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sábado, 23 de marzo de 2024

'Juventud, grandes sueños que necesitan escucha'. El Teléfono de la Esperanza dedica a los jóvenes el Día de la Escucha 2024

 


El Teléfono de la Esperanza celebra el próximo miércoles 27 de marzo el Día de la Escucha, que cada año se dedica a un sector de la población. Con el lema 'Juventud, grandes sueños que necesitan escucha' dedicamos la campaña de 2024 a la necesidad de conectar con los jóvenes de hoy entre los que abundan las personas hiperconectadas virtualmente, pero a la vez con una sensación de soledad mayor que nunca.

En el contexto actual cobra mayor importancia la escucha activa de las personas y sus situaciones vitales. Durante el pasado año 2023, la red de voluntarios que dan sus servicios altruistas en los 29 centros territoriales de España atendieron 187.553 demandas de ayuda, de las cuales 10.538 fueron de personas de menos de 25 años. Asimismo, los voluntarios del 'Chat de la Esperanza' dieron respuesta a 16.220 peticiones de ayuda, la mayoría de las cuales procedían de adolescentes y jóvenes.

En Málaga, contamos con un grupo de estudiantes de Psicología en prácticas que dan respuesta a los mensajes que se reciben en el  'Chat de la Esperanza'. El programa incluye la sensibilización sobre la necesidad de tener una buena salud mental con charlas que se llevan a cabo en centros educativos durante el curso escolar. Los estudiantes de prácticas participan también en cursos y talleres dentro del voluntariado del Teléfono de la Esperanza.

El Teléfono de la Esperanza apuesta por la importancia de fomentar la escucha activa para cultivar relaciones saludables y promover un diálogo en el que se puedan construir puentes de entendimiento. Además de ofrecer servicios de atención psicológica, también es importante 

promover la prevención y la educación en salud mental. 

La población juvenil tienen la opción de acceder a esta herramienta de ayuda  a través de la página web del Teléfono de la Esperanza o la App Conéctate.social, que está disponible en App Store y Google Play.

El horario de atención actual es de lunes a viernes de 18,00 h a 24,00 h pero nuestro propósito es ir ampliando y poder llegar a las 24 horas los 365 días del año como es la cobertura telefónica del Teléfono de la Esperanza. 


Ayudar a los jóvenes chateando por Alejandro López


Mamen de la Torre:

"El poder sanador de la escucha y el silencio son claves para conocerte mejor y como elemento de transformación personal"


miércoles, 20 de marzo de 2024

La importancia de la escucha activa de las personas

 


Loli Menéndez. Orientadora del Teléfono de la Esperanza   de Málaga

En el Teléfono de la Esperanza dedicamos el día 27 de marzo  a reflexionar sobre la utilidad de la escucha activa, habilidad consistente en prestarles total atención a las  personas a quienes escuchamos, mostrándoles un interés real, haciéndoles preguntas sobre los aspectos más  importantes de los mensajes que nos transmiten para que reflexionen sobre ellos demostrándoles empatía, que es la capacidad de comprender y compartir sus sentimientos,  poniéndonos en su lugar, y percibiendo lo que nos cuentan  desde su perspectiva.

La escucha activa no es pasiva, ya que requiere de quienes la practicamos que, mediante nuestras palabras y gestos, les demostremos a nuestros interlocutores que nuestro interés en sus relatos es genuino.

Errores a evitar en la escucha activa

A continuación, indico una serie de errores a evitar, a la hora de practicar la escucha activa. Mientras que al escuchar pasivamente estamos más atentos a lo que pensamos y a lo que vamos a decir que al mensaje que se nos transmite, al  escuchar activamente estamos totalmente pendientes a lo que se nos dice y a comprenderlo, y reflejamos tanto en nuestros gestos como en nuestras reacciones, que estamos  atentos a nuestros interlocutores.

