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martes, 11 de enero de 2022

Gran impacto en los medios del balance de llamadas de 2021, que aumentaron un 30,5% respecto a 2020 y duplicaron las de 2019

 



El balance de llamadas atendidas por los orientadores del Teléfono de la Esperanza en 2021 revela que se registraron 17.070, un 30,5% más que en el año 2020 (13.073), y llegaron a duplicar las recibidas a lo largo del año 2019 (8.035), el periodo previo a la pandemia. Hemos pasado de gestionar 22 llamadas por día en 2019 a 46 el año pasado.
Además, los datos de llamadas relacionadas con temática suicida indican que han pasado de 310 en 2020 a 546 en 2021. Asimismo, se incrementaron de forma notable las peticiones de ayuda relacionadas con la violencia de género y doméstica, que fueron 129 en 2020 y 221 en 2021.

El balance ha tenido un gran impacto en los medios de comunicación de Málaga. La agencia Europa Press publicó el pasado viernes 7 de enero esta noticia.

Asimismo, todos los periódicos provinciales se hicieron eco de nuestro resumen del año 2021:






También se hicieron eco de esta noticia el diario regional Andalucía Información  y el digital NIUS.

Juan Sánchez, presidente del Teléfono de la Esperanza, tuvo la oportunidad de explicar la evolución de nuestros servicios durante la pandemia y el aumento del voluntariado en Onda Cero Málaga (el audio completo se puede escuchar al inicio de este post). También fue entrevistado por diario 'Sur'.

domingo, 15 de agosto de 2021

CON OTRAS GAFAS / Los orientadores del Teléfono de la Esperanza han atendido hasta julio 10.145 llamadas, el 77,6% de las recibidas en todo el primer año de pandemia

 

               José Antonio Cabrera, orientador del Teléfono de la Esperanza             


Los orientadores del Teléfono de la Esperanza atendieron solo entre el 1 de enero y el 31 de julio de este año un total de 10.145 llamadas, lo que supone el 77,6% de todas las que se recibieron en el año 2020 que fueron 13.073. Esto indica que al finalizar el presente año se superará el volumen de llamadas del año anterior, el primer año de la pandemia en el que se registró un aumento de atenciones espectacular respecto a los periodos anteriores.

El porcentaje de llamadas de mujeres en 2021 hasta julio ha sido del 63,2% de mujeres frente a un 36,8% de hombres. La franja de edad de 31-55 años es la que concentra mayor número de llamadas con 4691.

El perfil de los llamantes se completa con los siguientes datos:

Solteros 2160

Separados 655

Casados 579

Viudos 322

Pareja de hecho 92

Los motivos de las llamadas son:

Psicológicos 3286

Familiares 1157

Asistenciales 264 

Jurídicos 64

Otros 1769

Las llamadas relacionadas con temática suicida han sido hasta el 31 de julio de este año 306 (242 por ideas, 50 crisis suicidas y 14 actos en curso). 

Por otro lado se han atendido 100 llamadas de mujeres por violencia de género y 17 de hombres que sufrieron violencia de sus parejas. 

Otro apartado destacado de las atenciones prestadas es el de las consultas de profesionales. Se han realizado 478 con 265 personas que pidieron orientación psicológica (118), psicosocial (101), jurídica (36) y de la trabajadora social (9).


sábado, 26 de septiembre de 2020

CON OTRAS GAFAS / Gran esfuerzo de los orientadores de Málaga

 


El pasado 14 de septiembre se cumplieron seis meses desde que el Gobierno decretó el estado de alarma. La Asociación Internacional del Teléfono de la Esperanza hizo balance del número de llamadas atendidas por nuestros oreintadores en los 29 centros territoriales que hay en España, contabilizándose 80.606 llamadas, lo que supone un incremento del 44% respecto al periodo anterior.

El confinamiento en las casas, la incertiumbre sobre el futuro personal y económico y el miedo al contagio por COVID 19 son varios de los factores que motivaron ese notable aumento de las peticiones de ayuda al Teléfono de la Esperanza. Se recibieron de media 448 llamadas.

El balance ha puesto de relieve el notable esfuerzo del equipo de orientadores, unos 50, del Teléfono de la Esperanza en Málaga, que atendieron 6455 llamadas, situándose el centro malagueño a la cabeza de todos por encima de los de Murcia (6087) y Navarra (6027).



