jueves, 24 de agosto de 2023

Los 7 beneficios de hacer voluntariado


                                              

Pilar Niño

Psicóloga del Teléfono de la Esperanza

Recientemente Julia, la hija de mi amiga Eva, me hizo una entrevista para Seniority, una  empresa de base tecnológica que busca fomentar un estilo de vida activa en personas mayores de 55 años.

La entrevista duró aproximadamente veinte minutos en un entorno agradable y distendido que nos invitaba a fluir con la vida. La charla giró en torno a temas por los que siento un especial interés, todos aquellos relacionados con la comunicación, las relaciones personales y la Psicología. Esta última es mi verdadera pasión, la que me permite trabajar de voluntaria en el Teléfono de la Esperanza. Participo en dos programas: Atención Psicológica, dirigido a personas de todas las edades que necesitan asistir a terapia de forma presencial y ‘Acompañamiento en soledad’ que consiste en llamar semanalmente a personas que tenemos asignadas y hablar con ellas sobre actualidad, alimentación, salud, viajes y todos aquellos aspectos y temas que sean de su interés. Participar en estos programas de atención y escucha activa es tan gratificante para mí como para las personas a las que ayudo. La relación es empática y activa y se establece una estupenda sintonía entre las personas que interactuamos.

Cuando mi querido amigo y compañero del Teléfono Luis Santiago, editor del blog ‘El tiempo de la Esperanza’, escuchó la entrevista, contactó conmigo para invitarme a realizar un artículo sobre los beneficios que obtienen las personas que hacen voluntariado. En ese momento tenía poco conocimiento acerca del voluntariado juvenil en Málaga. Sucede, sin embargo, que si estamos abiertos al acontecer, la vida puede depararnos sorpresas muy gratas como así sucedió. Por un casual, al poner la radio en el coche mientras regresaba a casa, escuché la siguiente noticia: “más de 400 asistentes  se dan cita en un congreso sobre el voluntariado en Málaga”. Hablaron del perfil del voluntariado en Málaga capital, de jóvenes universitarios que realizan dos horas de acompañamiento semanal a personas que viven solas, de la solidaridad de la ciudad de Málaga durante la pandemia del Covid 19 y también de los beneficios que obtienen en esa relación de ayuda el usuario y el voluntario.

Al día siguiente, martes, día que asisto al Teléfono de forma presencial  me presentaron al presidente de la plataforma del Voluntariado de Málaga que había ido a visitarnos. Pero lo que de verdad me sorprendió agradablemente fue encontrarme en la parada del autobús a una chica muy joven que llevaba una bolsa con  la palabra ‘Voluntariado de Málaga’.

¡No podía creerme lo que estaba viendo! ¡Que casual todo! Aunque dicen que las casualidades no existen y hay quien habla de la percepción selectiva, del Sistema Reticular ascendente que viene a decir que “Lo que el corazón desea, la mente te lo muestra”. El propio Albert Einstein dice acerca de las casualidades que es “el viaje que hace Dios cuando quiere ir de incognito”. No podía dar crédito a tantas coincidencias. El caso es que le pregunté si trabajaba como voluntaria en alguna ONG y me dijo que trabajaba en los Salesianos, en el Oratorio de Don Bosco, compuesto por 60 voluntarios jóvenes que durante el mes de julio, de lunes a viernes, atienden a niños y niñas desde las 8 de la mañana a  las 14 horas en unos talleres que organizan allí para que sus familiares puedan asistir al trabajo. Como llevábamos la misma dirección, me contó durante el trayecto que vivía en la Barriada de La Mosca y que todos los días cogía el autobús a las 7 de la mañana para poder estar puntualmente en el voluntariado a las 8. Atienden a chicos desde Infantil a 4º de la ESO. Ayudar le reporta una gran felicidad y mucha alegría. También mencionó durante nuestra charla a un primo suyo que trabaja con un gran grupo de jóvenes de voluntario en una protectora de animales que hay en Parque del Sur. Al despedirme de ella sentí una gran satisfacción al ser consciente de la cantidad de jóvenes que pasan por nuestro lado con niveles de compromiso que desconocemos porque lo ejercen desde el silencio y el anonimato.


