sábado, 18 de abril de 2020

CON OTRAS GAFAS / Un voluntariado imparable




Todos los problemas son relativos cuando existe la esperanza. Esta frase, pronunciada por Serafín Madrid, fundador del Teléfono de la Esperanza, inicia el vídeo Comparte Vida Voluntariado con el que nuestra asociación ha querido enviar a la sociedad un mensaje de vitalidad y esperanza en estos tiempos duros de confinamiento en las casas y en el que muchos tienen a familiares o amigos enfermos por el coronavirus o, incluso, han sufrido en su entorno el fallecimiento de una persona.
Más de 60 voluntarios lanzan con entusiasmo el mensaje 'comparte vida'. Cada uno de ellos grabó un vídeo en su casa, desde donde, confinados, siguen orientando a las mujeres y hombres que nos llaman pidiendo ayuda.
Además, el pasado viernes 27 de marzo el Teléfono de la Esperanza puso en marcha la web www.compartevida.es para atender a las personas que lo necesiten durante esta crisis. La atención solicitada por esa página consiste en rellenar un sencillo formulario y enviarlo a nuestra asociación. Un equipo integrado por psicólogos sanitarios, psiquiatras y médicos está atendiendo a las personas con una buena acogida. En sus primeros veinte días de funcionamiento ha superado ya las 300 peticiones de ayuda atendidas.


miércoles, 15 de abril de 2020

El Teléfono de la Esperanza atendió 12.240 llamadas en el primer mes de cuarentena, 1779 de ellas relacionada con el coronavirus






El Teléfono de la Esperanza ha atendido un total de 12.240 llamadas durante el periodo de cuarentena que se ha cumplido entre el 13 de marzo y el 13 de abril pasado. El balance que se ha llevado a cabo sumando las llamadas recibidas en los 29 centros territoriales de España ofrece una media de 408 orientaciones por teléfono al día. En Málaga, los orientadores atendieron un total de 829 llamadas en ese periodo de tiempo. 
Además se recibieron 299 peticiones de ayuda a través de la nueva web www.compartevida.es, de las cuales 27 se hicieron desde la provincia de Málaga. Comparte Vida se puso en marcha el viernes 27 de marzo como servicio concreto para atender las demandas de ayuda relacionadas con la crisis sanitaria. Está siendo atendido por psicólogos sanitarios, psiquiatras y médicos.


Durante la cuarentena se registraron 1.779 llamadas cuya temática principal es la crisis emocional y psicológica por coronavirus. A continuación, exponemos en una tabla los problemas asociados a dicha situación. Entre las tres principales situaciones asociadas se encuentran soledad, las personas de Tercera Edad con problemas físicos, la ansiedad y los problemas derivados de la convivencia familiar. Resulta llamativo, también, las 143 llamadas con ofrecimiento para realizar voluntariado. 

    
Motivo
Cifras
Porcentaje
Soledad
264
14,84%
Ansiedad
217
12.20%
Anciano, enfermo físico
196
11,02%
Crisis ruptura pareja
151
8,49%
Ofrecimiento voluntariado
143
8,04%
Depresión
133
7,48%
Problema familiar
60
3,37%
Problemas jurídicos/laborales
24
1,35%
Pobreza severa
29
1,63%
Problemas vivienda
26
1,46%
Miedo al paro
23
1,29%
Crisis vital
32
1,80%
Petición de profesional
15
0,84%
Ideas suicidas
24
1,35%
Duelo
23
1,29%
Síndrome del cuidador
19
1,07%
Problemas pareja
18
1,01%
Enfermo psiquiátrico
18
1,01%
Inmigrantes
17
0,96%
Suicidio en curso
15
0,84%
Crisis Suicida
3
0,17%



En el siguiente enlace se explica que hay que hacer para pedir ayuda a través de Comparte Vida:



sábado, 11 de abril de 2020

CON OTRAS GAFAS / Spot del Teléfono de la Esperanza en Antena 3 y La Sexta entre el 16 y el 30 de abril




