sábado, 16 de mayo de 2020

CON OTRAS GAFAS / Aprendiendo de nuestra ansiedad


Aprendiendo-de-nuestra-ansiedad


En toda época de crisis, un cierto nivel de activación y de precaución están bien para tomar conciencia de la situación en la que estamos y para poner en marcha las medidas necesarias para resolver los conflictos y aprender de ellos.
Las dificultades surgen cuando esta ansiedad nos paraliza y en vez de ocuparnos del problema, nos pre-ocupamos, y se empiezan a originar pensamientos repetitivos o que nos lleva a un bucle de debates, ya sea con los demás o ya sea con nosotros mismos, que no conducen a ninguna parte.
Es el momento de pararse. De observar cómo nos sentimos y de planificar lo que vamos a hacer.  El exceso de actividad, el bullicio y el ruido de muchos pensamientos que interfieren unos con otros no significan que vayamos a ningún sitio, al igual que por mucho que nos movamos hacia a adelante o a hacia atrás en una mecedora, siempre estaremos en el mismo punto de partida.


Técnica STOP

Existe una técnica S.T.O.P., que se define porque cada una de sus siglas nos indica los pasos en inglés de lo que hay que hacer:
Step Back. Retrocede, da un paso hacia atrás. Pon una distancia, detén el primer impulso y elige tomarte un respiro.
Think. Piensa. Qué te está estresando (cuál es el problema, expresa como lo sientes), cuáles son tus prioridades, qué soluciones tienes y las consecuencias de cada una de ellas
Organiza. Organiza tu plan de acción
Procede. Procede, Sigue adelante, actúa y llévalo a cabo. No dilates la solución, si la dilatas en el tiempo, la incertidumbre y la duda te originarán cansancio y desgaste emocional hasta que te decidas y des el primer paso.
Llegados a esta etapa, diferenciamos entre las rumiaciones constantes y el verdadero pensamiento, que no es otra cosa que las instrucciones que nos damos para guiarnos por cada uno de los pasos que vamos a dar:

Definir el problema

Estoy empezando a ponerme nervioso.
¿Qué nivel de ansiedad tengo de cero a diez?
Voy a tratar de mantenerlo bajo control y que no suba.
Cualquier tensión es sólo una señal de que tengo que poner mis pensamientos en acción. Voy a trazar un plan para que no suba. ¿Qué es lo que debo hacer?

Guiarse por la respuesta o confrontación

Dejo caer los hombros y respiro profundamente. Puedo tensar y relajarme disfrutando con todas y cada una de las sensaciones agradables de la respiración. Voy a relajarla. Lo tomaré con calma y sin prisas. Respiro profunda y lentamente, las palpitaciones sólo son un signo para concentrarme. Sólo es un paso más que la última vez.
¿Qué debo hacer exactamente? ¿Cuáles son las fases del problema? Tengo que concentrarme en cada uno de los pasos que voy a dar. La actividad disminuye la tensión. Es más fácil cuando has empezado. Es como pedalear, una vez en marcha cada vez es más fácil y automático. Si pienso más en mis objetivos que en mi malestar, éste pasará a un segundo plano. Cometer errores es normal. Tengo alternativas para cada caso.
La mejor obra es la intentada, no la imaginada y sin empezar. Ya he empezado a dar el primer paso.
Siempre puedo hablar con…, para que me ayude en lo sucesivo.
Puedo hacer cada una de las tareas. No haré un problema de un grano de arena. He estado en situaciones peores y las he superado con éxito. Puedo mantenerlo en unos límites razonables.  Una cierta tensión es necesaria para hacerlo mejor. El humor es a veces el mejor remedio. Trata de reírte de las cosas si puedes.
Visualiza una pacífica y bonita escena o tu propia idea del paraíso. Planea algo para ti mismo que te haga sentirte bien: tomar un café a solas, un baño caliente, tararear o bailar una música que te guste, etc.

Evaluación y correción

Parece que sube un poco el malestar.
Ahora sí que tengo que moverme y distraerme un poco.
¿Qué indicadores de tensión tengo ahora y cuáles son las respuestas alternativas incompatibles?
Trata de bajar un punto, respira profundamente, tensa algunos músculos y luego trata de relajarlos.
Voy a intentar recordar números de teléfonos, he de mantener la mente ocupada.
Lo estoy consiguiendo. Parece que baja un poco, mantenlo ahí. Respira profundamente y relájate.
Ya casi lo he conseguido.
Estoy bajando punto por punto hasta un límite adecuado.