                        

 

LOS BENEFICIOS DE HACER VOLUNTARIADO

He preguntado a jóvenes y compañeros cuales son los beneficios de hacer voluntariado y estas son sus respuestas:

 

1. CREA UN SENTIDO DE COMUNIDAD

Hacer actividades de voluntariado refuerza los vínculos de la comunidad. Se establecen importantes conexiones con los destinatarios de la ayuda y con otros voluntarios.

 

2. ES UN ANTÍDOTO CONTRA LA SOLEDAD

El voluntariado nos permite salir de la soledad y conectar con los demás. Para mí asistir los martes, el día de atención presencial en el Teléfono, es una fiesta, me da la oportunidad de encontrarme con mis compañeras y la relación de sintonía que experimentamos es muy  rica y gratificante.


3. CREA VÍNCULOS Y AMISTADES

Una buena socialización ayuda a mejorar la salud física y mental. Las funciones cerebrales se fortalecen al igual que el sistema inmunitario, mientras que los niveles de ansiedad, estrés y depresión disminuyen. Participar en una actividad benéfica es la mejor forma de crear nuevas amistades y relaciones duraderas basadas en valores comunes. Es una experiencia que genera unidad en el colectivo.




4. FAVORECE LA LONGEVIDAD

Hacer voluntariado mejora la salud mental, la salud del corazón y los niveles generales de felicidad. Es un beneficio que se puede disfrutar a todas las edades.

Hay personas mayores que con sus creencias limitadoras dejan de hacer cosas que se pueden realizar a cualquier edad. Se oye con mucha frecuencia hablar del edadismo. Hay personas que piensan que la edad es un obstáculo y dicen frases del tipo “con la edad que tenemos no podemos hacer viajes largos…;  con la edad que tenemos es difícil aprender un idioma y hablarlo con fluidez o yo ya con mi edad...” Este tipo de frases lo que hacen es limitarnos y aquí quiero mencionar lo que estudie en los primeros años de la carrera de Psicología. Antes estaban las teorías de los periodos críticos que decía que, pasada una determinada edad, no se podían aprender determinadas cosas. Más tarde llegaron las teorías del ciclo vital que dicen que "cualquier persona puede aprender a cualquier edad, se puede enamorar a cualquier edad y puede hacer lo que quiera a cualquier edad". La edad no tiene que ser una limitación para vivir plenamente.

 

5. MEJOR VIDA ESCOLAR Y UNIVERSITARIA

Participar en proyectos de voluntariado  lleva a los jóvenes a mejorar sus habilidades sociales, aprender actividades prácticas, ampliar la mente con el trato a los demás, enfrentarse a nuevos retos y desafíos y adquirir experiencia. Todo ello puede influir positivamente en el rendimiento  de los estudios.

 

6. MEJORES PERSPECTIVAS PROFESIONALES

Muchas empresas y organismos públicos valoran muy positivamente las experiencias de voluntariado de un candidato porque pone de manifiesto sus habilidades e intereses y demuestran versatilidad y capacidad de adaptación.

 

7. ES DIVERTIDO

Se hacen nuevas amistades, se disfruta del placer de ayudar a los demás, se pasa tiempo de calidad con personas que comparten nuestros valores y se crean experiencias agradables y recuerdos duraderos.

Hacer algo bueno por alguien sin esperar nada a cambio le hace más bien al que da que al que recibe.

Nos da bienestar. Se siente mucha alegría y felicidad cuando ponemos nuestro granito de arena al servicio de los demás porque, a fin de cuentas, lo único que hacemos es dar algo de lo mucho que hemos recibido.

