sábado, 24 de junio de 2017

CON OTRAS GAFAS / La doctora que fue refugiada


Acogida Ya
Foto: jack-mcbrams.blogspot.com.es

El pasado 20 de junio se celebró el Día Mundial del Refugiado. Diversas ONGs, co65,5 millones mo Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), Acnur, Intermon Oxfam y Amnistia Internacional recordaron que hay 65,6 millones de personas que han tenido que abandonar sus hogares debido a las guerras, los conflictos y la persecucción por diversos motivos. CEAR hizo hincapié en la situación de "parón" que viven las personas que han solicitado ejercer su derecho al asilo en España. Debida a los largos trámites, se acumulan 21.000 peticiones pendientes. También pidió vías legales y seguras para el acceso de estas personas. La misma reivindicación fue lanzada al aire de Madrid por miles de manifestantes que, convocados por un centenar de organizaciones, exigieron seguridad en el acceso a Europa y que el Gobierno cumpla con su compromiso de acoger en nuestro país a 17.337 refugiados de la guerra de Siria asentados provisionalmente en Grecia e Italia. Solo se ha acogido a un 7% de los comprometido dos años después de la crisis abierta con la entrada de huidos de la guerra por el Este de Europa y Grecia. La UE no ha cumplido con su programa de reasentar y reubicar a 160.000 personas mientras crecen las muertes en el  mar Mediterráneo en una situación de auténtica emergencia.

Foto: www.acnur.org

El volumen de las personas que lo han dejado todo atrás es de tal envergadura que se ha convertido en el problema humanitario más grave y urgente de resolver en el mundo de hoy. Hay 4,5 millones de personas refugiadas de la guerra de Siria en Turquía, Jordania y Líbano, además de otros cientos de miles en Argelia, Rusia, Alemania y diversos países. Además el mundo de los refugiados por las guerras de Yemen, Irak, Somalia y otros países se extiende por todos los continentes del planeta.
La acogida se ha convertido en una necesidad para salvar vidas y, a la vez puede crear oportunidades de empleo relacionadas con su integración en las sociedades a las que llegan. Un goteo de mujeres, hombres, famillias enteras vienen dando al mundo su testimonio de lucha y superación. El pasado 20 de junio, una de estas refugiadas, la ruandesa Mireille Twayigia, de 25 años, habló a medios de comunicación internacionales de su periplo vital. "Vengo a contar una historia de esperanza", dijo. Y narró que huyó con sus familiares de la guerra de Ruanda con 2 años, pasando todos estos años por campos de refugiados en Congo, Burundi, Zambia y Malaui. En este último país, estudió en un colegio del Servicio Jesuita a Refugiados, obtuvo una de los seis mejores resultados académicos del país y gracias a una beca del Gobierno de China estudió Medicina. 
El apoyo de una ONG y los gobiernos de Malaui y China ha hecho posible que joven lograra su sueño de ser médico a pesar de su dura trayectoria vital. La acogida y la educación han sido las claves. Miles de refugiados podrían estudiar y construir su futuro si los gobiernos dedicarán más recursos a la educación y menos a la venta de armas.

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jueves, 22 de junio de 2017

'Entre Amigos' celebró el final de un intenso curso 2016-17. Se reanudará en septiembre




Esperanza Muñoz
Coordinadora de 'Entre Amigos'


El sábado 17 de junio, se celebró el final de curso. Se hizo un pequeño resumen de los temas dados desde primeros de año, y posteriormente tuvimos la cena hecha posible gracias a la colaboración con sus especialidades culinarias, de los asistentes.

Los temas han sido:
21 enero: ‘Decisiones y propósitos’
Ponente: Esperanza Muñoz

4 febrero: ‘La soledad: me siento solo’
Ponente: Loli Donate

18 febrero: ‘La pareja: ¿qué buscas en mí?’
 Ponente: Ana Mª Díez

4 marzo: ‘La pareja: ¿qué busco en ti?’
Ponente: Ana Mª Díez

18 marzo: ‘Perdonar: una decisión valiente’
Ponente: Esperanza Muñoz

1 abril: 'Emociones positivas,  fortalezas personales y felicidad. Felicidad'. Ponente: Juan Manuel Martín López

6 de mayo: ‘Perdonar a la familia. Perdonar a los padres’
Esperanza Muñoz. Coordinadora de 'Entre Amigos'.

