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sábado, 31 de agosto de 2024
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martes, 23 de julio de 2024
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jueves, 23 de mayo de 2024
Narcisismo: perfiles habituales (y II)
José Portillo
Orientador y coordinador de talleres del Teléfono de la Esperanza
Tipos de narcisistas. Narcisistas encubiertos
Definición
Los narcisistas encubiertos tienen la capacidad de manipular a sus víctimas con el afecto y de maltratarlas, de manera que solo estas pueden enterarse del daño que reciben, aunque estén rodeadas de gente.
Características de los narcisistas encubiertos
Consideran que su grandiosidad es inmensa, y que por eso merecen recibir un trato especial. De hecho, esperan ser admirados por los demás, como ellos se admiran a si mismos.
Como creen que nunca se equivocan, perciben las críticas de los demás como ataques personales.
El narcisismo encubierto es un rasgo característico de los trastornos narcisista de la personalidad, límite de la personalidad, y pasivo-agresivo.
Actúan escondiendo sus verdaderas intenciones.
Hacen que sus víctimas se sientan queridas por ellos mientras averiguan sus puntos débiles, para utilizarlos apenas sientan que no los admiran ni se someten a ellos.
Es muy difícil descubrir las verdaderas intenciones de los narcisistas encubiertos. A modo de ejemplo, los maltratadores de mujeres suelen tener una excelente imagen social ante sus conocidos.
Si piden perdón, no lo hacen porque tienen remordimientos, sino porque utilizan su falso arrepentimiento, cuando piensan que les sirve para seguir abusando de sus víctimas.
Aunque muchos se presentan ante la sociedad como solidarios, no hacen el bien altruistamente, sino porque eso les reporta beneficios, como la recepción de alabanzas por parte de sus conocidos.
Carecen de humildad
Aunque pretendan ser humildes, es fácil constatar cómo buscan ser alabados. Esta es la característica más difícil de ocultar para ellos, pues, en realidad, carecen de humildad.
Se victimizan para obtener beneficios. Uno de los métodos más efectivos para convertirse en el centro de atención de los demás que más les funciona, es la hipocondría. También les suele funcionar muy bien inventar historias relativas al maltrato que han recibido de sus parejas anteriores, cuando sus posibles parejas actuales son salvadoras, para hacerles más intenso su deseo de cuidarlos, y, por consiguiente, para explotarlos, y, poder maltratarlos a placer.
Necesitan que los demás se preocupen por ellos, pero carecen totalmente de empatía. No son compasivos con los demás, e ignoran sus preocupaciones, ya que, lo único que les importa de ellos es utilizarlos.
Desde su punto de vista, los demás no tienen problemas, pero ellos sí que tienen problemas graves, que han de ser resueltos urgentemente.
Aunque traten de disimular su ira para demostrarles a quienes ven como adversarios que sus opiniones respecto de ellos les traen sin cuidado, probablemente les responderán de manera pasivoagresiva, es decir: no podrán borrar de sus caras los gestos demostrativos de su malestar emocional, aunque su vocabulario sea correcto.
Son incapaces de escuchar a otras personas. Quienes intentan contarles sus problemas, descubren que no les dejan hablar, para relatarles pormenorizadamente lo que les acontece a ellos. Esto es lógico que suceda, ya que estos narcisistas piensan que son los únicos que tienen problemas reales. Jamás considerarán importantes a sus interlocutores como para prestarles atención, a no ser que finjan que los escuchan mientras piensan cómo los van a manipular, apenas terminen de ganarse su confianza.
Narcisistas encubiertos en el entorno familiar
Sus familias han de ser perfectas, para que la sociedad las perciba a ellos como personas ideales.
Pueden ser muy despiadados con sus hijos, si no cumplen puntualmente sus órdenes. A modo de ejemplo, una joven de 19 años me contactó un día en el que tuvo un intento de suicidio, y me contó que su madre le dijo cuando llamaron a la ambulancia:
- "Ojalá te mueras antes de que llegue la ambulancia a recogerte, porque tú no tienes problemas, pero eres mi peor pesadilla".
Como creen que no existe nadie mejor que ellos, pretenden utilizar a sus hijos como si fueran prolongaciones de sí mismos.
Les roban la vida a sus hijos, los cuales se ven obligados a hacer lo que no quieren hacer, y a vivir aparentando lo que quizás ni pueden ni quieren ser.