Quiero terminar diciendo que el voluntariado está transformando las relaciones entre las personas, la vida de los jóvenes y de los mayores y la vida de los barrios. Como decía el escritor uruguayo Eduardo Galeano, "mucha gente pequeña, en sitios pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden transformar el mundo"

Os deseo, queridos amigos y voluntarios, que sigais disfrutando del verano

                            

                                                

(*) Estas  últimas reflexiones están inspiradas en el libro de Daniel Lumera titulado Biología de la Gentileza. De Ediciones Diana.

martes, 22 de agosto de 2023

Iniciamos en septiembre los talleres 'Mindfulness I y II', 'El perdón' y 'Afrontar la ruptura de pareja'

 


En poco menos de un mes, el Teléfono de la Esperanza retoma su calendario de talleres y cursos para formar en salud emocional y orientar en crisis personales que tenemos que abordar en nuestras vidas. Concretamente, el 18 de septiembre arrancan los talleres 'Mindfulness I y II'  'El perdón' y el día 28 se iniciará 'Afrontar la ruptura de pareja'.

El taller de Mindfulness es impartido por Carlos López, que orienta de forma  integral, esto es, abordando los aspectos físico, mental, emocional y espiritual. Se tratan cuestiones generales sobre las actitudes que nos pueden ayuar en el día a día, así como formas de pensar, de amar, de escuchar y de confiar.

Los objetivos

Los objetivos del taller son los siguientes:

Ser consciente en cada momento, de manera directa y de corazón, de lo que hacemos mientras lo estamos haciendo.

Ser capaz de sintonizar con lo que sucede en nuestra mente y en nuestro cuerpo y con el mundo exterior en cada momento

Aprender a responder de mander juiciosa y compasiva a las personas y a las situaciones que les afectan.

Y así poder abrir los ojos ante las pequeñas bellezas y placeres del mundo.


Taller 'Mindfulness I y II'


Coordina: Carlos López

Duración: 18 de septiembre - 6 de noviembre

Sesiones: Miércoles de 18.30  a 20.30h

Inscripciones: 952 65 26 51 y rellenando este formulario:







Taller 'El perdón'

El próximo 18 de septiembreJosé Portillo comenzará a impartir el Taller 'El Perdón' que tendrá una duración de ocho sesiones semanales


Descripción del taller

  • Sientes rencor y resentimiento hacia la persona que te ha causado daño
  • Te cuesta trabajo eliminar el dolor e integrar esas situaciones lesivas para ti
  • Crees que perdonar es justificar o aceptar comportamientos improcedentes de otras personas
  • Crees que puedes perdonar, pero no olvidar
  • No sabes como perdonarte a ti mismo comportamientos negativos
  • Piensas que si perdonas estás perdiendo derechos

Objetivos

  • Identificar los sentimientos de rencor, rabia o dolor que puedes tener hacia otras personas, transformarlos y desprenderte del dolor
  • Aceptar y entender que tanto los demás como tu mismo, podéis equivocaros y cometer errores
  • Restaurar los pensamientos, los sentimientos y los comportamientos positivos hacia la parte infractora, recuperar tu equilibrio y bienestar interior 


Inicio: 18 de septiembre

Duración: 8 sesiones semanales. Lunes de 18.30h a 20h

Última sesión: 6 de noviembre

Coordina: José Portillo

Inscripciones: 952 65 26 51 y en el siguiente enlace:

https://telefonodelaesperanza.org/malaga/cursos-y-talleres/taller-el-perdon-9818







Taller 'Afrontar la ruptura de pareja'

El lunes 28 se septiembre, Esperanza Muñoz, comenzará a coordinar el este taller dirigido a personas que atraviesan esta dolorosa situación en la vida.


