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martes, 30 de enero de 2018

El suicidio continúa siendo la principal causa externa de muerte, según el INE




El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado, un año más, los datos sobre defunciones por causa de muerte correspondientes al año 2016. Dicha Estadística proporciona información anual sobre los fallecimientos acaecidos dentro del territorio nacional, atendiendo a la causa básica que los determinó, su distribución por sexo, edad, residencia y mes de defunción, de acuerdo con la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) de la Organización Mundial de la Salud (OMS).


Por primera vez, en esta publicación correspondiente a 2016 se presentan tablas que interrelacionan las causas múltiples y la causa básica. Tal y como señala el INE en nota de prensa, el total de defunciones producidas en España durante el pasado año 2016 fue de 410.611 defunciones, 11.957 menos que en el año anterior (un 2,8% menos). Por sexo, fallecieron 208.993 hombres (un 2,0% menos que en 2015) y 201.618 mujeres (un 3,7% menos).


Las enfermedades del sistema circulatorio se mantuvieron como la primera causa de muerte por grupo de Enfermedades -principalmente las isquémicas del corazón y los accidentes cerebrovasculares-, con un tasa de 257,9 fallecidos por cada 100.000 habitantes, seguida de los Tumores (243,1), de las Enfermedades del sistema respiratorio (100,8), del sistema nervioso y de los órganos de los sentidos (54,3) y de los Trastornos mentales y del comportamiento (45,2), que se situaron en el quinto lugar, con una distribución por sexos de 2 a 1 (58,5 mujeres frente a 31,4 hombres).


En el desglose de datos en función de la causa de muerte, las enfermedades isquémicas del corazón y las cerebrovasculares volvieron a ocupar el primer y segundo lugar en número de defunciones, seguidas del cáncer de bronquios y pulmón, y la demencia.


Con respecto a las causas externas, se produjeron 15.668 fallecimientos (9.807 de hombres y 5.861 de mujeres), registrándose un incremento del 3,9% respecto al año anterior. En función del grupo de edad, este tipo de causas constituyeron el principal motivo de muerte entre las personas de 15 a 39 años. 


El suicidio se mantuvo como la principal causa externa de muerte, con 3.569 fallecimientos (un 0,9% menos que en 2015), siendo la primera en los hombres, -con 11,7 fallecidos por cada 100.000 habitantes, seguida de las caídas accidentales (7,0) y los accidentes de tráfico (6,3)-, y la tercera entre las mujeres (3,8 por cada 100.000), por detrás de las caídas accidentales (6,0) y del ahogamiento, sumersión y sofocación (5,6).


El hecho de que la cifra de fallecimientos debidos al suicidio, siga siendo elevada, con apenas un leve descenso, pone de relieve la necesidad de emprender medidas contra este grave problema de salud pública, definido así por la Organización Mundial de la Salud.


Por otro lado, en relación con los resultados sobre causas múltiples de defunción, que por primera vez difunde el INE, la causa múltiple más frecuente fue la enfermedad hipertensiva, que contribuyó en el 14,5% de las defunciones siendo solamente en el 3,0% de los casos la causa desencadenante, es decir, la causa básica.


Por su parte, las tasas brutas más elevadas de fallecidos por cada 100.000 habitantes en 2016 correspondieron al Principado de Asturias (1.273,3), Galicia (1.170,5) y Castilla y León (1.163,5), mientras que las más bajas se dieron en las ciudades autónomas de Melilla (573,8) y Ceuta (599,6) y en Illes Baleares (694,4). Sin embargo, atendiendo al hecho de que las tasas fueron más elevadas en los territorios envejecidos –dado que suele haber más defunciones por el efecto de la estructura de la población por edad-, el INE calculó tasas de mortalidad estandarizadas, que representan la mortalidad de cada Comunidad Autónoma si todas tuvieran la misma composición por edad. 


En esta línea, las regiones con las tasas estandarizadas más elevadas fueron las ciudades autónomas de Melilla (977,8) y Ceuta (977,2) y Andalucía (942,4), presentando tasas estandarizadas más bajas en la Comunidad de Madrid (710,1), Castilla y León (761,4) y La Rioja (770,8).