El voluntariado del Teléfono de la Esperanza es un espacio para vivir la solidaridad tendiendo las manos a las personas que nos piden ayuda para afrontar problemas emocionales. Miles de voluntarios han escuchado, orientado y acompañado a hombres y mujeres en los peores momentos de su vida o en situaciones de dudas, cansancio o desaliento, desde que Serafín Madrid, el fundador, atendió la primera llamada el 27 de marzo de 1971 en Sevilla.
Cinco décadas después el Teléfono de la Esperanza tiene centros abiertos en 29 ciudades de España y en diversos países de América y Europa. La actividad de promoción de la salud emocional que se concreta en cursos y talleres tanto para atender crisis concretas como enfocados al crecimiento personal ha crecido exponencialmente. Siempre estamos formándonos y poniéndonos al día en las herramientas que va impulsando la Psicología Positiva.
En la situación de alerta sanitaria que vivimos por la pandemia del coronavirus, nuestros voluntarios se han volcado atendiendo desde sus casas las llamadas de teléfono. Además, se ha puesto en marcha www.compartevida.es , una web que hace posible de forma ágil y directa las peticiones de ayuda y la gestión de las respuestas. Como muchas otras entidades, ONGs y servicios públicos estamos dando respuesta a las demandas de la sociedad.
Gracias a las gestiones de José Luis Perrinó, presidente del Teléfono de la Esperanza de Madrid, las cadenas de televisión Antena 3 y La Sexta van a emitir de forma gratuita un anuncio promocional sobre nuestras actividades y Onda Cero una cuña de radio. Será entre los días 16 y 30 de abril próximos. Se trata de una campaña sin precedentes en nuestra historia asociativa y nos congratulamos por la difusión que la misma dará a nuestros servicios para la ciudadanía española  en estos momentos tan difíciles. 


jueves, 9 de abril de 2020

Carta de Esperanza Muñoz a los participantes en el programa 'Entre Amigos'





Esperanza Muñoz
Coordindora del programa 'Entre Amigos'


Queridos usuarios de ENTRE AMIGOS:
En esta tarde templada de abril, y en casa como todos, me acuerdo de vosotros y de nuestros sábados de reunión, formación y diversión.
Veo muchos de vuestros rostros, ya habituales, que no soléis faltar y algunos otros que han venido poco o de forma más esporádica. A todos deseo os encontréis bien y que este agresor a nuestra biología, no os haya alcanzado, o lo que sería mejor aún lo hubiese hecho de forma leve y ya estuvierais curados. Entonces, según dicen los expertos estaríais inmunizados y por tanto protegidos.
En cualquier caso, parece poco probable que nos veamos en breve y entre unas medidas y otras, sea difícil que podamos estar en una sala, tan cerca unos de otros como solía ocurrir, sin que esto suponga un riesgo. De esto, ya iremos sabiendo por las autoridades sanitarias competentes.
Ahora es cuando más necesitamos poner en práctica aquello que durante estos años hemos ido aprendiendo y que según vosotros mismos expresáis os ha ayudado tanto.
Los entendidos en atención en crisis, concretamente el modelo Inbar (1992), dicen que hay 4 etapas cronológicas en las que se va a hacer la intervención:

PREADVERTENCIA: solo existe un riesgo potencial, pero no ha ocurrido nada.


ADVERTENCIA: existen indicios de que algo va a ocurrir, y se tiene información sobre la alta probabilidad de que ocurra.
IMPACTO:  etapa en la que ocurre el desastre. Podría decirse que nos encontramos en ésta, respecto al coronavirus Covid-19.
POST-IMPACTO: etapa posterior al suceso. La intervención centrará su objetivo en implementar programas de rehabilitación, recuperación y afrontamiento, así como planes preventivos para evitar la posible ocurrencia de otro evento.


Tanto en la etapa de impacto en la que nos encontramos, como en la de Post-Impacto, está implicada nuestra asociación Teléfono de la Esperanza, pues precisamente es su especialidad la atención en crisis.
El objetivo de la atención en crisis, es reestablecer el equilibrio existente previo a la crisis, es decir que la sintomatología al menos disminuya. Una intervención oportuna en momentos de crisis aguda puede prevenir su cronicidad, de acuerdo a Bellak y Small1. Estos autores sugieren que la meta más importante es evitar un funcionamiento regresivo (un regreso a formas más infantiles de adaptación), de tal modo que se deben reforzar las funciones del yo más autónomas e intactas.

