jueves, 29 de abril de 2021

Esperanza Muñoz habló sobre el programa 'Entre Amigos' en Canal Málaga Radio

 

                   Una actividad de 'Entre Amigos'

                                      

Esperanza Muñoz es una veterana voluntaria del Teléfono de la Esperanza de Málaga. Desde hace varios años coordina a un grupo de voluntarias que se ocupa un sábado al mes del programa 'Entre Amigos'. Esta actividad atrae a muchas personas que buscan hacer amistades compartiendo formación sobre cuestiones de salud emocional.

En cada sesión, se imparte una charla y, posteriormente, se trabaja en grupos y se pone en común. Todo ello se realiza en un ambiente de respeto y confianza que ha hecho que grupos de amigas, parejas, personas individualmente y gente de todas las edades a partir de los 18 años, no se pierdan esta cita mensual en la que aprenden y establecen lazos de amistad.

Esperanza Muñoz estuvo en el progtrama 'Estamos a tu lado' que el Teléfono de la Esperanza emite cada miércoles en Canal Málaga Radio. 


Entra al audio para escuchar el programa completo

Esperanza Muñoz y el programa 'Entre Amigos'

martes, 27 de abril de 2021

Damos cariño y confianza en el acompañamiento telefónico a 60 mayores que viven solos en pueblos de la provincia de Málaga

 


 

El Teléfono de la Esperanza de Málaga puso en marcha en el último trimestre de 2020 un nuevo servicio gratuito que consiste en un programa de acompañamiento de personas mayores que viven solas en colaboración con la Diputación Provincial. El programa se dirige a todos los vecinos de más de 65 años de edad que residen en los municipios de menos de 20.000 personas en la provincia de Málaga.

Actualmente hay 52 mujeres y 8 hombres inscritos en este servicio gratuito al que se accede llamando al 900 92 30 92. Cada uno de ellos recibe una llamada semanal de uno de nuestros voluntarios y, en los casos que es necesario, se les atiende también por psicólogos, explica Dolores Donate, coordinadora de esta actividad. El equipo está integrado por 26 personas, una de ellas trabajadora social, y completó el seminario online 'Formación para el acompañamiento en soledad' durante el pasado mes de octubre. 

La coordinadora detalla que “la forma que tenemos de funcionar es según disponibilidad de los voluntarios y los usuarios. Se les llama, al menos, un día a la semana. Si por algún motivo algún día no es posible, por alguna de las partes, se le llama otro día. Siempre intentando que el usuario no se quede sin su llamada semanal, que esperan con necesidad y cariño”.

Los mayores tiene todos más de 65 años, si bien la edad predominante está entre los 70 y 80 años. Alguno alcanza los 93 años de edad. Residen en los cuatro puntos cardinales de la provincia, concretamente en los municipios de Mollina, Humilladero, Benamargosa, Ojén, Montejaque, Cortes de la Frontera, Manilva, Estación de Bobadilla, Valle de Abdalajis, Fuengirola, Villanueva de Tapia, Teba, Campillos y Ardales, entre otros. 

Se trata de pueblos donde sigue habiendo mucho contacto con los vecinos, pero la pandemia ha hecho que se tengan que recluir en sus casas.

Estados de ánimo

El estado de ánimo que nos transmiten es de bastante soledad, miedo, e incertidumbre. El tema laboral y económico de sus hijos y nietos también es algo que les preocupa bastante. Todo esto se ha visto agravado por la pandemia”, señala Lola Donate. Sin embargo, lo que más les preocupa es “el no poder ver a sus familias, al ser una zona rural, la mayoría tiene a los hijos fuera del municipio en el que viven. Además, algunos no tienen hijos, ni otros familiares”.

La llamada semanal de los voluntarios del Teléfono de la Esperanza se ha convertido en un acontecimiento para las vidas de estas personas. “Tienen mucha necesidad de hablar, de expresar sus sentimientos, de ser escuchados desde la empatía y el cariño. Esperan la llamada del voluntario con ilusión, han hecho un vínculo de mucha confianza y respeto”.