Para acceder a la nota de prensa, pincha el siguiente enlace: 




La estadística completa se encuentra disponible a través de la página Web del INE






martes, 15 de diciembre de 2015

El programa Alienta para la prevención del suicidio en Málaga se extiende a Carretera de Cádiz y Cruz del Humilladero


Prevenir el suicidio con el Teléfono de la Esperanza


En julio de 2014, el Ayuntamiento de Málaga y las ONGs Justalegría y Teléfono de la Esperanza firmamos un convenio para trabajar en la prevención del suicidio, la primera causa de muerte no natural en España desde 2012. A lo largo de 2014 y 2015, se ha venido haciendo un intenso trabajo de formación de trabajadores sociales y ejecución de un protocolo para la detección de población en riesgo de suicidio. Concretamente, se trabajó sobre un total de 860 personas en el distrito Bailén-Miraflores, de las cuales se seleccionaron a 97 que fueron entrevistadas de forma pormernorizada sobre sus situaciones vitales personales y apoyos familiares y comunitarios. El intenso trabajo de psicólogos y trabajadores formados por los voluntarios del Teléfono de la Esperanza llevó a la detección de 17 personas en situación de riesgo. La mayor parte de ellas -quince- empezaron a participar en septiembre en los talleres de 'Fortalezas personales' del programa Alienta en los que participan en total 80 personas.
Por otro lado, el programa ha empezado a implantarse en dos distritos con una gran población; Cruz del Humilladero y Carretera de Cádiz.  En estos momentos se ejecuta la fase de formación de los trabajadores sociales de los servicios sociales de las dos zonas.
La estrecha coordinación con el Área de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Málaga hizo posible la presentación de Alienta a los centros sociales municipales. Además, se afianza también la colaboración con los servicios de Salud Mental de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía. Juan Sánchez, presidente del Teléfono de la Esperanza, y Julia Alonso, vicepresidenta, han impartido charlas sobre la prevención del suicidio en los centros de salud de Puerta Blanca y Jesús Cautivo (Trinidad).
La batería de acciones locales contra lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera un grave problema de salud mental global se completa con una aplicación para la prevención del suicidio entre adolescentes. Ha sido desarrollada por el Hospital Clínico Universitario de Málaga con la colaboración de la Universidad de Málaga, el Teléfono de la Esperanza y la ONG Justalegría.




jueves, 9 de julio de 2015

La productora 93 metros grabó con nosotros testimonios sobre el problema de los suicidios y el tabú social


José María Rueda, ante la cámara de la productora 93 metros.

Un equipo de la productora audiovisual 93 metros  grabó el pasado mes de junio dos entrevistas a sendos voluntarios del Teléfono de la Esperanza para incluir en un documental dedicado al problema oculto del suicidio. 93 metros es una productora de vídeos y documentales de calidad, cuyos profesionales cuentan con una dilatada experiencia en el tratamiento de cuestiones sociales y culturales. Muchas de sus producciones se han podido ver en Discovery Channel.
Los protagonistas de la grabación fueron José María Rueda y Consuelo Cuevas. El primero habló desde su experiencia, ya lejana en el tiempo, pero durísima, de su intento de suicidio cuando vivía solo en un pueblo andaluz lejos de su familia. La segunda relató como el suicidio de su hijo le cambió la vida para siempre.
En el ambiente cálido de la última planta de 'Villa Esperanza', donde tantas personas han vivido momentos de reflexión en  los cursos y talleres, acariciado por una tenue iluminacion, José María tuvo el coraje de abrir su interior viajando en el tiempo hasta su juventud. Salieron los momentos críticos de su vida, que le llevaron al borde de la muerte, pero trasladó un mensaje nítido de superación personal: "Sufrí de la culpabilidad por haber intentado quitarme la vida, pero hay que normalizar que la gente pueda decir  que tiene ideas suicidas sin que le miren como un bicho raro. Así se salvan muchas vidas. Yo viví 15 años con ideas suicidas porque no quería contarlo hasta que intenté quitarme la vida. Hablarlo es un tratamiento contra la desesperanza".
José María demostró una gran entereza en su primera aparición contando su experiencia para un medio de comunicación y mencionó la importancia que tuvo para él recibir el apoyo del psicólogo y voluntario del Teléfono de la Esperanza, Jesús García Toribio, y el psiquiatra Andrés Cerezo.
"Es muy importante que se ofrezcan recursos a las personas y se sientan acompañadas. Hay gente que sale de este problema, sigue con su vida y no vuelve a pensar en eso. Es una enfermedad que tiene cura".
José María es orientador, colaboró con el equipo que tutela a los alumnos de Psicología en prácticas y es un hombre con una gran paciencia y destreza para las gestiones administrativas y trámite de subvenciones. Además, es profesor de Historia y ha dado varias charlas en nuestra sede.