Consecuencias autorreforzantes

Muy bien lo conseguiste. Estás superando el problema.
El esfuerzo ha merecido la pena. Cada vez puedes hacerlo mejor.
La próxima vez será más sencillo y no tendré que preocuparme tanto.
Es como la gimnasia de todos los días, cuando más la practico es más fácil y me puedo proponer nuevas metas, no voy a tener” agujetas” como la primera vez.

¿Qué pasos son los que más me han ayudado? ¿Qué habría hecho distinto?

Puedo disminuir la ansiedad relajándome.
Tengo que decírselo a…
Es posible controlarlo, lo único que debo hacer es concentrarme en mis metas
No era tan difícil como pensaba. Cuando no me tomo las cosas demasiado en serio me siento mejor.
Cada vez soy más independiente para hacer las cosas. Estoy me va a permitirme hacer cada vez más cosas de las que me había propuesto.

Y sobre todo, no te olvides de disfrutar durante todo el proceso

Artículo publicado en www.compartevida.es, la web que el Teléfono de la Esperanza está dedicando a atender a las personas que necesitan ayuda durtante la actual crisis sanitaria 

miércoles, 13 de mayo de 2020

Mi tío Pepe, el COVID 19 y la familia del Teléfono de la Esperanza





Francisco García López
Orientador en el Teléfono de la Esperanza


Hoy quiero escribir sobre algo doloroso, un duelo. Algo teórico, algo que se ve en la formación que recibimos los Orientadores del Teléfono de la Esperanza y que estoy viviendo ahora en primera persona.
A finales del mes de marzo falleció a la edad de 80 años mi tío Pepe por esta enfermedad que ha cambiado nuestras vidas, el COVID 19. Un hombre bueno donde los haya, un segundo padre para mí. Recuerdo, recién llegado de Valencia que me preguntó si iba a ir todos los días a almorzar con él y con su esposa al bar Mayjo en calle Sevilla. Y así lo hice todos los días menos los domingos durante casi cinco años. Cinco años en los que pude disfrutar de su bonhomía.
Dicen que casi todos los muertos son buenos pero él lo era de verdad. Cariñoso, sensato, buen esposo, buen tío, buen abuelo, un trabajador ejemplar y con un humor descacharrante. Un auténtico maestro de vida.
Y no pude despedirme de él como hubiera querido.  En cinco días se fue y no hubo ni velatorio, ni abrazos ni lágrimas compartidas. Sólo lágrimas en mi casa en soledad. Aunque sé que él, si quiere que nos acordemos de él es con alegría, con esa felicidad tan contagiosa que exhalaba.
Y ahí viene la paradoja, el ayudador ayudado, el orientador del Teléfono de la Esperanza que  pasa a ser la persona que recibe el apoyo de sus compañeros de la organización. Eso no es algo abstracto sino que se concretó en los mensajes del Whatsapp,  y en las llamadas repetidas de Juan (el presidente), Reme (una psicóloga), José Antonio (un coordinador).  En los quince años que llevo perteneciendo a esta ONG siempre he oído hablar de la gran familia que componen sus miembros y es realmente así. Me he sentido muy reconfortado por mis compañeros de ONG y os estoy enormemente agradecido.
Y la otra paradoja es la de la vida que sigue sin freno. La vida que me da la oportunidad de - con mi voluntariado como orientador en el Teléfono de la Esperanza - de seguir rindiendo un homenaje a mi tío, a mis padres, al resto de mi familia y a las personas que confían en mí.
Ya ha pasado más de un mes desde su fallecimiento y he atendido llamadas relacionadas con el COVID 19 y, modestamente, creo que lo he hecho bien. En las próximas semanas tengo turnos y me sigo formando para atender a personas cuya problemática tiene que ver directamente con esta enfermedad y para atender a otras cuya patología de base se ha agravado.
 Decía Borges en el Epílogo a sus Obras Completas en colaboración lo siguiente: “Somos todo el pasado, somos nuestra sangre, somos la gente que hemos visto morir, somos los libros que nos han mejorado, somos gratamente los otros.” Y yo, humildemente, soy un poco mi tío Pepe (esa persona tan buena) mientras ayudo a otras personas.
Gracias al Teléfono de la Esperanza por permitirme ser un miembro del equipo y gracias también a toda la familia del Teléfono de la Esperanza de Málaga por haberme ayudado cuando lo necesitaba.