20 de mayo: ‘Síndrome del nido vacío’
Ponente: Loli Donate.

Este año, además de las coordinadoras del grupo habituales, se incorporaron Carmen y Loli, junto con el grupo “Entre Jóvenes”.
Además hemos contado con la inestimable aportación de coordinadores como Juan Manuel Martín López y Carlos López Sánchez, que han impartido una charla, respectivamente cada uno, y a los cuales agradecemos su esfuerzo.
El grupo, funciona con sus propias características, y a él se incorporan nuevos miembros en cada reunión.


Hay un ambiente agradable y distendido, a la vez que se avanza en el conocimiento personal y en tener otras perspectivas de acontecimientos y situaciones que ocurren en la vida. La intención, como la que hay en cualquier actividad, curso o taller del Teléfono de la Esperanza, no es otra que mejorar la salud emocional, y ayudar a las personas que asisten a superar sus crisis y a favorecer el descubrimiento de nuevas herramientas, que ayuden a vivir mejor.
Tras los meses de verano, nos incorporaremos, probablemente, el 16 de septiembre, con nuevas ganas y energías renovadas.
Quizás quedemos para algún día de feria.
! Feliz verano y felices vacaciones ¡

martes, 20 de junio de 2017

La fuerza liberadora del perdón


Hermanos de Ignacio Echeverría. http://cadenaser.com/ser

Juan Sánchez, presidente del Teléfono de la Esperanza de Málaga, habló sobre el ejercicio del perdón en las relaciones personales en su intervención semanal en Onda Azul Radio el pasado 12 de junio. "Psicológicamente es difícil pero posible. Es un ejercicio que tiene más de inteligencia que de generosidad. Es firmar la paz contigo mismo y con los demás. Es un actitud y un proceso".
Durante su diálogo con Celia Bermejo y Antonio Ismael, conductores de 'Málaga al día. La tercera hora', Juan Sánchez explicó que el perdón "no es justificar lo que me han hecho". Por otro lado, perdonar supone sirve para dar salida a sentimientos negativos que hacen mucho daño a la persona que los sufre. La ira, el rencor y el estado de irascibilidad pueden llegar a somatizarse y tener efectos muy negativos para la salud.
Las diversas y complejas relaciones que mantienen las personas con sentimientos negativos como el odio y el rencor también fueron abordados."He visto casos de personas que se mantienen unidas a otras a través del sentimiento de odio. Les resulta más difícil olvidar, estar liberado. Parece difícil, pero es así. A veces hay personas que no paran de luchar -contó Juan Sánchez- y lo que hay debajo es sensibilidad, pero no pueden ser sensibles porque eso los muestra débiles y lo han vivido así desde pequeños".
El ejercicio del perdón es muy necesario y muy sano, y para vivirlo de forma liberadora es bueno "ver ideas irracionales que alimentan ese daño o dolor e ir cambiándolo. Se puede perdonar incluso sin decirle nada al destinatario, pero consigo mí paz interior".
En la tertulia se abordó la actitud positiva de la familia de Ignacio Echeverría, el español que murió ayudando a un policía frente a los terroristas de Londres. En este caso, "la actitud de la familia fue muy positiva. Les fortalece mucho el hecho de ser personas de fe y se les ve con calma. Son capaces de no irracionalizar, enfocar el dolor a aspectos que les dan paz interior".
Al final de su intervención, Juan Sánchez valoró la importancia de la fe religiosa o de otras perspectivas morales y éticas a la hora de hacer frente a los sentimientos negativos.