Entre las funciones más necesarias en estas circunstancias, está la RESILIENCIA.

El concepto de RESILIENCIA, tratado no hace mucho en nuestra reunión hace referencia a aquella cualidad de las personas para resistir y rehacerse ante situaciones traumáticas o de pérdida.
Diversos autores la definen como:
La capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves.

El concepto de resiliencia en los seres humanos es la capacidad para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformado positivamente por ellas (Grotberg, 1996).

El resorte moral o la cualidad de la persona que no se desanima, que no se deja abatir. (Bowlby, 1992).

Habilidad para resurgir de la adversidad, adaptarse, recuperarse y acceder a una vida significativa y productiva (ICCB, Institute on Child Resilience and Family).

Desde la perspectiva ecológica, la resiliencia se basa en la idea de un sistema en equilibrio, estable cuyo comportamiento es previsible, y en esta acepción, la resiliencia es equivalente, a la noción de estabilidad de un sistema, alrededor de un punto de equilibrio (Holling, 1996).

Desde los modelos orientados a la salud y no hacia la enfermedad se entiende al individuo como un sujeto activo y fuerte, con una capacidad natural de resistir y rehacerse a pesar de la vivencia de adversidades. (modelo economicista de Brofenbrenner).


RESISTIR > ADAPTARSE > REHACERSE



Es decir, casi todas las definiciones están basadas en el mismo concepto básico de:

Nosotros empapados en ESPERANZA, primero, resistimos, como lo estamos haciendo ahora, en nuestras casas. Confiamos y hacemos ejercicio profundo de aceptación de la situación, con el aprendizaje que nos aporta reconocer nuestra VULNERABILIDAD y ACEPTAR ésta vulnerabilidad, así como el temor que ella pueda ocasionarnos.
Posteriormente, pasaremos a otra  etapa, cuando estemos saliendo de este confinamiento, lo cual tendrá que ser con gran precaución, para por fin llegar a la tercera fase: REHACERNOS, reconstruir, buscar opciones, REINVENTARNOS,  cambiar un camino por otro, porque sabemos de la enorme capacidad del ser humano para levantarse mil veces, para aprender de las experiencias, para redescubrirnos y ver ese potencial del que hemos hablado tantas veces y que Antonio Blay nos decía, traemos innato desde nuestro nacimiento.




Hoy, Jueves Santo, que nuestras calles malagueñas, se volvían verdes, con el romero, se celebra un día grande en que recordamos el AMOR FRATERNO, incondicional, el que sabe escuchar y perdonar, el que sabe ver más allá del error, el que no juzga. Apliquemos también este amor a nosotros mismos y no nos juzguemos duramente en los momentos de bajón. Tampoco, nos dejemos arrastrar, pues sabemos que no nos beneficia a nosotros ni a nadie.
Hoy os invito a que permanezcamos unidos aunque en la distancia.
Que no nos sintamos solos pues estamos trabajando para el bien común, para nosotros mismos y para el otro, para todos.
Animémosnos unos a otros y estemos dispuestos a superar todas las dificultades.
Lloraremos a los que se marcharon y los honraremos con nuestra vida. Trabajaremos las heridas, y las sanaremos.
Continuaremos adelante y en algún momento, retomaremos nuestras actividades y nos encontraremos.
Hasta entonces pensemos en verde, verde de esperanza y cantemos con todos, esa canción tantas veces cantada después de las cenas en nuestro salón de la sede del Teléfono de Málaga:  ¡RESISTIRÉ!
Y sobre todo el COLOR ESPERANZA, para levantar los ánimos y tentar el futuro con el.

Un abrazo, de los de antes, para todos y de todas las coordinadoras de 'Entre Amigos'. Rosa, Lola, Loli, Carmen R., Mª Carmen, Mª José y Esperanza.

Bibliografía:
Intervención en crisis para pacientes hospitalizados. Revista El Servier.

Os recordamos que el Teléfono de la Esperanza puso en marcha el pasado 27 de marzo la web www.compartevida.es a través de la cual, cualquier persona puede solicitar ayuda para afrontar los sentimientos de ansiedad, miedo o, entre otros, soledad que puede estar sufriendo durante esta crisis y el aislamiento que conlleva el confinamiento.
El servicio está atendido por psicólogos sanitarios, médicos y psiquiatras. 
Está teniendo muy buena acogida, ya que desde el viernes 27 de marzo hasta el lunes 6 de abril un total de 171 personas rellenaron el formulario solicitando ayuda y fueron atendidos por los diferentes profesionales.