El hecho de que semana a semana voluntarios y personas mayores cultiven la conversación tranquila ha generado un espacio de mucha cercanía. “Nos cuentan sus historias de vida como si fuésemos familia. A mí, en particular una mujer me contó algo que dijo no haber contado nunca a nadie. Según ella, es un secreto que llevaba guardado 60 años”, revela la coordinador de este servicio de atención a mayores.

Después de que las mujeres y hombres el Teléfono de la Esperanza les escuchen activamente, estos ancianos se muestran aliviados, relajados, contentos y muy agradecidos. Los 26 voluntarios están comprometidos y satisfechos de poder paliar la soledad de los mayores de los pueblos.

“La sensación general de los voluntarios es incluso de agradecimiento porque para ellos es reconfortante cuando terminan la llamada y han visto que la persona mayor les agradece mucho el tiempo que se les ha dedicado, muchas veces sacándoles una sonrisa. Una voluntaria me llegó a decir que para ella esto le estaba sirviendo incluso como terapia y crecimiento personal”, indica Dolores Donate.


sábado, 24 de abril de 2021

Recomendaciones del psicólogo Juan Manuel Martín para hacer frente a la tristeza y la depresión

 



Juan Manuel Martín es psicólogo y voluntario en el Teléfono de la Esperanza desde el año 2000. En estas dos décadas viene dedicando su tiempo en la asociación a escuchar a las personas en la consulta, impartir talleres y formar a otros voluntarios. 

El pasado 7 de abril estuvo en el programa 'Estamos a tu lado' que el Teléfono de la Esperanza realiza cada miércoles en Canal Málaga Radio. Juan Manuel y Manuel Montes, orientador del teléfono y conductor del programa, abordaron que la emoción de la tristeza, que puede ser pasajera, y la depresión, más profunda y con una forma de tratarla diferente.

En el audio que os dejamos aquí, podéis escuchar toda la intervención en la que Juan Manuel explica la forma de abordar cada una estas situaciones que se nos pueden presentar en la vida a cualquier persona.


Audio

         El psicólogo Juan Manuel Martín en el espacio 'Estamos a tu lado'

miércoles, 21 de abril de 2021

El programa 'La Brújula de la Esperanza', dedicado a paliar la soledad en los mayores de Málaga, inicia una nueva etapa

 

                                           Una sesión de 'La Brújula de la Esperanza'

El Teléfono de la Esperanza de Málaga puso en marcha el pasado mes de marzo una nueva etapa del programa 'La Brújula de la Esperanza' cuyo objetivo es acompañar a las personas mayores de Málaga para evitar su soledad. El programa forma parte del Proyecto para la Movilización Local contra la Soledad y Aislamiento de las Personas en el que también participan las ONGs Cruz Roja Fundación Harena.

La primera etapa de 'La Brújula de la Esperanza' se desarrolló en el último trimestre de 2020 y finalizó en febrero. El nuevo periodo se ha iniciado el 1 de marzo gracias al esfuerzo de un equipo de 25 voluntarios de nuestra asociación que están atendiendo a las 160 personas mayores de 65 años que se han inscrito. El apoyo que se da a los mayores consta de la impartición de talleres y atención psicológica que se hace presencial u online.

'La Brújula de la Esperanza' está coordinado por las psicólogas Ana Ruiz y Adriana Altube. Un total de 31 mujeres y un hombre vienen asistiendo a las sesiones de terapia grupal que se desarrollan semanalmente donde se trabaja en dinámicas de relajación, risoterapia, ventilación emocional a través de la música, estimulación cognitiva, memoria, cálculo mental, lenguaje y orientación visoespacial.

La actividad presencial se interrumpió en Semana Santa reanudándose la siguiente semana con una sesión en la que las participantes comunicaron sus experiencias personales en el periodo de ausencia. "Compartieron las situaciones que les crearon malestar o sufrimiento y pudieron ver como otras personas habían vivido las mismas situaciones encontrando apoyo y consuelo entre ellas", detalla Adriana Altube.

