La soprano Lola Montenegro cantará el 26 de abril en la Sala María Cristina de Málaga a beneficio del Teléfono de la Esperanza. En esta entrevista nos cuenta como ha sido su trayectoria artística, enraizada en su ADN familiar, y derrocha pasión y sensibilidad por la música.
¿Cómo surgió tu
vocación musical y de cantante?
Nací en una familia donde la música estaba muy presente.
Mi madre provenía de una familia de músicos y era soprano y pianista. Yo me quedaba fascinada mirándola y escuchándola. Me hipnotizaba sus finos dedos recorriendo el piano y aún recuerdo su voz cantándomos canciones de pajaritos, de artistas que tocaba la flauta y de casas encima de las montañas. Vivíamos veladas musicales inolvidables, con mi madre al piano, y los demás rodeándola, cantando o tocando otros instrumentos. Incluso hubo
alguna vez que actuamos todos - mi padre incluido- juntos en algún evento, La
música me ha proporcionado momentos muy felices en mi niñez.
¿Cuáles fueron tus
primeras influencias y con qué edad empezaste a cantar?
Ella fue mi primera influencia. Me introdujo en el mundo clásico a través de su piano y, a través de su voz, en la música española. Me recuerdo cantando, componiendo y recitando desde siempre. A veces en casa se reían de mí por mis 'creaciones' de niña pequeña. Me inventaba letras fantásticas que acoplaba a obras musicales clásicas hacia mis propias obras españolas. Cuando me mi madre de enfadaba por alguna razón, me ponía a cantar en tonos muy agudos, lo que la exaspeaba y al final salía corriendo para que no me diera caza. Mi abuela también desempeñó un papel impportante en mi amor por la música española. No había obra de zarzuela a la que no asistiésemos con ella. Solía alquilar un palco donde nos reunía a todos sus nietos. Además de todo eso, he tenido una formación muy libre y muy atípica. Mi familia era muy móvil por el trabajo de mi padre y he estudiado música en muchos lugares. En el conservatorio de Madrid, en París y en Alemania. He tenido profesores maravillosos y todos me ha aportado algo.
¿Cómo has
compaginado actividades tan diferentes como la lírica y la música de películas?
La vida es muy larga y da tiempo a muchas cosas porque no es ua foto fija. Es un camino por el quevas marchando y en cada punto el escenario cambia. Para mí el error es quedar anclado en un punto. O vivir en un permanente pasado. Toda mí vida es el resultado de una evolución esperanzada. Y creo que una de mis suertes es saber vencer el miedo al cambio. Donde me tocaba vivir con mi familia estudiaba en el coelgio y música y en la universidad seguí estudiando música. Me hice médico anestesista, he trabajado en una unidad de vigilancia intensiva. He recorrido el mundo durante años con un trio barroco formado por un organista de la Orquesta Nacional Española, un trompeta del Conservatorio de Madrid y yo. He sido durante doce años la soprano solista del Monasterio del Escorial. He estado años yendo todos los meses a Alemania para recibir mis clases de canto con Vera Maleew, discípula de Elizabeth Swarkopf y de la Cátedra de Canto de Viena. Además, aprobé tres oposiciones de las más difíciles de mi país y he sacado a dos hijas adelante. Creo
que todos, si hacemos memoria, tenemos muchas cosas que contar. Mi visión es
que cada uno de nosotros, con esfuerzo, valentía e ilusión está capacitado para diseñar su propia vida y, dentro de límites razonables, conseguir
materializar aquello en lo que pone sus ilusiones.
¿Para que películas
compusiste?
Sobre todo para
cortometrajes y páginas corporativas. Por ejemplo, la canción de 'Alas Rotas';
que se escuchará en el recital del día
26 es
parte, junto con un tema de Luz Casal, de la banda sonora del cortometraje de Mabel
Lozano 'Y todavía queda tiempo para verbenas'. La compuse en recuerdo de Aisha, una
niña de 13 años que fue lapidada en un país árabe.
¿Qué te ha aportado
como artista y personalmente llevar la poesía de Miguel Hernández por el mundo?