A sus hijos les asignan dos funciones; por una parte la de mantener la buen imagen familiar sometiéndose a la obediencia a sus cuidadores. Estos padres narcisistas los educan para beneficiarse a si mismos, no para el crecimiento de sus hijos.
Por otra parte, dado que dichos narcisistas viven sumidos en su mundo de apariencias, sus hijos tienen que asumir responsabilidades y conductas que, por ser niños, no les corresponden. A modo de ejemplo, hay niños que han de ejercer de padres de sus padres, y de cuidadores de sus hermanos, siendo muy pequeños para cargar con esa responsabilidad.
Utilizan el victimismo, en el sentido de que sus hijos son percibidos por ellos como problemas, y los someten transmitiéndoles un sentimiento de culpa.
Sobrecargan a sus hijos de actividades.
Narcisistas encubiertos en pareja
Sus parejas son dependientes emocionales y salvadores necesitados de afecto, que son fáciles de manipular para ellos.
Consideran que sus relaciones de pareja son perfectas, si sus parejas están a su altura. Es habitual que las personas maltratadas nos digan frases como:
"Mi pareja me ha dicho que, mientras que la complazca en todo lo que me pida, nuestra relación será perfecta".
Intentan que sus parejas, además de ser fáciles de manipular, tengan una buena posición social.
Sus celos les inducen a controlar totalmente a sus parejas.
Si les surgen problemas en sus relaciones, nunca reconocerán que cometen errores, y culparán de ello a sus parejas, las cuales, si son dependientes emocionales, probablemente se creerán todas sus acusaciones sin cuestionarlas, e intentarán sometérseles más para mejorar sus relaciones, lo cual aumentará la desconfianza, el recelo, y el férreo control que los citados narcisistas ejercerán sobre ellas.
Humillan a sus parejas ante el público para demostrarles que son ineptas, y para que la gente perciba que son ellos quienes llevan adelante sus relaciones, ante la supuesta incapacidad de hacerlo de sus compañeros sentimentales.
Narcisistas encubiertos entre amigos
Son excesivamente controladores con sus amigos, no les permiten relacionarse con otras personas, y rompen las relaciones de amistad que mantienen con otros para atarlos a ellos.
Viven obsesionados con su aspecto físico, ya que necesitan superar a sus amigos. Esta es la razón por la que no les importará incluso pasar hambre, con tal de ser superiores a sus amigos.
Se acercan y se alejan de sus amigos cuando quieren sin darles explicaciones, lo cual los confunde.
No les importan las necesidades ni los deseos de sus amigos.
Como imitan los rasgos y los comportamientos ajenos, pueden encontrar amigos fácilmente, a pesar de que no son empáticos. Esto les hace parecer encantadores, y hace que sus víctimas puedan ser atacadas por este tipo de narcisistas cuando menos lo esperan.
Narcisistas encubiertos en el trabajo
Manipulan a sus compañeros, humillándolos si es necesario, para aparentar que los trabajos solo se realizan, gracias a la pericia de ellos.
No les importan los perjuicios que puedan sufrir sus compañeros, con tal de alcanzar sus fines.
Si lo creen conveniente para ellos, harán que sus compañeros incumplan la Ley y contradigan la moral.
Perversos narcisistas
Definición y características del perverso narcisismo.
Dependiendo de sus intereses, pueden ser los más encantadores, y los más malvados, de entre todos los tipos de narcisistas existentes.
Se centran en cumplir su voluntad, sin que les importen las consecuencias negativas que eso pueda tener para los demás. Se trata de personas destructivas que se valen de cuantas artimañas se les ocurran para lograr que sus víctimas sean dependientes de ellas, lo cual las hace muy vulnerables, y, por consiguiente, manipulables.
Sus víctimas preferidas son los dependientes emocionales y los salvadores, por su vulnerabilidad, y su necesidad de recibir afecto y admiración.
Aunque las estrategias que utilizan para dominar a sus víctimas son desadaptativas, muchas de ellas tienen una importante aceptación social. A modo de ejemplo, un líder religioso me dijo hace años:
“Las mujeres de mi iglesia aceptan que sus maridos les peguen, porque saben que tienen que dejarse educar por ellos.”