Cuando aprendemos la citada habilidad, captamos lo que nos  dicen nuestros interlocutores, sus sentimientos, y lo que no  nos dicen por diferentes razones, tales como que no se han  percatado de ello. Evitemos distraernos al  conversar con nuestros interlocutores, ya que esto suele  suceder con quienes emiten mensajes excesivamente largos, y se muestran reacios a que interactuemos con ellos,  por causa del cansancio mental que provoca el hecho de practicar la escucha activa, durante tiempos que se prolongan excesivamente.

Evitemos interrumpir a nuestros interlocutores cuando los  escuchemos, intentando no juzgarlos, ni imponerles nuestros  puntos de vista. Independientemente de que estemos de  acuerdo con lo que nos digan, tienen derecho a ser escuchados y comprendidos.

Independientemente de que consideremos inexistentes o exagerados los sentimientos de la gente que habla con nosotros, es importante que se los validemos. Y por supuesto, no impidamos que la gente que requiere de nuestra ayuda pueda desahogarse con nosotros, al contarle nuestra historia personal.

Recomendaciones para la escucha activa

Las siguientes recomendaciones no solo son practicadas por  los psicólogos y por quienes atendemos el teléfono en el  Teléfono de la Esperanza, pues pueden ser útiles para quienes tengan la paciencia necesaria para aprender a  utilizarlas adecuadamente, ya que son útiles para fortalecer las relaciones.

El refuerzo positivo sirve para animar a nuestros interlocutores a que sigan hablando. Consiste en decir palabras y frases cortas como las siguientes:  sí, ya, claro, entiendo, verdad, ajá, bien, vale, desde luego, comprendo, etc.

El refuerzo positivo es crucial que hagamos cuando mantenemos conversaciones telefónicas porque que nuestros interlocutores no pueden vernos, y, si permanecemos varios  minutos sin decirles nada, pueden pensar que no nos interesan sus conversaciones, e incluso que hemos interrumpido la comunicación con ellos. Al centrarnos en los discursos de quienes hablan con nosotros, podemos captar sus ideas principales, y decírselas con las mismas palabras, o en términos similares a los que nos las dicen, ya que puede ser importante para ellos volver a  pensar sobre las mismas, con el fin de que puedan considerarlas desde diferentes puntos de vista. 

Consideremos el siguiente ejemplo. Imaginemos a dos amigas, una de las cuales escucha a la otra. La que pide ser escuchada, dice:

Esta situación me produce un sufrimiento excesivo.

Su amiga le dice:

Esta situación te produce un sufrimiento demasiado grande.

A lo que la primera responde, después de pensar un 

momento:

Bueno, la situación es dolorosa, pero es soportable.

Si mantenemos conversaciones presenciales, podemos mostrarles la palma de la mano abierta a nuestros  interlocutores cuando terminemos de hablarles, para que sigan hablando.

Podemos pedir que se nos clarifiquen aspectos de los  mensajes que se nos transmiten que no comprendamos bien,  o que pensemos que les pueden ser útiles a quienes hablen con nosotros, para que, al pensar en ellos nuevamente, los vean desde un punto de vista diferente.

A veces podemos pedir clarificaciones de los mensajes que se nos trasmiten, y, en otras ocasiones, podemos pedir que se nos amplíen dichos mensajes porque si no los conocemos con detalle, podemos interpretarlos incorrectamente y darles recomendaciones incorrectas a nuestros interlocutores. Veamos un ejemplo de lo que puede suceder, si no nos informamos bien de lo que se nos dice.

Volvamos al ejemplo anterior de las dos amigas que conversan. Dice la que pide ser escuchada:

-    Tengo que irme de esa casa, porque mi pareja me maltrata.

Su amiga le dice:

-  Es lógico que quieras irte de esa casa, porque a nadie le gusta que le peguen.

La primera dice:

Mi pareja  no me ha pegado nunca. Lo que hace es insultarme, y es por eso por lo que me siento mal viviendo con él. 

Un error como el que he mencionado puede conducir a quienes se desahoguen con nosotros a pensar que no estamos atentos a sus relatos. Hagámosles preguntas abiertas, para que puedan hablar pormenorizadamente de sus preocupaciones.

Las preguntas que les hacemos a quienes hablan con nosotros, deben ser concretas, para no desviarnos del tema de conversación, cortas y comprensibles, ya que es necesario  que no nos extendamos hablando.

