lunes, 19 de octubre de 2009

El retorno a Villa Esperanza (y II)


El Teléfono de la Esperanza de Málaga se prepara para su gran acontecimiento de éste año 2009. ‘Villa Esperanza’, la casa en el que ha estado su sede desde 1976, ha sido rehabilitadadurante los dos últimos años y el próximo sábado 24 de octubre a las 11.30 de la mañana se inaugurará oficialmente. Antes el viernes a las 17.00, recibiremos en nuestra sede a los compañeros de toda España que vienen a estar con nosotros la tarde de ese día y el sábado.

Los trabajos han dado como resultado unas espaciosas, funcionales y cálidas estancias de 600 metros cuadrados en las que se distribuyen todos los servicios que presta la asociación. Todos ellos están distribuidos “para que cumplan los requisitos de gratuidad, anonimato y confidencialidad” recalca Juan Sánchez Porras, presidente del teléfono en Málaga. Atrás quedan los problemas de sobrecarga de la estructura, cimentación y humedad que presentaba el inmueble, situado en la calle Hurtado de Mendoza, junto al Camino Nuevo, una vía que conserva el sabor de hace un siglo en muchas de sus casas.

La casa es una construcción de estilo inglés victoriano de principios del siglo XX que cuenta con protección arquitectónica y está catalogada para el uso público y social en el PGOU vigente. Cuando uno entra en ella se encuentra con el área de acogida, que incluye información y los dos despachos de orientación en los que se atiende a las personas que piden ayuda durante las 24 horas de los 365 días del año. Esa misma planta baja incluye un airoso salón de actos con dos grandes mosaicos de vivos colores realizados por Sergio Ferrero, sacerdote y artista de la cerámica, que colabora con la ONG desde su fundación y fue su primer presidente en Málaga. Se completa la planta con la zona de administración, un patio con fuente y un servicio adaptado para minusválidos.

En la primera planta se encuentran los despachos para la atención profesional que utilizan los psicólogos, psiquiatras, orientadores familiares, abogados y el sacerdote colaborador. La zona cuenta con una terraza. La segunda planta dispone de tres salas, una grande y dos pequeñas, y nos va a permitir desarrollar de forma cómoda todos los cursos, talleres y grupos de desarrollo personal que el Teléfono de la Esperanza realiza a lo largo del año. Éste curso que se inicia, además, se impartirá un Curso Superior de Especialización en Intervención en Crisis que se desarrolla conjuntamente con la Universidad Pontificia de Comillas. Una formación de lujo para psicólogos, psiquiatras, educadores y trabajadores sociales y todo los trabajadores de los sectores sanitario y de emergencias que lo deseen. La parte alta cuenta con un espacio para los orientadores que tienen que trabajar en el turno de noche atendiendo a los ciudadanos que llaman en la soledad de las madrugadas.

La restauración íntegra del viejo inmueble ha sido realidad gracias a la apuesta decidida de Juan Sánchez Porras, que llevaba dándole vueltas en su cabeza siete u ocho años, y compartiendo su idea con el arquitecto José Luis Cerezo y con el propio Jesús Madrid, presidente de la ONG Teléfono de la Esperanza. Las ideas que Juan y José Luis crearon sirvieron luego para que el arquitecto Manolo Caro, las plasmara para su proyecto con la constructora Hexa. El importante esfuerzo económico de la rehabilitación no hubiera sido posible sin las aportaciones del Ayuntamiento de Málaga y Cajamadrid. La Asociación Internacional del Teléfono de la Esperanza (ASITES) contribuyó con su aportación y suscribió una hipoteca con Cajamar a la que agradecemos las facilidades dadas. Por su parte, la firma Ikea ha donado todo el moderno mobiliario y Viveros Guzmán las plantas para el exorno de la casa.



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