía' ha publicado una información en la que evoca la presencia de  Madrid en la ciudad hispalense. Nacido en una humilde familia de un pueblo de Cuenca, Serafín Madrid era miembro de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, dedicada al ámbito social y sanitario desde finales del siglo XVI. Cuando aterrizó en Sevilla a finales de los años 60 del siglo XX ya había impulsado sanatorios en Perú y Venezuela y modernizó el hospital de su orden. Muy involucrado en la educación de los niños y jóvenes en situación de pobreza y discapacitados, fundó la Ciudad de San Juan de Dios en Alcalá de Guadaira donde se les acogió y educó, impulsando también un centro de Formación Profesional para que pudieran labrarse un futuro y ser independientes.

La actividad incesante de Serafín Madrid le llevó meses después a fundar el primer Teléfono de la Esperanza en Sevilla como medio para atender a las personas en situación de crisis personal. Todo un chispazo de creatividad e innovación teniendo en cuenta que el teléfono a principios de los años setenta del siglo XX era el medio de comunicación más eficaz para contactar unas personas con otras.

El artículo de 'El Correo de Andalucía' destaca otras dos invenciones de este hombre, la creación de un dispositivo para avisar de accidentes y mapas iluminados de las ciudades para colgar en farolas y postes. Sin embargo, un día de tormenta de septiembre de 1972, el coche en el que viajaba con un compañero derrapó estrellándose con un camión que iba en dirección contraria. Su vida acabó con solo 47 años cerca de Fuente de Piedra (Málaga). En su agenda personal, encontrada en el vehículo, se pudo leer esta frase: 

"Dios me pregunta cada mañana 
por todos los que sufren, por los que están
solos, por los que no encuentran razones
sólidas para seguir viviendo. Conociendo
el sufrimiento de estas vidas rotas, no tengo 
más remedio que intentar prestar ayuda".

La semilla de Serafín cayó en tierra buena, creció y dio incontables frutos en forma de teléfonos de atención a personas angustiadas que se extendió por España, Hispanoamérica, Estados Unidos y algunos países europeos como son Suiza e Inglaterra. 

Durante cinco décadas se ha dado formación en el Teléfono de la Esperanza a 25.000 voluntarios, atendiéndose 5 millones de llamadas, 400.000 de ellas relacionadas con el suicidio y se ha promocionado y acrecentado la promoción de la salud emocional de la población. En total, se han impartido 10.000 acciones formativas. 

El Teléfono de la Esperanza es una organización no gubernamental aconfesional volcada en la atención a las personas en crisis  y la promoción de la salud emocional. Una gran parte de su actividad actual se centra en dar herramientas a las personas para que puedan desarrollarse en su crecimiento personal desde una visión positiva y humanista de la Psicología.

Sevilla recuerda a Serafín Madrid, un visionario que supo adelantarse a su tiempo, con esta frase en un monolito: "Sevilla a Fray Serafín Madrid. Estuvo con los marginados en su esperanza de justicia".


Artículo de 'El Correo de Andalucía'

Las esperanzas de Fray Serafín Madrid


Entrevista a Gloria Díez, redactora jefe de 'A Vivir' y biógrafa de Serafín Madrid

"Serafín Madrid fue un hombre listo dispuesto a hacer el bien"

sábado, 27 de junio de 2015

CON OTRAS GAFAS / Premio a una mujer que escucha


Foto: Sergio  Barrenecha / Agencia Efe

La escucha de las personas es una destreza que tienen pocos y que se hace muy valiosa en una sociedad hiperconectada en la que sustituimos la conversación clara y bidireccional por múltiples conversaciones o meros intercambios de palabras sueltas en diversos canales. Desde que Serafín Madrid tuvo la genial idea de atender a través del teléfono a las personas con problemas en 1971 hasta hoy, miles de voluntarios de esta organización han escuchado con respeto y confianza a todos los que marcan este teléfono de atención en crisis. Un teléfono pionero que ha inspirado a otros para atender a menores, mayores, mujeres maltratadas y afectados por diferentes enfermedades. Una de ellas es la del cáncer. La Asociación Española Contra el Cáncer cuenta con su teléfono de atención Infocáncer. Una de sus voluntarias, la alicantina afincada en Madrid, Amelia Carreras, ha sido noticia porque ha recibido de manos del Rey Felipe VI la Orden del Mérito Civil junto a otro 37 ciudadanos anónimos por su conducta ejemplar. Amelia es una mujer muy especial. Superó un feroz cáncer de pulmón y lleva quince años colaborando como orientadora en el Teléfono de la Esperanza, donde adquirió su destreza para escuchar con empatía a los que sufren. Todo un bagaje para afrontar su día a día a la escucha de las incertidumbres y angustias de los enfermos de cáncer. Amelia confiesa que se quedó "a cuadros" cuando la llamaron para comunicarle este reconocimiento. Compartió cita con 37 personas "que hacéis grande a España", según palabras del Rey. Allí estaban abogados, médicos, ingenieros, científicos, arquitectos, académicos, agricultores, ganaderos, cooperantes, inmigrantes, emigrantes, un músico y un policía local. Una muestra de como los valores solidarios cristalizan en los más generosos de esta sociedad. Enhorabuena a Amelia y a todos. 