Consuelo Cuevas contó el trabajo que ha tenido que hacer consigo misma

El teléfono, un refugio
A Consuelo Cuevas el mundo se le vino encima cuando ella y su marido entraron en el cortijo familiar en la provincia de Granada y se encontraron muerto a su hijo, un policía nacional de 27 años, un día negro de octubre de 2008. "Mi hijo decidió acabar con su vida. Se comió todo su problema, no lo exteriorizó con nadie. A mi me dejó humillada, culpada". Los primeros pasos fueron acudir al servicio de Psicología del Cuerpo Nacional de Policía. Le sugireron un cambio de domicilio. Se mudo con su familia a Málaga y conoció el Teléfono de la Esperanza que se convirtió en su refugio. Ha hecho todo tipo de cursos y talleres de salud emocional y tiene la fuerza y la entereza de levantar el teléfono para atender a las personas en crisis. 
Consuelo cuenta en el documental que siete años después de aquel terrible acontecimiento "estoy tocada, pero con el dolor más encapsulado. Ahora me encuentro con madres con este problema y hay que pararlo. Cuando lo piensas te das cuenta de que tienes que tirar para adelante". Desde hace unos meses participa en las reuniones de apoyo a un grupo de padres cuyos hijos han puesto fin a sus vidas.
Agradece el apoyo de su marido y sus otros dos hijos y a estas alturas tiene claro que "aunque muera un hijo, se puede ser feliz después". Es una gran defensora de que los medios de comunicación abandonen el tabú de no hablar del suicidio para concienciar del problema y "que la gente pida ayuda. Todos estos reportajes dan vida".
En el documental también interviene Juan Sánchez, presidente del Teléfono de la Esperanza, explicando la labor que la organización desarrolla en diferentes campos atendiendo a las personas que han intentado suiciarse y sus familiares.


Leer más:

Prevenir el suicidio con la ayuda de los medios de comunicación

Media hora comunicando esperanza en Onda Azul





miércoles, 10 de septiembre de 2014

Día Mundial de la Prevención del Suicidio. Aumentan un 10% las llamadas con contenido suicida




Hoy es el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, instituido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los voluntarios de los centros del Teléfono de la Esperanza en España atendieron el año pasado 1.653 llamadas en las que los llamantes manifestaron de manera explícita su intención de suicidarse. Esta cifra supone un incremento del 10% en el número de llamadas con contenido suicida respecto al año anterior. En 62 ocasiones los comunicantes manifestaron que la conducta suicida estaba en curso. Unida a esta de intervención directa  con personas con ideación suicida, el Teléfono de la Esperanza atendió, el pasado año,  12.313 llamadas de personas con graves crisis vitales y depresivas. Los voluntarios realizaron una importante tarea de prevención con esas personas en riesgo. El complemento a este servicio de intervención telefónica para personas en crisis ha sido el trabajo realizado por los psicólogos de la asociación ofreciendo sus servicios de forma gratuita y desinteresada  a las 5.841 personas, que acudieron a las diversas sedes, con graves crisis personales.

En Málaga, desde el pasado 1 de enero se han atendido un total de 37 llamadas relacionadas con esta problemática, de las cuales 29 eran de personas con ideas suicidas, 6 en crisis por ideación suicida y 2 estaban en el acto suicida en el momento de pedir ayuda. Por sexos, los hombres hicieron 23 llamadas (21 ideas y 2 crisis) y las mujeres 14 (8 ideas, 2 crisis y 2 actos).

El pasado mes de junio, el Ayuntamiento de Málaga, la ONG Justalegría y el Teléfono de la Esperanza pusimos en marcha un programa de prevención e intervención en el suicidio en la capital malagueña. Se trata de una actuación piloto en el distrito Bailén-Miraflores en el que las dos ONGs facilitamos formación a los profesionales que atienden a los afectados y atención psicológica a sus familiares. El programa incluye un protocolo de detección precoz de casos de suicidio que permite la derivación a los servicios sanitarios.

La celebración del Día Mundial da la Prevención del Suicidio es un momento privilegiado para abordar una especial campaña de sensibilización en la sociedad española. Algunos datos de interés:

  • El 31 de enero de 2014, el Instituto Nacional de Estadística hace públicas las Estadísticas de Defunciones por causas de muerte de 2012, entre las que se encuentran los suicidios 3.539 personas, de las que 2.724 son hombres y 815 mujeres.

  • Este número de suicidios es el más alto desde que se disponen de datos, por efecto sobre todo del número de suicidios masculinos, que nunca habían superado los 2.700.

  • Respecto a 2011, supone un incremento de 359 muertes (un 11,3%): 289 hombres y 70 mujeres más.

  • De hecho, el suicidio es la primera causa externa de muerte en España, duplicando casi las muertes por accidente de tráfico o siendo 68 veces mayor que las producidas por la violencia de género.

Constatamos que, a pesar de la importancia de los datos, la problemática asociada al suicidio está prácticamente silenciada en la sociedad española. Por otra parte, los poderes públicos carecen de una política de prevención e intervención. En estas circunstancias, y con motivo del Día Internacional de la Prevención del Suicidio, el Teléfono de la Esperanza quiere manifestar:

  1. El suicidio se puede prevenir, como los accidentes de tráfico o los homicidios. Sólo hacen falta políticas y programas de prevención, actualmente inexistentes en España.

  1. Hay que difundir información veraz, científica, disminuyendo el oscurantismo y el estigma asociados históricamente al suicidio.