El cierre temporal de la sede del Teléfono de la Esperanza de Málaga el pasado 12 de marzo obligó a los orientadores a seguir atendiendo las llamadas desde sus casas manteniendo el servicio gratuito y anónimo las 24 horas del día todos los días. Cuando estamos, según las autoridades, en la segunda ola de la pandemia, la atención telefónica sigue funcionando de esa forma a pleno ritmo.

El voluntariado de Málaga viene haciendo un trabajo muy coordinado y de calidad que se completó con la supervisión de las atenciones que llegaban a través de la web Comparte Vida.

Por otro lado, los voluntarios del grupo 'Entre Amigos', que anteriormente se reunían dos sábados al mes con personas interesadas en abordar cuestiones de salud emocional y entablar amistad, pusieron en marcha un ciclo de conferencias online que se ha venido desarrollando desde finales de junio hasta septiembre.

Asmismo, dos orientadores y una psicóloga del Teléfono de la Esperanza de Málaga participaron el 10 de septiembre en el encuentro online con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio.  En este enlace está el vídeo completo con todas las intervenciones:   

https://eltiempodelaesperanza.blogspot.com/2020/09/juntos-en-la-prevencion-del-suicidio.html

jueves, 5 de septiembre de 2019

Llamantes habituales y palabras de ayuda


Un orientador atendiendo una llamada 


Ana Manrique
Psicóloga del Teléfono de la Esperanza


Por su carácter etéreo, las palabras parecen nacer y morir casi al mismo tiempo.
Sin embargo, el Teléfono de la Esperanza ha hecho de las palabras su moneda de cambio.
Todos los voluntarios conocen su valor. En cada llamada recibimos palabras impregnadas de sentimientos, que implican momentos vividos, que transportan carencias, necesidad de ser depositadas en otra persona que de alguna forma las devuelva traducidas desde otro aspecto y que a su vez al ser escuchadas y recogidas por el llamante lleven una visión calmada, positiva, evolutiva, que produzca en su mente una huella nueva.
La importancia de esta transmisión, ha de ser consciente en el orientador, para que la huella, que sabemos que puede dejar, sea realmente ecológica, generadora de pensamientos positivos, germinadora del sentido de vida o transformadora de actitudes.
Sabemos que tenemos muchos tipos de llamantes. Unos con desordenes mentales o psicológicos, otros con problemas relacionales, otros más en situación de crisis puntuales externas o internas, también en situación de duelo, o instalados en la desesperanza, en la anhedonia, o en la frustración, la ira, la tristeza o la soledad.
Con este diagnóstico tan variado y tamizado de llamantes, hemos de estar atentos a la duración, en el tiempo del problema expuesto por el llamante, siendo este factor importante y a tener en cuenta, en situaciones de dependencias o cuando detectemos baja resiliencia. Es necesario tener esto presente, aún en llamantes habituales, en los que por creer que siguen o están en la misma situación que sus anteriores llamadas, haga que bajemos la guardia para detectar las novedades que esconden sus palabras. Hacer preguntas que tengan que ver con la iniciativa, con las relaciones, con las soluciones, con la empatía o con la aceptación pueden darnos pistas que nos hablen de sus cambios cognitivos conductuales, con sus anhelos ocultos, de forma que introduciendo algunas expectativas diferentes acerca de estos puntos tal vez logremos hacerlos más autónomos o que su dependencia a llamadas habituales sea menor. Muchas veces al aceptar nosotros su situación fomentamos su necesidad de que alguien comprenda su adversidad, asentándose en el confort de la escucha del orientador.
Es en este momento donde las palabras cobran importancia. Escoger la palabra adecuada que inicie un nuevo mapa mental en el llamante, tiene que ver con nuestra compasión y ayuda a esa persona, también con nuestra paciencia para la detección de sus palabras devolviéndoselas trasformadas en sentido y entonación, desde otro ángulo, ya sea espacial, temporal o cognitivo.
Las palabras trasformadoras son palabra-huella que ponen a pensar, hasta el punto que la persona crea que esos pensamientos han sido generados por ellos mismos incitándoles a nuevas percepciones y conductas, en definitiva y según los casos, tal vez piensen que es posible llevar las riendas de sus vidas, y experimenten que hacerlo, les hace más seguros, más interactivos y felices.