Os dejamos el enlace a la web: www.compartevida.es

Explicación de como funciona: 
https://eltiempodelaesperanza.blogspot.com/2020/04/asi-funciona-el-nuevo-servicio-de-ayuda.html


martes, 7 de abril de 2020

El duelo en la pandemia del coronavirus





Javier Urra
Dr. en Psicología y Dr. en Ciencias de la Salud
Psicólogo Forense
Académico de Número de la Academia de Psicología de España

Esta pandemia nos ha cambiado la forma de vivir, y aun la forma de morir. Estamos rodeados de percepción de soledad, de abandono, de desarraigo, y es que la angustia,
la impotencia deviene en sintomatología ansiosa.
En las terribles circunstancias actuales, entre el diagnóstico y la muerte cuando esta se produce, el tiempo que transcurre es muy breve. Por lo tanto, no cabe interiorizar, no cabe anticipar el duelo. El contacto prohibido, la despedida imposible, dificulta la asunción, la elaboración, de la toma de conciencia de una terrible realidad inevitable.
Nos cabe un dificilísimo trabajo interno para conectar ambos corazones, para transmitir aun en la distancia tanto amor como dolor por la pérdida. Pero plantéese y si el que
hubiera muerto es usted, ¿cuánto sufriría la persona que tanto quiere y a la que hoy tanto añora?
Nos enfrentamos a un duelo diferido, a un duelo por tanto patológico, intenso, prolongado, asociado como no, a depresión y angustia.
El duelo, el duelo ordinario pasa por distintas fases: la primera es de shock, ante la muerte genéricamente se piensa “no puede ser”, “no me lo creo”. La segunda fase es la de la ira, la cólera contra el mundo, contra la injusta vida, o proyectada dicha ira contra los demás o contra uno mismo. En este caso en el que nos encontramos, quizás contra los políticos por no haber prevenido, contra quien contagió, incluso contra uno mismo por haber salido a la calle y contagiarse. La tercera fase es la denominada de tristeza o melancolía, un dolor intenso, continuado, agudo por la pérdida. Y la cuarta es la fase de aceptación, buscando, y a veces encontrando, un sentido a la vida, que incluye, como no, la muerte.
Las emociones precisan ser compartidas, y más cuando son de duelo por los seres queridos. Y en estas circunstancias no se está pudiendo hacer. La verdad, precisamos formalizar el adiós. La pandemia desnuda nuestras debilidades, precisamos en ocasiones llorar y hacerlo a veces en velatorios, funerales, y es que no poder
acompañarnos va contra nuestro ser. Es por ello, que el duelo se dificulta.
El velatorio tiene entre otras funciones la asimilación de la pérdida, iniciar la desvinculación, además, permite algo muy importante: el soporte que se recibe de otros seres queridos. Esta pandemia impide a quien se muere y a sus seres queridos acompañarse, despedirse. El duelo se prolonga, el estrés acompaña, la ansiedad, la depresión hacen aparición. Sentirse desprovisto de apoyo deviene en un trastorno por estrés postraumático.
Considero que una vez superemos la pandemia, será muy aconsejable realizar actos formales de despedida.
Y es que el recuerdo de que un familiar querido muerto sin sus seres, los que quisieran haberle acompañado, puede atormentar gravemente y durante toda la vida a una persona. Es difícil entender el dolor, el sufrimiento de quien se sabe morir recluido en unidades de aislamiento, alejado de los suyos y sin posibilidad alguna de contacto.
La muerte cuesta mucho de asumir y elaborar, aun más cuando no se la ve, cuando no se la toca, cuando no se la acompaña. Los rituales, los símbolos son muy importantes
para los seres humanos, pues necesitamos cuidar a los seres queridos aún más allá de la vida. Velar un féretro, ver al fallecido nos permite elaborar reflexiones, sentimientos,
pensamientos, perdones, un recurso de elaboración, de afrontamiento. Por cierto, no dejemos a los niños al margen, tenga en cuenta que se enteran y que sufren.
Es importante que los sanitarios transmitan a los familiares el acompañamiento hasta el último momento y la lucha por salvarle la vida. También es muy importante la atención
de los trabajadores sociales, aportando un teléfono de contacto donde poder llamar y resolver dudas. Y el seguimiento psicológico, aun telefónico a los 3 meses, a los 6 y a los 12.
No neguemos el dolor, no evitemos el sufrimiento, pues más se patologizará el duelo. La palabra, la palabra como vehículo que une las emociones de las personas. Y llegados a este punto, quizá, nos quepa despedirnos ante una fotografía, una música, un objeto de gran significado. Y decir todo lo que se estime de palabra, o por escrito, sin
culpabilidades, sin prisas, verbalizando, aflorando el componente espiritual.
Las videoconferencias pueden, aunque no desde la proximidad, no desde el piel con piel, desde el contacto, pero las videoconferencias pueden facilitar que familiares y amigos íntimos transmitan recuerdos y palabras de cariño. Permitirá verse, acompañarse, llorar juntos.