Nuestros silencios nos mantienen callados, cuando se supone que debemos hablar porque nuestros interlocutores hacen una pausa, para que puedan ordenar sus pensamientos, y seguir exponiéndonos sus preocupaciones, proyectos, etc.

Si mantenemos conversaciones presenciales con las personas y movemos con cierta frecuencia la cabeza arriba y abajo levemente, indicamos que estamos pendientes a los mensajes que se nos transmiten.

Expresemos con nuestros gestos faciales las emociones que sintamos. A modo de ejemplo, sonriamos si se nos dice algo gracioso.

Cuando practicamos la escucha activa, se nos dicen frases, como las siguientes:

  • Ahora que he hablado contigo, siento que me pesa menos el problema que tengo
  • Sigo teniendo mi problema, pero me siento más relajado
  • Después de hablar contigo, veo lo que me pasa de una manera diferente

lunes, 27 de marzo de 2023

27 de marzo Día de la Escucha. El Teléfono de la Esperanza invita a revisar prejuicios sobre las enfermedades mentales

 


Hoy 27 de marzo es el Día de la Escucha. Cada año el Teléfono de la Esperanza se acerca a las necesidades de diferentes colectivos para fomentar los valores de la escucha, la empatía y la solidaridad en la sociedad general. Este año quiere contribuir a la visibilización de las enfermedades mentales y a derribar prejuicios en torno a ellas.

Los 29 centros del Teléfono de la Esperanza en España atendieron en el 2022 un total de 183.108 demandas de ayuda, el 37,9% de ellas por problemáticas de tipo psicológico y psiquiátrico, lo que suponen 75.153 personas.

Dentro de las peticiones de ayuda de tipo psicológico y psiquiátrico, 15.746 se relacionan con estados deprimidos, 15.352 con problemas de ansiedad y 8.365 con trastornos mentales.

El Teléfono de la Esperanza organiza una campaña para derribar prejuicios en torno a las enfermedades mentales a nivel online en la web y redes sociales y offline con mesas redondas y actividades presenciales en los 29 centros que tiene en toda España.

El objetivo de esta campaña es invitar a reflexionar acerca de cómo la sociedad ve las enfermedades mentales hacer que las personas se hagan las siguientes preguntas:


¿Sabemos realmente en qué consisten?

¿Tenemos ideas erróneas sobre las personas que las padecen?

¿Cómo están influyendo estos prejuicios en nuestro comportamiento hacia ellas? ¿Estamos quizás favoreciendo su aislamiento o por el contrario mostramos una actitud de escucha e integración?

La campaña se pone en marcha a nivel offline: con actividades presenciales y mesas redondas; y a nivel online: entrando en la web https://telefonodelaesperanza.org/test-prejuicios donde la población puede hacer un test de forma gratuita, sin dejar ningún dato personal, y con ello explorar los interrogantes que se plantean en la campaña, favoreciendo  a la eliminación de los prejuicios hacia las personas con enfermedad mental. En redes sociales también se podrá ver todas estas acciones.

El Teléfono de la Esperanza está familiarizado con esta realidad. Sólo en 2022 atendió 75.153 peticiones de ayuda de tipo psicológico y psiquiátrico. De ellas, 15.746 se relacionan con estados deprimidos, 15.351 con problemas de ansiedad y 8.365 con trastornos mentales graves. También atendió 25.044 demandas de ayuda que tenían que ver con problemas relacionales.



Definición de salud mental

La OMS define a la Salud Mental como un estado de bienestar en el cual cada individuo desarrolla su potencial, puede afrontar las tensiones de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera, y puede aportar algo a su comunidad. De esta definición se deriva una idea clave: la Salud-Enfermedad debe ser entendida como un continuo en el que cualquier persona puede sufrir desequilibrios de mayor o menor grado, a veces de forma aguda (por ejemplo ánimo bajo por la muerte de un familiar) o en otras ocasiones de forma crónica (como puede ser por ejemplo, una depresión).