Objetivos

- Conocer y analizar los propios vinculos afectivos

- Facilitar la expresión de sentimientos y pensamientos que surgen tras la ruptura afectiva

- Integrar la separación y elaborar adecuadamente el proceso de pérdida


Contenido

-  Etapas de la relación afectiva

-  Las relaciones de dependencia

-  Creencias, expectativas y mitos sobre la separación afectiva

 - Perdonar y olvidar

-  El duelo 

- El amor


Taller 'Afrontar la ruptura de pareja'

Inicio: 28 de septiembre

Duración: 12 sesiones semanales. Jueves de 19h a 20.30h

Última sesión: 16 de noviembre

Coordina: Esperanza Muñoz

Inscripciones: 952 65 26 51 y en el siguiente enlace:

https://telefonodelaesperanza.org/malaga/cursos-y-talleres/taller-de-afrontar-la-ruptura-de-pareja-6177


jueves, 17 de agosto de 2023

Destripando los libros de falsa autoayuda


                                    https://www.meer.com/es/35176-el-negocio-de-la-felicidad


José Portillo, orientador y dinamizador de talleres del Teléfono de la Esperanza.

Los libros de autoayuda en un principio son atractivos, ya que al adquirirlos podemos pensar en resolver nuestros problemas ahorrándonos el coste de una terapia psicológica o pedirle ayuda a algún conocido. Además, están escritos en un lenguaje apto para cualquier persona sin necesidad de tener conocimientos de Psicología.

En las páginas de estos libros se nos informa de aspectos de la vida que queremos alcanzar, debido a que son muy atrayentes, pero, ¿son realmente útiles dichas publicaciones?. Podemos creer erróneamente que funcionan porque nos ofrecen una supuesta felicidad y pugnan por hacernos creer que al leerlos podremos cumplir nuestros deseos en poco tiempo y llevando a cabo pocos esfuerzos. Quizás alguno de esos libros nos ofrecen alguna pauta para resolver un problema o nos ayudan a gestionar una emoción, pero eso no se ha comprobado científicamente que suceda.

¿Quiénes escriben los libros de autoayuda? 

Los libros de autoayuda son escritos tanto por profesionales de la Psicología, como por profesionales de otras ramas científicas y paracientíficas. Muchas de esas publicaciones son escritas con rigor científico y por consiguiente son útiles. Sin embargo, la mayoría de ellas pueden frustrar a quienes no padecen enfermedades mentales, y pueden inducir a muchos enfermos psíquicos a no ser diagnosticados e incluso a interrumpir sus tratamientos psiquiátricos y/o psicológicos. Esto sucede cuando  estas personas se dejan engañar por las falsas creencias que difunden enérgicamente los autores de muchas de esas publicaciones, que, se hacen millonarios con sus publicaciones porque les dicen a sus lectores exactamente lo que quieren escuchar, a pesar de los problemas que ello les puede causar. A ellos me referiré en este artículo.

¿Cómo se puede saber si un libro de autoayuda puede ser útil para sus lectores? 

Con el paso de los años los psicólogos se esfuerzan más en transmitir sus conocimientos en sus publicaciones en un lenguaje apto tanto para conocedores como desconocedores de la Psicología. Debido a que el coste de las terapias psicológicas es elevado, mucha gente busca soluciones a sus problemas psicológicos leyendo esos libros. 

Realmente los libros de autoayuda no ofrecen soluciones satisfactorias a las dificultades de sus lectores a quienes pueden frustrar. Además, su lectura  puede agravar el estado de los enfermos psíquicos, incrementando sus sentimientos de culpabilidad y vergüenza, ya que los hacen responsables de sus circunstancias vitales, sin ayudarles a distinguir que hay una gran diferencia entre causar dificultades e intentar vivir en las mejores condiciones posibles. No les transmiten que hay problemas que no se pueden resolver fácilmente o con los que hay que vivir durante muchos años.

Los autores de dichos libros suelen utilizar la siguiente estrategia: afirman que en sus obras escriben las claves idóneas para resolver problemas como encontrar la felicidad plena, pero, ¿qué opinan los lectores a quienes no les funcionan dichas instrucciones?

