Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de julio de 2023

Amor y miedo, los dos conductores del vehículo de la vida



 


Carlos López

Coordinador de talleres del Teléfono de la Esperanza

He aquí nuestra gran paradoja que nos ocupa en el misterio de vivir, la cual transcurre entre la tensión de dos contrarios aparentes que podrían no ser nada contrarios.

Existimos en un estado de constante miedo a la vida porque esta no se desarrolla a nuestro gusto. Pretendemos que la vida se adapte a las ideas condicionadas de cómo creemos que debe ser. Pero la vida Es (cambio impredecible), no puede ser controlada. El rechazarla y pretender aferrarnos a querer controlarla y no aceptarla, es lo que nos causa el miedo. Hacemos la mayoría de las cosas en la vida principalmente por nosotros mismos y luchamos por nuestra supervivencia.

Por lo tanto, vivimos dentro de la cárcel de nuestra personalidad, y esto nos provoca un constante miedo, un constante sentir que estamos aprisionados, pero también sabemos que el amor producirá la verdadera transformación.

Dos conductores para un mismo vehículo

Todo lo que nos da miedo psicológico, sacando lo que sea miedo a peligros físicos reales, son las barreras que nos impiden ser libres. El origen y el mantenimiento de la personalidad, está basado en el miedo a aceptar Lo que Es, La Realidad. Aprender a aceptar la inevitabilidad de nuestros mayores miedos es el paso necesario para vivir una vida con plenitud y ello solo se consigue desde el amor.

Lo que descubrimos cuando sentimos amor es que va acompañado del miedo, ya que es un sentimiento muy grande, inconmensurable, intenso y el cuerpo físico no logra contenerlo

Así que tal como propone Aldous Huxley nos encontramos en el dilema: “El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente, el miedo ahuyenta el amor. Y no solo al amor el miedo expulsa: también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de verdad y belleza, quedando solo la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma”.

¿Acaso sabemos lo que es el amor?

Otra cosa que nos puede pasar es el desconocimiento del amor. Hay un amor que busca sinceramente el bien espiritual de los demás (S. Peck: Yo defino el amor como la voluntad de extender los límites del propio yo, con el fin de impulsar el desarrollo espiritual propio o ajeno) y otro amor que busca la superioridad, la admiración y el control como tal, incluso —y especialmente— haciendo «el bien» y cosas heroicas.

Este segunda forma de entender el amor suele producir “el complejo de mártir”, el cual revela lo falso del amor, «el mito del sacrificio heroico». La manera corriente de renunciar al yo, pero sin renunciar realmente al yo, es ¡ser sacrificial ! Parece algo muy generoso, muy amoroso, y a veces lo es. Pero generalmente se limita a seguir girando en torno a uno mismo. Los estudios acerca de la codependencia permiten ver que el amor excesivo no es realmente amor, sino su disfraz, un disfraz astuto; digamos que es más bien desamor, no-amor o «amor» manipulador, el cual no puede verse ni abordarse, al ser tan malditamente sacrificial.

A este respecto, el profeta Oseas (6,6), nos interpela diciendo: «Id, pues, y aprended qué significa Amor quiero y no sacrificios».

Por otra parte, Ziortza Karranza, psicóloga dice que no hay nada más universal, y necesario, que el miedo. Se trata de una emoción,  "que nos ayuda a la supervivencia", al intentar prevenirnos de posibles peligros y amenazas. Sin embargo, recuerda, la clave del buen vivir consiste en saber "cuáles son los miedos que nos ayudan, y cuáles nos limitan la vida".

Dos Caras De Una Misma Moneda.

El amor y el miedo no son ni buenos ni malos ya que uno brinda poder y el otro fuerza .

“Ser profundamente amado por alguien te da fuerza, mientras que amar a alguien profundamente te da valor.”  (Lao Tzu)

Será uno de los los misterios de la vida descubrir cuál es cual, y para eso hemos de crear una mente en sabiduría para saber asumir a cada energía.