Desde el Teléfono de la Esperanza se considera que la escucha activa puede tener un impacto positivo y aliviar el sentimiento de aislamiento y tristeza que todos en algún momento de la vida puede llegar a experimentar, por lo que sensibilizar a la población general hacia la realidad de las personas con enfermedad mental, contribuye a eliminar prejuicios y a fortalecer el tejido social.

 

lunes, 20 de marzo de 2023

#DíadelaEscucha2023. 4 recomendaciones y un reto contra los prejuicios sobre la enfermedad mental

 



Cada año en el Día de la Escucha, que se celebra el 27 de marzo, el Teléfono de la Esperanza se acerca a las necesidades de diferentes colectivos para fomentar los valores de la escucha, la empatía y la solidaridad en la sociedad en general.

En 2023 queremos ayudar a dar visibilidad a las enfermedades mentales y derribar prejuicios entorno a ellas.

Invitamos a la reflexión recomendando hacerse las siguientes preguntas


¿Sabes realmente en qué consisten?

¿Tenemos ideas erróneas sobre las personas que las padecen?

¿Cómo están influyendo estos prejuicios en nuestro comportamientos hacia ellas?

¿Estamos quizás favoreciendo su aislamiento o por el contrario mostramos una actitud de escucha e integración?


En la campaña de sensibilización que hemos lanzado, muy visible en las redes sociales, planteamos un reto. Cualquier persona puede hacer un test de forma gratuita SIN DEJAR NINGÚN DATO PERSONAL y con ello explorar los interrogantes que proponemos. 


Aquí tienes el enlace para hacer tú Test de Prejuicios:




sábado, 26 de marzo de 2022

CON OTRAS GAFAS / Día de la Escucha. Conocerse a uno mismo ayuda a construir una sociedad mejor

 



El Teléfono de la Esperanza celebra este domingo 27 de marzo el Día de la Escucha, para sensibilizar a la población sobre la importancia de la escucha como base para una auténtica comunicación, este año dedicado a la escucha de uno mismo y una misma.

Vivimos unos momentos en nuestra sociedad realmente preocupantes, dentro y fuera de nuestras fronteras: Las relaciones políticas evidencian crispación con discusiones fuera de tono en las tribunas, los medios de comunicación, en especial la televisión, evidencian agresividad y falta de respeto entre los tertulianos, potencias militares invaden países vecinos,  sistemas sanitarios y educativos deficientes, corrupción política y pobreza. No faltan pues motivos para la preocupación y el desasosiego.

¿Qué paralelismo encontramos entre lo que ocurre fuera de nosotros y lo que sucede en nuestro interior? Qué duda cabe que lo que vemos a nuestro alrededor influye en nuestro estado de ánimo, en lo que esperamos de la vida, en el futuro que imaginamos. Sin embargo, tendemos a olvidar que esa influencia es de ida y vuelta, que nuestra forma de estar en el mundo y de sentir también influye en nuestro entorno.

 

¿Cuánto tiempo nos dedicamos a nosotros mismos? ¿Nos conocemos de verdad?

¿Sabemos qué hay detrás de nuestras reacciones y comportamientos?

¿Nuestra forma de pensar nos hace infelices? ¿Hemos aprendido a perdonar y liberarnos de las ataduras de los rencores pasados?

 

Estar en equilibrio con nosotros mismos supone partir de una base sólida y segura sobre la que poder construir nuestras relaciones con el mundo, empezando por unas relaciones sanas y enriquecedoras con las personas con las que nos desenvolvemos en nuestro día a día, y también participando en nuestra comunidad para hacerla más habitable, más justa y solidaria. ¿Qué ocurriría si cada persona dedicase ese tiempo del que hablamos a “poner en orden sus propios cajones”? ¿Cuántos problemas sociales dejarían de existir?

En el Teléfono de la Esperanza sabemos bien los beneficios de la autoexploración y el trabajo personal tanto para el bienestar de la propia persona, como para construir una sociedad mejor. Lo aplicamos a nuestra propia filosofía de trabajo, muestra de ello es que nuestro voluntariado dedica un periodo de la formación inicial a su propio crecimiento personal, a poner orden en esos cajones de los que hablábamos, antes de intentar ayudar a otras personas. Durante aproximadamente cinco meses, los futuros voluntarios y voluntarias realizan este trabajo hacia dentro, a través de los dos módulos del curso de desarrollo personal.