Entre los ejercicios que las mayores llevan a cabo está el trabajo identificando imágenes, personas y otros tipos de figuras, lo que les permite potenciar su concentración mental para evitar pensamientos invasivos que les llevarían a preocuparse, perder la atención y no disfrutar de lo que hacen.


La música

Además, en la sesiones grupales, se utiliza la música como elemento para trabajar las emociones y conocer y mejor las relaciones entre unas y otras. "Hacemos dinámicas en las que trabajan los recuerdos a través de la música. Se reproducían canciones, las escuchaban y cada una compartía lo que le había transmitido en relación con su vida. Luego cada persona ponía el nombre de una canción en un papel y las demás tenían que adivinar quien era la persona que había elegido esa música", explica Adriana Altamure.

En los próximos días se pone en marcha nuevamente el acompañamiento telefónico de mayores con el fin de evitar la soledad y el aislamiento. 

El programa 'La Brújula de la Esperanza' está teniendo una muy buen acogida entre los participantes. En la entrada al blog 'Una brújula contra la soledad de los mayores', siete personas nos transmitieron lo que cada uno de ellos estaba recibiendo para su desarrollo personal.

 


viernes, 16 de abril de 2021

Darle sentido a la vida más allá de ti mismo

 

                                                https://www.enmadridpsicologos.com/


Carlos López

Coordinador de talleres del Teléfono de la Esperanza

Lo primero que debemos entender sobre la pregunta vivir con sentido es que se dirige a nosotros y que somos nosotros quienes tenemos que responderla.

¿Qué hago aquí? ¿Por qué y para qué, o para quién, estoy aquí?

Albert Camus escribió, al inicio de El mito de Sísifo, que sólo hay un problema filosófico verdaderamente serio: saber si la vida merece ser vivida. Según ese pensamiento, la vida sólo tiene sentido para un ser que toma la vida en sus propias manos, que hace de ella, de algún modo, una obra de arte.

Víctor Frankl afirma que el ser humano vive en la tensión radical de encontrarle un sentido a todas las situaciones que le obligan a enfrentarse consigo mismo. Se encuentra en un estado de tensión originaria entre aquello que es y lo que aún no es y está llamado a ser. Entre el ser y el deber ser. Alberga en sí la voluntad de realizar en su vida algo cargado de sentido, esforzarse y luchar por una meta o una misión que le merezca la pena.

Ahora bien, son muchas las personas que dejan correr la vida en un constante sinsentido producido por no saber qué hacer, ni cómo hacerlo para que los resultados sean efectivos. Hay quienes, para evadir este vacío, se lanzan a los placeres sensuales, otros a la vida social o la política; otros afirman que el sentido pleno debe ser encontrado en la vida contemplativa, en la lectura, en los placeres del entendimiento, en la retirada de la vida pública, en los amigos y en la vida religiosa.

Sin embargo, tenemos que entender que “Las cosas adquieren sentido porque las amamos y sabemos mirarlas, no tienen un sentido previo”.

No debemos olvidar también que estamos aquí nada más que por un tiempo, que la vida es un espacio, que se extiende desde el nacimiento hasta la muerte, y el reto que tenemos es darle sentido a ese periodo.

Sin embargo, en lugar de encontrar una misión, a lo que nos dedicamos es a controlarlo todo, incluso lo incontrolable: el tiempo, la salud, la felicidad, el modo de vida, los nacimientos, las relaciones humanas, la muerte. No estaría de más de reflexionar sobre lo que nos advierte el evangelista Mateo: «¿Quién de vosotros, por mucho que se afane, puede añadir una sola hora a su existencia?» (Mateo, 6, 27).