Los culpan de lo que les sucede, ya que ellos han escrito claramente cómo pueden alcanzar la plenitud de la dicha, por lo que sus lectores son culpables por no seguir sus indicaciones. En un principio, mucha gente cree ahorrarse tiempo y dinero en sesiones terapéuticas al adquirir estas publicaciones, pero en bastantes ocasiones les conducen a costearse terapias más largas que las que necesitaban antes de comprarse los mencionados libros, que les han servido para agravar sus situaciones, y para tener mayores sentimientos de culpa y vergüenza. Como es sabido, la culpabilidad nos índuce a juzgar nuestras acciones, y la vergüenza nos impulsa a juzgarnos como personas poco válidas.

Ningún libro sirve para resolver un determinado problema, a no ser que sea muy leve, como un pequeño cambio de conducta. Es más, la biblioterapia sirve como complemento de las sesiones terapéuticas.



¿Es malo leer libros de autoayuda?

Leer libros de autoayuda no es malo, siempre que se tenga la capacidad para distinguir la realidad de la fantasía. A modo de ejemplo, quienes quieran tener dinero no sólo tienen que desear que se les cumpla dicho deseo, ya que, si no heredan dicho dinero, deberán trabajar mucho para conseguirlo.

Es muy importante no creernos lo que leemos o lo que escuchamos cuando asistimos a conferencias sin someterlo a nuestro criterio. Es necesario distinguir los conocimientos científicos que han sido probados y les han funcionado a cientos de miles de personas, de las creencias que se nos quieren transmitir con frases seductoras escritas y/o pronunciadas rápidamente, para que no tengamos el tiempo que necesitemos para descubrir que se nos está mintiendo.

No siempre la fuerza y la voluntad son todo lo que necesitamos para superarnos a nosotros mismos. Los libros de autoayuda suelen contener muchas páginas con ejemplos de gente con la que se identifican sus lectores que resuelve sus problemas mágicamente, por lo que quienes los leen quisieran salir de sus dificultades de la misma manera, aunque, claro está, jamás podrán hacerlo.

El pseudoconcepto del pensamiento positivo es un constructo creado para desempoderarnos a nivel personal, así pues, nuestro valor personal se cifra en la capacidad que tenemos para consumir, cuanto más, mejor. En la actualidad, en Occidente no se fustiga a latigazos a nadie para que trabaje más, pero se nos estimula a producir sin descanso, y a convertir deseos superfluos en necesidades ineludibles. También se nos induce a creer que lo que hacemos nunca es suficiente, por lo que se nos somete a coerción para que aumentemos nuestra productividad considerablemente. Esta coerción puede hacernos grandes perfeccionistas, hacernos sentir muchas frustración y culpa, o provocarnos trastornos de ansiedad y/o de alimentación, en los casos más graves.

El pensamiento positivo es un arma de doble filo. Por supuesto que el positivismo realista y el optimismo inteligente son tan útiles como recomendables, pero no por ello, a modo de ejemplos, dejan de existir la pobreza, los problemas familiares, ni las enfermedades dolorosas.

Si se pretende obligar a alguien a ser feliz a toda costa porque esa es una creencia generalizada, se puede sentir obligado a ocultarse de la gente, porque se siente incomprendido, y cansado de que se le presione. Desde mi punto de vista no existen las emociones negativas, porque todas tienen su función, y por eso las considero útiles.

Vivimos en una sociedad en la que, cuanta más gente nos rodea, y tenemos más recursos tecnológicos, podemos sentirnos muy solos. A este respecto, los libros de autoayuda nos pueden hacer muy rígidos, si nos negamos a aceptar que las creencias que nos aportan son absolutistas, ya que, una cosa es defender nuestra individualidad, y otra cosa muy diferente es vivir a la defensiva, buscando malas intenciones en quienes no las suelen tener.

Los lectores de estos libros pueden pensar que, ya que no pueden cambiar a la sociedad, sí pueden trabajarse a sí mismos. El problema que crean consiste en que olvidan que el progreso social se logra gracias al trabajo de los políticos y los colectivos sociales.