Los estados mentales de amor y miedo vibran en niveles diferentes, en tonos irreconciliables, pero se necesitan, se complementan para que la vida sea vida. Saber ir de un lado al otro crea niveles de consciencia que nos mantiene despiertos, en estado alerta con el sentido común en primera fila.

En el momento actual hay un gran desafío colectivo que nos está empujando a nuevos límites, casi hasta el punto de colapsar, y que está alimentando reacciones violentas. Además, a nivel individual convivimos con miedos y pérdidas, sean de salud, laborales o afectivas. Ante los desafíos hay varias reacciones tradicionales, como el ser más fuertes (robustos) o ser más inteligentes (flexibles), pero no creo que estas actitudes permitan una verdadera transformación personal o social sin el amor.

Conclusión

Sufrimos porque no nos permitimos amar plenamente. No le damos permiso al amor para deshacer nuestro concepto limitado de “yo” pues creemos que perderemos algo valioso, cuando en realidad lo único que perdemos es lo que no somos, la ilusión de eso limitado que creemos ser. Y el sufrimiento proviene precisamente de identificarnos con algo que no somos que necesita diferenciarse y oponerse a algún otro, cuando en lo profundo todos somos lo mismo: PURO AMOR.

 El Amor Verdadero No Nace o Aparece, Se Construye 

                            (Primera Carta a los Corintios) 

“Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia. Aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada.  Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada”.

Y ahora imagínate… ¿cómo sería darle permiso plenamente al amor en tu vida?

Cuando te das cuenta de que el trabajo interior más valioso que puedes hacer por tu propia felicidad es deshacer todos los Miedos que tú y sólo tú has interpuesto al amor en tu mente, descubrirás que El Amor Vence Al Miedo

Trabajo sobre Recopilaciones de artículos y libros

 

lunes, 29 de mayo de 2023

Carlos López pronunciará la charla 'Del miedo al amor' el 3 de junio en el último encuentro del curso del programa 'Entre Amigos'



Carlos López, formador de voluntarios y coordinador de talleres, pronunciará la charla 'Del miedo al amor' el 3 de junio en el último encuentro del curso del programa 'Entre Amigos'.

Esperanza Muñoz, coordinadora de esta actividad, explica que"el curso va llegando a su fin, ha transcurrido bien. Pasada la amenaza de la pandemia, hemos podido ir ampliando el aforo hasta los límites que solo imponen las dimensiones de la sala". Los encuentros se han hecho de forma normalizada. "Hemos disfrutado de nuestros ágapes y momentos de esparcimiento compartidos entre el tradicional picoteo y música en vivo por la aportación  artística de algunos de vosotros o de Internet".

Esperanza Muñoz recuerda que "compartir vivencias y experiencias, y divertirse es la finalidad de este programa que de forma continua funciona en el Teléfono de la Esperanza dirigido a las personas que se sientan solas o/y que quieran pasar la tarde socializando con otros y formándose para su crecimiento personal". 

La coordinadora de 'Entre Amigos' destaca que "solo nos queda cerrar el  curso con la estupenda charla 'Del miedo al amor' y estupendo ponente que ya tantos conocéis y desearos paséis un feliz verano, disfrutando de cuanto nos ofrece la vida y nuestra Málaga querida o los lugares que visitéis".

Después del verano, comenzaremos el nuevo curso 2023-24 el sábado 7 de octubre.

Cotinuaremos aprendiendo a crecer personalmente y ayudándonos con las aportaciones de todos.

viernes, 2 de abril de 2021

El arte de amar sanamente

 

  https://www.mentesenequilibrio.com/amar-sanamente



Esperanza Muñoz

Coordinadora del programa  'Entre Amigos' 

 

Todas las personas, mujeres y hombres, necesitamos amar y ser amados, comunicarnos afectivamente, ser reconocidos, valorados, vincularnos con alguien o algo. De ello depende nuestro equilibrio emocional.

En esta ocasión, nos centraremos de forma especial en las relaciones de pareja.