Los perversos narcisistas, se distinguen por su total carencia de empatía. Cuando se relacionan, intentan alcanzar sus objetivos claramente, sin dar rodeos, tal como pueden hacerlo los narcisistas encubiertos. Los demás viven para satisfacerlos.
Aunque aparentan ser amables y encantadores a la hora de seducir a sus victimas, son manipuladores con quienes es preferible no mantener ningún tipo de relación.
Si se les confronta, se molestan mucho, y demuestran su malestar, a la hora de actuar.
Si sienten que las personas y las situaciones escapan a su control, pueden volverse agresivos, e incluso muy violentos.
Ya que se sienten únicos, especiales e incluso extraordinarios, piensan que solo pueden ser comprendidos por quienes están a su mismo nivel.
Se sienten más merecedores de privilegios que los otros.
Fantasean muy frecuentemente sobre su éxito en todos los aspectos de la vida en los que quieren destacar.
Explotan a los demás sin escrúpulos.
Envidian a quienes les superan en cualquier aspecto vital, y piensan que los otros también los envidian a ellos.
Su comportamiento es arrogante, engreído y presuntuoso.
Critican cruelmente y con ferocidad a quienes piensan que pueden amenazarlos con superarlos.
Su capacidad de socializar es superficial, vacía y falsa, ya que los demás solo son para ellos herramientas que usan o desechan. Creen que, si la gente se les acerca, es porque se quiere aprovechar de ellos.
Su autoestima es inflada.
Cuando descubren que alguien los va a desenmascarar, y que no pueden rebatirlo, se quitan de en medio rápidamente.
Atacan ferozmente el amor propio, la autoconfianza y la autoestima de quienes les rodean, pues, cuanto más vulnerables se sientan los otros, mayor será su sentimiento de superioridad, al percatarse de que los demás se sienten muy superados por ellos.
Emplearán frases con doble sentido, e incluso dejarán muchas sin terminar, para beneficiarse de su victimismo, y reducir la autoestima de quienes les rodean y no se les someten, a la mínima expresión. Al no acabar sus frases y hablar teniendo presente el doble sentido de su vocabulario, desestabilizan a sus víctimas.
Su razonamiento puede ser muy frío y lógico.
Poseen las habilidades adecuadas para darles cuantas vueltas les sean necesarias a sus acciones, para lograr justificarlas. Un pederasta me dijo hace varios años:
“He leído en la prensa que un juez le ha dado la razón a un señor que violó a varios niños, considerando que ellos consintieron las relaciones sexuales, a cambio de conseguir regalos que deseaban.”
Así fue como intentó persuadirme de que no había hecho nada impropio, al agredir sexualmente a niños, de los que yo debía creer, que le habían permitido satisfacer sus necesidades sexuales, a cambio de recibir pequeñas gratificaciones.
Si envidian las cualidades morales de otras personas, harán cuanto esté a su alcance, para menoscabar la credibilidad de las mismas.
Mienten con mucha frecuencia, pero no lo hacen de forma directa. Sus frases con doble sentido, silencios e insinuaciones, crean malentendidos, de los que se pueden beneficiar.
Consideremos un ejemplo.
Teresa trabajaba en una empresa en la que esperaba que le hicieran un contrato fijo, al concluir su periodo de interinidad. Durante el último día del citado periodo, su jefe le dijo:
“Voy a rescindir tu contrato.”
Dicha frase tenía un doble sentido, ya que efectivamente terminaba el periodo de interinidad, e iniciaba un nuevo tiempo de trabajo, pero también podía significar, que su superior iba a prescindir de ella, que es lo que Teresa pensó, y por eso no pudo evitar que se le cayeran las lágrimas, y que su jefe se riera a carcajadas, a costa de su miedo de no poder satisfacer las necesidades de su hijo discapacitado.
Tienen la habilidad de hacer que otras personas vivan las situaciones que para ellos son insoportables, e incluso les proyectan el malestar emocional que sentirían si vivieran tales circunstancias.
Se creen perfectos, y por eso piensan que es imposible que cometan errores. Como creen que no tienen problemas, no se dan cuenta de que necesitan hacer cambios en sí mismos, para mejorar la calidad de sus relaciones.
Como no tienen una identidad definida, pueden adaptarse a las necesidades emocionales de quienes quieren manipular, hasta lograr utilizarlos, y maltratarlos posteriormente.