Dostoyevski en la novela Los hermanos Karamazov nos da una buena reflexión sobre el tema que estamos tratando:

Aliosha: Lo comprendo todo perfectamente, Iván. ……….. Me encanta tu ardiente amor a la vida. A mi entender, se debe amar la vida por encima de todo.

Iván: ¿Incluso más que al sentido de la vida?

Aliosha: Desde luego. Hay que amarla antes de razonar, sin lógica, como has dicho. Sólo entonces se puede comprender su sentido.

 

Por lo tanto, ese sentido es ya el de nuestras vidas, no tenemos que inventarlo; más bien tenemos que reencontrarlo, sentirlo, hacérselo sentir al otro. La experiencia del sinsentido de la muerte que me espera, deja aparecer una nueva solidaridad con el otro, que estrecha los lazos y me ayuda a descubrir y a redescubrir lo esencial: no puedo hacer nada contra mi angustia, no puedo realmente alargar mi modesta vida «ni una sola hora», no puedo siquiera alcanzar la felicidad, pero puedo socorrer al otro, intentar hacerle feliz y digno de existir. Todo cuanto me apega al sentido, todo cuanto me da esperanza es la espera de una vida con sentido para el otro, para que el otro pueda vivir como si la vida tuviese un sentido. Entonces será mi vida la que descubrirá su sentido, más allá de sí misma. Como dice V. Frankl: “He encontrado el sentido de mi vida ayudando a los demás, a encontrar el sentido de las suyas”. En efecto, esta vida, que siempre es en primer lugar la mía, no es jamás sólo la mía, sino la de todos aquellos que comparten mi destino como mortal. Todos, como yo, han nacido y todos van a perecer, y aunque resulte muy doloroso aplicar esta evidencia a la propia vida, es necesario enfrentarse a ello.

Como conclusión podremos reflexionar sobre algunos puntos:

En el libro “La muerte de Iván Ilich” Tolstoi relata la historia de Iván Ilich que lleva una vida muy parecida a los valores actuales, muy afianzada en los estereotipos sociales: la profesión, los éxitos laborales, el status social que ha adquirido, etc... Pero la aparente seguridad ante la vida encierra un contrasentido cuando está a punto de fallecer.

“En ese preciso instante Iván Ilich se precipitó en el fondo del agujero, vio la luz y descubrió que su vida no había sido como habría debido ser, pero que aún estaba a tiempo de remediarlo. Se preguntó cómo debería haber sido, y a continuación guardó silencio y se quedó escuchando. Entonces se dio cuenta de que alguien le estaba besando la mano. Abrió los ojos y vio a su hijo

Finalmente comprende que aquellas cosas que no quería perder habían constituido durante gran parte de su existencia el medio para perder lo auténticamente importante. Paradójicamente, lo que había constituido su seguridad, había sido su ruina. El último día de su vida, Iván acepta su situación: “Su carrera, su modo de vivir, su familia y aquellos intereses de la sociedad y del servicio, todo podía haber sido distinto de lo que fue. El encuentro del amor con su hijo es lo que lo libera y le descubre el sentido.

Por lo tanto, el amor, la honestidad, la humildad, bondad, la alegría, el entusiasmo, etc.. es lo que nos da sentido a nuestra vida.

Otro ejemplo desde la espiritualidad lo vemos en libro El Buen Ladrón. Misterio de la Misericordia, del canadiense André Daigneault. Nos dice:

"La figura del Buen Ladrón –agregó- nos recuerda que cualquier persona con la peor vida que haya podido tener hasta el último momento, puede santificarse, (...) porque la santidad no es el fruto de nuestras buenas obras, de nuestros esfuerzos, no es una construcción humana, sino un don de la Meisericordia de Dios".

El psiquiatra Rocamora dice que: “En la consulta abundan dos tipos de pacientes: unos están anclados en el pasado y se sienten culpables por lo que hicieron o no hicieron; pero también existen los que se encuentran angustiados por el futuro propio o el de sus familiares. En definitiva: no saben vivir el presente de manera sana”.