  1. Se precisa incrementar los programas y medios para la atención de la salud mental de la población española desde la infancia a la tercera edad.
Hoy la OMS y la IASP (Organización Internacional para la Prevención del Suicidio) copatrocinan la celebración del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, este año con el lema “La prevención del suicidio: Un solo mundo conectado”. El Teléfono de la Esperanza se adhiere a esta campaña internacional haciendo un comprometido llamamiento a la sensibilización ante este problema de la sociedad española.

Con motivo de esta celebración, queremos recordar que el Teléfono de la Esperanza ofrece un servicio permanente y gratuito de Orientación por teléfono para abordar de forma urgente, anónima y especializada las situaciones de crisis. Este servicio, que funciona las 24 horas del día, durante los 365 días del año, está atendido por voluntarios especializados en la escucha y formados para activar las capacidades de las propias personas para superar sus problemas.

Además del servicio permanente de orientación por teléfono, nuestra asociación ofrece asesoramiento e intervención profesional en entrevista personal. Este servicio es prestado por un equipo multidisciplinar formado por psicólogos, psiquiatras, abogados, trabajadores sociales y otros especialistas.

La mejor forma de prevenir el suicidio es promoviendo la salud emocional de las personas desde su más temprana edad. En el Teléfono de la Esperanza prestamos soporte emocional a las personas mediante programas de formación, cursos, talleres y grupos de autoayuda, que están dirigidas a la población en general. En 2013, más de 10.000 personas participaron en las actividades grupales organizadas por la asociación.

Durante el último año, el Teléfono de la Esperanza ha redoblado sus esfuerzos en la coordinación con las administraciones públicas para la lucha contra esta lacra. Así, nos hemos integrado en una comisión que ha creado el Gobierno de Navarra, donde el suicidio es la primera causa de muerte no natural desde 2007, para coordinar los recursos existentes, tanto públicos como de entidades sociales, para prevenir y mejorar la respuesta ante las conductas suicidas.


El Teléfono de la Esperanza es miembro de pleno derecho de IFOTES (Federación Internacional de Ayuda de Emergencia por Teléfono) y de IASP (Asociación Internacional de Prevención del Suicidio) y, a través de éstas, está vinculada formalmente con la OMS. En España, es miembro fundador de la Plataforma del Voluntariado.

lunes, 11 de agosto de 2014

Navarra integra al Teléfono de la Esperanza en una comisión para prevenir e intervenir en conductas suicidas


El Gobierno de Navarra ha dado un gran paso adelante en la prevención e intervención en las conductas suicidas de la población. Toda la ayuda a las personas que viven esas situaciones o pueden caer en ellas es poca y por eso se ha contado con la experiencia del Teléfono de la Esperanza para tratarlas.

El ejecutivo de esta comunidad, en la que el suicidio es la primera causa de muerte no natural desde 2007, ha creado una comisión que coordinará los recursos existentes, tanto públicos como de entidades sociales, para prevenir y mejorar la respuesta ante las conductas suicidas.
Recordamos que el Ayuntamiento de Málaga, la ONG Justalegría y el Teléfono de la Esperanza hemos acordado poner en marcha un programa de prevención e intervención en el suicidio en la capital malagueña.
La comisión navarra la preside la consejera de Salud del Gobierno de Navarra, Marta Vera, y en él participan representantes de Educación y Políticas Sociales, de la dirección de Salud Mental, de la Policía Foral, de la Agencia Navarra de Emergencias, así como del Teléfono de la Esperanza, de la Asociación de Periodistas de Navarra y de asociaciones de usuarios o familiares del ámbito de la salud mental.
El ejecutivo ha aprobado por primera vez un protocolo que recoge un conjunto de actuaciones de intervención y prevención ante estas conductas y establece un sistema de coordinación entre los profesionales de la salud, la educación, los servicios sociales y la atención de emergencias.


UNA PROPUESTA DEL TELÉFONO DE LA ESPERANZA
Con estas medidas se pretende evitar, en la medida de lo posible, las muertes por suicido, reducir las tentativas, mejorar la detección de los casos de riesgo, y apoyar tanto a las familias como al entorno de las víctimas.
   Ambas iniciativas han sido presentadas por el director general de Política Social y Consumo del Gobierno foral, Mariano Oto, que estuvo acompañado por el director de Salud Mental, Alfredo Martínez, y el psicólogo del Teléfono de la Esperanza de NavarraPedro Villanueva.
   Mariano Oto señaló en la rueda de prensa que "la propuesta, la idea de llevar a cabo esta actuación, partió del Teléfono de la Esperanza", que la planteó "ante la situación en la cual ninguna comunidad autónoma en toda España dispone de un protocolo de actuación coordinada interdepartamental". Además, añadió que les parecía "interesante y necesario" llevarla a cabo "porque el suicidio es un problema de salud pública en todo el mundo".
Por su parte, Alfredo Martínez destacó que "durante muchos años ha habido un intento de no hablar mucho del suicidio por la complejidad que llevaba".
Esta tendencia, según Martínez, "se ha ido modificando en la medida en que hemos visto que la no visualización de este fenómeno hacía que se mantuviera en el tiempo", mientras que "otros fenómenos de características parecidas que se han visualizado y sobre los que se han intervenido han mejorado y pensamos que puede suceder lo mismo con las consecuencias de las conductas suicidas".


