sábado, 18 de agosto de 2018

CON OTRAS GAFAS / La casa grande de la solidaridad


Elena encontró un lugar donde recibir tratamiento. Foto: www.diocesismalaga.es

El diccionario de la Real Academia Española (RAE) explica que la solidaridad es la "adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros". Esa entrega desinteresada a otro u otros puede ser a través de grandes causas sociales, en la reacción a una emergencia o una injusticia o en multitud de gestos en la vida cotidiana. Unos abuelos que acogen en su casa a un hijo después de mucho tiempo, unas vecinas que están pendiente de una de ellas que vive sola o unos chavales que en el colegio o el instituto se preocupan por recoger productos para un banco de alimentos.
Hacer una tarea voluntaria por otra persona ayuda a esta a sentirse apoyada y valiosa después de estar aislada o desesperanzada. El voluntariado es, además, una fuente inagotable de gratificación para el propio voluntario como constatan los que ponen su granito de arena en el Teléfono de la Esperanza.
Una o dos horas de voluntariado semanal a una institución cambiar la vida de muchas personas. Como botón de muestra, hoy visita este espacio de buenas noticias semanales el Cottolengo de Málaga.
¿Qué es el Cottolengo?. Una casa donde se acoge a personas solas, enfermas, castigadas por los reveses de la vida y que reciben un techo, comida y cariño mientras poco a poco reconstruyen sus vidas. La casa del Cottolengo, situada junto a la playa de San Andrés, y en lo que fue el histórico barrio 'El Bulto' de Málaga no hace distinciones de sexo, económicas, de edad o nacionalidad. Solo en los últimos cinco años, han estado acogidas en ellas 200 personas.
Elena, ucraniana de 69 años con cáncer, Laura, malagueña de 29 años con 4 hijos y el marido en la cárcel, Anna, veinteañera rusa a la que no renovaron el alquiler porque se torció un tobillo y no podía trabajar, y Mohamed, derivado de un hospital público para descansar y recuperarse tras una operación de leucemia, son algunos de los residentes actuales en esta casa de la solidaridad. En el enlace se descubre en que se traducen las horas de entrega de numerosos voluntarios y las aportaciones económicas de los donantes que sostienen esta institución desde hace décadas.



jueves, 16 de agosto de 2018

El Teléfono de la Esperanza te ayuda a superar la ruptura de una relación de pareja paso a paso





José Portillo
Orientador del Teléfono de la Esperanza
A partir del 18 de septiembre, a las 7 de la tarde, durante 12 martes consecutivos, impartiré en el Teléfono de la Esperanza de Málaga un taller sobre la superación de ruptura de relaciones de pareja. El taller se dividirá en tres partes.
Los asistentes tendrán la ocasión de conocer las diferentes etapas de la separación afectiva por medio de una serie de documentos de estudio y de la expresión de sentimientos en un entorno grupal.
Dado que no venimos al mundo siendo expertos conocedores de la vida, necesitamos aprender de nuestros errores. Los constituyentes del grupo tendrán la oportunidad de rebatir creencias irracionales, mitos y comportamientos que en muchas ocasiones acaban con las relaciones de pareja.
En último lugar, los miembros del grupo reflexionarán sobre las características del amor sano de pareja y también reflexionarán sobre la manera más conveniente de tener nuevas relaciones en el caso de que decidan tener una nueva pareja después de haber superado el difícil proceso de la separación.


Procesos de la separación afectiva

Schock. Aunque las etapas de la separación afectiva no se viven según un orden determinado, ya que lo natural es pasar de una a otras muchas veces hasta superar la ruptura de la relación afectiva, el schock es la primera de las etapas de la ruptura. Quienes son dejados quisieran despertar de la pesadilla que para muchos es la separación, pero no pueden hacerlo. La vida cambia repentinamente y quienes se separan han de enfrentar las consecuencias personales, familiares y sociales que caracterizan la separación.

Pena. Quienes acaban con sus relaciones de pareja deben cambiar muchos aspectos de su vida, y la separación puede sumirlos en un estado de tristeza que es necesaria para llegar a la aceptación de lo sucedido.

Rabia. Quienes abandonan a sus parejas pueden sufrir por causa del sentimiento de culpa que pueden tener por haberles hecho daño a las personas con quienes han compartido muchas vivencias, y quienes son dejados pueden sufrir pensando que sus relaciones afectivas fracasaron por su culpa, por culpa de sus ex parejas o de las dos partes. Es necesario expresar la rabia adecuadamente y no vivir pensando en quién o en quiénes hicieron posible que se acabaran las relaciones.

Resignación. Aunque en muchos casos ha de anteponerse la aceptación a la resignación ante lo que no se puede cambiar, en la separación afectiva la resignación es necesaria, porque, cuando quienes desean reconstruir sus relaciones se percatan de que eso es imposible, buscan las herramientas necesarias para enfrentar el dolor y reconstruir sus vidas.

Reconstrucción. En esta etapa de la separación afectiva, quienes se separaron están preparados para iniciar una nueva relación de pareja. Esto sucede porque están en una fase muy avanzada de su recuperación emocional en la que han comprendido en qué medida fueron responsables de su anterior ruptura de pareja y han hecho un gran trabajo emocional para evitar, por ejemplo, la dependencia emocional de los que mantuvieron relaciones de apego ansioso durante los años de su infancia con sus padres o sus madres. La consecuencia de que una persona haya mantenido relaciones de apego evitativo con su madre durante los años de su infancia es que, en bastantes casos, abandone a su cónyuge que a su vez tuvo relaciones de apego ansioso con uno de sus progenitores. Esto se produce porque el deseo de los primeros de estar siempre con quienes aman agobia a los segundos, ya que quienes mantuvieron relaciones de apego evitativo con sus madres durante los años de su infancia necesitan tiempo para estar solos, y evitan la intimidad que les demandan los ansiosos, porque temen ser manipulados por aquellos con quienes se relacionan.