Charla sobre el perdón (a partir del minuto 15.44): 

sábado, 17 de junio de 2017

CON OTRAS GAFAS / Solidaridad humana en la diversidad social y religiosa



Los musulmanes despertaron a muchos de sus vecinos para escapar del fuego (B.S. / AFP)


El incendio del bloque de pisos que acabó con la vida de 58 personas en Londres ha expuesto al mundo escenas dramáticas, momentos de rabia y protesta por las malas condiciones de la vetusta edificación y también historias de solidaridad. Suele ocurrir en los peores momentos, cuando el ser humano se debate en las fronteras de la vida. Ahí surge con fuerza el deseo de sobrevivir. Y de dar lo mejor de cada uno. Solo unos días después del terrible ataque terrorista de los yihadistas, los medios británicos han puesto el acento en la actitud de los musulmanes residentes en la torre siniestrada. Familias enteras que profesan la fe musulmana permanecían despiertos de madrugada. Celebraban el Ramadán, que les impide comer, beber y tener relaciones sexuales durante el día. Esa noche se preparaban para el suhir, una comida ligera entre el final de la noche y el comienzo del alba. Ellos fueron los primeros en advertir que las llamas empezaban a devorar el edificio. Salieron a las escaleras y zonas comunes y comenzaron a avisar a sus vecinos a tiempo para salvar sus vidas.
La prensa británica ha contado cómo actuaron los musulmanes. Andre Barroso, un vecino de 33 años lo relató así en The Independent: “Jugaron un gran papel al sacar a mucha gente del edificio. La mayoría de las personas que pude ver ayudando eran musulmanas. Encima también se pusieron a proporcionar comida y ropa a los afectados”.
Uno de los centros culturales islámicos de la zona, la Mezquita Al-Mannar, también fue de gran ayuda durante la tragedia. Abrieron sus puertas para acoger a los afectados y ayudarles en un momento tan duro. No hicieron discriminaciones como publicaron en su perfil en Facebook oficial: “Cualquier persona de cualquier fe o sin fe es más que bienvenido si necesitan un lugar donde dormir o tener agua y alimentos”. 
Fue una lección de vida y solidaridad en un país castigado por el terrorismo en el que la tentación de dividir a la sociedad en "buenos y malos" está muy latente. Establecer una relación directa entre el terrorismo y las personas procedentes de países árabes solo serviría para avivar la xenofobia y dar alas a los terroristas. A menudo, los militantes del fanatismo islamista son personajes desarraigados que se fanatizan consumiendo vídeos en internet aunque no practiquen ninguna religión. El valor humano de la solidaridad está por encima de confesiones religiosas, culturas y nacionalidades.

"Debemos aprender a vivir juntos como hermanos o vamos a perecer juntos como tontos" 
Martin Luther King, Jr.

Leer más:

Los musulmanes en Ramadán fueron los héroes en el incendio de Londres

jueves, 15 de junio de 2017

"Vivimos en una sociedad alienada que rehúye las relaciones personales. Estamos rodeados de personas que mantienen relaciones virtuales"


Trabajar en el Teléfono de la Esperanza
José María Rueda en la grabación de un documental sobre la prevención del suicidio

José María Rueda tiene 55 años y ha sido profesor de secundaria de Geografía e Historia. Actualmente está jubilado por enfermedad. Es miembro del equipo de Orientación del Teléfono de la Esperanza de Málaga. Cumple 15 años escuchando las angustias y problemas de las personas que llaman y cuenta aquí su experiencia como voluntario, un viaje desde el dolor personal a la atención a personas en crisis pasando por su propia sanación.


- ¿En qué año comenzaste a colaborar con el Teléfono de la Esperanza? 

A finales del 2001 comencé la formación inicial y en verano de 2002 hice la Coescucha y en septiembre empecé a coger el teléfono.

¿Cómo lo conociste? 

Conocí el teléfono gracias a Jesús García Toribio. En 1992 (“annus horríbilis” ) estuve muy mal, sufrí una serie de crisis muy profundas y Jesús fue el que me ayudó a poder tocar fondo. Durante más de 10 años Jesús fue mi terapeuta, le  debo haberme recuperado y poder llevar una vida normal. En 2001 era el director del Teléfono de la Esperanza y al estar en proceso de jubilación me propuso que colaborara. Lo primero que pensé era que yo “estaba más para llamar que para atender el teléfono” pero como confiaba, y confío plenamente en él vine, al principio no muy convencido pero…aquí seguimos.

¿Qué  aportó el teléfono y su Psicología humanista a tu situación personal?