Susana, voluntaria en el Tlf de la Esperanza de Navarra / Foto: www.noticiasdenavarra.com

LA REFERENCIA DE LAS MEJORES PRÁCTICAS
Por otro lado, Pedro Villanueva explicó que la intervención del Teléfono de la Esperanza en el protocolo se ha centrado "en la aportación de documentación en la revisión de literatura de referencia sobre las mejores prácticas en este tema a nivel mundial". Asimismo, recordó que llevamos mucho tiempo trabajando en materia de prevención de suicidios sobre todo "aportando un soporte emocional a aquellas personas que así lo necesitaban" y que esto "supone un refuerzo importante en nuestro compromiso y nuestra disposición a seguir colaborando en este tema".

PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA
La Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica al suicidio como uno de los problemas más graves de salud que pueden afectar a las personas. Según los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística, en 2012 hubo más fallecidos en Navarra por suicidio que por accidentes de tráfico, 48 frente a 45.
Desde el año 2007, el suicidio se sitúa en Navarra como la primera causa no natural de defunción. No se observa un incremento en el número de suicidios desde el inicio de la crisis económica. De hecho, el peor año de la serie histórica es 2007, con una media de 10,3 suicidios por cada 100.000 habitantes.   Esta cifra supone una media de 7,5 suicidios por cada 100.000 habitantes, por debajo de la media española, en el 7,6, y muy inferiores a la media europea, situada en 2010 en el 11,8 según Eurostat.
En Navarra, durante la última década han muerto cada año por suicidio entre 41 y 62 personas, de las que la mayoría eran varones. Además, según la OMS, se calcula que hay entre 10 y 20 intentos de suicidio por cada fallecimiento de este tipo.
De las 48 personas muertas por suicidio en Navarra en 2012, 39 eran varones y 9 mujeres. Según el rango de edad, 14 tenían entre 50 y 59 años, 11 entre 40 y 49, 7 entre 30 y 39, y 6 más de 80 años. El grupos de edad con menor número de suicidio fueron los menores de 29 años, con 2 fallecidos.

FUNCIONES DE LA COMISIÓN
La comisión interinstitucional creada por el Gobierno de Navarra propondrá acciones preventivas de las acciones suicidas entre las que se incluyen la sensibilización de la población y la formación de profesionales y determinados agentes sociales.
Por otra parte, coordinará y supervisará la ejecución de las actuaciones previstas en el protocolo y el establecimiento de los mecanismos de coordinación previstos en él para dar respuesta a las situaciones de riesgo detectadas y mejorar la atención de las personas que han llevado a cabo un intento de suicido y de sus familias y entornos. Otras funciones de esta comisión serán evaluar el protocolo, revisarlo anualmente y establecer un sistema de seguimiento de la incidencia de las conductas suicidas.

CONTENIDOS DEL PROTOCOLO
El documento, compuesto por 150 páginas divididas en 16 puntos, tras clarificar los conceptos relacionados con el suicidio y ofrecer una serie de datos comparativos sobre esta realidad en Navarra, proporciona una descripción de los factores asociados con la conducta suicida y un marco legal y ético.
Seguidamente, profundiza en las actuaciones realizadas ante el suicidio por el sistema de salud, los centros educativos, los servicios sociales y los cuerpos que atienden emergencias en Navarra, así como por otras entidades como el Teléfono de la Esperanza. Asimismo, ofrece mecanismos de coordinación y comunicación entre ellos.


Finalmente, se centra en el programa de formación para los profesionales implicados con la atención de las personas con conductas suicidas y establece un sistema de seguimiento y evaluación de las medidas recogidas en el propio documento.

viernes, 25 de julio de 2014

El Ayuntamiento de Málaga activa un Servcio de Prevención del Suicidio en el que colabora el Teléfono de la Esperanza


Jaime de la Torre, de Justalegría, Francisco Pomares, edil de Derechos Sociales, y Juan Sánchez, pte del Teléfono de Esperanza

El Ayuntamiento de Málaga anunció ayer la puesta en marcha de un Servicio de Prevención del Suicidio en el que ya estamos colaborando las ONGs Teléfono de la Esperanza y Justalegría. La activación de este programa se produce para hacer frente a las cifras de suicidios que se vienen contabilizando en Málaga -206 en toda la provincia y alrededor de 100 en la capital- durante el año 2013, según datos del Instituto de Medicina Legal de Málaga. 
Además, desde 2004 hasta ahora el número de personas que decidieron quitarse la vida ha ido aumentado de forma paulatina, pasando de 161 a la cifra actual, lo que ha movido al Ayuntamiento de la capital a actuar.