Cabría entonces preguntarnos: ¿Qué es el amor? Erich Fromm en su libro 'El arte  de amar', nos dice: "El amor es un arte y, como tal, una acción voluntaria que se emprende y se aprende, no es una pasión que se impone contra la voluntad de quien lo vive. El amor es decisión, elección y actitud".

El amor es una vivencia universal, existencial que se experimenta como algo transcendente. Es transcendente porque nos incita a salir de nosotros, a querer conocer, acercarnos al otro ser y tener deseos de compartir con esa persona nuestros momentos, proyectos e incluso nuestra vida.

Es un conjunto de vivencias en el que se interrelacionan y activan las emociones, el pensar, el sentir y el actuar del ser humano.

La dificultad de vivir el amor, se debe a dos aspectos:
a) FALTA DE AMOR A UNO MISMO.
b) NO SABER DAR Y RECIBIR AMOR en relación con los demás.

Falta de amor a uno mismo

Amarnos significa reconocer nuestra dignidad de personas y el derecho a vivir en condiciones de dignidad, reconociendo nuestras cualidades, con nuestros límites, nuestra historia y nuestro ritmo de desarrollo.

La persona que no se ama, tiene dificultades para aceptar ser amada gratuitamente. Como no se considera digna de amor, no se cree que la amen, y tiene un miedo constante a que la abandonen.

Alguien que no se percibe como digno de amor, fácilmente crea dependencia de quien se lo ofrece.

Para plantearnos un amor sano, hemos de preguntarnos:
¿Qué tal está la relación con nosotros mismos?

Esta relación depende como nos hemos construido a partir de nuestra historia familiar y relacional, a partir de nuestra infancia más temprana.

Nuestra construcción se realiza a partir del AMOR. Si ese amor ha faltado en la infancia, y no ha habido desarrollo desde la afectividad, se funciona desde la CARENCIA. Entonces nos movemos desde la BÚSQUEDA DEL AMOR. Por tanto, hay que hacer un trabajo para descubrir y curar esta carencia. Este trabajo debe hacerse acompañado por un profesional o por orientación adecuada y es un camino hacia el propio descubrimiento cuyos resultados, adecuadamente encajados e integrados nos permite saber mucho más de nuestras emociones y forma de reaccionar.

En todo ese proceso hemos construido un concepto de nosotros mismos. De nuestra valoración  o estima depende en gran medida la forma en que nos relacionamos.

Problemas derivados de la falta de autoestima:

Dificultad para vivir el amor

Problemas en relaciones interpersonales

Carencia afectiva

Tristeza y cólera

Soledad, aislamiento, dificultad para vincularse

Vida sexual y afectiva: inhibiciones, desconfianza, no sabe aceptar el cariño del otro

La persona se siente vacía, desvalida, al no permitirse recibir

La dificultad en recibir, conlleva una dificultad en dar porque, al no permitirse recibir, la persona se siente continuamente carenciada y vacía.

Dar y recibir amor

¿Qué errores solemos cometer en nuestras relaciones amorosas?


Depender afectivamente de otro

-        Comunicarnos con ironía, crueldad

-        Chantaje emocional

-        Resentimiento

-        Ignorar al otro

-        Ideas irracionales, idealización,

-        Infravaloración de uno o del otro

-        Expectativas irreales, mitos

-        Invadir el espacio del otro, dejarse invadir

Por otro lado el PROCESO DEL AMOR, vivido de forma sana ayuda a las personas a un camino de crecimiento personal, abriendo nuevas perspectivas de libertad y creatividad.

Llegados a este punto, hemos de definir el llamado ESPACIO PERSONAL:

Antes que pareja, somos persona.

Cada uno de nosotros tiene una vida única, un camino que recorre de una u otra forma, y que es estrictamente individual (de cada individuo). Nos acompañamos en ese camino por otras personas: pareja, familiares, amigos… pero las experiencias son únicas para esa persona, aunque sea compartida, nadie puede sustituirla.

Cada uno tenemos nuestro espacio en el mundo.
Hemos de respetar nuestro propio espacio y el de nuestra pareja.

