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sábado, 23 de noviembre de 2019

CON OTRAS GAFAS / Medidas contra la violencia de género digital





Este lunes 25 de diciembre es el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. El pasado viernes, la Agencia Españla de Protección de Datos (AEPD) presentó dos herramientas muy específicas para prevenir y erradicar el acoso en el mundo digital que, además de en el físico, sufren muchas de las víctimas de la violencia de género.
La AEPD explica en su web que "vivimos en la era digital, la velocidad a la que avanzan las nuevas tecnologías es vertiginosa, y el número de delitos que se sirven de ellas aumenta a una gran velocidad. Este hecho se aplica en los casos de violencia de género digital. Hay que tener en cuenta la rapidez con la que se propagan los datos en internet, ya que en pocos minutos la información que se difunde puede llegar a miles de personas".
La agencia ha abierto una web dedicada a ayudar a las víctimas de violencia de género y violencia digital en la protección de su privacidad. Ayudar a los y las menores que sufren acoso a través de sus dispositivos móviles también es el objetivo de esta web.
La mujer que está sufriendo malos tratos puede padecer también el acoso a través de su teléfono móvil de diferentes formas, siendo una de ellas la manipulación de su dispositivo para instalarle una aplicación que permita saber donde está mediante geolocalización. Para hacer frente a esa intromisión puede instalar barreras de seguridad. Además, la web orienta a las usuarias y el entorno de personas que la apoyen a denunciar a las autoridades la grabación de imágenes y vídeos de su persona  y su difusión por la red. La AEPD recomienda presentar una reclamación en el Canal prioritario AEPD, que tras su análisis puede adoptar medidas urgentes. El acosador puede incurrir en infracciones penales, y administrativas por vulneración de la privacidad.
Por otro lado, se han publicado unas recomendaciones de protección de datos en políticas de prevención del acoso digital. Estas se dirigen a las empresas y las administraciones públicas como empleadores para que prevengan y combatan cuando se produzca el ciberacoso laboral y sexual o por razón de sexo. Estas situaciones dañan la salud física, psíquica y emocional de las mujeres, los menores y cualquier persona que esté padeciéndola. La AEPD recomienda prevenir, reaccionar a los casos de acoso con medidas disciplinarias y denunciar el ciberacoso.

Leer más:

Ayuda a las víctimas de violencia de género y violencia digital

sábado, 4 de mayo de 2019

CON OTRAS GAFAS / Empatía, respeto e inteligencia emocional contra el acoso escolar


Iñaki Zubizarreta. Foto: www.rtve.es

El ex jugador de baloncesto vasco Iñaki Zubizarrreta ha sido noticia esta semana por su aparición en RTVE contando como sufrió acoso escolar con 11 años, lo silenció durante décadas, hasta que, en 2004, el suicidio de un adolescente que sufrió la misma experiencia que él, le hizo reaccionar. Desde entonces, recorre colegios e institutos dando charlas en las que sensibiliza a alumnos, padres y profesores sobre el daño que produce este acoso y el drama oculto que sufren muchos adolescentes. 
Zubizarreta fue acosado y agredido en su infancia y llegó a padecer una brutal paliza que le tuvo en coma. En el video de RTVE explica que al conocer el suicidio del adolescente "empaticé con el chaval, volví a conectar con mi niño herido, que no lo tenía curado y comprendí que tenía que mover ficha".
La empatía, el respeto y la inteligencia emocional son las mejores herramientas para erradicar este "monstruo con cara de niño", asegura este gran deportista.

martes, 8 de noviembre de 2016

5 acciones preventivas para cortar el acoso escolar de raíz


Medidas contra el bullyng escolar
Foto: www.ceu.es




Juan Manuel Martín
Psicólogo. Voluntario en el Teléfono de la Esperanza

Aunque pueda parecer reciente, desde hace más de veinte años y desde la década de los sesenta del siglo pasado en Estados Unidos, se viene hablando en nuestro país, de una forma de maltrato entre iguales que cada cierto tiempo llama a la puerta de la opinión pública, por la denuncia de casos donde un niño o niña es agredido o lo que es peor, se quita la vida, afirmando no soportar el acoso al que se ve sometido por los compañeros de clase, según expresan en cartas de despedida dirigida a sus familiares. A esta situación de maltrato se le ha dado el nombre de “bullying”. Pero:

¿Qué es el bullying?