La dimensión espiritual hace referencia a la experiencia interior más profunda de la persona, que la conduce a dotar de sentido y propósito a las propias acciones y existencia, sean cuales sean las condiciones externas. Esto significa aprender cómo encontrar disfrute en la experiencia cotidiana; a contar con un sistema de valores y con el compromiso de aplicarlos; a centrarse en algo que va más allá de uno mismo. Esto es, a trascender, al uso del propio potencial creativo; a la contemplación de la vida y a aprovecharla de acuerdo con las propias aspiraciones y convicciones y las del grupo al que se pertenece.

También de nuestro estado de ánimo dependerá todo: las ganas de luchar, la fuerza para perseverar, la ilusión por hacer cosas, la alegría, el optimismo y la esperanza. Porque lo que importa no es hacer, ni llegar a ser cierta clase de persona, sino en quien nos convertimos haciendo lo que hacemos. Esto significa que no sólo queremos que la vida sea un buen viaje, sino que queremos afrontarla honradamente y llegar a ser lo que en potencia podemos ser. La idea clave es que somos «los autores de nuestro propio ser», que forjamos nuestra identidad. «elegir por nosotros mismos», «tomar decisiones autónomas» y «vivir de forma auténtica». La inevitabilidad de tomar nuestras decisiones y de asumir la responsabilidad de nuestra vida, es el meollo del argumento que estamos desarrollando en ella.

Conclusión Final

El sentido sólo está allí donde somos atrapados, atraídos, transportados fuera de nosotros mismos.  Ninguna vida es capaz de fundamentarse a sí misma. Es inútil querer aferrarse a ella. El diálogo interior, nuestro punto de partida, el punto de partida de toda interrogación sobre el sentido de la vida, acaba entonces yendo más allá de uno mismo. La vida que tiene sentido es la vida que se compromete con un sentido que la trasciende.

.                 (Del 'Sentido De La Vida' Jean Grondin)

 

martes, 13 de abril de 2021

Madrinas y padrinos del Teléfono de la Esperanza


                                                                                                                                                                                                                        
El Teléfono de la Esperanza está celebrando a lo largo de este año 2021 los cincuenta años de su fundación en 1971 por Serafín Madrid, un fraile de la orden de San Juan de Dios que fue un adelantado a su tiempo al intuir que se podía ayudar a las personas a través de una línea de teléfono de atención permanente. Posteriormente, se han ido poniendo en marcha otras líneas de ayuda telefónica para atender problemas específicos como la atención a mayores, menores o mujeres maltratadas, entre otros. Como ya publicamos el pasado mes de marzo, tenemos cinco padrinos y madrinas de lujo que nos acompañan en esta conmemoración. Son Rafa Nadal, Luis Rojas Marcos, Antonio Montiel, Adela Cortina e Irene Villa. Todos ellos grabaron un mensaje de vídeo para felicitarnos.

Dentro de la campaña de comunicación del 50 aniversario estamos difundiendo un nuevo vídeo en que recibimos felicitaciones de actores, cantantes, periodistas, responsables de ONGs y rostros conocidos de diversos sectores de la sociedad española.



viernes, 9 de abril de 2021

Una mesa de trabajo integrada por la Junta de Andalucía, los responsables de salud mental y asociaciones abordará la prevención del suicidio

 



La necesidad de que las administraciones públicas dediquen una mayor atención y más recursos a la salud mental y, dentro de esta, a la prevención del suicido, es una reivindiación constante del Teléfono de la Esperanza desde hace años.

Esta semana en Málaga, se ha producido, por fin, la buena noticia de que las administración autonómica ha convocado a todo el sector implicado en la salud mental constituyéndose una mesa de trabajo en la que se analizarán los datos de suicidios e intentos de suicidio en la provincia -no hay que olvidar que la Organización Mundial de la Salud advierte de que hay se estiman unos 20 intentos por cada muerte- para trabajar en propuestas de prevención y asistencia a todas las personas que lo necesiten. En Andalucía, en el año 2018, que es el último en el que el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó datos, se registraron 653 muertes por este motivo.