Resolución. Los problemas emocionales difíciles de sanar se superan, pero no se olvidan. Así como quienes dejan de fumar pueden hacerlo nuevamente en el futuro y quienes cambian una creencia irracional por otra racional pueden volver a adoptar su anterior creencia con el paso del tiempo, quienes superan una gran pérdida de cualquier índole, al saber que no la olvidarán, necesitan tener al menos un ¿para qué? que caracterice cada día de su vida, y gestionar sus emociones para que, aunque se abran sus viejas heridas, en cada ocasión que eso suceda, su sufrimiento sea más débil.

Errores personales que desestabilizan y rompen las relaciones de pareja.
El enamoramiento fue designado por Sigmund Freud como "enajenamiento temporal". Eso nos recuerda que no existen los príncipes azules ni las princesas encantadoras de los cuentos, y que las medias naranjas tampoco existen, pues todos somos naranjas enteras, porque nadie complementa a su pareja. Las relaciones de pareja conocidas como "democráticas" porque sus constituyentes son iguales en dignidad y derechos no son utilitaristas ni están basadas en la manipulación. Quienes constituyen tales relaciones se aman con el cerebro y con el corazón, porque han aprendido a resolver sus conflictos negociando con el fin de que ambas partes renuncien a algunos de sus intereses el menor número de veces posible.

¿Es el amor incondicional?
Si en la convivencia de pareja se puede pactar, el amor es condicionado, porque está sujeto a ciertas condiciones que garantizan la estabilidad de las relaciones democráticas.
El amor no tiene por qué ser eterno y tampoco tiene por qué estar basado en el sacrificio de sí mismo. Cuando se les dice a las mujeres que son los pilares de sus familias, se les hace cargar con muchas responsabilidades familiares haciéndoselas ver como una bella experiencia, de manera que se les hace aceptar el paradójico "sufrimiento feliz".
Es necesario que quienes vivimos en pareja sepamos cuándo hablar con quienes convivimos de ti, de mí y de nosotros. Fusionarnos como si fuéramos un solo ser o que una de las dos partes renuncie a sí misma para satisfacer a la otra constituyen fuentes de sufrimiento, pues en las relaciones de pareja ha de hacerse lo posible para que las dos partes tengan que hacer el menor número de renuncias posibles para facilitar su crecimiento personal y su convivencia en pareja.

Las relaciones de pareja se interrumpen porque:
1. Los anhelos de una de las dos partes son ignorados por la otra.
2. La vida de uno o de los dos constituyentes de la relación es impredecible e insegura.
3. Una de las dos partes renuncia al cumplimiento de su voluntad con el fin de cumplir la voluntad de la otra, de la que espera que solvente una gran carencia que tiene.

Reflexionemos sobre las siguientes preguntas:
¿Hay que hacer los mayores esfuerzos para mantener el amor?
Eso depende de si atentaremos contra nuestra dignidad y nuestros principios. La sociedad en la que vivimos nos ha enseñado a mantener encendida la llama del amor aunque sea imposible conseguir que eso suceda, y, como es lógico, esto crea sufrimiento innecesario para quienes no aceptan la ruptura.

¿Es la separación un fracaso?
Dependiendo de las circunstancias que hayan vivido quienes se han separado, no pocos verán la ruptura de sus relaciones como una liberación.

¿Qué pensará la gente cuando sepa que no convivimos con quienes tanto hemos amado? Quienes nos critiquen no estarán dispuestos a ayudarnos ni a brindarnos su amistad.

¿Qué sucederá si nos arrepentimos de separarnos? Esta pregunta se la hacen quienes sienten que no han hecho lo suficiente para mantener junto a sí a quienes aman, por lo que tienen sentimientos de culpa. Si reanudan sus relaciones, se expondrán nuevamente a ser rechazados.




Características del amor sano de pareja.

Independencia. Quienes se aman libremente no se fusionan como si fueran un solo ser de manera que uno absorbe al otro. Dos personas que se aman han de saber cuándo han de hablar de ti, de mí y de nosotros. No tienen la misma manera de ser ni los mismos puntos de vista respecto de muchos temas, pero conviven porque se aman y se respetan.

Libertad. Quienes se aman han de crear un entorno en el que las dos partes crezcan y tengan que hacer el menor número de renuncias posible a la hora de conseguir lo que se propongan.

Realismo. Como indiqué más arriba, no existen los príncipes azules ni las princesas encantadoras. Todos tenemos cualidades y defectos, y al vivir en pareja necesitamos crear un ambiente en el que las dos partes puedan crecer sin perjudicarse una a la otra.

Inscripciones al Taller 'Separación afectiva'

Rellenando este formulario

Llamando al teléfono 952/652651


sábado, 11 de agosto de 2018

CON OTRAS GAFAS / Voluntarios al pie del cañón


Foto. www.diariosur.es

Málaga vive estos días su gran cita festiva anual, la Feria de Agosto, un acontecimiento único que llena las calles de alegría, bailes, música y color. Son momentos para compartir más tiempo con familia y amigos en torno a una mesa,  asistiendo a conciertos de todo tipo de músicas, acompañando a los niños en las atracciones o viviendo la noche en las casetas del Real de la Feria.
A veces, también en mitad de los ajetreados días de fiesta, muchas personas que se sienten solas. Pasan los días solos por diversas razones o están acompañados físicamente pero sufren soledad en su interior. Los voluntarios del Teléfono de la Esperanza siguen durante estos días al pie del cañón. Regalan parte de su tiempo para atender las llamadas de todos aquellos que se sienten solos, angustiados, perdidos, en conflicto o sufriendo por diferentes motivos.

