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martes, 3 de septiembre de 2019

Fechas de inicio de los cursos y talleres en Septiembre





El Teléfono de la Esperanza de Málaga inicia en la segunda quincena de septiembre la impartición de talleres y cursos dirigidos a mejorar la salud emocional de las personas. Uno de ellos está enfocado a abordar una situación de crisis personal y el resto ofrecen herramientas para conocerse mejor, aumentar la autoestima personal y crecer en diferentes campos de la vida.

Fechas de  inicio de los cursos y talleres
Septiembre de 2019

18 de septiembre. Inicio del Taller 'Elaboración de duelo'. Aurelia González coordina esta actividad en la que los participantes aprenden a reconocer cuales son sus sentimientos tras la pérdida de un ser querido, trabajan para aceptarlos y vivir las diferentes etapas del proceso.


Os invitamos a leer este artículo de Aurelia González sobre el proceso de duelo


Información sobre la duración, horarios e inscripción


19 de septiembre. Juan Sánchez coordina esta nueva edición del curso 'Desarrollo personal'. Se inicia el jueves 19 en nuestra sede. Continua los días 20, 21 y 22 en régimen de internado en su primera parte. La segunda se imparte a lo largo de 10 sesiones semanales. Este curso solo lo pueden hacer las personas que previamente hayan completado el curso 'Conocerse para crecer'. Se profundizará en técnicas y recursos para el desarrollo personal, facilitando el equilibrio de los participantes y su disposición a ayudar a otras personas.

Información sobre la duración, horarios e inscripción

23 de septiembre. Grupo de desarrollo personal 'Pensamiento positivo'. José Portillo guía a los inscritos en este grupo a aprender a conocer como funciona nuestro pensamiento. Sorprende descubrir y vivir en persona como la forma en la que pensamos en nuestro día a día  determina la calidad de vida en gran medida, creando bienestar y satisfacción o generándonos sufrimiento si nos habituamos a una forma de pensar errónea.

Información sobre la duración, horarios e inscripción





26 de septiembre. Taller 'Sexualidad masculina'. Ponemos en marcha una nueva actividad dirigida a hombres que quieran aprender a conocer más su sexualidad, tanto la física como la emocional. Se propone hacer posible vivir una sexualidad libre y auténtica en la que los hombres puedan ampliar perspectivas y horizontes y, entre otras cuestiones, sepan como desahcerse de toxicidades y comportamientos dañinos. Eduardo Costa y Juan Sánchez son los responsables de coordinar.