El acoso escolar, al que siguiendo la costumbre de dar nombres anglosajones más descriptivos a fenómenos sociales se le suele denominar bullying, es un problema creciente en las aulas y consiste en cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada, tanto en el aula, como a través de las redes sociales (ciberacoso). El objetivo mayoritario del bullying es el de someter y asustar a las víctimas.
Si bien hay expertos que manifiestan que para que podamos hablar de acoso escolar este tiene que manifestase al menos durante seis meses, otros afirman que el acoso escolar depende no sólo de la duración, sino también de la intensidad, por lo que hablar de tiempo, no es del todo adecuado.
Un indicador objetivo de que el conflicto entre iguales puede tratarse de acoso escolar, es que la vida normal del niño o adolescente se vea perjudicada y alterada por este maltrato reiterado. Cuando la víctima tiene la expectativa de que el maltrato va a producirse de nuevo, podemos llegar a la conclusión de que este maltrato es acoso escolar.
Los elementos que intervienen en el acoso escolar son el acosador, la víctima y los observadores.
El acosador (bully: matón) suele apoyarse en un grupo contra la víctima que se encuentra en minoría e indefensa,  quedándose sola ya que sus amigos y conocidos no suelen hacer nada ante las agresiones que sufre por miedo a que les ocurra lo mismo.  Los observadores pasivos, legitiman el acoso. Algunos pueden participar en el mismo como colaboradores y otros sencillamente observan el proceso sin intervenir.
El acoso escolar sigue un proceso sumatorio y crece como una bola de nieve cayendo por la ladera de la montaña: se hace cada vez más grande si no encuentra nada que la detenga. Lo común es que el acoso inicial sea verbal, para desembocar en el acoso físico.
El ciberacoso puede desempeñar el papel de caja de resonancia del que se produce en persona o ser el punto de partida, mediante la distribución de una grabación ofensiva hacia la víctima. En cualquier caso el ciberacoso amplifica el acoso escolar de manera exponencial. La víctima ya no solo es acosada en el horario escolar, sino las 24 horas del día.  El correo personal, Tuenti, Facebook, Whatsapp, redes sociales de fácil acceso con el teléfono móvil, se han convertido en herramientas de uso cotidiano utilizadas a menudo para insultar, ridiculizar y amenazar a los compañeros. 
Datos de una reciente encuesta realizada por Save the Children, revelan que en España el 1,6% de los niños y jóvenes sufren acoso escolar de forma constante y un 5,7% lo vive de forma esporádica. En el año 2015, 1 de cada 10 niños afirmó haber sufrido en algún momento, acoso escolar. Un informe de 2010 del Ministerio de educación hablaba de un 4% de los alumnos españoles.
En dicha encuesta, aparecen por orden de frecuencia, las siguientes situaciones en que los alumnos sufren acoso: insultos, directos o indirectos, difusión de rumores, robo o daño en los objetos de su propiedad, golpes, exclusión y amenazas.
Los motivos de los agresores para justificar el acoso, el ciberacoso o ambos,  son: para gastar una broma, para molestar, como venganza, porque se le tiene manía al agredido, porque cree haber sido provocado, por sus características físicas, por su orientación sexualincluso por sus aficiones: música, libros, juegos... Pero la respuesta mayoritaria es: no lo sé

¿Existe un perfil de víctima y acosador?

No es infrecuente asignar al acosado un perfil de persona solitaria, que siente vergüenza y culpa, aislado con muy pocos amigos ya que no es popular en el grupo, suele pasar desapercibido, se le considera tímido y temeroso, nervioso y preocupado, una persona que no sabe poner límites. 
Por otra parte, del acosador se dice que es una persona agresiva, dominante, desconfiada y sin la capacidad de ponerse en el lugar de los demás, con poco control emocional y que necesita llamar la atención constantemente, no sabe resolver los conflictos sin violencia e incluso sigue la ley del “ojo por ojo”. 
No obstante,  cualquier niño o adolescente puede ser víctima de acoso escolar. No existe un perfil determinado ni de víctima ni de acosador. El proceso de acoso suele desencadenarse cuando se pone a un niño en el foco de atención del resto del grupo y otro compañero, o grupo le maltrata física o psicológicamente.

¿Y qué opinan los propios adolescentes?