Más allá del voluntariado, también organizamos cursos y talleres para acompañar en procesos similares a cualquier persona que quiera dedicarse ese tiempo y trabajo a su autoconocimiento y aceptación. 

Un momento de crisis personal puede ser una oportunidad para parar y darnos ese tiempo que todas las personas necesitamos pero que no siempre nos dedicamos inmersos en prisas del día a día. Con la ayuda adecuada, podemos conseguir ese deseo de mejorar que todo ser humano lleva dentro.

Por todo el 27 de marzo hemos escogido como lema del Día de la Escucha “EscúchaTE”, con esas dos letras finales en mayúsculas, letras que hacen hincapié en ti y al mismo tiempo letras que también nos representan: Teléfono de la Esperanza, porque queremos ofrecerte nuestro apoyo y recursos en tu proceso de crecimiento.

Desde nuestros centros y redes sociales llevamos a cabo acciones para celebrar este día y sensibilizar en torno al cuidado y crecimiento personal  de cada uno y cada una de nosotros y nosotras.

Más información:

Próximo curso 'Desarrollo Personal I': Del 7 al 10 de abril


martes, 13 de noviembre de 2018

El Teléfono de la Esperanza dedica el Día de la Escucha 2018 a dar voz a los pobres




‘Escucha al que nadie escucha, tu rechazo duele’ es el lema de este año

José Portillo, orientador del Teléfono de la Esperanza de Málaga, dictará la ponencia ‘Aporofobia. Rechazo de los pobres’ el día 15 a las 20 horas.

Desde hace años, el Teléfono de la Esperanza celebra el día 15 de noviembre el ‘Día de la Escucha’. Con ello pretende:

Ayudar a concienciar a la sociedad española sobre la importancia de la “cultura de la escucha” y su repercusión “terapéutica” en todos los ámbitos de la vida social.

Estimular a los padres y educadores a que incluyan entre las materias necesarias de educación la “cultura de la escucha”, indisolublemente ligada a la cultura del respeto al otro y al que piensa distinto.

Gritar a la conciencia de los ciudadanos que muchas personas de nuestro entorno se sienten solas, incomunicadas, con una gran necesidad de ser escuchadas.

Este año queremos hacer una dedicación especial de nuestro día a las personas excluidas y sin recursos. Su voz es desoída en nuestra sociedad y sus necesidades desatendidas. Con nuestra campaña: “ESCUCHA AL QUE NADIE ESCUCHA. TU RECHAZO DUELE” pretendemos darles voz y defender sus derechos.

Todos los seres humanos nacemos libres e iguales en dignidad y derechos. Las personas POBRES son ciudadanos titulares de todos los derechos fundamentales y, sin embargo, persisten situaciones en que éstas ven limitados estos derechos y, por tanto, su desarrollo personal y su participación en la sociedad.

Es responsabilidad de todos, de los poderes públicos, de las instituciones privadas y del conjunto de la sociedad, asegurar que no se produzcan situaciones de desigualdad y de exclusión. Para ello es necesario continuar incidiendo, desde estrategias de intervención globalizadoras y transversales, con la provisión de los recursos de apoyo necesarios, en el desarrollo de acciones positivas ante las situaciones desventaja que se detecten. Resulta asimismo imprescindible favorecer un cambio de actitudes sociales que permitan la participación e inclusión social de este grupo de ciudadanos excluidos.

El Teléfono de la Esperanza, en el Día de la Escucha pretende contribuir a aumentar la sensibilidad de la sociedad española y el compromiso político y social en el reconocimiento y respeto a las personas excluidas y sin derechos, como ciudadanos de pleno derecho, favoreciendo así la igualdad y una mayor presencia en la sociedad de la que todos formamos parte. Como cada año organiza una campaña por toda la geografía española cuyo objetivo es contribuir a la creación de una cultura de la escucha y a concienciar sobre la necesidad de priorizar la erradicación de la pobreza en nuestro país.