Información sobre la duración, horarios e inscripción

jueves, 15 de agosto de 2019

Hablar de sexualidad masculina con naturalidad





Eduardo Costa
Coordinador del Taller 'Sexualidad masculina'
Hoy en día los hombres somos libres con respecto al sexo, eso es por todos sabido. Sin ir más lejos podemos hablar del tema perfectamente en casi cualquier situación, pero… sólo para bien, para alardear y jactarnos. ¿Acaso alguien ha escuchado alguna vez a un hombre hablar de sus problemas sexuales? ¿Será que no tenemos dificultades, miedos, frustraciones o dudas en ese campo?
Lo que en realidad es algo tan complejo como la sexualidad masculina, la sociedad y nosotros mismos lo reducimos a la mínima expresión. En la introducción de su completísimo libro 'El cerebro masculino' la psicóloga Louann Brizendine contaba que al anunciar la temática de su futura publicación, sus compañeras y compañeros de profesión bromeaban diciendo «¡Pues será un libro muy corto! Más bien un folleto». Esa obra tiene más de 350 páginas.
Y así estamos los hombres en pleno siglo XXI, afrontando la sexualidad desde la idea absurda de que somos seres que siempre debemos tener ganas de sexo y no hace falta erotizarnos de ninguna manera. ¿Y aquel que tiene problemas? Ese se lo calla porque, ¿cómo en la sociedad actual un hombre va a buscar ayuda si eso mismo le hace sentirse menos hombre?
Y no es una idea banal. Si repasamos el vocabulario “de la calle” de las disfunciones sexuales, al que no tiene erecciones se le llama “impotente”. Si no alcanza las expectativas eróticas porque pudo sufrir eyaculación precoz o porque está inapetente por lo que fuera, se le dice “que no cumplió como hombre” o que no funciona en la cama. De todo esto, lo peor es que no hace falta que nos lo diga nadie, nosotros mismos somos nuestro propio enemigo. ¿No es dramático? ¿No es demasiada presión? ¿No hay solución?
Sí, es demasiada presión y el estrés producido por una insatisfacción sexual por rendimiento y ejecución conduce a los hombres a evitar el sexo y a sus parejas sin dar explicaciones, a caer en profundas depresiones, a conductas asociales autodestructivas, a un aislamiento y a una espiral de la que es muy difícil salir que puede desembocar en dramáticas actuaciones. El sexólogo Albino Contreras lo sentencia en su libro “Hombre Y Sexo: La respuesta sexual masculina y sus disfunciones” «Más de la mitad de los pacientes presentan depresión, que puede llegar a ser profunda en el doce por ciento de ellos»
Por eso, el Teléfono de la Esperanza de Málaga ha preparado un taller sólo para hombres en el que nos podremos juntar para hablar libremente y sin complejos ni miedos sobre sexo, para ampliar nuestra perspectiva y alcanzar una sexualidad masculina sana, natural y real. Lejos de roles o imposiciones, desde nosotros, para nosotros y para la sociedad. Asumimos como propias las palabras que Fernando Villadangos López, cita en su obra: “Sexualidad masculina: ¿Hombres o titanes?” «Algo que puede parecer tan sencillo, y que podría sernos de mucha ayuda a los hombres es el hecho de atrevernos a hablar acerca de nuestra sexualidad»
En el taller nos replantearemos el papel que juega el sexo en nuestra vida, haciéndonos reflexionar y decidir por nosotros mismos.

Qué es y en qué consiste el sexo para ti
¿Qué es para mí el sexo? ¿Qué busco cuando “busco” a mi pareja sexual? ¿Qué deseo encontrar y conseguir? Nunca nos hemos planteados qué papel juega el sexo en nuestra vida y en nuestra relación sentimental. Nosotros nos adaptamos al sexo que creemos que debe ser el bueno, en vez de encajar a nuestra entidad como pareja el sexo que nos engrandezca a los dos. Saber qué es para ti el sexo independientemente de lo que diga la sociedad, es un paso hacia delante imprescindible que cambiará a mucho mejor la percepción de ti mismo, de tu cuerpo y de tu pareja.

Calidad vs cantidad
A la hora de pensar en sexo con nuestra pareja siempre se nos escapa plantearnos en si seremos mejores que su anterior partenaire o si los vecinos se habrán enterado ya quiénes son los mejores amantes del bloque, concepto que Eduard Garcia Cruz en su manual “20000 tíos: Lo que no te han contado acerca del sexo y la mentalidad masculina” denomina “Cuantitofrenia” Es demasiado habitual. El hombre cuantifica sus hitos sexuales para compararse consigo mismo y con los demás. Todo sexólogo está harto de la pregunta “¿cuánto […] es lo normal?”
Deberíamos aprender a hacer que el momento sexual que estamos viviendo sea único por sí mismo, propio de la pareja, sin exigencias y sin demostraciones ni numeraciones. No debemos practicar sexo para después poder hablar de ello. Debemos hacerlo por y para nosotros y por aquella persona que comparte nuestros encuentros íntimos.

Mantener a ralla a nuestros enemigos del sexo
Cuando un hombre cree que ha fallado en el sexo le puede sorprender la Ansiedad sexual o de ejecución, que sufrirá a modo de estrés en el próximo acercamiento. Sentirá que debe dar lo mejor de sí para compensar su anterior “fracaso” lo que, sin duda, aumentará su nerviosismo. Un bucle temible al que José Bustamante Bellmunt dedica mucha atención en su libro “¿En qué piensan los hombres?” Debemos conocer qué formas se nos presenta ante nosotros la ansiedad sexual, cómo podemos afrontarla y qué otros enemigos sexuales se hacen pasar por amigos en nuestro día a día.