Cómo los podemos ayudar
¿En qué casos piden ayuda profesional los narcisistas?
Estos sujetos suelen creer que no tienen ninguna enfermedad, y eso hace muy difícil el hecho de que piensen en pedir asistencia profesional, ya que responsabilizan a los demás de sus problemas. A pesar de esto, piden ayuda cuando sufren una depresión reactiva, causada por las diferencias existentes entre lo que esperan de la vida y/o de otras personas, y lo que realmente pueden conseguir de las mismas. Llamamos depresión reactiva o trastorno adaptativo con estado de ánimo deprimido a aquella que surge como respuesta a una vivencia negativa, la cual no tiene que brotar inmediatamente al surgimiento de la misma, ya que puede tardar semanas o meses en aparecer. Freud afirmó en su libro Duelo y melancolía que la depresión es una reacción frecuente a las amenazas de pérdidas y a las mismas pérdidas, y, para los narcisistas, las pérdidas son los mejores indicadores de su escasa valía personal, desde su punto de vista.
También piden ayuda profesional cuando pierden su status social, y cuando sus seres queridos se quejan por causa de sus abusos de poder, y su conducta agresiva.
Otro indicador de que los narcisistas se sienten desairados, y que también les conduce a pedir ayuda profesional, es la hipocondría. Cuando no manipulan a los otros a placer, recurren al victimismo para comprobar si, al sentirse cupables de su malestar, sus posibles subordinados los complacen en todo y, cuando dicha técnica no les produce los resultados deseados, piden ayuda profesional.
No nos dejemos fascinar por su grandiosidad, ni por su deseo de que los percibamos como casos complejos y exclusivos.
Si les sugerimos que modifiquen alguna de sus conductas, hagámoslo de forma que perciban que van a obtener beneficios personales, pues, de otro modo, nos ignorarán.
Utilicemos los modelos que destacan por sus buenas conductas, para ayudarlos a que deseen actuar siguiendo el ejemplo de grandeza característico de ellos.
Hagámosles sugerencias para tener una buena convivencia con los demás, y no para manipularlos.
Valoremos positivamente sus avances gratificándolos verbalmente en relación con su mejoría, pero sin adularlos, para que no sientan que nos están captando, y que los admiramos.
Como están acostumbrados a ser quienes les dicen a los demás lo que tienen que hacer, hagámosles sugerencias, y evitemos darles órdenes.
Evitemos transmitirles nuestra información personal, pues podrían utilizarla al sentir que queremos manipularlos, o que queremos darles órdenes que no están dispuestos a acatar.
Entrenémonos en el manejo de las habilidades sociales, para resolver los conflictos que nos puedan surgir con ellos.
Hagámosles preguntas como las siguientes:
➔ ¿Qué significa para ti lo que has conseguido?
➔¿Cómo interpretas el hecho de que le gustes a tu compañera de trabajo?
➔¿Qué piensas de lo que te ha dicho tu padre?
➔Si nos preguntan, por ejemplo: ¿Qué pensáis vosotros de lo que os estoy contando?, devolvámosles la pregunta, ya que, en las respuestas que les demos, vislumbrarán información nuestra, relativa a si pueden manipularnos, y a cómo pueden hacerlo.
Preguntémosles, por ejemplo:
➔¿Cuál es tu opinión referente a lo que me has dicho? Estamos hablando de ti, y lo realmente importante, es lo que piensas tú.
Hablémosles con diplomacia, intercalando alabanzas con críticas constructivas.
Las demandas continuas, las quejas constantes y los escándalos, les ayudan a conseguir lo que quieren. Si intentan provocarnos para entrar en discusiones, evitemos entrarles al trapo, porque ese es el terreno en el que mejor se defienden.
Si no los satisfacemos, pueden querer ridiculizarnos demostrándonos por ejemplo que no sabemos nada de Psicología, y humillarnos. También puede intentar ayudarnos cuando nos pidan ayuda para no debernos nada. A este respecto, deémosles claro quiénes piden ayuda y quienes ayudan.
sábado, 11 de mayo de 2024
El autocuidado a través de un lenguaje positivo
Sumergirse en un proceso de autocuidado a través del lenguaje es como embarcarse en un viaje fascinante hacia el bienestar emocional y mental.