Este mismo año, Cáritas presentaba su informe sobre la pobreza en España y su con conclusión era triste y contundente: “La desigualdad se está enquistando en la sociedad española”. Los datos no dejan lugar a dudas: “Después de tres años de recuperación de los indicadores macroeconómicos, el 70% de los hogares no perciben los efectos de la misma. Para la mitad de las familias la red de seguridad que tienen a día de hoy es peor que en la situación pre-crisis. Tampoco hay mejora en la tasa de cobertura de la situación de desempleo, que alcanza el 57% en 2018, frente al 71% que registraba en 2008. Además, hay 600.000 hogares sin ingresos, es decir, personas y familias que no disponen de ingresos del trabajo, ni protección al desempleo ni otro tipo de prestación contributiva (son 223.000 hogares más que hace 10 años). Pero quizá lo más preocupante sea: “El riesgo de invisibilizar a las personas atrapadas en la precariedad”

En este análisis, no podemos olvidar a las miles de personas que inician la peligrosa aventura de la emigración huyendo de la pobreza severa, la guerra, la violencia y de estados fallidos y despóticos. Dos titulares de prensa, en estos días visibilizan esta dramática situación de miles de seres humanos:

Los olvidados en el Día de Todos los Santos: 7.000 muertes en aguas del Estrecho en 30 años (El Faro de Ceuta)

Soldados de EEUU listos para frenar caravanas de migrantes (La Prensa de Honduras)

Frente al fenómeno de la emigración y la tragedia humana que esconde, las sociedades occidentales, incluida España, responden con indiferencia, xenofobia, violencia y aporofobia. Frente a ello, lanzamos un llamamiento a las administraciones públicas, las organizaciones no gubernamentales, los partidos políticos, los sindicatos, las organizaciones internacionales, las comunidades religiosas y a toda la sociedad civil para convertir la erradicación de la pobreza en la primera y urgente prioridad.

Por todo, hoy más que nunca, os pedimos, en el este día especial, ejercer la Escucha Activa y la Empatía para entender más allá de las palabras y comprometernos en dar voz al colectivo de a las personas excluidas, sin recursos y en situación de vulnerabilidad, demasiadas veces ignoradas por la sociedad española.

En Málaga, José Portillo, orientador del Teléfono de la Esperanza dictará la ponencia ‘Aporofobia. Rechazo de los pobres’ el jueves 15 de noviembre a las 20 horas en nuestra sede.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Escuchando a la gente de Málaga



El Teléfono de la Esperanza celebró el pasado sábado el Día de la Escucha. Este año se ha centrado en el lema 'Escuchar a la gente: Sus deseos, inquietudes, sueños y frustraciones'. 
Cada vez es mayor el número de personas que reconoce que tiene serios problemas para comunicarse con su pareja, con sus padres, con sus hermanos, con los hijos, con los compañeros de trabajo, etc. Este sentimiento de falta de una auténtica comunicación se debe, en gran parte, a que no se sabe escuchar a los demás. Saber escuchar bien es, por tanto, una destreza que merece ser valorada y enseñada porque produce efectos muy beneficiosos tanto para el que es escuchado como para el que realiza la escucha activa.
Pese a que cada vez hay más personas que manifiestan que tienen una gran necesidad de ser escuchadas porque se sienten aisladas y que las consecuencias de la falta de una escucha activa puedan ser tan destructivas, sin embargo el arte de saber escuchar no es algo que se valora en nuestra sociedad. Tristemente, cada vez es más frecuente encontrarse con personas que no escuchan. Solo hablan, habla y hablan... Y cuando parece que están escuchando, en realidad están pensando lo que dirán en cuanto vuelvan a arrebatar la palabra a su interlocutor.
Un grupo de vountarias del teléfono en Málaga instaló el pasado viernes una mesa informativa en la céntrica Plaza de Félix Sáenz y estuvo informando a todos los malagueños que se acercaron de los beneficios de la escucha y de las actividades que se realizan en nuestra asociación.