Sexualidad sana in córpore sano
El sexo es, entre otras muchas cosas, un ejercicio físico intenso que nos rejuvenece, mantiene nuestros corazones sanos y nuestros cuerpos ágiles, pero no lo puede todo. El deporte practicado con frecuencia nos ayudará a sentirnos mejor con nuestros cuerpos y será un muy buen momento para estar con nosotros mismos o en entornos amigables y positivos donde alejarnos del estrés del trabajo y de la ansiedad sexual y nos elevará las endorfinas.
Agraciarnos con una alimentación equilibrada y alejar de nuestros cuerpos el alcohol y el tabaco nos ayudarán a que nuestros organismos se tonifiquen y fortalezca a todos los niveles. Incluido el emocional y el sexual.
Mike Lousada y Louise Mazanti lo afirman en su obra “Sexo real” «No hay que practicar sexo para estar más sano, hay que estar más sano para practicar mejor sexo».

Falsos amigos: pornografía y expectativas
Cuando pasamos una fase en la que nuestro rendimiento sexual no es el que querríamos, es muy fácil caer en la tentación de probarnos a nosotros mismos que somos seguimos “siendo capaces”, por lo que entramos imprudentemente en la pornografía sin ser conscientes del gravísimo daño que está haciendo a nuestra sexualidad, porque, entre otros muchísimos males, nos hace generar dañinas expectativas irreales e incluso llega a afectar a nuestro subconsciente generando estímulos supranormales: escenas y entornos que nos estimulan más que el sexo real, haciendo que estar con nuestras parejas nos llegue a parecer aburrido y poco apetecible multiplicando, así, los efectos de nuestro problema. Un vistazo rápido al libro “Your Brain on Porn: Internet Pornography and the Emerging Science of Addiction” . de Gary Wilson es suficiente para no querer volver a entrar en una página erótica nunca más.

Recuerda: más que el sexo
A nuestros problemas de índole sexual les damos una importancia desmedida y le quitamos atención a otras facetas de nuestra personalidad que nos hacen sentir plenos, que aportan mucho en nuestro entorno social y que deberíamos valorar más. En otras palabras, cuando estamos sometidos a un problema sexual, nos olvidamos de todas nuestras virtudes.
El hombre debe recordarse a sí mismo que él no es sólo su respuesta sexual, es una persona completa que supera retos, que afronta una vida y que lucha por los suyos.

Trátate como tratas a tu mejor amigo de verdad
Esta frase no la he sacado de ningún libro. Esta es mía y es el mantra que yo me repito mucho y que quisiera llegara a trascender el taller. Trátate bien. Busca ser ese hombre que querrías tener como mejor amigo o hermano, al que le puedas contar tus problemas y te ayude a solucionarlos sin juicios, expectativas ni obligaciones. Que te perdona y te anima a seguir luchando para disfrutar de la vida y para seguir haciéndote feliz a ti y a los tuyos.

Taller 'Sexualidad masculina'

Inicio: 26 de septiembre de 2019. 19.30 horas

Coordinan: Eduardo Costa y Juan Sánchez


martes, 18 de junio de 2019

El 26 de septiembre iniciaremos un taller dedicado a conocer y desarrollar la sexualidad masculina




El Teléfono de la Esperanza ya prepara la impartición de nuevos talleres y cursos que se retomarán el próximo mes de septiembre. Nuestros voluntarios trabajan constantemente en la actualización de conocimientos relacionados con cuestiones de salud emocional que interesan a la población en general. El 26 de septiembre, jueves, a las 19.30 h pondremos en marcha un nuevo taller denominado 'Taller de sexualidad masculina'. Lo impartirán Eduardo Costa y Juan Sánchez. Su duración será de diez semanas. Se harán dinámicas de grupos de hombres apoyados en material formativo y coordinado por los dos voluntarios.

¿A quién va dirigido este taller?