Recordamos nuestros teléfonos:

952 - 26 15 00
902 500 002



Por otra parte, el Teléfono de la Esperanza de Málaga retoma sus actividades de promoción de la salud emocional el próximo mes de septiembre. Os dejamos aquí los enlaces para obtener información e inscribirse en un grupo de desarrollo personal muy recomendable para la salud emocional en general y dos talleres enfocados a aceptar y superar crisis personales. 




Para conocer como pensamos y sentimos y poder aprender a enfocar nuestra vida en la dirección que queremos disfrutando de un buen equilibrio personal.

Los participantes aprenderán a conocer sus relaciones afectivas, podrán expresar sus emociones y sentimientos tras la ruptura y conocerán las diferentes etapas que deben vivir para la superación. El próximo jueves 16 de agosto, el coordinador de este taller, José Portillo, publicará un interesante artículo en el que plantea las diferentes fases de una separación afectiva y la forma de aceptarla y superarla.


Un ciclo formativo muy útil para las personas que viven la pérdida de un ser querido. Podrán expresar sus sentimientos y emociones, reconocer acontecimientos sin resolver con la persona fallecida e integrarlos positivamente en su vida.



Las inscripciones se pueden hacer en los formularios que hay en cada uno de los enlaces anteriores y llamando al teléfono 952/652651

jueves, 9 de agosto de 2018

Autoestima: la denuncia del gran engaño


Foto: http://quebrantandoelsilencio.blogspot.com


Jesús García Toribio
Psicólogo. Coordinador del Taller de Autoestima

Todos sufrimos la insistencia y hasta el acoso de la publicidad en todos los medios “para ser felices”. Tenemos la obligación de ser felices y si no nos sentimos tales, encima nos sentimos fracasados. Los anuncios nos machacan cada día, si consigo tal coche, seré feliz; si uso tal perfume, mi atractivo será irresistible, si visto de esta manera, si uso tal adorno seré fascinante, si sigo esta moda, me admirarán todos. 4 consejos para comer sano, 5 reglas para triunfar, 3 ejercicios para perder peso, 2 recetas únicas, 1 vida plena de satisfacción. Compra, ponte, usa, toma, mira, escucha, si quieres ser feliz.
Y se nos pone una cara de tontos al final del día cuando en el silencio y en la soledad comprobamos que hemos seguido las normas, los consejos, las reglas, las invitaciones y sugerencias que nos llueven por todos lados sin alcanzar esa felicidad que nos prometían.
De ahí la obsesión por experimentar lo nuevo, lo último, sean viajes, amigos, sustancias que me aseguran felicidad.
De ahí la ansiedad porque achaco a mí mismo, no culpabilizo, por no alcanzar el paraíso prometido.
De ahí el profundo mal sabor de boca, el hastío y la desesperanza en mí mismo, la frustración, la depresión y la búsqueda de nuevos estímulos que me motiven, de gurús que me orienten, de influencers y coachs que me enseñen cómo moverme en esta sociedad para ser feliz.

El autoengaño
La verdad es que nos han engañado y seguimos autoengañándonos buscando fuera de nosotros lo que sólo en lo más íntimo de mí mismo puedo encontrar; la autoestima, la autoseguridad, la autoaceptación, base de la serenidad y del más íntimo bienestar personal, por mal que nos vayan las circunstancias.
Este es el radical engaño que hace infelices a tantos hombres y mujeres en nuestra sociedad, la prolongación del estado infantil en el que nuestra felicidad dependía de los demás. Como niños pequeños seguimos buscando a nuestro alrededor quien nos defienda (de nuestros enemigos, las más de la veces supuestos), quien nos proteja (de peligros, casi siempre imaginados), quien nos alimente (ante un ansia de afectos nunca satisfecha), quien nos salve, en definitiva, quien nos haga felices. Y si no encontramos ese alguien, culpamos al otro, a los demás por no hacernos felices, seguimos buscando, y nos desesperamos cuando ese alguien está tan cerca de nosotros:  nosotros mismos
Y aquí descubrimos el pensamiento básico sobre el que podemos empezar a construir nuestra autoestima, nunca está todo perdido, siempre podemos hacer algo para crecer y mejorar. Podemos desarrollar nuestra autoestima, mejorarla y acrecentarla, por dañada y débil que esté. Precisamente éste es el objetivo básico del ‘Taller de Autoestima’ que realizamos en el Teléfono de la Esperanza: tenemos que crecer, para crecer tenemos que cambiar, aunque el cambio nos pide esfuerzo y superar los miedos. No nos autoengañemos, cambiar nuestro modo de pensar, de sentir y de actuar, modos que probablemente llevamos años y años repitiendo, no es un proceso fácil y rápido. Es un proceso que nos llevará tiempo y esfuerzo, pero que finalmente pondrá en nuestras manos la responsabilidad de nuestra vida, arrancándonos de ese mundo infantil en el que dejábamos en manos de los demás (mi familia, mi pareja, mis amigos, la sociedad…) la tarea de hacernos felices, sin quedar nunca satisfechos, sin llegar a la madurez del adulto, capaz de soportar las adversidades que la vida nos plantea a todos, antes o después, sin perder la serenidad.

Control sobre mi vida
“Para sentirme libre para vivir y digno de la felicidad, necesito experimentar una sensación de control sobre mi vida. Esto exige estar dispuesto a asumir la responsabilidad de mis actos y del logro de mis metas. Lo cual significa que asumo la responsabilidad de mi vida y de mi bienestar”
(Taller de Autoestima del Teléfono de la Esperanza).
En definitiva, la autoestima no es algo que yo pueda recibir pasivamente de otros. Se desarrolla desde mi propio interior.

“Esperar pasivamente a que suceda algo o que aparezca alguien  que eleve mi autoestima es condenarme a una vida de frustración” (Ibid.)