Leer más:

La alicantina Amelia Carreras recibe la Orden del Mérito Civil del Rey

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Gloria Díez: "Serafín Madrid fue un hombre listo dispuesto a hacer el bien"


La periodista y escritora Gloria Díez imparte esta tarde a las ocho en 'Villa Esperanza', la sede del teléfono en Málaga, la conferencia 'Transmitir esperanza'. Díez presentó recientemente 'Serafín Madrid, el hortelano de sueños', la biografía del fundador del Teléfono de la Esperanza, un visionario que se adelantó a su tiempo poniendo la tecnología de su época al servicio de la ayuda a las personas en crisis. Madrid puso en marcha la organización en Sevilla y pocos meses después, en septiembre de 1971, murió en un accidente de tráfico. El Teléfono de la Esperanza se extiende hoy por España, Europa y América Latina y comienza su implantación en Estados Unidos. La escritora ha visitado este blog, El tiempo de la esperanza y nos habla de Serafín, comunicación entre personas en la sociedad, relaciones en las redes sociales y actitud de esperanza.

¿Quien fue Serafín Madrid?

A mí me gusta mucho una definición de José Luis Cebrián, un hombre que no convivió con él, simplemente coincidieron en una viaje, pero, precisamente por eso, hizo una radiografía desapasionada. Pérez Cebrián dijo que Serafín "era algo más que un psicólogo en el sentido técnico de la palabra: era un hombre listo dispuesto a hacer el bien".
Al margen de eso, Serafín Madrid era el hijo mayor de una familia campesina que entró en la orden de San Juan de Dios. Dedicó la mayor parte de su vida a la luchar por el bienestar de los niños con minusvalías, dirigió el Hospital de Jesús del Gran Poder en Sevilla, fundó la Ciudad de San Juan de Dios y creó el Teléfono de la Esperanza.

¿Qué fuerzas le movían para impulsar la Ciudad de San Juan de Dios y el Teléfono de la Esperanza en pocos años?

Era un hombre de una fe sin límites. De esas que invocan milagros. Trabajaba sin descanso, se rodeaba de gente con talento y sacaba lo mejor de cada uno. La fórmula es buena, no es de extrañar que diese buenos resultados.

¿Qué valores ha visto reflejados en su equipo de colaboradores y continuadores?

El principal yo creo que es la energía, el coraje por sacar adelante un barco que Serafín Madrid solo pudo lanzar al agua. El viento que les impulsa sigue siendo el mismo: el deseo de ayudar.

¿La sociedad occidental de hoy puede generar líderes de ese tipo?

Seguramente no, los líderes para serlo tienen que adaptarse a su tiempo. Serafín Madrid se plegó al suyo y supo aprovechar todos los recursos que la sociedad la ponía en sus manos. Si hubiera vivido más habría cambiado. Todos opinan que Serafín Madrid no se habría quedado en lo que había hecho. Habría ido a por proyectos nuevos.


¿Qué es la esperanza hoy y como se puede transmitir en la educación, la familia y la sociedad?

La esperanza es una actitud positiva ante la vida, es la confianza en que disponemos de los recursos necesarios para afrontar las dificultades que se presenten. Un creyente piensa, además, que recibirá ayuda, que no será probado "más allá de sus fuerzas". El mejor modo de transmitir es esperanza es teniéndola. Como todas las cosas importantes de la vida, se transmiten con el ejemplo.

¿Estamos ante un valor o sentimiento 'tapado' por el pesimismo que puede tener hasta 'buena prensa'?

Sí, el pesimismo es una característica de nuestra época. Por muchas razones, los individuos se sienten impotentes antes unas fuerzas sociales y económicas que les sobrepasan. Cuando ocurre eso, ni siquiera entras en batalla, te paralizas.