Vivimos con muchas inseguridades. A este respecto los libros de autoayuda pueden resultar consoladores, porque nos pueden hacer creer que somos dueños de nuestro destino, y que la resolución de nuestros problemas depende exclusivamente de nosotros. Claro está que, cuando nos crean una dificultad, nos embargan la vivienda, se nos muere un familiar, etc., tenemos la oportunidad de comprobar cómo se nos engaña.

En el terreno patológico, estos libros contribuyen a aumentar los niveles de ansiedad y depresión, y agravan los síntomas del trastorno narcisista de la personalidad, por la fuerte imposición que hacen del individualismo.

Los libros de autoayuda espirituales son los más dañinos, ya que instan a sus lectores a creer que pueden conseguir todo lo que quieran exclusivamente deseándolo.

¿Por qué es mejor hacer terapia que leer libros de autoayuda?

Si la lectura de libros adecuados complementa las sesiones terapéuticas, las terapias psicológicas están enfocadas a las personas individualmente, lo cuál las hace más efectivas que la biblioterapia, ya que los libros exponen la visión general de los problemas, y no estudian a sus lectores caso a caso.

Aunque la felicidad se nos venda como una elección personal, no somos culpables de las situaciones adversas que vivimos. Además, al aprender a vivir humildemente y a gestionar nuestras emociones, encontraremos la felicidad a pesar del dolor que nos aflija en muchos casos. No es cierto que atraemos lo que pensamos. Yo no puedo conseguir que me toque la lotería sin comprar boletos, pero sí puedo tener ansiedad al dar una conferencia, si creo de antemano que haré un mal trabajo.

jueves, 10 de agosto de 2023

Ayudar a los jóvenes chateando


 



Alejandro López

Alumno del Practicum de Psicología 2022-23 y voluntario en 'El Chat de la Esperanza'


Es la era de la globalización, de las redes sociales, del "postureo" digital, de los stories y los me gusta, de los seguidores y amigos; y estamos más solos que nunca. No digo que sea ni bueno ni malo, es lo que es, sin más. Puedes luchar contra ello o unirte; y contra molinos, no se puede luchar.

Cuando estudias en la UNED, ganas libertad y flexibilidad, pero también soledad. No tienes profesores, compañeros, amigos con los que hablar e intercambiar opiniones, sólo tu y tus libros, tus apuntes, tus foros y tus videos, tu mundo. Por esa razón, por huir de aquello, quería prácticas de verdad, contacto con personas y colegas; y conocer de primera mano historias reales, no teorías o casos. Me pareció buena idea solicitar las prácticas en el Teléfono de la Esperanza por la proximidad geográfica y flexibilidad horaria que me permitiera compaginar con mis otras actividades (como esa que honra y dignifica pero que sólo hacemos a cambio de dinero).

Al principio era ajeno a todo lo relacionado con el Teléfono. Para mí, que vivo en el barrio, sólo me llamaba la atención como casa decimonónica de las que abundan -cada vez menos- por la zona, camino del gimnasio.

Y yo, que los 40 ya no los cumplo -ni los 45- veía el Teléfono como algo para personas mayores, solitarias, que necesitan compañía y desahogo; desconocía que, como un iceberg, sólo se ve la punta y no todo el cuerpo que hay debajo y lo conforma. Aunque ese es otro tema.

Y si yo lo veía así, puedo imaginarme lo que ve un adolescente, de los que para ellos el teléfono sirve para todo menos para hablar. Y menos con una persona mayor que no le comprende (y quién comprende a un adolescente). Y menos en una situación de vacío intenso y oscuridad. Y menos cuando en tu cerebro martillea a ritmo de los latidos del corazón una idea, desesperada, tajante, desagradable e indeseable, pero que te libraría de tu dolor. Y es tu única solución. Y que no puedes compartir con tus amigos, para que no piensen que eres el raro. Ni con tus padres, que creen que son tonterías, y cuya única solución para ellos es "pon de tu parte para no estar así". Como si alguien eligiera estar en esa situación. Necesitan una herramienta que les permita asomar la cabeza desde su cueva emocional, con esa capa de invisibilidad que es el anonimato, y esa distancia personal que te da hablar con una pantalla, como suelen hacer normalmente, viviendo la vida a través de la ventanita de aproximación a la realidad que todos llevamos en el bolsillo.