lunes, 11 de mayo de 2020

Ahora que empezamos a salir, que no te pare el miedo


YoMeCuido



El Teléfono de la Esperanza, ha reforzado su presencia durante esta crisis sanitaria. Desde el 13 de marzo hasta el 4 de mayo se han recibido 22.782 llamadas en sus 31 centros territoriales, lo que ha supuesto un incremento del 30% de las llamadas comparado con el mismo período en 2019. El servicio de apoyo y asesoramiento psicológico, prestado por profesionales sanitarios, puesto en marcha tras la declaración del estado de alarma a través de la web www.compartevida.es ha recibido 720 solicitudes de asistencia psicológica prestada por profesionales sanitarios.
La actual crisis sanitaria, por el carácter disruptivo con la que se produjo, provocó una situación de alarma y emergencia con las correlativas consecuencias afectivas, cognitivas y conductuales. Hay ejemplos muy comunes y cotidianos de estos impactos, entre otros, fácilmente reconocibles;
Ø La reacción de parte de la población de acopiar suministros en sus casas, muy por encima de sus necesidades más inmediatas.
Ø Sensaciones, en ocasiones desbordantes, de una intensa emoción cuando la gente se asomaba a las ventanas a las 8 de la tarde.
Ø Modificaciones en las sensaciones energéticas del cuerpo por los cambios fisiológicos vinculados al confinamiento.
Ø Una inquietud generalizada mezclada con sensación de confusión, consecuencia de la sobreinformación y la pérdida de rutinas.
Por supuesto, aquellas personas que se han visto además expuestas, o que están más en contacto, con las consecuencias biopsicosociales de la pandemia, presentan problemáticas más específicas con un fuerte impacto sobre el equilibrio psicológico (fallecimiento por enfermedad, pérdida de empleo, estrés laboral…).




El miedo y la adaptación
Desde un punto de vista psicológico, considerando la población en general, el miedo ha sido la emoción más determinante en este primer momento. El miedo constituye una reacción adaptativa adecuada a una situación en la que hay riesgo para nuestra integridad física, en este caso, la enfermedad. Una parte de la población, nuestros mayores, se ha visto especialmente afectada por esta circunstancia.
Por otro lado, la utilización en los medios de comunicación de conceptos y visiones asociadas a una situación bélica, hace despertar en el imaginario colectivo otros miedos, más relacionados con hechos pasados (al menos, en España) y/o con creaciones culturales (películas o novelas sobre cataclismos, desastres, etc.).
Se ha hablado de lucha, del enemigo, de combatir, hemos escuchado sirenas, ¡las hemos aplaudido llenos de excitación!, hemos visto militares paseando por las calles, incluso algunos balcones y ventanas han sido la atalaya desde la que vigilar al vecino cuando salía a la calle...

Conductas en la calle
El miedo tiene múltiples formas de expresarse a través del mundo emocional, de los pensamientos y de las conductas. Estos días, cuando salimos a la calle, podemos comprobar cómo nuestra postura está contraída, cómo evitamos mirarnos o bajamos la mirada al suelo, cómo giramos levemente nuestro cuerpo echando un hombro hacia delante, o exponiendo nuestra espalda con preferencia a las partes más blandas situadas en nuestro torso.
Las posturas y los gestos asociados al miedo tienen su correlato psicológico. La investigación en psicología en estas últimas décadas, ha venido poniendo la atención sobre esta correlación entre la postura y la respuesta emocional.
Por otro lado, es de sobra conocido que, incrementar el repertorio de emociones de valencia positiva, mejora el funcionamiento de sistema respiratorio, cardiovascular e inmune[1], lo que revierte en un mejor afrontamiento de la enfermedad, si se presentase.

La desescalada
En estos días se habla de desescalada pero, ¿cómo hacemos ahora esta transición con el cuerpo lleno de miedo?.
ü Ignorar lo que ha sucedido y está sucediendo no es adaptativo, y no va a facilitar que se promuevan conductas de cuidado personal y apoyo colectivo.
üMantenernos en el miedo tampoco resultará adaptativo, pues el contexto actual requiere que nos movamos, si bien en una dirección distinta a la que precedió a esos primeros momentos de la pandemia.