 

EL ESPACIO PERSONAL es un espacio propio, un espacio donde estén reflejados nuestros intereses, necesidades, deseos, motivaciones… y en el aspecto físico, es la distancia con la que nos relacionamos con otros.


                                                        https://www.facebook.com/Cataleyajoyas/posts/


Vamos a describir 3  formas de relacionarse las parejas:

 

Inclusión

En el modelo de inclusión, una persona siente que está incluida en el espacio de la otra, o que abarca a la otra, la engloba en el suyo. En este modelo se toma poco o nada en cuenta el espacio personal propio al margen de la pareja, sobre todo por quien se siente incluida en al espacio del otro/a.

Suele haber falta de sentido de identidad y dificultad para saber quién soy, qué quiero, qué deseo hacer, qué me gusta. La persona incluida tiende a definirse en relación a la pareja a la que pertenece.

La persona incluida, cuando no está de acuerdo con ese rol, muestra queja, hostilidad… y aunque reconoce su responsabilidad en encontrarse así, no deja de hacerlo, porque responde a lo que se espera de ella (suele ser una mujer) según los valores tradicionales. También hay parejas en que sea el hombre el que se siente incluido.

Este modelo favorece las relaciones de dominante-dominado/a. siendo la actitud de la persona incluida, de víctima y de la inclusora, de dominadora u opresora.

Esta pareja puede funcionar bien si ambos lo aceptan y ofrece una sensación de pseudoseguridad en que se produce una dependencia mutua. No puede existir uno sin el otro, opresor sin oprimido y viceversa y se rompe cuando generalmente el incluido reclama un espacio propio, entonces el incluyente empieza a sentirse abandonado. Esto puede desembocar en una ruptura o en un REMODELACIÓN DE LA PAREJA, si ambos tienen interés en continuar juntos.

 

El modelo fusional utópico

El modelo fusional utópico es el modelo idealizado que se propone durante el enamoramiento: "Los dos somo uno", el modelo de la media naranja. La fantasía del vínculo sería: los mismos gustos, los mismos deseos, los mismos ritmos corporales, los mismos amigos…

Esta sensación se puede vivir en momentos concretos, pero no como modelo de vida. Querer que se comparta el espacio al 100% esperando una armonización completa, sin roces ni fisuras, es una idealización.

Las personas que buscan este tipo de vínculo, cambian frecuentemente de pareja en una búsqueda infructuosa de esa perfección, o están continuamente insatisfechas porque el modelo no se cumple.

 

Modelo de interdependencia

Este  modelo supone que hay espacio personal no compartido y espacio personal compartido. Es una relación más igualitaria.  Es el modelo más propuesto en la actualidad.

Aunque este sea el modelo aceptado racionalmente, el que hemos tenido como modelo, es el de fusión. Por ello podemos ver expresiones como: "Estoy de acuerdo con que vayas a comer con tus amigos (racional), pero no lo puedo soportar (emocional)" y esto puede verbalizarse  o silenciarse, pero se manifiesta a través del mal humor y el enfado.

Cada pareja debe crear un modelo, su propio modelo, porque hemos aprendido a vincularnos como el modelo de inclusión (modelo de nuestros padres), soñamos con el de fusión (el de las historias, cuentos…), pero nos es difícil relacionarnos con el de interdependencia.

Y una vez explicadas estas formas de relacionarse las parejas, hemos de retomar la importancia de AMAR  Y SER AMADO.

Hay muchas cosas en la vida que no son explicables, como el amor, el sentido de la vida, la belleza o las cosas más espeluznantes que puede realizar el hombre y esto no lo puede explicar la ciencia.

De igual modo que hemos de respetarnos a nosotros mismos y conocer cual es nuestro espacio y aprender a respetarlo, también hemos de tener en cuanta que para que exista una relación amorosa, ha de tomarse la DECISIÓN DE AMAR, y esta decisión supone que no se puede estar pasando por una balanza todo lo que se hace, sino que ha de partir de una actitud generosa, dativa, que nos eleva y transciende para contactar con lo más sagrado de nosotros mismos, aquello que nos recuerda nuestra procedencia y lo que somos capaces de hacer si así lo decidimos, por encima de orgullos e inútiles deseos de ganar batallas.