El chat es una muestra de cómo la asociación se adapta a los nuevos tiempos sin perder su esencia. El acompañamiento como razón de ser y la escucha activa como modus operandi, se traducen en el chat en un acompañamiento más anónimo y distante, respetando su espacio personal; y una escucha más pautada y menos espontánea. Y es esa falta de espontaneidad del chat, la que podemos usar en nuestro favor. En una situación límite, todo el mundo es tu enemigo y el “NO” es tu defensa. Pero en un chat, la respuesta no es automática.

Tienes que leer el texto, entenderlo, pensar una respuesta y escribirla; y eso puede ayudar a que ésta sea más racional, menos automática y emocional.

Otra de las ventajas de esta aplicación es que no conoce tu sexo o edad, ni pueden inferir tu situación personal o laboral o formación académica. Eres un voluntario "random" (aleatorio) nada más. No hay prejuicio, y por ambas partes. Como voluntario sólo veo a una persona que necesita ayuda, necesita hablar y ser escuchado, que lo comprendan sin más y no lo juzguen.

Sólo escucho (leo) su historia, sus pensamientos y emociones y se las devuelvo, para que sea el usuario el que se dé cuenta de que tal vez no todo está perdido, tal vez no está tan solo, tal vez si hay salida…

Cuando termino una guardia, cierro el ordenador cansado pero satisfecho de saber que, independientemente del resultado, he estado ahí para alguien que lo necesitaba. Y es por esto que después de dos meses de haber terminado mis prácticas, sigo conectándome todos los lunes para simplemente "estar ahí", pero ya sin llevar la cuenta de las horas, ni buscar los créditos ni las notas. Ahora solo lo hago porque quiero hacerlo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

martes, 8 de agosto de 2023

Un taller que iniciamos en septiembre enseña a perdonar a otros y perdonarnos a nosotros mismos

 




Las relaciones entre los seres humanos están salpicadas de roces, tensiones o conflictos. A veces la situación llega a ser insostenible y dejamos de hablarnos con una compañera, amigo, familiar o pareja. Entonces expresamos nuestra rabia, rencor o dolor con frases del tipo "no le vuelvo a dirigir la palabra" u "olvido, pero no perdono". En ese escenario, el perdón se nos antoja como una cesión o pérdida de derechos que no podemos permitirnos.

Sin embargo, el perdón por el daño que nos han hecho otros e incluso hacia nuestros comportamientos negativos ofrece una importante liberación si somos capaces de llevarlo a cabo. José Portillo lo explicó con claridad en 'El perdón, una decisión que libera del sufrimiento'.


El próximo 18 de septiembre, Portillo comenzará a impartir el Taller 'El Perdón' que tendrá una duración de ocho sesiones semanales


Descripción del taller

  • Sientes rencor y resentimiento hacia la persona que te ha causado daño
  • Te cuesta trabajo eliminar el dolor e integrar esas situaciones lesivas para ti
  • Crees que perdonar es justificar o aceptar comportamientos improcedentes de otras personas
  • Crees que puedes perdonar, pero no olvidar
  • No sabes como perdonarte a ti mismo comportamientos negativos
  • Piensas que si perdonas estás perdiendo derechos

Objetivos

  • Identificar los sentimientos de rencor, rabia o dolor que puedes tener hacia otras personas, transformarlos y desprenderte del dolor
  • Aceptar y entender que tanto los demás como tu mismo, podéis equivocaros y cometer errores
  • Restaurar los pensamientos, los sentimientos y los comportamientos positivos hacia la parte infractora, recuperar tu equilibrio y bienestar interior 


Taller 'El Perdón'

Inicio: 18 de septiembre

Duración: 8 sesiones semanales. Lunes de 18.3h a 20h

Última sesión: 6 de noviembre

Coordina: José Portillo

Inscripciones: 952 65 26 51




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