sábado, 14 de noviembre de 2015

CON OTRAS GAFAS / El arte de escuchar






El arte de escuchar. Así ha titulado la periodista Celia Bermejo su magnífico reportaje sobre el Teléfono de la Esperanza para Onda Azul TV. Durante veinte minutos da voz a los voluntarios y recorre las salas y despachos de las instalaciones. La psicóloga Sonia Madrid define el teléfono como "un lugar al que acuden las personas que quieren ser escuchadas" empezando así a poner fin a su falta de apoyo cuando tienen problemas. Como destaca Juan Sánchez, presidente del Teléfono de la Esperanza, "el denominador común de los que llaman es la soledad". Aunque las personas tengan compañía, puede existir la soledad compartida. 
En este fin de semana que celebramos el Día de la Escucha, y en el que recordamos que 4 millones de españoles admiten sentirse solos, es bueno recordar que "la gente necesita que se la escuche", como señala la orientadora Sonia Montoya. 
Otras psicólogas como Margari Almagro y diferentes participantes en los cursos y talleres aparecen en el espacio televisivo. Varios de ellos hablan sobre las oportunidades de mejorar sus vidas que han encontrado entre las paredes de la cálida 'Villa Esperanza'. La esperanza, un sentimiento que nadie debería perder porque viviendo con él todos los problemas son relativos. Ya lo anunció Serafín Madrid, fundador del teléfono, en aquellos primeros años setenta, cuando tuvo la idea de promover la ayuda de las personas a través de un teléfono. En Málaga, nos preparamos para celebrar en 2016 cuatro décadas de manos tendidas y escucha de la gente.

Leer más:

Gloria Díez: "Serafin Madrid fue un hombre listo dispuesto a hacer el bien"

martes, 10 de noviembre de 2015

Día de la Escucha 2015. 4 millones de españoles se sienten solos. Necesitan ser escuchados



El Teléfono de la Esperanza celebra el 15 de noviembre el Día de la Escucha con el lema ‘Escuchar a la gente: Sus deseos, inquietudes, sueños y frustraciones’. Cada vez es mayor el número de personas que reconoce que tiene serios problemas para comunicarse con su pareja, con sus padres, con sus hermanos, con los hijos, con los compañeros de trabajo, etc. Este sentimiento de falta de una auténtica comunicación se debe, en gran parte, a que no se sabe escuchar a los demás. Saber escuchar bien es, por tanto, una destreza que merece ser valorada y enseñada porque produce efectos muy beneficiosos tanto para el que es escuchado como para el que realiza la escucha activa.
Los medios de comunicación han pasado de puntillas sobre un interesante estudio sobre la soledad realizado a instancias de la Fundación AXA y la Once. El trabajo, que ha sido elaborado por un equipo de investigadores de ASEP (Análisis Sociológicos, Económicos y Políticos) bajo la dirección del profesor Juan Díez Nicolás y la coordinación de María Morenos, profundiza en lo que los autores definen como “uno de los problemas más relevantes en la actualidad” y aborda por primera vez el fenómeno de la soledad en España desde una perspectiva subjetiva, es decir, no desde la óptica tradicional del número de personas que viven solas sino analizando las circunstancias, características, contexto social y número de las personas que experimentan puntual o regularmente un sentimiento de soledad. En el mismo, se pone de manifiesto, como dato más significativo, que más de la mitad de la población española admite haber experimentado en algún momento cierta sensación de soledad durante el último año y cerca de uno de cada diez –algo más de cuatro millones de españoles- asegura haberse sentido solo con mucha frecuencia en ese mismo periodo.
Las estadísticas que manejan los servicios de ayuda psicológica en casos de crisis emocional ponen de manifiesto que el sentimiento de falta de una auténtica comunicación entre las personas avanza de forma creciente. En realidad, la mayoría no se encuentran incomunicadas en sentido estricto, lo que sucede es que la comunicación profunda y auténtica va dando paso a otra, funcional, para salir del paso, en la que el ‘peso’ de los sentimientos es cada vez menor y donde apenas se escucha al otro. Y esta es la clave del problema: comunicarse significa escuchar a la otra persona, no solo es hablarle y contarle nuestros pensamientos.
Pese a que cada vez hay más personas que manifiestan que tienen una gran necesidad de ser escuchadas porque se sienten aisladas y que las consecuencias de la falta de una escucha activa puedan ser tan destructivas, sin embargo el arte de saber escuchar no es algo que se valora en nuestra sociedad.
Tristemente, cada vez es más frecuente encontrarse con personas que no escuchan. Solo hablan, habla y hablan... Y cuando parece que están escuchando, en realidad están pensando lo que dirán en cuanto vuelvan a arrebatar la palabra a su interlocutor.