Los cursos te aportan conocimiento, te ayudan a ver cosas que antes no eras capaz de ver, es como graduarte la vista, o ves todo diferente, mejor. También te aportan destrezas, formas de trabajarte y trabajar los problemas, aprendes a tolerar la frustración, a trabajar a largo plazo, a saber escuchar y que el llamante sepa que le estás escuchando, a no implicarte tanto como para que los problemas de los llamantes se conviertan en tus problemas, empáticamente, acompañando pero sobre todo favoreciendo que sean los llamantes los que lleguen a ver la solución a tu lado.
El teléfono ha hecho por mi mucho más de lo que yo haya podido hacer. Me ha dado autoestima, me ha enseñado a relativizar los problemas, creo que me ha hecho mejor persona para mí ha sido como una gran familia, donde todos nos sentimos aceptados y recibimos el mismo cariño y atención.

-¿En qué departamentos has colaborado y que experiencias destacas de cada uno de ellos?

La mayor parte del tiempo he estado en Orientación, también he colaborado con Administración, he dado cursos de formación inicial y he colaborado con el Practicum.

- ¿Cuales eran los principales problemas que exponían los llamantes en tus inicios como orientador?

-Los problemas fundamentales son los que derivan de la soledad. La mayoría de los problemas cuando empecé eran la soledad y la incomunicación, también, en menor medida, los derivados de enfermedades mentales y adicciones.

- Hoy parece que la soledad y la incomunicación siguen estando presentes en muchos. A pesar de vivir rodeados de personas o de esta conectados a mucha gente en la redes sociales. ¿Cómo lo ves?

La soledad sigue siendo el principal problema, sea cual sea la causa, hay una soledad absoluta de quien no tiene a nadie y una soledad, quizá peor, de los que si tienen personas alrededor, familia, amigos, pero no se atreven, no pueden abrirse a ellos para contarle sus problemas. Vivimos en una sociedad alienada que rehúye las relaciones personales sino es a través de dispositivos, estamos rodeados de personas que mantienen una relación virtual, no conocemos a nuestros vecinos y cuando salimos del ámbito profesional, estudiantil no nos relacionamos de una forma sana.

- Otro problema muy presente es el de los suicidios. El teléfono está llevando a cabo un programa pionero con el Ayuntamiento de Málaga. ¿Qué se le puede transmitir a una persona que piensa en suicidarse para que se agarre a la vida?

Que mientras haya vida hay esperanza, que hay momentos en los que solo sirve apretar los dientes, buscar ayuda profesional y trabajar para salir del hoyo. Cuando se vuelve la vista atrás te dices que mereció la pena, que puede haber cosas que tiene difícil arreglo pero hay muchas que si lo tienen, esas son las que merecen la pena, esas son las que nos van a ayudar a salir del pozo y descubrir cuantas cosas maravillosas nos habríamos perdido, a pesar de las sombras que tiene, la vida merece la pena.

- ¿Qué tratas de aportar a las personas que llaman?

Lo primero que intento es que se tranquilicen, que no tenemos prisa, dejar que se desahoguen y que puedan sacar el problema, cuando un problema una crisis se expone, se verbaliza, se ve de otra manera aunque siga estando ahí.

- ¿Se poducen más llamadas de jóvenes hoy día y, en ese caso, que es lo que les agobia o deprime?

Yo creo que no, que los jóvenes llaman en la misma proporción poco más o menos y sus problemas suelen tener que ver más con las relaciones con sus padres o con sus parejas, a esas edades los problemas, como todo lo demás, se suelen vivir con mayor intensidad.

- Algún caso de personas que te hayan impactado en todos estos años por su petición de ayuda

El que más me impactó, y todavía lo recuerdo, fue al principio, uno de los primeros turnos que hice. Un llamante crónico se dio cuenta que yo era nuevo y no tenía mucha experiencia y me hizo creer que se iba a suicidar y colgó. Me quedé fatal, estuve a punto de no volver a coger el teléfono pero gracias a mis compñeros  comprendí que, aunque es raro, hay personas tan solas que no tienen ni a quien hacer daño, triste pero cierto.

- Invita a las personas que nos leen a colaborar con el Teléfono de la Esperanza


Yo diría que hay que vencer el temor que a veces sentimos pensando que no vamos  a saber, es una responsabilidad, cierto, pero ninguno somos supermanes  y si no se sienten con ánimo para atender las llamadas hay otras muchas tareas donde arrimar el hombro y que son muy necesarios.