
El 18 de marzo pasado, todos los que colaboramos con el
Teléfono de la Esperanza nos conmocionamos por la muerte a puñaladas en el interior la clínica 'Blanca Paloma' de Huelva de
Julia Madruga, voluntaria del teléfono en la ciudad onubense. El presunto autor, su ex marido, ya la había agredido y amenazado de muerte el verano pasado delante de testigos.
A pesar de que la sombra de la violencia la seguía desde tiempo atrás, Julia era una mujer generosa y solidaria y siguió adelante en su labor de regalar salud emocional a las personas que la necesitan.
Un mes después de su muerte,
Rafael Bueno Redondo, un amigo de Julia desde la adolescencia de ambos,
le rinde homenaje en este comentario que ha envíado a
El tiempo de la esperanza. Rafael vive en Córdoba y conoció la noticia de la muerte de su amiga por la radio.
Julia, la presencia de tú ausencia
Me levanto y pongo la radio. La primera noticia, desgraciadamente, otro caso más de violencia de género. Esta vez en Huelva. ¿Otra? ¿Hasta cuándo? me pregunto. A media mañana, recibo la llamada de un familiar, que me hiela la sangre. ¿Julia? Pero… vamos a ver ¿JULITA? No, no puede ser. ¿Cómo va a ser? Busco rápido una tele y no tengo que esperar mucho. Allí en la pantalla, aparecen a las puertas de un tanatorio, mi amigo Fernando, Lala, Felipe. Si, ha sido ella. Mi amiga de la infancia, mi amiga Julita. Me quedo como flotando y me viene a la mente la imagen que guardo de ella, de las últimas veces que la vi. Sus 15 años, su personal estilo y elegancia y sobre todo, su inmensa bondad. No volví a verla, a pesar de que preguntábamos y nos contaban cosas. La vida nos zarandea con fuerza y cada uno termina en un lugar y en una circunstancia determinada. Recuerdo ahora muchas escenas. Las veces que su padre (buena persona, espléndido y exquisito como él solo) nos subía en su cochazo y nos llevaba a todos a merendar a la mejor cafetería de Huelva. Los estudios. La playa. De pronto, en mi cabeza, comienzan a sonar canciones que no pensaba recordar: “Venecia sin ti” “Noches de Blanco Satén” “La casa del Sol Naciente”….Las canciones de nuestros primeros bailes de pandilla y reuniones. Nuestras canciones. Nuestro tiempo. Adolescencia feliz. Y todos fuimos testigos de su inmenso amor por él. Se enfrentó a todo y a todos, por él. ¿Quién iba a pensar que él..? ¿Cómo pueden pasar, estas cosas tan horribles? Julita, amiga del alma, por edad, ya no tardaremos tantos años en volver a vernos, pero aquí seguiremos queriéndote siempre y la presencia de tu ausencia, siempre nos acompañará. Hasta siempre.
Rafael Bueno Redondo. Córdoba.
Horas después de publicar éste comentario, hemos conocido que la tragedia también ha salpicado al novio de Julia. Ayer, apareció muerto y todo apunta a que se trata de un suicidio, según informa
Huelva Información.