¿Qué aporta la inteligencia emocional a la buena salud hoy día?

De entrada, la capacidad de colocar los problemas en su justa medida. La inteligencia emocional es un seguro contra la depresión y el estrés.

Robert Dunbar, teórico de las redes sociales, planteó que 'se está volviendo a la sociabilidad después de un largo período de individualidad'. La gente se comunica sin límites de distancias o diferencias horarias. Se producen o retoman relaciones de 'lazos débiles'. Y se propaga el activismo social. ¿Las redes sociales son canales para transmitir esperanza?

Estamos viviendo una primera etapa del fenómeno. Las relaciones que se generan son amplias pero de muy baja intensidad. Desde luego las redes ya ha han demostrado que son potentes mecanismos de movilización social. 

Por otro lado, las personas nunca han tenido tanta información, acceso a recursos y capacidad de relacionarse, pero dos de cada tres personas que llaman al Teléfono de la Esperanza solo quieren que alguien les escuche. ¿Qué está pasando?

Que la comunicación se mantiene en un perfil superficial. Una persona con problemas necesita un interlocutor adecuado. Formado, dispuesto a ayudar y sin interés personal. No es tan fácil encontrar eso.

martes, 4 de octubre de 2011

'Serafín Madrid, el hortelano de sueños', la biografía del fundador del Teléfono de la Esperanza



El 26 de septiembre de 1972 un coche Seat 124 que circulaba por la carretera entre Sevilla y Málaga se estrelló contra un camión cerca del pueblo malagueño de Fuente Piedra falleciendo el viajero que iba como acompañante del conductor. Ese hombre, de 47 años, desplegaba una intensa actividad vital y social. En la primera página de su agenda, se podía leer la siguiente anotación manuscrita:

"Dios me pregunta cada mañana 
por todos los que sufren, por los que están
solos, por los que no encuentran razones
sólidas para seguir viviendo. Conociendo
el sufrimiento de estas vidas rotas, no tengo 
más remedio que intentar prestar ayuda".

El hombre de la agenda era Serafín Madrid, un fraile de la orden de San Juan de Dios, con madera de líder, libre y adelantado a su tiempo, que puso en marcha un año antes el Teléfono de la Esperanza. Un teléfono para atender de forma anónima, confidencial y gratuita a los hombres y mujeres en situación de crisis emocional. Cuando Serafín falleció, el teléfono tenía sedes abiertas en Sevilla, Madrid y Valencia. Cuatro décadas después, la Asociación Internacional del Teléfono de la Esperanza (ASITES) ha atendido 4 millones de llamadas -300.000 de ellas de temática suicida- a 200.000 personas en consultas profesionales y ha impartido 7.000 talleres y cursos a 300.000 personas que afrontaron sus crisis personales o se formaron en salud emocional en general.
El teléfono despliega hoy una vasta estructura territorial que cuenta con 25 sedes en España, 13 en países de América Latina y 3 en otros países europeos.
La organización celebró sus 40 años en unos actos que tuvieron lugar en Sevilla el pasado mes de septiembre. Uno de ellos fue la presentación de la biografía del fundador, 'Serafín Madrid, hortelano de sueños', realizada por la periodista y escritora Gloria Díez y prologada por Pedro Miguel Lamet, que es el director de 'A Vivir', la revista del Teléfono de la Esperanza. Gloria Díez ha recopilado gran cantidad de testimonios entre los que le conocieron, especialmente de su equipo de colaboradores, cercanos entre los que están sus hermanos Pedro, Ángel y Jesús y el psiquiatra Alejandro Rocamora, para construir la peripecia vital de un hombre señalado para los grandes retos, ya que cuando fundó nuestra asociación ya había puesto en marcha la Ciudad de San Juan de Dios para niños enfermos en Sevilla. El libro muestra la fuerza, el empuje y la capacidad de persuasión de un visionario que fue más allá de la época en la que vivía al unir la tecnología y el sufrimiento de la gente, al tiempo que era capaz de implicar en sus proyectos a los medios de comunicación,  políticos de la dictadura y demócratas que luchaban por la libertad.

'Serafín Madrid, hortelano de sueños' se puede adquirir por 10 euros en todas las sedes del Teléfono de la Esperanza, Ediciones Paulinas, las librerías Proteo-Prometeo, de Málaga, y en la libería on-line www.agapea.com