Llega ahora un tiempo complejo en el que es preciso promover actitudes y conductas que se orienten a:
Ø Desarrollar pautas de cuidado personal, tanto para promover el propio bienestar como el bienestar de las demás personas.
Ø Impulsar conductas prosociales, dándonos cuenta de la importancia del apoyo social y de la construcción de redes que puedan dar respuesta a necesidades de muy distinto orden que ya han surgido y que surgirán. 
Es tiempo de cambiar porque algo ya ha cambiado y algo va a cambiar. No podemos hablar de un antes y un después del Coronavirus, no podemos hablar de pos-covid, por el momento. Ahora empieza a hablarse de normalizar la enfermedad, de que no habrá vacuna hasta dentro de varios meses, de que hay que seguir viviendo con esta nueva realidad; un virus del que aún desconocemos muchas cosas, va a formar parte de nuestras vidas ahora (del futuro, hoy, no podemos hablar).

Campaña 'Que no te pare el miedo'
Por esta razón, el Teléfono de la Esperanza lanza hoy una campaña para su difusión a través de redes sociales, medios de comunicación digitales y soportes gráficos que pudieran utilizarse.
Queremos animar a medios de comunicación, empresas e instituciones públicas a sumarse a esta iniciativa colaborando en su difusión e incorporando su logo a los para publicarlos en sus propias redes o en los soportes situados en espacios públicos (MUPIS). En todos los carteles es posible insertar el logo en la parte inferior derecha de la imagen (dentro de la franja blanca).
La imagen que acompaña a este post es la primera que estamos difundiendo desde hoy y durante dos semanas en las redes sociales.


sábado, 9 de mayo de 2020

CON OTRAS GAFAS / Luz al final del túnel




Una ráfaga de luz parece adivinarse al final del largo túnel de la pandemia del coronavirus. Solo han pasado tres meses desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la emergencia sanitaria internacional por la expansión incontrolada del COVID 19, pero la sensación para cualquier persona es de que ha pasado mucho más tiempo. Un tiempo tenso, duro y de incertidumbre.
El desconocimiento sobre la forma de atajar los contagios, el miedo a contraer la enfermedad, la incertidumbre de no saber cuando habrá una vacuna eficaz y la dureza que supone la pérdida de su puesto de trabajo para millones de personas han creado un día a día en nuestras vidas en la que nada es seguro y todos nos podemos sentir vulnerables. Además de la lucha sin cuartel de los sanitarios y el crecimiento exponencial de las investigaciones en laboratorios -se ha pasado de 4.000 al año a 20.000 en unos meses- permanecer confinados en las casas ha sido la gran aportación de la población en general para frenar la expansión de los contagios y detener al virus junto con las medidas sanitarias. Pero en tiempos de miedo e incertidumbre hasta una situación tan sencilla como es permanecer en casa y salir solo cuando es necesario, muchos la viven con agobio y preocupación. 
El consumo constante de información sobre la pandemia tiene mucho que ver con esa sensación de agobio y ya se empieza a notar también en las audiencias digitales de los medios de comunicación. La gente es consciente de que la salida a la calle no equivale al fin de la pandemia, está cansada de noticias girando sobre el mismo tema central y empieza a desertar de leer o escuchar informaciones sobre el virus a todas horas. 
Un cambio de tendencia en el consumo de información puede estar produciéndose por el cansancio de tantas noticias sobre contagiados y muertes. La web Laboratorio de Periodismo dedica sus contenidos a descubrir y divulgar a nivel global nuevas formas de contar las noticias, plataformas de distribución y modelos de financiación en un sector que sufre una gran crisis desde hace muchos años. Esta semana Laboratorio de Periodismo certificaba la expansión de una nueva tendencia consistente en crear secciones en los medios y hasta crear medios dedicados íntegramente a publicar noticias positivas. Han apostado por esa vía The Washington Post, Sidney Morning Herald o MSN, el agregador de noticias de Microsoft en Internet, entre otros. En España ya existían webs dedicadas a las noticias solidarias y positivas y secciones en algunos diarios. Este mes de mayo el inicio del fin del confinamiento nos trae la esperanza de empezar a salir de esta gran crisis sanitaria, Paralelamente Renfe ha puesto en marcha su Luz al final del túnel, una página dedicada a dar a conocer noticias, personas, ideas, ratos y humor buenos. En su cabecera, esperando los datos de personas recuperadas en el mundo y España esperan al lector. 


Leer más:
Medios de comunicación y empresas ponen en marcha secciones específicas de noticias positivas

jueves, 7 de mayo de 2020

10 recomendaciones psicológicas para recuperar la vida cotidiana gradualmente





El Consejo General de la Psicología de España ha elaborado el siguiente decálogo de recomendaciones dentro de las iniciativas que esta llevando a cabo para trasladar propuestas de mejora de la salud mental a la población.