La escucha en el Teléfono de la Esperanza
De hecho, la principal demanda que realizan las personas que llaman a los servicios de ayuda psicológica en casos de crisis emocional es “ser escuchado”. En concreto, el 65% de los llamantes al Teléfono de la Esperanza asevera que necesita que “alguien le escuche”, muy por delante del 17% que pide orientación respecto a un problema o del 7% que solicita entrevista con un psicólogo o un abogado.
La escucha profunda y de calidad es, por tanto, un bien escaso (y poco valorado en la sociedad actual), aunque tremendamente necesario. Las personas que, de verdad, saben escuchar escasean y, sin embargo, son hoy más necesarias que nunca. Por eso el profesor Torralba recalca que “nunca se insistirá la suficiente en el bien que supone ser escuchado por alguien, tener la sensación de que los sentimientos y pensamientos que uno experimenta en sus adentros son acogidos generosamente por un interlocutor que se dispone, libremente, a asumirlos, a integrarlos y a recibirlos en su propia interioridad sin juzgarlos, ni fiscalizarlos”.
Cuando una persona se encuentra en una situación de crisis emocional, solo con el hecho de compartir aquello que le causa sufrimiento y poder desahogarse con alguien que le respeta y no le juzga, efectivamente se “des-ahoga” y experimenta una gran liberación. La buena escucha es, en sí misma, terapéutica.

Beneficios de la escucha activa
Además, si la escucha ha sido realmente activa, de manera que la persona escuchada se ha sentido acogida y el escuchador ha sabido encontrar las palabras precisas y cálidas para formular las preguntas oportunas que abren la inteligencia, la persona escuchada puede reformularse su situación y repensarse las posibles decisiones que deba tomar en su vida. Asimismo, cuando una persona nos dedica su tiempo y nos escucha sin rechazo, sin interrumpirnos cuando lo que necesitamos es hablar, prestándonos su atención, entonces nuestra autoestima se siente reforzada y nos sentimos más capaces de encarar situaciones sufrientes que nos demandan una respuesta.
El 15 de noviembre el Teléfono de la Esperanza celebra el Día de la Escucha, una jornada de sensibilización que pretende popularizar la escucha como un bien necesario en la sociedad para servir de base a la auténtica comunicación, basada en el respeto y el diálogo entre unos y otros. Con ello, se procura hacer una llamada de atención a los ciudadanos para que sean conscientes de que muchas personas de nuestro entorno se sienten solas y aisladas, y tienen una gran necesidad de ser escuchadas. Nuestra mejor arma para derrotar a la soledad es la ESCUCHA. En Málaga, estaremos con una mesa informativa en la Plaza de Félix Sáenz (de 11 a 14h).

Estadísticas de llamadas en Málaga. Del 1 de enero al 4 de noviembre

Tipos de problemas

Piscológicos
1.914
Familliares
930
Asistenciales
98
Jurídicos
75
Religiosos
5
Otros
1.042
Periféricas
1.418

El apartado de llamadas periféricas agrupa a todas las peticiones de información o inscripción en los cursos, talleres y grupos de desarrollo personal que se imparten a lo largo del año.


Edades

Hasta 13
De 14 a 17
De 18 a 30
De 31 a 55
De 56 a 70
71 - 80
81 y más
61
11
264
2.816
840
64
11


Llamadas de temática suicida


Ideas suicidas
Crisis suicidas
Actos suicidas
   2014
       48
            11
         2
   2015 (enero- 4 nov)
       64
              7
         6