Las encuestas que se hacen a los adolescentes, revelan que la característica principal del acosado es “ser diferente a los demás”, la timidez, tener algún defecto físico, creerse inferior, estar solo y no tener amigos, mostrar miedo ante los demás. 
Mientras que de los acosadores piensan que en muchos casos, sufren malos tratos en casa o han visto como sus padres pegaban a sus madres. Aceptan y validan el pegar a un hijo como la única manera en la que tienen los padres de hacerse entender. Otros consideran que es una manera de llamar la atención ante los demás. Califican al agresor como una persona que por dentro está vacía, alguien que se cree superior y que debe de tener algún tipo de problema para actuar de esa manera.

MEDIDAS PREVENTIVAS

Este artículo quedaría incompleto si  nos limitáramos a realizar una descripción del fenómeno y en todo caso, a lamentarnos de su existencia, culpando a la sociedad actual del mismo. Creo que es necesario también señalar una serie de medidas de prevención que los expertos han diseñado con el fin de que este problema sea atajado desde su raíz para que ni siquiera llegue a producirse.

1. Actuar contra la violencia:
Mejorando la calidad del vínculo entre profesores y alumnos.
Condenando toda forma de violencia y desarrollando opciones a la violencia para evitar que esta se reproduzca.
Previniendo la intolerancia, el sexismo, la xenofobia. Salvaguardando las minorías étnicas y a los niños que no se ajustan a los patrones de sexo preconcebidos.
Rompiendo la conspiración del silencio: no mirar hacia otro lado. Hay que afrontar el problema y ayudar a víctimas y agresores.

2. Pautas de disciplina:
Disciplina para enseñar a respetar ciertos límites. Es necesario que las normas sean claras y coherentes y ayuda el que hayan sido elaboradas con la colaboración de todos los miembros de la comunidad escolar.
La impunidad ante la violencia genera más violencia: la sanción debe contribuir a diferenciar entre agresores y víctimas.
El respeto a los límites mejora cuando se aprenden habilidades no violentas de resolución de conflictos como la mediación y la negociación.

3. Relación y comunicación entre familia y escuela.
Uno de los principales factores de riesgo de violencia, es el aislamiento de la familia, con respecto a otros sistemas sociales en los que el niño se relaciona. El apoyo social de la escuela a las familias puede reducir significativamente el riesgo de violencia, porque proporciona ayuda para resolver los problemas, acceso a información sobre formas alternativas de resolver dichos problemas, y oportunidades de mejorar la autoestima.

4. Aprendizaje Cooperativo
Puede ayudar a prevenir la exclusión y  la posibilidad de violencia en las aulas, Trabajando en clase en equipos heterogéneos, tanto en educación primaria como en secundaria, puede ayudar a: adaptar la educación a la diversidad, desarrollar la motivación de los alumnos por el aprendizaje, mejorar la cohesión del grupo y las relaciones dentro de éste, y distribuir las oportunidades de protagonismo académico.

5. La resolución de conflictos.
Los conflictos forman parte de la vida y son en muchos casos, motores de progreso pero en determinadas condiciones, puede conducir a la violencia. Para mejorar la convivencia educativa y prevenir la violencia, es preciso enseñar a resolver conflictos de forma constructiva; es decir, pensando, dialogando y negociando. Un posible método de resolución de conflictos se desarrolla en los siguientes pasos:

  • Definir adecuadamente el conflicto.
  • Establecer cuáles son los objetivos, y ordenarlos según su importancia.
  • Diseñar las posibles soluciones al conflicto.
  • Elegir la solución que se considere mejor y elaborar un plan para llevarla a cabo.
  • Llevar a la práctica la solución elegida.
  • Valorar los resultados obtenidos y, si no son los deseados, repetir todo el procedimiento para tratar de mejorarlos.


En los programas de prevención de la violencia escolar que se están desarrollando en los últimos tiempos, se incluyen la mediación y la negociación como métodos de resolución de conflictos sin violencia.
Ante el eco que ha tomado este fenómeno en los medios de comunicación,  el Ministerio de Educación ha activado un teléfono de ayuda, atendido por profesionales especializados, con un servicio de 24 horas. 

acoso escolar que hacer

Además, la fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo) presta este tipo de ayuda en el 900202010.




Leer más: 

El video juego 'Life is Strange' invita a las víctimas del acoso escolar a llamar al Teléfono de la Esperanza



Futuros profesores se forman para luchar contra el acoso escolar