1. Con paciencia y confianza vamos a recuperar la vida cotidiana. Respeta las normas y las medidas de protección. Hemos llegado hasta aquí juntos, con esfuerzo. Tenemos que seguir adelante.

2. Continua con tu comportamiento solidario y responsable para recuperar en un futuro próximo las actividades y la convivencia social.

3. Identifica tus posibilidades frente a las nuevas a situaciones. Recuerda que has sido capaz de resolverlas anteriormente. Confía en ti.

4. Puedes contribuir a evitar que te contagies o puedes contagiar a los demás respetando la distancia social, con lavado frecuente de manos y usando la mascarilla.

5. Has hecho un gran esfuerzo y, gracias a ello, podemos seguir avanzando. Superar dificultades nos hace más fuertes. Lo conseguiremos.

6. Sigue manteniendo tus llamadas, cafés y reuniones de amigos de forma virtual. Te ayudará a seguir disfrutando de los tuyos.

7. Implica a todos los miembros de la familia en esta situación. Conocer sus necesidades, compartir y resolver juntos las dificultades que nos podamos encontrar, puede ser una oportunidad para mejorar la dinámica familiar.

8. Céntrate en el presente, en el día a día, respira lentamente y no te exijas todo a la vez. Saldremos adelante.

9. Infórmate de lo que ocurre por fuentes oficiales. Procura distinguir los bulos y no te dejes influir por esa información.

10. Mantén rutinas saludables. Un buen autocuidado te puede ayudar a afrontar mejor la vuelta a la normalidad.

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martes, 5 de mayo de 2020

Mi experiencia como orientador desde casa en las primeras semanas del estado del estado de alarma




Manuel Montes
Orientador en el Teléfono de la Esperanza

El pasado día 14 de marzo –sábado- me tocaba turno como orientador del Teléfono de la Esperanza de Málaga. Yo me encontraba aislado desde el día 9 por prescripción de mi hijo geriatra en Madrid. El sabía perfectamente lo que estaba pasando y me prohibió salir de casa.
Lo comenté con Juan Sánchez, presidente de la asociación, me indicó que se podría desviar las llamadas a mi propio teléfono fijo. Así se hizo. El desvío fue muy eficaz desde el primer momento. Me aislé en un cuarto de mi casa y comencé a contestar llamadas como cada sábado.
Las llamadas que recibí fueron muy parecidas a las de cada sábado, menos alguna un poco asustada por la situación. La epidemia no había dado la mala cara todavía. Procuré tranquilizarles y decirles que se quedaran en casa y que llamaran a los servicios de urgencia en caso necesario. Nada especial. Eso sí, como siempre llegaron desde Málaga, desde el resto de España y, especialmente desde la zona de Murcia-Cartagena.
Volví a prestar mis servicios el pasado 11 de abril, Sábado Santo. Las llamadas habían cogido otro giro; la soledad se estaba acrecentando, pero no de una forma desesperada. Tan solo una llamada me habló de su urgencia por recibir apoyo psicológico. Creo que la página www.compartevida.es es una excelente solución para atender a las personas que necesitan ayuda en estos tiempos de crisis sanitaria.
He podido observar el descenso de las llamadas procedentes de llamantes habituales. No sé que ha podido pasar. Por lo demás, me parece estupendo que los orientadores del Teléfono de la Esperanza podamos seguir realizando nuestro turno desde casa.

sábado, 2 de mayo de 2020

CON OTRAS GAFAS / Hola Pedro, el poder de cambiar el estado de ánimo




Las redes sociales están siendo un escenario ideal en la transmisión de mensajes de apoyo, solidaridad e iniciativas para atender a los colectivos de personas más vulnerables durante las largas semanas del estado de alerta sanitaria que vivimos.
Un médico de Badajoz ha conseguido captar la atención y el apoyo de miles de personas para poder darle ánimo a uno de sus pacientes de coronavirus, un hombre de 79 años que dio positivo en el virus hasta cinco veces, y estaba cansado de luchar.
El pasado martes 28 de abril, Carlos Hernández Teixidó, el joven médico extremeño, pidió mensajes de apoyo en Twitter para que Pedro recuperara su ánimo. La respuesta de los internautas  no se hizo esperar mucho. En solo unas horas, una ola de cariño inundó la red social Twitter gracias al empuje de miles de ciudadanos y diferentes caras populares. La periodista catalana Julia Otero escribió el siguiente tuit:

A ver Pedro !!! ¿Qué significa tirar la toalla? Tiene una cita en la radio. En unos días me pido entrevistarle en directo. ¡ Su doctor me avisará ! ¿Cuándo quedamos?