En este proceso de apertura al amor, la mirada es muy importante. LA CALIDAD DE UNA RELACIÓN CAMBIA SEGÚN LA FORMA EN QUE NOS MIRAMOS. ¿Cómo miramos a nuestros semejantes, a aquellos que nos rodean?

Actualmente vivimos en un mundo en que se nos potencia todo lo nuestro, se nos dice por todos sitios que somos lo más importante, que nos merecemos el mejor coche, el mejor reloj, la mejor casa. Por otro lado estamos continuamente expuestos a la opinión de otros con los medios tecnológicos actuales. Las noticias son devastadoras en muchas ocasiones.

Todo esto nos hace mirar al mundo de forma distorsionada, añadido a que  cada uno de nosotros hemos creado un manual de instrucciones de como funciona y debe funcionar el mundo.  Y cada uno tenemos el nuestro, por lo que cuando nos encontremos con el otro, cada uno expondrá y manifestará el suyo.

Este encuentro seguramente nos servirá para confrontar asuntos propios que podemos mejorar gracias a la ayuda, a tener enfrente a otro ser, que es diferente a nosotros y que en el caso de pareja, nos atrae y resulta un misterio a veces maravilloso y otras desconcertante.

Por ello tendremos que estar atentos a no hacer etiquetajes que limiten su crecimiento y el derecho a que pueda modificar actitudes.

La convivencia nos puede evidenciar que es necesario revisar nuestro manual, pues hay otra persona que nos muestra otra forma, otra posibilidad.

¿Como podemos valorar los aspectos personales de los otros?

Recordando lo maravillosas que pueden ser las personas, mirándolas más allá de las desavenencias y desacuerdos.

¿Entonces, espero a que me quieran o empiezo a querer?

Si conectamos de nuevo con el ser profundo que somos, recordaremos nuestra conexión con el AMOR Y POTENCIAL QUE SOMOS.

Tanto si tenemos pareja y están surgiendo las dificultades de la convivencia, falta de ajuste o de visiones, como con nuestra familia, con amigos, conocidos, compañeros o como actitud ante el mundo, PODEMOS DECIDIR AMAR. Nuestro cambio de actitud hará que quienes conviven con nosotros también cambien la suya.

Podemos decidir en todo momento y ser responsables de nuestras decisiones y comportamientos.

Terminaremos como empezamos: ¿Qué es el amor?

“El amor es un arte y, como tal, una acción voluntaria que se emprende y se aprende, no es una pasión que se impone contra la voluntad de quien lo vive. El amor es decisión, elección y actitud”.

 

Fuentes: 

Erich Fromm : “El arte de amar” y Fina Sanz: “Los vínculos amorosos”

 

 


jueves, 11 de julio de 2019

Amar en condiciones difíciles





Carlos López
Voluntario del Teléfono de la Esperanza

Contar con el apoyo adecuado en momentos difíciles y sentirse querido y acompañado durante este proceso es uno de los puntos más importantes de las relaciones humanas. En China existe un proverbio que dice: "Ámame cuando menos lo merezca… ya que es cuando más lo necesito".
La mayor parte de las veces recibiremos de las otras personas lo que les damos. Debemos acordarnos: La siembra es opcional, pero la cosecha es obligatoria, por eso ten cuidado con lo que siembras.
En las relaciones con los demás, los momentos más turbulentos suelen ser aquellos que nos sacan lo peor de nosotros. Malas contestaciones, caras de hostilidad, desagradecimiento… Sin embargo, si prestamos atención podemos caer en la cuenta de que todo ello puede ser señales de que la persona necesita de nuestra ayuda.
Ahora bien, es imposible manejar las emociones de los demás, y en especial el dolor y el sufrimiento, si antes no hemos hecho un trabajo interno para conocer nuestras emociones y desarrollarlas adaptativamente.
Considero que existen, entre otros muchos, tres déficits para poder manejar  adecuadamente nuestras emociones y de las personas cercanas que sufren.