Sólo desde una autoestima sana, un autoconcepto adecuado y una autovaloración positiva, procesos continuos de crecimiento en los que se afianza mi madurez, mi serenidad, mi adultez, puedo disfrutar de la vida, pese a los problemas que puedan sobrevenirme, pues nunca me abandona mi amigo más fiable: yo mismo. Y más todavía, en ese proceso seré para quienes me rodean no un pobre ser que mendiga afecto y se aferra a los otros para conseguirlo, sino un individuo abierto, generoso y que transmite su propia serenidad.

martes, 7 de agosto de 2018

José Antonio Cabrera, orientador: "El Teléfono de la Esperanza ha aportado a mi vida serenidad, conocimiento de mi mismo, empatía y ganas de vivir"




José Antonio Cabrera es voluntario del Teléfono de la Esperanza desde 2012 prestando su servicio como orientador. Le impactó la primera petición de ayuda que tuvo que atender. Escuchar activamente y tratar de transmitir calma son sus estrategias para dar la mejor respuesta  posible a los llamantes.
¿Qué conocías del Teléfono de la Esperanza antes de tener contacto con nosotros?
Conocía el Teléfono de la Esperanza por la suegra de una cuñada que fue directora en la sede de Huelva. Siempre que teníamos un encuentro familiar me recomendaba hacer los cursos.

¿Cómo surgió la iniciativa de formar parte del voluntariado?
La iniciativa de ser voluntario surgió porque me llenó tanto la experiencia de los cursos que sentí que tenía que formar parte de este asociación. Y poder ayudar como a mí me ayudaron.

¿Qué descubriste en los cursos de formación y que te aportaron?
Descubrí aspectos de mí que no conocía, todo ser humano tiene una mochila bastante cargada y creemos que solo la llevamos nosotros. Me aportó la habilidad de tener empatía, saber escuchar y darme cuenta que el tiempo que dedico a ayudar a los demás es muy gratificante.

¿Qué es lo que más te gustó?
Lo que más me gustó es aprender aspectos y potencialidades  de mí mismo que estaban ocultos y ni siquiera yo conocía. Que ahora puedo aplicar en mi vida y en la ayuda como voluntario en el Teléfono de la Esperanza.

¿Recuerdas la primera llamada que atendiste? ¿Cómo fue?
Sí me acuerdo, fue un conflicto familiar entre hermanos por una herencia. Al principio me sentí nervioso pero conforme iba avanzando la llamada me sentí seguro y capaz de hacer una buena escucha activa. Al terminar la llamada, me sentí muy satisfecho con mi actuación debido a que la persona a la que atendí me dio las gracias repetidamente.

¿Qué intentas aportar a las personas que llaman pidiendo ayuda?
En primer lugar, intento aportar calma a las personas que me llaman con actitud nerviosa. Tras haber conseguido esto, intento escuchar activamente lo que la persona me quiere trasmitir y tratar de abrir otros horizontes que la persona quizá no ve por ella misma.

La soledad parece ser un problema común siempre. ¿Cómo orientas a una persona que se siente sola para expresar sus sentimientos, emociones o conflictos?
Intentar ponerme en su lugar desde el respeto a su intimidad y trasmitirle la idea de que tienen que llenarse de ellos mismos puesto que la soledad es la ausencia de uno mismo.  Les invito a que acudan al programa de entre amigos de su ciudad.

¿Cuáles son los principales problemas que plantean las personas? ¿Tienes algún caso en especial que te haya impactado?
Los principales problemas son soledad, conflictos familiares,  de pareja y lo impactante es que llama cada vez más gente joven. Un caso que me ha impactado fue la llamada de una mujer maltratada, a la que le quise prestar ayuda y ella se negaba.

¿Cómo responden los llamantes cuando acaba el tiempo de atenderles?
La gran mayoría expresan satisfacción y dan repetidamente las gracias, elogiando la labor que hacemos en el Teléfono de la Esperanza.

¿Has hecho otros cursos y talleres? ¿Qué te han aportado?
He hecho el curso de coordinador y algunos talleres. Me han aportado crecimiento personal.

¿Qué ha aportado a tu vida el Teléfono de la Esperanza?
A mi vida ha aportado serenidad, conocimiento de mí mismo, empatía incluso ganas de vivir puesto que estaba perdido y encontré mi camino.

¿Recomendarías a cualquier persona que nos lea colaborar con el teléfono?
Sí, siempre. Lo hago a diario y lo seguiré haciendo.