A  varones con pareja o sin ella, que quieran:

- Conocer más sobre la sexualidad masculina, tanto física como emocional

- Desarrollarse en una sexualidad más natural, libre y auténtica

- Compartir inquietudes en total confianza con otros hombres

- Eliminar completamente miedos, tabúes y falsos mitos sobre sexo

- Superar y entender sus propias limitaciones físicas y sus miedos

- Reconciliarse con su sexualidad y su cuerpo sin tópicos o imposiciones

- Ampliar horizontes y perspectivas en su propia sexualidad

- Deshacerse de toxicidades y comportamientos dañinos



El número de plazas para este taller es limitado

Si te gusta la idea de aprender a mejorar tu sexualidad, puedes reservar tu plaza llamando el teléfono 925 / 65 26 51
o rellenando este formulario de inscripción:


miércoles, 14 de agosto de 2013

Errores que debes evitar en la educación sexual de tus hijos

El verano es una época en la que gracias a las vacaciones convivimos más con los diferentes miembros de la familia, expecialmente con los niños y adolescentes. Un buen tiempo para reflexionar, entre otras cosas, sobre la educación de nuestros hijos. Reproducimos aquí un interesante artículo que el psiquiatra Alejandro Rocamora ha publicado en el blog 'Cuidar la salud emocional'.


La sexualidad humana empieza con el contacto físico de los bebés con los que les rodean: mamar, chupar, tocar, son algunas de las manifestaciones de la sexualidad en los primeros meses de vida del bebé. De esta forma se van construyendo los cimientos de la futura personalidad del niño: ese contacto físico genera confianza, seguridad y tranquilidad, constituyendo la base de un desarrollo adecuado de la personalidad del sujeto.

Es evidente que el bebé no sabe identificar sus vivencias sexuales, pero ya puede sentir placer ante el tocamiento de sus órganos genitales. Es un proceso biológico: el cerebro interpreta como placer la estimulación de las zonas erógenas, ya que tiene terminaciones nerviosas al efecto. Es evidente que la actitud de los padres ante estas vivencias (rechazándolas o aceptándolas) sí pueden influir en el desarrollo normal de la sexualidad del niño de forma negativa o positiva.

Alrededor de los cuatro o cinco años aparece la curiosidad por su cuerpo. El bebé puede comenzar a jugar con sus genitales. Se comienzan con conductas claramente sexuales: “jugar a los médicos”, “frotamiento de los genitales con almohadas o juguetes”, etc. Pueden aparecer las primeras preguntas: ¿por qué no tengo yo lo que mi hermano”, ¿por qué tus tetas son tan grandes, mamá?, “de donde vienen los niños”, etc.

Educación sexual
Después de los seis años y en el contacto con otros niños y niñas, descubren el placer anal y aparecen los juegos orogenitales, imitación de posturas sexuales, etc.

Hacia los 9-10 años el niño ha tomado conciencia de que el sexo está relacionado con secretos y que no siempre se puede preguntar o decir lo que se piensa sobre ese tema. Se pueden iniciar las conductas masturbatorias como la antesala de la gran eclosión que supondrá la adolescencia.


Lo que no se debe hacer en la educación sexual

En este largo y complejo desarrollo de la sexualidad los padres juegan un papel importante y por esto su actitud ante el niño influirá en el desarrollo de su sexualidad. He aquí las conductas que habría que evitar:

1.- Información engañosa. “Que los niños vienen de París” o “son traídos por la cigüeña” o “que te encontramos debajo de una col en el huerto” (es lo que se decía en mi pueblo toledano, con toda la carga de abandono que esa imagen proyecta), son ganas de distorsionar la verdad de forma tan grosera que difícilmente los padres conseguirán su confianza en otros temas. La información, pues, tiene que ser verdadera pero también gradual: no podemos hablar lo mismo a un niño de tres años que a otro de nueve o de doce. Pero adaptarse a la edad del niño no implica que le mintamos.