Poca Habilidad para gestionar el sufrimiento propio y ajeno
Si una persona no soporta una mínima mortificación, se sentirá incapaz de afrontar lo desagradable y buscará desesperadamente el placer. No será capaz de renunciar a nada que le guste, pese a lo dañino de las consecuencias, y no sabrá sacrificar el goce inmediato por el bienestar a medio o largo plazo; es decir, carecerá de autocontrol: "Si las cosas no son como me gustaría que fueran, me da rabia".
Para manejarnos emocionalmente con el dolor propio y ajeno es primordial aprender a distinguir que emociones tenemos y que emoción emerge en cada situación. Existen seis emociones básicas: alegría, tristeza, ira, sorpresa, miedo y asco. Tener la emoción identificada, nos ayudará a valorar si la emoción puede ayudarnos en la situación actual de manejo del dolor del otro o, por lo contrario, las emociones que tenemos en ese momento están impidiendo contactar y empatizar con el otro. 

El síndrome del 'selfie' y la empatía atrofiada
Todos los seres humanos nacemos con una biología que nos viene de origen, para desarrollar la destreza emocional de ser empáticos. Las neuronas espejo conforman un sistema de percepción-acción por el cual, al observar a una persona, se activan las mismas regiones de la corteza cerebral que entrarían en función en caso de que nosotros experimentásemos aquello que está viviendo el sujeto observado. Esta destreza se desarrolla en función de la práctica, es decir, de la frecuencia con la que contemplamos al resto poniéndonos en su lugar. La cuestión es: ¿Cómo observamos a los demás?
Cuando se mira, a quien se mira, se le hace único, es lo único que en ese momento existe, y además se consigue adivinar en el ser y no tanto por lo que hace o lo que tiene, como por lo que es.
El personalismo sostiene que "la persona que se busca a sí misma en sí misma se pierde y sólo se encuentra en el encuentro con el otro, es decir, cuando se entrega",
Hay personas que temen al sufrimiento y sin darse cuenta desarrollan estrategias, mecanismos o vías para insensibilizarse.
Los investigadores de la Universidad Nottingham Trent y la Escuela de Administración Thiagarajar (India) han demostrados que podemos padecer de ‘selfitis’ que se define como el “deseo obsesivo compulsivo de tomarse fotos y publicarlas en las redes sociales como una manera de compensar la falta de autoestima y llenar un vacío en la intimidad”. Sociólogos y psiquiatras concluyen que las personas sólo exhiben en las redes sociales la parte que desean mostrar, construyendo por tanto una identidad que no se corresponde al cien por cien con su realidad y que se expone al juicio de los demás, esperando recibir signos de aprobación y aceptación. Esto puede deberse a estados de soledad, inseguridad y vanidad.

Juzgar en exceso a los demás
Nos pasamos el día juzgando o criticando a nuestros familiares, hijos, amigos... políticos, jefes, famosos, ricos y pobres... le decimos a las personas que tiene que hacer, decir, cómo deben pensar y sentir, como si esto fuera lo normal. Parece que nos elevamos por encima de todos ellos, entonando el típico "porque yo no soy así". Podríamos decir que asumimos el papel de juez para los pequeños eventos de la existencia de los demás, sin que nadie nos lo haya pedido.
Pero al juzgar, criticar, al emitir palabras llenas de negatividad, en realidad los que nos llenamos de lo negativo somos nosotros mismos además de cerrarle la puerta a la empatía.
Al juzgar estamos dando cabida a emociones tóxicas, llevadas tanto al exterior: ira, envidia, venganza... como hacia nosotros mismos: culpa o vergüenza tóxica.

Conclusiones
Necesitamos crecer en paciencia y compasión hacia nuestros semejantes y también hacia nosotros mismos. Si amamos a las personas únicamente cuando llenen nuestras expectativas, eso no es amor del bueno, sino conveniencia. Hay que amarlas aún más cuando están pasando por momentos difíciles y comprender que si andan con el temperamento colérico, a flor de piel es porque seguramente vienen arrastrando algún dolor que no les está permitiendo vivir la alegría.