sábado, 4 de agosto de 2018

CON OTRAS GAFAS / Vidas salvadas, vidas agradecidas


Los dos inmigrantes que hablaron con los medios. Foto: Europa Press

La llegada a España de más de 600 personas que fueron rescatadas por el barco 'Aquarius' de la ONG Open Arms está dando frutos de agradecimiento por parte de los inmigrantes y personas que quieren acogerse al estatuto de refugiados. Este viernes, varios de ellos comparecieron ante los medios de comunicación y relataron su peligroso periplo vital hasta que fueron rescatados en el mar y trasladados por el barco de la ONG hasta Valencia. 
Omram Osman y Japhet Ntouba son dos de las 25 personas que residen en el convento de Son Rapinya en Mallorca, habilitado como centro de acogida. Cruz Roja se está ocupando de cubrir las necesidades básicas de estas personas y su asistencia jurídica y psicológica. Osman huyó de su país en guerra, Sudán, después de que mataran a su padre. Atravesó el desierto del Sahára sin apenas comida ni agua y fue engañado por una mafia y capturado en Libia, donde le encarcelaron y le exigieron 7000 euros para ponerlo en libertad. Su familia, en Sudán, vendió la casa para hacer frente a la exigencia económica, pero fue vendido como esclavo sufriendo condiciones de vida extremas en manos de un agricultor. Finalmente escapó y se unió a una expedición por mar hasta que fueron salvados por el 'Aquarius'. 
La huida de su compañero Japhet Ntouba, procedente de Camerún, no fue por la guerra si no para huir de la pobreza en la que vivía.  A sus 26 años, dice que prefirió "morir hacia adelante yendo a Europa que volver a África". También fue engañado por una mafia y vendido como esclavo en Libia, un país caótico desde la caída de Gadafi. Encarcelado, pidió ayuda a su familiares, pero tuvo que enviarles fotos a estos para que creyeran el infierno en el que vivía. En su caso, reunieron 1000 euros para su liberación y también se aventuró a la peligrosa ruta por mar que sale del Oeste de Libia. Fue salvado por la tripulación del 'Aquarius'. Ante los periodistas españoles, Japhet se mostró eufórico por la acogida en España, dispuesto a "trabajar al máximo" y "aceptar las normas". Quiere aprender español y un oficio. A su lado, su compañero Osman muestra su agradecimiento al pueblo español: "sin vosotros estaría muerto o tirado en las calles". Añadió que "nunca olvidará" el día en el que desembarcaron en Valencia y señaló que quiere aprender español, pero todavía no sabe si podrá quedarse en nuestro país.
Osman huyó para dejar atrás la guerra interminable de su país, Japhet escapó de la pobreza y otras, como Josefa, encontrada agarrada a unas tablas en el Mediterráneo, dejó atrás a un marido maltratador. Todos sobrevivieron gracias a los voluntarios de la ONG Open Arms y la decisión del Gobierno español de que vinieran. Han encontrado un pasaje seguro para emprender nuevas vidas. Las sociedades europeas y los gobiernos europeos y africanos deberían tener en cuenta que la vida es lo más preciado que tiene cada ser humano antes independientemente de las soluciones políticas que deberán ser globales.


Leer más:
"Sin vosotros estaría en el fondo del mar"

jueves, 2 de agosto de 2018

4 principios básicos para educar a los hijos


Foto: https://colegiosalesianos.wordpress.com


Remedios Gámez Peláez
Coordinador del curso ‘Educadores hoy’

La familia es la naturaleza que produce a nuestros hijos, estos son algunos principios educativos básicos que actúan como abono del crecimiento como personas e insecticida de las cosas que pueden ser nocivas para ese crecimiento.

CARIÑO. El amor nos hace crecer fuertes, esta fortaleza sale de la savia interior, de la generosidad gratuita. Existe una gran diferencia evolutiva entre niños deseados y queridos y los que son rechazados. Ninguna droga o adicción que consumen algunos adolescentes puede sustituir a la necesidad de sentirse queridos para ser felices, el cariño es abono para nuestros hijos, les da seguridad lo necesitan siempre pero en épocas de crisis, como la adolescencia mas.
El cariño no es sobreprotección, la sobreprotección anula a los adolescentes y no les permite crecer, les hace dependientes, incapaces de valerse por ellos mismos, sin autoestima. Si lo puede hacer, enséñale a hacerlo: a colaborar en las tareas del hogar, a sentirse miembros activos de la vida familiar, no parásitos. Fomentar la cocina, la compra, el orden y la limpieza, según posibilidades de cada uno. Hay que hacer atractivos estos trabajos, no como una carga pesada, sino como bienes que mejoran la convivencia,  disfrutar con las ventajas del orden y la limpieza. Si manejan ordenadores, ¿por qué  no manejar la lavadora? Si no lo hacen tan "perfecto " como los adultos, será como cuando empezaron a escribir o a leer, que tampoco lo hacían bien y a la larga les ha dado grandes satisfacciones.
Es necesario estimularles, al principio compartir con ellos estas tareas,  que se sientan valiosos,  capaces de hacerlas solos, de mejorar, para ello, nosotros debemos estar convencidos de que pueden hacerlo cada vez mejor. Nadie convence si no está convencido y sobre todo con PACIENCIA otro ingrediente fundamental.  Si confiamos en su mejora, ellos también confiarán y sentirán la esperanza de conseguirlo avances en las tareas familiares, en los estudios, en las habilidades sociales. La coacción, premio o castigo pueden servir una vez, pero se trata de APRENDER PARA LA VIDA.

ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD. Las familias con muchos miembros están formadas por personas muy diferentes, es fácil que en verano sea mayor y más variado el número de familiares con los que convivimos: abuelos, tíos, primos, incluso amigos,  cada uno de estos miembros tiene tratamiento diferente y es importante que lo sepan los adolescentes. El principio de autoridad no es igual con todos. Dice el Evangelio "hablaba con autoridad" y por eso le conocían los suyos.
Los padres tienen el deber de conseguir credibilidad y confianza de sus hijos, la confianza mutua nos permite crecer. Cada hijo es diferente y  tienen necesidades distintas. Por eso, sus frutos también van a ser distintos, unos son ágiles, otros reflexivos, unos graciosos , reservados, abiertos ... Como en la naturaleza la uva está orgullosa de ser uva, el melón, el manzano o el granado no quieren ser iguales. Cada uno de los hijos deben sentirse a gusto consigo mismos, valiosos por lo que son, la naturaleza no rivaliza si son frutos rojos o verdes, grandes o pequeños, porque van a valer mucho o poco, como si fuesen a ser vendidos en el mercado.
Se trata de que alimenten cada uno sus capacidades y se sientan queridos por lo que son y no por lo que podrían  llegar a ser. En numerosas ocasiones los padres queremos que todos nuestros hijos sean ingenieros, médicos, etc. para que tengan mejores salidas laborales. Alimentar sus necesidades desde lo que son y desean ser, es la gran tarea de sus padres. Estimularles a que ya son valiosos y serán cada día mejores si la autoestima les va descubriendo nuevas capacidades.
 No hay que igualar a los hermanos más que en el cariño y en la atención que le prestamos. Por supuesto, nunca compararles entre ellos, con nadie, ni con nosotros mismos porque la naturaleza no hace dos seres iguales, ni siquiera los gemelos monocigóticos , y esa es otra historia
 Ojo porque ellos mismos tienden a igualarse y a convertirse en "manada", vestir igual, actuar como los otros  ... El gran reto de nuestra educación  es que sean capaces de discrepar, de ser diferentes y sentirse orgullosos de serlo, respetando a los demás y cooperando con los que ellos quieren cooperar, aunque sean diferentes.  Necesitamos que nuestros hijos sean valientes, que convivan en la pluralidad de ideas y no caigan en cosas no deseadas.