sábado, 4 de abril de 2020

CON OTRAS GAFAS / Dando esperanza a pleno ritmo



El Teléfono de la Esperanza ha adaptado los servicios que presta a la situación de alerta sanitaria y confinamiento de la población que se vive en España desde el pasado 14 de marzo, cuando el Gobierno decretó el estado de alarma establecido en la Constitución para situaciones excepcionales.
El Consejo de Centro del Teléfono de la Esperanza de Málaga decidió tres días antes suspender las actividades grupales que comprenden cursos y talleres para evitar posibles contagios entre las personas. Asimismo, se optó por mantener la atención de las llamadas telefónicas, pero atendiéndolas desde las casas de los orientadores a cuyas lineas de teléfono se derivaron la llamadas.
Los voluntarios y colaboradores del Teléfono de la Esperanza nos hemos volcado en esta situación inesperada que nos ha cambiado la vida a todos y que obliga a mantener un servicio altruista centrado en la atención de las personas en crisis, especialmente en circunstancias como las actuales en las que son muchas las personas que pueden sufrir soledad, ansiedad, sensación de aislamiento, incertidumbre y miedo.
Uno de los colectivos más vulnerables de la sociedad es el de los mayores y, entre ellos, los que viven solos. Un grupo de voluntarios del Teléfono de la Esperanza se esfuerza durante el confinamiento por mantener el contacto con las 35 personas que participan en el Programa de Atención a los Mayores. Los voluntarios están comprobando como los ancianos que viven solos están preocupados y agobiados por la alerta sanitaria y el confinamiento y quieren saber cuando se podrá volver a la vida cotidiana. Los voluntarios tratan de transmitirles calma y confianza y le informan de posibles servicios a domicilio como es el del repartos de alimentos.
En el ámbito de la comunicación externa, el Teléfono de la Esperanza está publicando una serie de recomendaciones a la población para sobrellevar el confinamiento en ilustraciones en las redes sociales sobre como mantener la higiene psicológica, cuidar las relaciones personales y familiares y atender a los niños y ancianos. En este blog, hemos editado artículos sobre los consejos de los psicólogos para adaptarse a la situación, la práctica de la meditación y, entre otros, el nuevo servicio Comparte Vida que se puso en marcha el pasado 27 de marzo.



La web www.compartevida.es que se diseñó durante la primera semana de confinamiento permite a los usuarios rellenar un formulario para solicitar ayuda. Los administradores de la web gestionan las peticiones y las derivan a un equipo de psicólogos sanitarios, psiquiatras y médicos que se ocupan de orientar a los llamantes.
El esfuerzo de nuestro voluntariado del departamento de Orientación se ha traducido en que se atendieron 456 llamadas durante las dos primeras semanas del estado de alarma, doblando las cifras de los periodos normales. La agencia de noticias Europa Press se hizo eco este sábado de ese incremento de llamadas distribuyendo la noticia El Teléfono de la Esperanza atiende más de 450 llamadas desde el inicio del confinamiento por el coronavirus


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El Teléfono de la Esperanza crea un nuevo servicio gratuito de intervención para abordar el sufrimiento por el estado de alarma