Este innovador Servicio de Prevención del Suicidio  instaura varios protocolos de detección precoz y derivación inmediata a los servicios sanitarios. Nuestra organización y Justalegría se van a encargar de prestar su ayuda en la formación de los profesionales que atenderán a las personas afectadas y sus familiares. Estos tendrán apoyo psicológico.
Franciso Pomares, concejal de Derechos Sociales, explicó ayer en la presentación del servicio a los medios de comunicación, que ya está en marcha en el distrito Bailén-Miraflores y, si todo va bien, se quiere extender al resto de la ciudad.
El teléfono cuenta con una dilatada experiencia en la atención y apoyo psicológico a personas que han ideado o intentado suicidarse y, como recordó Juan Sánchez, presidente de la organización, solo en Málaga el pasado año se atendieron 39 casos y en lo que va de 2014 ya son 25. Como en ocasiones anteriores, destacó la aureola de "tabú" que rodea a la problemática del suicidio al que los expertos consideran una auténtica "epidemia silenciosa".
En septiembre de 2012 con motivo del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, el teléfono destacó que existe una fuerte vinculación entre la enfermedad mental y el suicidio y la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó de que son muchos los enfermos mentales que no reciben tratamiento un psiquiátrico adecuado.
En Málaga, el protocolo se activa cuando se recibe un aviso de suicidio en la ciudad. El personal de emergencias, psicólogos y primeros intervinientes acuden a los domicilios para atender a los familiares y allegados. Tras su intervención, se ofrece a los usuarios información para que puedan contactar con los servicios psicológicos existentes por si se requiere una atención prolongada posterior. 
Málaga es la primera ciudad en poner en funcionamiento un sistema como este, según aseguró Pomares. El edil destacó que se quiere evitar que se llegue a una situación crítica. Hasta ahora, los planes antisuicidios se activaban cuando una persona llamaba para avisar de que iba a acabar con su vida. Este sistema es capaz de anticiparse a esa situación crítica y salvar las vidas de las personas en situación de crisis.
El Teléfono de la Esperanza ofrece un servicio urgente, anónimo y especializado para atender a las personas en crisis durante los 365 días del año.


A continuación puedes conocer otras líneas de colaboración con instituciones y empresas en nuestra actividad de prevención del suicidio y el  testimonio de una persona que recibió nuestra ayuda












viernes, 6 de septiembre de 2013

El número de llamadas de suicidas al Teléfono de la Esperanza de Málaga superó en agosto a las recibidas en 2012



El 10 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Prevención del Suicidio




Los voluntarios de los Centros del Teléfono de la Esperanza en España atendieron el año pasado 1.567 llamadas en las que los llamantes manifestaron de manera explícita su intención de suicidarse. Esta cifra supone un incremento del 29,5% en el número de llamadas con contenido suicida respecto al año anterior (1.210).

El perfil de los llamantes que amenazan con quitarse la vida pone de manifiesto que, en esos momentos, el 74% no mantiene relación sentimental o de pareja alguna, lo cual apunta a una relación estrecha entre soledad y suicidio. Se trata de personas solteras en el 45,9% de los casos, separadas o divorciadas en el 23,8%, y viudas en el 4,3% de las ocasiones.

En Málaga, los orientadores del Teléfono de la Esperanza atendieron en 2012 un total de 40 llamadas de temática suicida, 24 de mujeres y 16 de hombres. Entre las primeras, 20 fueron por tener ideas suicidas, 2 por crisis suicidas y 2 por actos suicidas. En el caso de los hombres, fueron 11 ideaciones del suicidio, 1 llamada por crisis y 4 por actos.

La evolución de este tipo de llamada ha sido ascendente, de forma que solo entre el 1 de enero y el 31 de agosto de 2013, se han recibido 42 llamadas de temática suicida, 30 de mujeres y 12 de hombres. Un total de 23 mujeres sufrieron ideas suicidas, 5 crisis y 2 actos suicidas, mientras que en los hombres fueron 5, 5 y 2 respectivamente.

Por otra parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que existe una fuerte vinculación entre enfermedad mental y suicidio.

Los trastornos afectivos, y sobre todo la depresión, son los que más se relacionan con el suicidio. Así, la depresión aumenta 20 veces el riesgo de suicidio, de manera que, según los estudios de Guze y Robins, y Goodwin y Jamison, hasta un 15% de los pacientes con un trastorno depresivo mayor pueden llegar a suicidarse. Asimismo, se estima que el trastorno bipolar aumenta 15 veces el riesgo de suicidio, mientras que la distimia es un factor que multiplica el riesgo por 12 respecto a la población general.

Los expertos también indican otros trastornos mentales que tienen una fuerte correlación con el suicidio. En sus trabajos, Harris y Barraclouh comprobaron que existe 8,5 veces más peligro de suicidio en enfermos con esquizofrenia, y entre 6 y 10 veces, en los pacientes con ansiedad.