COMUNICACIÓN FAMILIAR. Es como la circulación sanguínea en el cuerpo humano,  los vasos comunicantes que alimenten a unos y a otros dentro de la vida familiar. La comunicación no verbal siempre es posible y nos puede ser más útil que la verbal. El cómo atendemos a sus necesidades de crecimiento personal es fundamental en los adolescentes. La comunicación no verbal son los hábitos, la cooperación familiar, disponibilidad de nosotros hacia ellos y de ellos hacia nosotros. No vale ser "esclavos" de nuestros hijos, como en ocasiones decimos,  porque les enseñamos a ser esclavos. Tampoco vale ser sus criados, ni sus cocineros, ni sus profesores, inspectores, taxistas, y proveedores de todos sus deseos y caprichos. Deben aprender a pedir cuando lo necesitan y aceptar las respuestas negativas, aprenderán a respetar y a soportar las contrariedades,  las explicaciones son convenientes pero no siempre necesarias si existe una cierta empatía emocional y comprensión mutua.
Nuestros hijos no son responsables de los problemas de sus padres, ni de manera continuada de la de sus hermanos, abuelos, y quehaceres de la vida familiar. Son miembros activos de todas las tareas familiares  que para su edad le corresponden, deben colaborar,  pero la responsabilidad es de los padres. Es conveniente que compartan las informaciones de las alegrías, enfermedades, dificultades etc., para que también se sientan responsables. Si alguno de los padres está en paro debe saberlo, así como cuando mejoran en el trabajo, los éxitos  o los momentos de  duelo familiar,  participar, con arreglo a su edad, aceptar las leyes de la naturaleza. Los padres que ocultan por sobreprotección a sus hijos estos datos les están frenando su proceso de madurez. Las sociedades urbanas suelen sobreproteger a sus hijos ocultándoles enfermedades y muertes, algo que no suele pasar en las rurales, es necesario aprender en la familia que la muerte existe y a aceptarla. En ocasiones el no saber el por qué de las cosas hace que se sientan culpables y tenga consecuencias emocionales para su vida que se hubieran podido evitar con una buena información.
Compartir temas de actualidad, tareas,  películas, libros actividades de ocio,  juegos de mesa, excursiones, deportes, paseos, son actividades magníficas para conocernos mejor .
LA ESCUCHA. Es una parte fundamental en el lenguaje verbal. El  trasvase de sus emociones en nosotros. A esta edad les cuesta mucho hablar. Se convierten en seres apartados, con los móviles, con los ordenadores, con los amigos. Solo en sus gestos y actitudes sabemos lo que les molesta que les hurguemos en sus pensamientos. Cuando deciden hablar es algo importante  que hay que cuidar, incluso dejar lo que hacemos para escucharles. Al escuchar solo haremos pequeñas intervenciones que le estimulen a seguir su relato,  estaremos próximos, atentos a su tono y contenido, siempre manifestando interés, estemos o no de acuerdo con lo que nos dice, sin prejuicios. Será en la respuesta cuando expresemos lo que pensamos, no antes de escucharle y que se sienta escuchado
La respuesta debe ser desde el yo, nunca acusación de tu eres o tu lo que tienes que hacer. Podemos manifestarle agradecimiento y cariño por su confianza y expresarles nuestros sentimientos y pensamientos que son los que nosotros queremos compartir, un trasvase desde nuestra madurez de padres hacia ellos. Expresaremos nuestro acuerdo o desacuerdo de manera clara y en presente, no en pasado ni en futuro. Lo que nuestro hijo es, quiere hacer, pensar o lo que siente etc.,  tiene que expresarlo él y no oírlo de nuestra boca. Lo que hacemos al decirle “tú lo que tienes que hacer....” es tomar nosotros las decisiones que le corresponde a él tomar. De nuevo sobreprotección y falsa autoridad. La buena autoridad es la que es capaz de convencer desde nuestra valía personal. Por ella  confía en nosotros, en nuestros  argumentos. Sacar de dudas es mejor que imponer soluciones. Que él se sienta que es el actor principal de su vida y del sentido de ella. Los pensamientos de sus padres han de ser un referente. Que sientan que sus cambios y decisiones las toma por sí mismo, no por coacciones o imposiciones. Que su vida es su responsabilidad y también sus equivocaciones.
Los padres siempre estaremos para ayudarles a levantarse, o para disfrutar con ellos de sus éxitos, si ellos lo solicitan. Cuando dejen de ser adolescentes, disfrutaremos aprendiendo de ellos, porque aprender es lo que nos permite estar vivos.
                                                                                                         



martes, 31 de julio de 2018

5 artículos sobre salud mental para leer en agosto


salud mental
Foto: https://ateneapsicologia.com

Hoy termina el mes de julio, primera parte del verano en la que nuestros voluntarios te han dado pistas para reflexionar sobre diferentes aspectos de la salud emocional y la educación. Remedios Gámez nos contó como vivir el verano con adolescentes, José Portillo se adentro en la búsqueda de la felicidad, Juan Manuel Martín nos dio 5 claves para superar la dependencia emocional hacia otra persona y Carlos López buceó en las entrañas de la tristeza para aprender a aceptarla y superarla.

Entramos en agosto y nuestros voluntarios han preparado cinco artículos más que se publicarán aquí cada jueves. Este es el calendario de publicaciones:

2 de agosto. Remedios Gámez nos va a detallar una serie de principios básicos para educar de forma sana a los adolescentes.