Cada palabra que seleccionas con atención y amor propio no solo influye en tú estado de ánimo presente, sino que también moldea la estructura misma de tu cerebro, gracias a la asombrosa capacidad de adaptación conocida como neuroplasticidad.
La neuroplasticidad es la habilidad del cerebro para reorganizarse y formar nuevas conexiones neuronales en respuesta a la experiencia y al aprendizaje. Esto significa que tus pensamientos y tus palabras tienen el poder de remodelar tu cerebro, tanto a nivel estructural como funcional.
Por ejemplo, cuando te dices a ti mismo afirmaciones positivas como "soy capaz" o "merezco amor", estás activando regiones cerebrales asociadas con la autoestima y la autoafirmación.
Con el tiempo, estas palabras de autocuidado pueden fortalecer estas conexiones neuronales, aumentando tu confianza y bienestar general.
El impacto del autocuidado lingüístico no se limita a tu mundo interior. También puede tener un impacto significativo en tus relaciones y en el mundo que te rodea. Por ejemplo, cuando eliges tus palabras con cuidado para expresar apoyo y comprensión hacia los demás, estás construyendo puentes de conexión emocional y fortaleciendo tus relaciones interpersonales.
Estás sembrando semillas de empatía y compasión que pueden florecer y crecer en un ambiente de amor y respeto mutuo.
Desde el punto de vista bioquímico, el uso de palabras positivas y de autocuidado también puede tener un impacto tangible en la química cerebral. Por ejemplo, investigaciones han demostrado que las palabras positivas pueden desencadenar la liberación de neurotransmisores como la dopamina, que están asociados con el placer y la motivación.
Además, el uso de un lenguaje positivo puede reducir la liberación de hormonas del estrés como el cortisol, promoviendo así un estado de relajación y bienestar.
El autocuidado a través del lenguaje es una herramienta poderosa para mejorar tu bienestar emocional y fortalecer tus relaciones. Cada palabra que eliges es una oportunidad para moldear tu cerebro y tu realidad, tanto a nivel interno como externo. Al practicar el autocuidado lingüístico, puedes cultivar un entorno interno y externo de amor, compasión y crecimiento
Por tanto, Autocuidado del lenguaje, va más allá de evitar el uso de algunas se trata de elegir palabras que inspiren y construyan.
El autocuidado del lenguaje implica REFLEXIONAR sobre como nuestras palabras pueden afectar a las EMOCIONES Y PERCEPCIONES.
Por tanto, nuestras palabras comunican e influyen en como sentimos y experimentamos la vida. Las palabras contribuyen a construir el paisaje emocional en el que vivimos.
Cada palabra es como una pieza de LEGO, para construir nuestros pensamientos. Sí usamos palabras positivas construimos patrones mentales positivos.
Entonces, ¿por qué no comenzar hoy mismo este viaje de autocuidado lingüístico y permitir que transforme tu vida para mejor?
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Fuentes:
"The Brain That Changes Itself: Stories of Personal Triumph from the Frontiers of Brain Science."
"El poder de las palabras" de Mariano Sigman
"Somos lo que hablamos" Luis Rojas Marcos
"Neurociencia del cuerpo" Nazareth Castellanos
lunes, 6 de mayo de 2024
Curso 'Desarrollo Personal. Módulo 2': Abiertas las inscripciones para las personas que hicieron el primero
El Teléfono de la Esperanza ha convocado una nueva edición del curso 'Desarrollo Personal. Módulo 2'. Este consta de dos partes. La primera se inicia el jueves 30 de mayo con una charla de introducción en nuestra sede desarrollándose en régimen de internado en la Casa Diocesana de Espiritualidad de Málaga los días viernes 31 de mayo, sábado 1 de junio y domingo 2 de junio.
La segunda parte del curso se realiza en ocho sesiones semanales de 1,5 horas que te
Para hacer esta formación es necesario haber realizado el curso 'Desarrollo Personal. Módulo I'. En esta etapa se profundiza en el autoconocimiento.
Estos son los objetivos que nos proponemos alcanzar:
- Proporcionar estrategias teórico-prácticas que faciliten el crecimiento personal.