De igual modo, el alcoholismo, y en menor medida otras drogodependencias, es también un factor que multiplica hasta por 6 el riesgo de cometer un suicidio y que actúa como precipitante de las conductas suicidas. De hecho, se estima que el abuso del alcohol es un elemento presente en, al menos, uno de cada tres suicidios.

Por tanto, una gran proporción de las personas que mueren por suicidio padecen enfermedades mentales. Sin embargo, la OMS llama la atención sobre el hecho de que muchos de estos enfermos no reciben la atención psiquiátrica adecuada debido al estigma social asociado con la enfermedad mental y con la ideación y la conducta suicidas. Este estigma, que es un modo de discriminación y que está profundamente arraigado en la mayoría de las sociedades y en muchas familias por diversos prejuicios o simplemente por ignorancia, dificulta en gran medida el tratamiento que necesitarían recibir personas con enfermedades mentales y/o pensamientos o impulsos suicidas.

Sin embargo, el suicidio supone un problema de salud pública de primer orden en todos los países. Según las cifras que ofrece la OMS, el suicidio es la primera causa de muerte violenta en el mundo. Aunque cueste creerlo, el número de vidas que se pierden cada año en el mundo por suicidio supera el número de muertes por homicidios y el número causado por las guerras, sumados juntos. Por cada dos personas asesinadas, tres mueren por suicidio. Cada año se suicidan en el mundo un millón de personas, lo que equivale a un suicidio cada 40 segundos. Y, para el año 2020, las estimaciones de la OMS prevén que la cifra mundial de suicidios alcanzará el millón y medio. Además se calcula que, cada año, otros 20 millones de seres humanos intentan quitarse la vida. Estas cifras ponen de manifiesto la magnitud de este problema de salud pública mundial.

En España, desde 2008, el suicidio es la primera causa de muerte no natural. Según el INE, cada día nueve personas se quitan la vida en nuestro país. Esto sin contar los intentos de suicidio (frustrados conscientemente o por intervención ajena), los accidentes mortales inexplicables y los parasuicidios (conductas de riesgo al volante, autolesiones, sobredosis de drogas, no prevención en el contagio de enfermedades infecciosas…)

El próximo 10 de septiembre la OMS y la IASP (Organización Internacional para la Prevención del Suicidio) copatrocinan la celebración del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, este año con el lema “El prejuicio: una barrera importante para la prevención del suicidio”. El Teléfono de la Esperanza se adhiere a esta campaña internacional y, con este fin, vamos a realizar en Navarra un acto de sensibilización que consistirá en el emplazamiento de una mesa informativa en una de las zonas más transitadas de Pamplona, la calle Carlos III. En este acto, que se llevará a cabo de las 19 a 20:30 horas del martes 10 de septiembre, también va a participar desinteresadamente la coral de San Andrés de Villaba, que ofrecerá un concierto muy especial en plena vía pública para todas las personas que se acerquen.

Con motivo de esta celebración, queremos recordar que el Teléfono de la Esperanza ofrece un servicio permanente y gratuito de Orientación por teléfono para abordar de forma urgente, anónima y especializada las situaciones de crisis. Este servicio, que funciona las 24 horas del día, durante los 365 días del año, está atendido por voluntarios especializados en la escucha y formados para activar las capacidades de las propias personas para superar sus problemas.

Además del servicio permanente de Orientación por teléfono, nuestra Asociación ofrece asesoramiento e intervención profesional en entrevista personal. Este servicio es prestado por un equipo multidisciplinar formado por psicólogos, psiquiatras, abogados, trabajadores sociales y otros especialistas.

Por otra parte, queremos manifestar nuestro convencimiento de que la forma más adecuada de prevenir el suicidio es mejorar la salud emocional de las personas mediante programas de formación, cursos, talleres y grupos de autoayuda.


El Teléfono de la Esperanza es miembro de pleno derecho de IFOTES (Federación Internacional de Ayuda de Emergencia por Teléfono) y de IASP (Asociación Internacional de Prevención del Suicidio) y, a través de éstas, está vinculada formalmente con la OMS. En España, es miembro fundador de la Plataforma del Voluntariado.

sábado, 9 de marzo de 2013

Las llamadas al Teléfono de la Esperanza con contenido suicida aumentaron un 29,5% en 2012



José Mª Jiménez, orientador y vpte del Tel de la Esperanza. Foto: El Mundo


El Teléfono de la Esperanza es un buen termómetro de la dura crisis social que vive la sociedad española. Nuestra ONG ofrece a todos los ciudadanos un servicio cualificado y gratuito que funciona las 24 horas para abordar de forma urgente y anónima las crisis emocionales. El pasado año, los voluntarios del Teléfono de la Esperanza atendieron 1.567 llamadas de personas que querían quitarse la vida

En 2012, los voluntarios de los centros del Teléfono de la Esperanza en España atendieron 99.825 llamadas. En 1.567 de ellas, los llamantes manifestaron de forma explícita su intención de querer quitarse la vida. Las llamadas con contenido suicida suponen, por tanto, un 1,57% del total de llamadas recibidas en los Centros que el Teléfono de la Esperanza en 25 provincias españolas. En 2011, estas llamadas con contenido suicida alcanzaron la cifra de 1.210, lo que significó el 1,25% del total de llamadas atendidas.