9 de agosto. Jesús García Toribio escribe sobre la autoestima y las trampas del mundo actual. La presión publicitaria para "ser feliz" consumiendo productos o siguiendo tendencias es abrumadora, pero la aceptación y la seguridad solo la podemos encontrar en nosotros mismos.

16 de agosto. José Portillo adelanta en este artículo las pautas generales del taller 'Separación afectiva' que impartirá a partir del 18 de septiembre durante doce semanas.

23 de agosto. Dolores Donate se adentra en el concepto de resiliencia. Aprenderemos a saber que es este proceso natural para adaptarse a los cambios y pérdidas en la vida y también a cultivarla.

30 de agosto. Ana Manrique pone el foco en el aumento de suicidios entre jóvenes que ya es un problema destacado de salud pública. Para prevenirlos, es necesario seguir de cerca como maduran en la vida, sus procesos psicológicos y hablar de salud mental en los centros educativos.

sábado, 28 de julio de 2018

CON OTRAS GAFAS / Nuevos voluntarios que dan lo que tienen


Inmigrantes y voluntarios de AndaLimpia en el Monte Victoria. Foto: www.diariosur.es

Un grupo de malgueños, unidos en la asociación AndaLimpia, dedica su tiempo de voluntariado a la encomiable labor de limpiar los entornos naturales del municipio de Málaga, es decir, enclaves que están situados en la misma ciudad y sus alrededores. Cada una de las acciones de este colectivo se lleva a cabo en una playa, un río o un monte malagueño donde retiran papeles, botellas y cualquier tipo de desperdicios y basuras.
La sensibilidad por el medio ambiente y la conservación de los espacios naturales debe ser compartida por niños, adultos y la sociedad en general. Una de las últimas actividades de este grupo ha consistido en limpiar el Monte Victoria, también conocido como 'monte de las tres letras', y situado muy cerca de la sede del Teléfono de la Esperanza de Málaga. El grupo de voluntarios se vio ampliado con la presencia de jóvenes inmigrantes procedentes de África. Son usuarios de Cruz Roja, llegados de Costa de Marfil, Mali, Senegal, Ghana y Guinea Conakry que, de esta forma han querido dar las gracias a la ciudad por haberlos acogido. "Se involucraron desde el principio y han demostrado unas ganas e ilusión admirables", ha explicado la monitora que los coordinó.
Estos inmigrantes ofrecen un gran ejemplo de acción desinteresada a nuestra sociedad. Llegaron a nuestra ciudad arriesgando sus vidas por un futuro digno y ofrecen lo mejor que tienen, sus manos y sus ganas de trabajar, para ayudar a mantener nuestros enclaves naturales.


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Limpian el Monte Victoria

jueves, 26 de julio de 2018

Vivir con amor vence a la tristeza




Carlos López
Voluntario del Teléfono de la Esperanza

La tristeza es una emoción muy corriente que padecemos todos los seres humanos, y esta normalmente motivada por los sinsabores que a veces nos presenta la vida, y que nos quitara la alegría por un período corto o largo de tiempo, dependiendo de la persona y del tipo de situación que le afecte, una enfermedad, la muerte de un ser querido, la pérdida del trabajo, etc.., entre otras posibilidades. Podríamos decir que el mensaje que transmite una persona que esta triste es ¡estoy sufriendo! ¡ayúdame!
Sentir tristeza es completamente sano, es una emoción que pretende ayudarnos a adaptarnos al medio en el cuál vivimos.  Es la manera que tiene nuestro cuerpo de protegernos ante las pérdidas. El objetivo principal de la tristeza es procesar el acontecimiento que la ha desencadenado, reestructurando la vida a la nueva situación.
Es aquí donde tropezamos con el problema. Nuestro mundo después del acontecimiento, ya no es el mismo, ha cambiado mucho en referencia a aquel en el que vivíamos antes (el/la casado/a pasa a viudo/a o trabajador/a pasa a sin empleo, vida familiar a Nido vacío).
Sufrir la pérdida de un ser querido y crecer con ausencias no es fácil. Muchas veces se intenta mantener vivos a quienes ya no lo están, convirtiendo la propia vida en un calvario. Quisiera resaltar en este punto que la perdida, para mí, tiene dos caras, una física (la pérdida del familiar fallecido, o la pérdida del amigo, o del trabajo) y otra emocional/sentimental que es el vínculo que me unía.  Como dice Tiiu Bolzmann "Una persona es la conjunción de todas las otras personas con quienes logró hacer vínculos a lo largo de la vida".  En estas circunstancias al encontrarnos solos, el gran trabajo es reelaborar el vínculo, sabiendo que todo depende de nosotros, que ya no hay nadie ni nada al otro extremo. Es posible terminar una relación, pero no el vínculo que esta relación conlleva.
Superar la tristeza es un proceso de aceptación, de soltar y de creación. Aceptación de lo que me ha pasado, dejar ir a la persona y de reconstruir el vínculo de una nueva forma. Como dice la autora anteriormente citada "Hay que aprender a mirarlos como muertos, a entender que están muertos para así dejarlos ir y darle tranquilidad al alma de los que viven". Si no enfocamos bien este trabajo podemos encontrarnos que, lo que en principio era una emoción sana y adaptativa, comience a influir negativamente en nuestra vida hasta convertirse en un problema serio. Cuando estamos tristes nos ponemos más reflexivos, introspectivos e inactivos, como así nos advierte el libro espiritual.