"Solamente puedes ser feliz si a la propia vida le ves un sentido, una finalidad, una utilidad. Para ello es muy importante que haya alguien que sea el beneficiario de tus esfuerzos, tareas e ideales. No basta saber las cosas, no basta realizar las tareas, es necesario destinarlas a alguien, hacen falta personas concretas que se beneficien del trabajo humano, de la capacidad creadora”
Ricardo Yepes



martes, 18 de abril de 2017

La importancia de la espiritualidad y el don de la fe


Foto: www.seminariodechihuahua.com/espiritualidad-1/

El pasado lunes, Lunes de Pascua, Juan Sánchez, habló en el programa 'La tercera hora' de Onda Azul, sobre la fe religiosa y como la contempla la Psicología. Juan explicó que Jesús, en los relatos bíblicos, no se mostró asi mismo como profeta o maestro, si no que se presentaba como Hijo del Hombre. "Esto es fundamental. La persona de fe ve en él la imagen divina. La persona que tiene una fe consolidada, tiene un don. Está impregnada de una serie de valores como son la entrega a los demás, el altruismo, el no apego o el no egoísmo".
También destacó que, desde el punto de vista subjetivo, la persona con fe arraigada consolida su autoestima y está "muy llena de humildad". Juan Sánchez resaltó que "es una persona digna de admiración. Incluso en momentos difíciles, le da sentido a ese momento, tiene asideros donde cogerse".
Otro aspecto clave en la vivencia de la fe es el Amor en grande, el amor a las personas, a la naturaleza y a todo lo creado. La divinización del hombre genera una paz interior enorme.
Como en otros aspectos de la vida, la parte espiritual también hay que "buscarla y trabajarla" y puso ejemplo de personas agnósticas que vivieron momentos difíciles en sus vidas, se agarraron con fuerza a la fe y esta transformó sus 
vidas.
Desde el punto de vista de la Psicología, recordó que el ser humano tiene una parte cognitiva, otra biológica, es un ser relacional y, por último, un ser espiritual, un ser que necesita creer en algo, en una trascendencia. Para la persona creyente, "el tiempo tiene otra dimensión, la de vivir para la vida, no para la muerte. Hasta el tiempo tiene otro sentido".
También recordó que otras personas, no creyentes en lo religioso, llenan su necesidad de trascendencia con el cultivo de sus valores humanos.

Escuchar audio (a partir del minuto 4.50):
http://www.ondaazulmalaga.es/radio/podcast/malaga-al-dia-3-hora/55133

jueves, 16 de febrero de 2017

Un amor de pareja libre y exigente


Foto: www.esoterismos.com


El amor en pareja, lo efímero de la pasión y la soltería fueron abordados por Juan Sánchez y Celia Bermejo en el espacio 'Málaga al día. 3ªhora' de Onda Azul Radio el pasado lunes. Juan Sánchez consideró que "las relaciones de pareja no están más deterioradas que nunca y no creo que haya más solteros, pero hay más desconfianza a las relaciones afectivas".
Las relaciones de pareja hoy día están influidas por una mayor libertad y tamabién más exigencias a la pareja, ahora que los condicionantes sociales son menores.
Sobre el impulso inicial de la pasión en las relaciones de pareja, Juan Sánchez recalcó que es algo pasajero, que luego es reemplazado por el compromiso y la complementariedad que llevan a la serenidad.
En relación a la búsqueda de pareja, quiso dejar claro que el miedo es el enemigo natural del amor y que  es muy importante conocerse a sí mismo antes y saber que proyecto de vida se quiere para luego buscar quien nos acompañe.
Otros aspectos que desarrolló en la tertulia fueron los modelos afectivos y la importancia de cuidar los detalles constantemente a lo largo de la vida en pareja.