2.- Negación de la información. En nuestra cultura el mecanismo de negación es posiblemente el que más se practica: “el que calla no peca”, se suele decir. Para ilustrar el mecanismo de negación y de sus consecuencias nefastas podemos recordar el cuento deLa Bella Durmiente: tras el anuncio por parte de la bruja mala de que la princesa se pincharía con una aguja, el rey determinó no hablar y retirar todas las ruecas de palacio, pero esto fue lo que provocó que al no conocer el riesgo, la princesa se pinchara y se cumpliera el maleficio: se quedó dormida. A veces, en el terreno sexual ésta ha sido la norma: no decir nada para que no se contamine, pero lo que se consigue, en la mayoría de las veces, es que se informen por amigos o compañeros y de forma no muy adecuada. El temor se ha cumplido: vivencia anómala de la sexualidad.

Educación sexual3.- Sancionar toda conducta sexual.Por ejemplo, cuando el niño es pequeño no hay que ridiculizar los tocamientos de los genitales, sino explicarle como es preciso que ciertas conductas se hagan en privado y que aprendan que su cuerpo “es suyo” y por lo tanto deberá evitar que otras personas se aprovechen de él. Siempre debemos procurar no unir sexualidad con “algo sucio” o “pecaminoso”. Y sobre todo hay que evitar transmitir la idea de que “el sexo es algo malo” y origen de enfermedades. Por esto, es un error transmitir, por ejemplo, que la masturbación provoca “que se seque el cerebro” o tiene el peligro de “volverse loco”.

4.- Lenguaje inadecuado. Los niños a partir de los 7 u 8 años suelen utilizar entre ellos términos como “chocho” o “picha”, que en ocasiones están cargados de un gran sentimiento de culpa pues son consideras palabras “prohibidas” (=obscenas). Es conveniente que los padres y educadores utilicen los términos técnicos de vagina y pene, pero lo que no excluye es que ocasionalmente puedan utilizar el mismo lenguaje de los niños para transmitir un clima de serenidad y desculpabilizador.

5.- Crear un clima de desconfianza e inseguridad. El tabú sexual de nuestra cultura puede provocar que no se hable de sexo pero además que se transmita la convicción de que la sexualidad es “algo que nos puede hacer daño”. Pero no debemos olvidar que un desarrollo adecuado de la sexualidad es como la piedra angular de todo el edificio de la personalidad del individuo: seremos más sanos mentalmente en tanto en cuanto el desarrollo de la sexualidad sea adecuado.


Una sexualidad integral

Educación sexual
La educación sexual es algo más que información fisiológica del aparato reproductor o medidas apropiadas para evitar un embarazo no deseado o contraer el sida. Estamos haciendo educación sexual, no solamente cuando hablamos de sexo sino también cuando transmitimos valores y actitudes con nuestro comportamiento con el otro sexo. 

Educamos sexualmente cuando enseñamos a reconocer nuestro propio cuerpo, valoramos las diferencias sexuales, transmitimos la importancia de respetar las diferencias o facilitamos la expresión de los sentimientos, a través de la palabra, pero también del tacto (abrazos, besos, etc.)

Los padres deberán aprender a transmitir, desde la autenticidad, una forma abierta y al mismo tiempo responsable de vivir la sexualidad, lo que no significa que manifiesten sus dudas y temores acerca de la práctica de la sexualidad de sus hijos.

Lo más adecuado será crear vínculos sanos con los niños donde todo se puede decir y expresar, incluso los miedos y temores respecto al mundo sexual.

Podemos concluir, pues, que educar la sexualidad es favorecer que el niño o la niña tengan una vivencia libre, sana, creativa y placentera de su cuerpo, de sus relaciones y de sus afectos.

De esta forma lograremos una sexualidad integral, donde lo que prime no sean los conocimientos sobre la vida sexual, imprescindibles evidentemente, sino que también se acompañe con un desarrollo armónico del individuo desde su tierna infancia, es decir, que haya podido sentir sin trabas, ni culpabilizaciones y donde la exteriorización de la emoción sea el centro de nuestras vidas. No basta, pues, amar al niño sino también exteriorizarlo, tocándole, abrazándoles, besándole: no basta sentirse amado sino también comunicar nuestra gratitud por ese sentimiento a través de palabras, gestos y conductas.

ALEJANDRO ROCAMORA BONILLA
Psiquiatra, catedrático de Psicopatología y miembro fundacional del Teléfono de la Esperanza