“No te abandones a la tristeza, ni te atormentes con tus pensamientos………... Distrae tu alma y consuela tu corazón, aparta de ti la tristeza; pues la tristeza ha perdido a muchos, de ella no se saca ningún provecho. Envidia y malhumor acortan los días.”
Eclesiástico 30, 21-24

La tristeza es una emoción muy distinta a las demás emociones, ya que se asocia a la disminución de la energía y el entusiasmo, se nos apaga nuestro sistema vital. Caer en el círculo vicioso de la inactividad genera aún más tristeza. A su vez, nuestros seres queridos, en un primer momento, cuando nos ven tristes tienden a acercarse, pero si permanecemos así demasiado tiempo, la tendencia suele ser la contraria.
Otra característica de la tristeza la obtengo en el libro “Es Emocionante saber Emocionarse” del psicólogo Roberto Aguado. En el habla de que las vías neuronales por las que se desplazan los avisos del dolor (tristeza) corren junto a los que llevan las informaciones del placer (alegría). Generalmente en nuestro vocabulario las palabras que usamos nos hacen creer que estos son dominios opuestos, cuando en realidad son vecinos.

Esto me hizo recordar la letra de la canción “Cerca de las vías” de Fito & Fitipaldis en la que nos habla de cómo hay que estar preparados para todo lo bueno y lo malo que en esta vida nos va a suceder, porque la vida es un tren que va a pasar por las estaciones de la alegría y la tristeza y sólo si así lo entiendes podrás hacer realidad tus sueños.


Hay días que parece que nunca se va a apagar el Sol, y otros son más tristes que una despedida en la estación.
Es igual que nuestra vida, que cuando todo va bien…un día tuerces una esquina y te tuerces tú
Yo he crecido cerca de las vías y por eso sé,
que la tristeza y la alegría viajan en el mismo tren
¿quieres ver el mundo? Mira, está debajo de tus pies
“Cerca de las vías” (Fito y Fitipaldis)

Resumiendo, cuando estamos alegres el circuito está activo para la vida y cuando estamos tristes el circuito esta desactivado
Quiero llamar la atención también sobre la vinculación que está existiendo entre el egoísmo y la tristeza. En esta sociedad posmoderna en la que reina la indiferencia masificada, en que las personas quieren vivir el momento actual, «aquí y ahora», luchando para conservarse jóvenes y no pensando ni por un segundo en cómo forjar un hombre nuevo.
El escritor Miguel de Unamuno confiesa, en su Diario Íntimo, que está enfermo de egoísmo, y agrega: “Ya no volveré a gozar de alegría, lo preveo. Me queda la tristeza por lote mientras viva
En esta nueva sociedad tal como está planteada, el hombre vive para trabajar, trabaja para no morir y muere trabajando. Teme a la muerte, teme a lo desconocido, desea la inmortalidad física y no se adapta a las fases naturales del planeta y de sí mismo. Se sitúa como el centro del universo y se comporta como si esto fuera cierto. Esta nueva sociedad está fundamentada en un orden nuevo de organización en la cual las instituciones y las personas se guían por los deseos. En vez de un individuo relacionado con los demás, nos encontramos con personas con estímulo desenfrenado del llamado «derecho a ser él mismo» en detrimento de las relaciones con el otro y con la sociedad.
A nivel cultural, esta sociedad conduce al apogeo de la tristeza, en una especie de narcisismo colectivo, en donde se crean nichos específicos sociales en los cuales cada individuo encuentra su par de acuerdo con sus propios intereses, los cuales acaban por fortalecer esta visión personal en detrimento de lo social, todo ello obviamente soportado por una sociedad vuelta hacia el consumo, con una diversificación creciente en las opciones a escoger, generándose una pérdida de visión crítica sobre los  valores que están a nuestro alrededor.


https://www.areahumana.es


¿Qué hacer para gestionar la tristeza?

Si colocas el título del capítulo en Google visualizaras la cantidad de recetas que nos muestran de cómo salir del tormento de la tristeza. Os muestro un pequeño ejemplo.

Apunta los pensamientos negativos asociados a tu tristeza. Léelos e intenta buscar una “versión” más positiva (pero realista) de los mismos.
Pinta tu tristeza. Elige un color y pinta en un papel lo que sientes. Sigue pintando hasta que tu estado de ánimo haya cambiado. Después contemplando el dibujo escribe sobre lo que sentías y sientes ahora. Es sorprendente el cambio.
Mueve tu cuerpo. Cuando movemos el cuerpo algo en nuestra mente también se mueve (somos uno cuerpo y mente) y nuestro estado de ánimo cambia. A veces un simple paseo de 20 minutos al sol cambia nuestra percepción de un problema.
Busca lo malo de lo bueno. Siempre encontrarás un motivo por el que alegrarte.

Yo en esto no creo. Como procesos de distracción y de evitación pasan, pero no creo que sean eficaces.
Como antes ya comenté, la perdida física de la persona, no la puedo recuperar, pero lo que sí puedo, es no perder el vínculo, creándolo, dándole otra forma.  Las relaciones pueden disolverse; el vínculo, no.
Cada ser humano tiene la necesidad de estar vinculado. La persona siente la vinculación como amor y felicidad, no importa de qué manera crece, ni en qué circunstancias. La persona sabe que pertenece, ese saber y ese vínculo es amor. Uno tiene que ver el poder de esa vinculación, porque por ese amor, la persona es capaz de sacrificar su vida.
Por lo tanto, creo que el mejor antídoto a la tristeza es el amor, que es la energía de la vida. Es lo que motiva a las personas a levantarse cada día.
El amar y ser amado (vínculos) hacen que vivir sí valga la pena. Muchas veces, hay quienes tienen momentos en la vida donde se sienten que no son amados o que no tienen a quien amar. Las personas desarrollan esta mentalidad porque buscan saciarse de manera que parecen buenas al principio, pero, en muchas ocasiones, quedan sintiéndose frustrados, desilusionados y vacíos. Si constantemente hacen hincapié en sus pensamientos negativos, se tornan extremadamente infelices y deprimidos.
Sólo al obrar en amor poner el amor en acción, buscando la oportunidad de ayudar a otros es la manera de salir de la tristeza. El amor es la energía de la vida. Es lo que motiva a las personas a levantarse y continuar cada día. Le da propósito y sentido a la vida.
Se trata de vivir, y hay que trabajar en ello, porque la vida merece la pena