Uno de los mensajes más contundentes fue el que transmitió la Guardia Civil desde su cuenta en Twitter:

Hola Pedro...somos más de 78.000 amigas y amigos que te mandamos mucha energía y un pequeño video para que recuerdes cuantas cosas bellas hay ahí fuera

En el video de la Guardia Civil se veían diversas imágenes de zonas de España tomadas por los agentes desde los helicópteros.

La respuesta masiva en la red motivó que 24 horas después del primer mensaje, el médico publicara el siguiente tuit:

Bueno acabo de hablar con Pedro y con su hija. No sabéis la llorera que nos hemos pegado los dos. Le he dado a su hija los primeros 300 mensajes impresos. El resto se los irá leyendo su nietaa directamente desde Twitter. Hola Pedro sigue siendo Trending Topic (tendencia). SOIS INCREÍBLES.

El propio Pedro, desde la habitación del hospital donde está ingresado, se mostró abrumado y agradecido en un video del que se hicieron eco las televisiones.
Las redes sociales son una muestra de que es posible construir una sociedad de apoyo mutuo, inclusiva y que no prescinda de las personas más vulnerables.


viernes, 1 de mayo de 2020

El Teléfono de la Esperanza atendió 70 peticiones de ayuda psicológica en el primer mes del nuevo servicio online Comparte Vida





Un equipo de psicólogos y un médico responden en Málaga a las solicitudes que se hacen a través de la web www.compartevida.es

El servicio se activó en 29 centros territoriales el 27 de marzo para atender a las necesidades de apoyo derivadas de la crisis sanitaria. Málaga ha sido la segunda provincia de España en atenciones después de Madrid

Las llamadas por teléfono aumentaron un 26% durante el estado de alarma respecto al periodo del 1 de enero al 13 de marzo


El equipo de cuatro psicólogos y un médico que desde el 27 de marzo pasado responde a las peticiones de ayuda online a través de www.compartevida. ha gestionado 70 citas e hizo un total de 91 llamadas respondiendo a la necesidad de consultas, ya que algunas personas son atendidas varias veces.
Los problemas más habituales que plantean las personas son ansiedad, soledad, tristeza y depresión, vivencia de duelo, ideación suicida, problemas de convivencia y pareja y trastornos mentales agravados por el confinamiento.
Las solicitudes de ayuda en Comparte Vida se cumplimentan rellenando un formulario con los datos de la persona. Posteriormente, voluntarios del Teléfono de la Esperanza contactan con el usuario y establecen una cita telefónica para que les atienda un profesional.  El servicio distribuye las atenciones entre los 29 centros territoriales de España en los que funciona. Málaga es la segunda provincia con más demanda de ayuda después de Madrid.

Aumento de las llamadas
Por otra parte, las llamadas al Teléfono de la Esperanza de Málaga se incrementaron un 26% en el periodo entre el 15 de marzo, el día siguiente al decreto del estado de alarma, y el lunes 27 de abril respecto a la etapa que va del 1 de enero al 4 de marzo pasado. Durante el confinamiento se recibieron 1307 llamadas en 44 días frente a 1753 en los primeros 74 días del año. Esto indica que en el primer periodo del año se dio respuesta a una media de 23,6 llamadas al día frente a 29,7 llamadas diarias en el estado de alarma.


Problemas psicológicos
Problemas familiares
Motivos asistenciales
Consultas jurídicas
Otros
Periféricos
1 de enero al 14 de marzo
557
248
29
9
437
537
15 de marzo al 27 de abril
456
162
44
4
282
438

En las llamadas periféricas, los malagueños piden información sobre cursos, talleres, grupos de desarrollo personal y actividades de nuestra asociación en general. En este momento todas nuestras actividades grupales están suspendidas.

Temática suicida
Otro aspecto destacable de las llamadas al Teléfono de la 
Esperanza son las peticiones de ayuda por temática suicida, que clasificamos en ideas de tipo suicida, crisis suicida y actos suicidas. Estas son las llamadas sobre esa temática atendidas:



1 de enero - 14 de marzo
15 de marzo - 27 de abril
Ideas suicidas
26
13
Crisis suicidas
8
5
Actos suicidas en curso
8
4




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