- Identificar las resistencias al cambio y eliminarlas
- proporcional
- Formular metas individuales para enriquecer el bienestar emocional
- Alcanzar una mayor calidad de vida emocional
Si hiciste el primer curso de desarrollo personal
En el enlace está toda la información y un formulario para inscribir: https://telefonodelaesperanza.org/malaga/cursos-y-talleres/curso-desarrollo-personal-modulo-2-6457
sábado, 27 de abril de 2024
"He vuelto al centro de mi, he podido entender tantas emociones y narrativas familiares"
El Curso 'Desarrollo Personal Módulo I' que cada año impartimos dos veces deja una huella importante en las personas que lo realizan. A muchos les sorprende haber tenido acceso de una forma tan práctica a herramientas para poder conocerse mejor a si mismos. Se puede decir que es el inicio de un camino, el del autoconocimiento personal.
El primer fin de semana de la pasada Semana Santa tuvimos la última edición de este curso en régimen de internado. Fue un fin de semana inolvidable. Varias de las personas participantes, agradecidas por lo vivido en esos días y lo que ahora tienen la oportunidad de seguir trabajando en el seguimiento semanal, nos han transmitido sus experiencias.
Mar Resa
"El curso del primer módulo de desarrollo del Teléfono ha sido una oportunidad increíble y una experiencia transformada en el mundo de mi emoción, de mi crecimiento y autoconocimiento. Los profesionales, los temarios, las dinámicas han sido muy reveladoras para entender tantas cosas y reacciones, conductas y comportamientos que han cambiado mi vida para siempre. Aún me queda mucho por trabajar y asimilar pero este curso ha sido una lección de vida para la psique y la vida en general en todas sus áreas. He vuelto al centro de mi, he podido entender tantas emociones y narrativas familiares, he crecido tanto viendo y compartiendo la vivencia e historia personal de mis compañeros que la mejor respuesta que puedo dar es compartir más, apoyar a esta organización maravillosa y comprometerme con ellos a que muchas más personas accedan a este camino hacia el interior como vía de restauración y de aportación a un mundo tan roto. Millones de gracias".
María José Raya
"Tenia muchas expectativas de este curso porque me habían dado muy buenas referencias sobre él, y de hecho me habían aconsejado que lo hiciera que me iba a venir muy bien. Las charlas me aportaron mucha información que yo desconocía sobre conocerse así mismo, y al mismo tiempo, comprender a las personas que te rodean dentro de tu circulo familiar y de amistades. He descubierto muchas cosas sobre mi misma y voy a intentar hacer cambios en mi manera de comportarme con los demás y tratar de comprender a las personas que me rodean en mi ámbito tanto familiar como profesional. Este curso me ha hecho plantearme que no todo puede ser desde el prisma como yo veo las cosas y que tengo que ser más flexible conmigo misma y con los demás. El curso lo recomiendo, y personalmente estoy muy agradecida a los profesionales que lo han impartido y a sus colaboradores. Me he hecho voluntaria del Teléfono de la Esperanza por la gran labor que realizan".
Lourdes Mascareña, del Teléfono de la Esperanza de Huelva.
"Puedo decir que este curso ha sido una de las mejores experiencias que he tenido en mi vida. Tanto a nivel de formación, información, compañerismo y comunidad.
¿Para que sirve este curso?
A mi me ha servido para conocerme mejor, conocer mis límites, superarlos, agradecer por estar aquí, conocer gente con inquietudes de ayuda y superación. Aprender a poner nombre a cosas que antes no sabía nombrarlas pero que existían dentro de mi.
También me ha servido para reír y para llorar, para saber que sin risa no hay llanto y viceversa. Y para agradecer, agradecer a ese equipo que a cambio de nada nos ha recibido y tratado con todo el amor del mundo, con una gran formación y un gran trabajo a sus espaldas y a su vez con gran humildad y empatía. Gracias y mil veces gracias".
Fran Montes
"Un fin de semana mirando a nuestro interior para sanar, crecer y volar. Equipo docente extraordinario: profesionalidad y humanidad desbordante. Se han creado sinergias con un profundo respeto mostrando nuestras debilidades y fortalezas...todo aderezado con los mejores ingredientes: risas, abrazos, entorno natural, silencios...que han hecho de esta experiencia una oportunidad maravillosa para crear desde el amor y la responsabilidad nuestro propio "personaje". Descúbrelo. No te lo pierdas."




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