Ha sido una experiencia maravillosa. Un día se presentó en mi casael director de la Fundación Miguel Hernández, Juan José Sánchez, me dijo que le gustaba mucho la música que yo hacia y me propuso que hiciera un álbum con poemas suyos. Me gustó, pero me asustó la idea y para mi Miguel Hernández era un gran desconocido. A mi entender, Miguel Hernández era un gran desconocido. El gran público tenía noticias de su faceta política y de su drama y tristeza, peroyo creía que muchos conocían poco de la profundidad de su alma, de su alegría, su posititvismo y los millones de colores y matices de su personalidad. Era una gran oportunidad para poner mi granito de arena, aunque también era un reto demasiado fuerte. Entonces, me puse manos a la obra, reuní todas sus poesías y abrí el libro. 'Tu puerta no tiene casa, ni calle, tiene un camino por dondela tarde pasa como un agua sin destino'. Me gustó, lo repetí y repetí y ello solo empezó a cantar dentro de mi cerebro y de mi corazón. Las palabras,las frases, los versos, tienen su propia música. Y los poemas de Miguel son música. El álbum es muy
bonito, con él di el recital de la Gala de la Hispanic Society en New York hace
2 años.
¿Qué aportaban los
escenarios históricos de las Edades del Hombre a tus actuaciones?
Era la época de mis actuaciones clásicas con el trio barroco. Mil veces inolvidable. Marcos impresionantes, allá arriba, sin sistema de sonido que pueda distorsionar nada. Con el órgano, la trompeta y la voz, bailando una danza mágica entrelazada, amándose, jugando, invadiéndolo todo y mezclándose con el silencio. Eran experiencias mágicas, casi místicas. No hay nada como el sonido en las grandes catedrales, ni como el silencio que allí se respira. Fue una orgía para los sentidos.
¿Qué es Las Edades de la Mujer?
Es un proyecto poético en el cual a través de un recital, acompañamos a la mujer a lo largo de su vida, desde su nacimiento hasta sus últimos años, que suele pasar en soledad. Sus amores, sus retos, sus dolores, la maternidad, el abandoo, el maltrato, la felicidad se reflejan en canciones que se desgranan en el camino que recorren músicos y públicos durante una hora. El objetivo es fomentar la esperanza y la energía positiva.
¿Cuál es el lenguaje
musical de tú grupo? ¿Se mueve entre el flamenco y la música clásica?
Si, se
mueve entre las músicas españolas y las clásicas que son, o pueden ser, precursoras de nuestros ritmos y de nuestras
formas musicales. Por ejemplo, el primer tema
del recital del día 26, está inspirado
en un Alleluia Gregoriano, cuyos
melismas podrían encajar con aires flamencos. Mi repertorio es muy variado, su intención
es hacer sentir, recordar, disfrutar, con un lenguaje musical que resulte
cercano y armónico. No me gusta la música que aturde o enajena.
¿Conocías la labor
del Teléfono de la Esperanza?
Quién no lo conoce?. Su labor es encomiable
porque incide en las almas atribuladas que necesitan comunicarse. Creo que el
promover la posibilidad de comunicación es fundamental para personas que sufren
en soledad, porque la soledad y la incomunicación agrava el dolor, un
dolor que el afecto y el contacto humano puede aliviar.
Detállanos tu
repertorio para el 26 de abril
El recital es
un canto a la música española culta, las obras son muy variadas, desde “La
Violetera o el Pichi" a obras muy actuales españolas u otras con tintes del
romanticismo o el postromanticismo. Está pensado para que la el auditorio disfrute, sueñe, ría y recuerde. Quiero
que todos salgamos del teatro con una sonrisa. Para este recital
cuento con músicos malagueños o afincados aquí en Málaga, Raquel Hernández
Carrión al piano, Diego Moya a la guitarra y Carmen Jurado al violín. Son todos
profesores del Conservatorio Malagueño 'Manuel Carra'. Miguel Ortiz “El Nene” a
la percusión ya ha trabajado conmigo en
muchos otros recitales. Todos son unos excelentes músicos y el grupo ha
encajado a las mil maravilla.