De las 1.567 llamadas con contenido suicida, un 3,2% (50 llamadas) las realizaron personas que estaban llevando a cabo un intento de suicido en el momento de la llamada. Personas que estaban sometidas a una crisis emocional y habían decido suicidarse como salida a la misma, fueron las responsables del 18,7% de las llamadas (293). Y en un 78,1% de los casos (1.224) se trataba de personas en crisis ideando la posibilidad del suicidio.

En el estudio del perfil de los llamantes que amenazan con quitarse la vida, una mayoría de ellos, el 73,88%, no mantienen en esos momentos ninguna relación sentimental o de pareja lo cual apunta a una relación muy estrecha entre la soledad y el suicidio. Se trata de personas solteras en el 45,86% de los casos, separadas o divorciadas en el 23,75%, y viudas en el 4,26% de las ocasiones.
Por el contrario, el 16,95% de las llamadas con contenido suicida fueron realizadas por personas casadas, y el 2,87% por llamantes que tenían una pareja de hecho. En el 6,2% de las ocasiones el llamante prefirió no dar detalles sobre su estado civil.

En cuanto a la edad de las personas que llaman en el momento de llevar a cabo el intento de suicidio (inmediatamente tras ingerir un bote de pastillas, por ejemplo), la mayoría tiene entre 35 y 44 años (32% de estas llamadas). El 20% de los llamantes con un suicidio en curso se encuentra en el grupo de 45 a 54 años; un 16%, entre 25 y 34 años, otro 16%, entre 55 y 64 años; mientras que los grupos de hasta 25 años y a partir de 65 años representan cada uno un 4% de las llamadas avisando de un intento autolítico.

Las llamadas con contenido suicida son efectuadas en el 64,01% de las ocasiones por mujeres y en el 35,99% por hombres. Este dato evidencia que en situaciones de crisis emocional a las mujeres les cuesta menos solicitar ayuda psicológica, mientras que a los hombres les produce más vergüenza reconocerse necesitados.

Aunque las mujeres intentan suicidarse con una frecuencia mayor que los hombres, éstos consuman el suicidio en una proporción entre tres y cuatro veces mayor que ellas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que “el suicidio no es sí una enfermedad, ni necesariamente la manifestación de un enfermedad, pero los trastornos mentales son un factor muy importante asociado con el suicidio”. En este sentido, la OMS (año 2000) estima que el riesgo de suicidio en personas con alteración de su estado emocional, principalmente depresión, (trastornos del humor) es entre el 6 y el 15%; con esquizofrenia, entre el 4 y el 10%; y con alcoholismo, entre el 7 y el 15%.

En España, el suicidio se ha convertido en la primera causa de muerte no natural, lo que deja la trágica estadística de que cada día diez personas se quitan la vida en nuestro país.

Estamos hablando solo de suicidios consumados, ya que los intentos, frustrados conscientemente o por intervención ajena, y los parasuicidios (conductas de riesgo al volante, ingesta de drogas y alcohol, no prevención en el contagio de enfermedades infecciosas, autolesiones, accidentes inexplicables, etc.), que no contabilizan como suicidios consumados, representan unos 50 casos por cada uno especificado como realizado voluntariamente.

Las terribles noticias que nos vienen informando de personas que, poco antes de ser desahuciadas, deciden quitarse la vida debido al intenso sentimiento de desamparo y al estado de profunda crisis emocional, nos aconsejan recordar a la sociedad española que el Teléfono de la Esperanza ofrece un servicio permanente y gratuito de Orientación por teléfono para abordar de forma urgente, anónima y especializada las situaciones de crisis. Este servicio, que funciona las 24 horas del día, durante los 365 días del año, está atendido por voluntarios especializados en la escucha y formados para activar las capacidades de las propias personas para superar sus problemas.


Además del servicio permanente de Orientación por teléfono, nuestra Asociación ofrece asesoramiento e intervención profesional en entrevista personal. Este servicio es prestado por un equipo multidisciplinar formado por psicólogos, psiquiatras, abogados, trabajadores sociales y otros especialistas.

El Teléfono de la Esperanza es miembro de pleno derecho de IFOTES (Federación Internacional de Ayuda de Emergencia por Teléfono) y de IASP (Asociación Internacional de Prevención del Suicidio) y, a través de éstas, está vinculada formalmente con la OMS. En España, es miembro fundador de la Plataforma del Voluntariado.


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