A partir del minuto 12 podéis escuchar la intervención de Juan Sánchez: 

martes, 26 de julio de 2016

11 consejos para mejorar tu relación de pareja


Recomendaciones para la vida en pareja
Foto: www.fascinaporlosdetalles.com

Santiago Martínez
Psicólogo del Teléfono de la Esperanza

A un psicólogo, muy conocido por sus charlas en favor del matrimonio, le preguntaron qué hacía él cuando estaba deprimido y de mal genio, y respondió: "Yo trato de ocultar mi triste estado de ánimo a toda mi familia y de aparecer contento y de buen humor. Ya tengo bastante con tener que soportarme a mí mismo, para que también los demás tengan que soportarme” (que es lo que Santa Teresa recomendaba: "Las penas por dentro, y por fuera, una muralla de sonrisas"). 
La mayoría de todos nosotros no nos damos cuenta de los sentimientos de los demás y de cuánto hacemos sufrir a los otros por nuestra falta de delicadeza en el trato.
En la relación de pareja todos tenemos motivos de quejas pero a veces el error está en lo desproporcionado del método empleado, debemos recordar que al otro se le gana con el amor, la simpatía y la comprensión, y no con el grito. No nos enseñaron que el arma invencible de la relación de pareja es la ternura, el afecto, la comprensión, el saber demostrar aprecio y el cariño. Todos tenemos conciencia de cosas que funcionan en la relación y de las que no, pero a pesar de tener conciencia de esto seguimos haciendo lo que no funciona.
La pregunta que deberíamos formularnos es: ¿qué es lo que nos impide cambiar nuestra manera de afrontar las dificultades? Muchas separaciones podrían evitarse con sólo criticar menos, regañar menos, no olvidemos que quien critica y regaña está viajando hacia el divorcio. En cambio, deberíamos dar importancia a pequeñeces o detalles como el saludarse o despedirse con cariño, el dar gracias a tiempo, el pedir excusas, el saber callar pequeñas cosas que no nos gustan, y el ser generoso en obsequiar pequeños regalos. De modo que si queremos hacer(nos) feliz la vida en el hogar, deberíamos tener en cuenta estos 11 consejos para mantener y mejorar la relación de pareja:

1. No regañar nunca.
2. No tratar de quitarle al otro su manera de ser, sino de mejorarla. 
3. No criticar hasta no haber estado caminando dos horas con sus zapatos.
4. Demostrar que apreciamos honradamente las buenas cualidades de la otra persona.
5. Tener pequeñas atenciones.
6. Ser cortés y bien educado.
7. Jamás ser maleducado ni grosero.
8. A nadie le gusta recibir órdenes: pero con gusto se presta un servicio, a quien bondadosamente lo pide.
9. Trate a su cónyuge con el mismo respeto y la misma diplomacia con que trata a la gente de afuera.
10. Tener en cuenta el valor de una sonrisa: No cuesta mucho... pero hace ganar mucho. Porque nadie necesita tanto una sonrisa como quien no tiene ninguna para dar.
11. Utiliza el humor. 

No debemos olvidarnos de que cualquier cambio empieza por uno mismo:
1. Si yo cambiara mi manera de pensar hacia los otros, me sentiría sereno.
2. Si yo cambiara mi manera de actuar ante los demás, los haría felices.
3. Si yo aceptara a todos como son, sufriría menos.
4. Si yo me aceptara tal como soy, mejoraría mi hogar.
5. Si yo aceptara mis errores, sería humilde.
6. Si yo deseara el bienestar de los demás, sería feliz.
7. Si yo encontrara lo positivo de la vida, sería digna de ser vivida.
8. Si yo me diera cuenta que al lastimar, el primer lastimado soy yo.
9. Si yo criticara menos y amara más, y si tuviera en cuenta estas orientaciones: piensa como seria tu hogar. Una cosa que deberíamos tener en cuenta es que en el negocio que menos conviene fracasar es el del matrimonio. Cada vez que uno es amable en el trato a su cónyuge está consiguiendo un premio, si no de la familia, sí de Dios que sabe pagar muy bien.