Todos los investigadores en esta materia coinciden en que el aumento de suicidios se produce por múltiples causas dentro de un fenómeno complejo. 

La mesa de la prevención se constituyó bajo la presidencia de Patricia Navarro, delegada de la Junta de Andalucía en Málaga, que estuvo acompañada por los responsables políticos de materias como salud y familias, educación, políticas sociales, regeneración y justicia y protección civil.

Forman parte del grupo de trabajo el director de Unidad de Gestión Clínica (UGC) del Hospital Virgen de la Victoria y codirector del Plan Integral de Salud Mental de Andalucía, Javier Romero Cuesta; la coordinadora de Terapia Familiar Sistémica UGC de Salud Mental del Hospital Clínico y vicepresidenta Comité de Bioética de Andalucía, Leonor Ruiz Sicilia.

También la componen el psicólogo clínico y responsable de la Unidad de Suicidio del Hospital Costa del Sol, Miguel Guerrero Díaz; y Antonio Bordallo, de la UGC de Salud Mental del Hospital Universitario Regional de Málaga. 

El Teléfono de la Esperanza está presente en la mesa a través de su Juan Sánchez, su presidente, y cuenta con el apoyo de la psiquiatra Lucía Pérez, que colabora con nuesta asociación. Otras asociaciones con presencia son Afenes, que agrupa a los familiares de enfermos mentales, y Fundación Harena, con sus presidentas Carmen Sibajas y Angie Moreno.


LEER MÁS: https://bit.ly/3dGrxCw


martes, 6 de abril de 2021

Jóvenes cordobeses agradecen la ayuda recibida del Teléfono de la Esperanza




El Teléfono de la Esperanza de Córdoba he publicado el vídeo que acompaña a este post en el que varios jóvenes cordobeses, que han sido usuarios de nuestros servicio de orientación por teléfono, muestran su agradecimiento por la ayuda recibida. Los jóvenes valoran el hecho de haber sido escuchados sin perjuicios y atendidos en sus necesidades de compartir sus problemas personales.

viernes, 2 de abril de 2021

El arte de amar sanamente

 

  https://www.mentesenequilibrio.com/amar-sanamente



Esperanza Muñoz

Coordinadora del programa  'Entre Amigos' 

 

Todas las personas, mujeres y hombres, necesitamos amar y ser amados, comunicarnos afectivamente, ser reconocidos, valorados, vincularnos con alguien o algo. De ello depende nuestro equilibrio emocional.

En esta ocasión, nos centraremos de forma especial en las relaciones de pareja.

Cabría entonces preguntarnos: ¿Qué es el amor? Erich Fromm en su libro 'El arte  de amar', nos dice: "El amor es un arte y, como tal, una acción voluntaria que se emprende y se aprende, no es una pasión que se impone contra la voluntad de quien lo vive. El amor es decisión, elección y actitud".

El amor es una vivencia universal, existencial que se experimenta como algo transcendente. Es transcendente porque nos incita a salir de nosotros, a querer conocer, acercarnos al otro ser y tener deseos de compartir con esa persona nuestros momentos, proyectos e incluso nuestra vida.

Es un conjunto de vivencias en el que se interrelacionan y activan las emociones, el pensar, el sentir y el actuar del ser humano.

La dificultad de vivir el amor, se debe a dos aspectos:
a) FALTA DE AMOR A UNO MISMO.
b) NO SABER DAR Y RECIBIR AMOR en relación con los demás.

Falta de amor a uno mismo

Amarnos significa reconocer nuestra dignidad de personas y el derecho a vivir en condiciones de dignidad, reconociendo nuestras cualidades, con nuestros límites, nuestra historia y nuestro ritmo de desarrollo.

La persona que no se ama, tiene dificultades para aceptar ser amada gratuitamente. Como no se considera digna de amor, no se cree que la amen, y tiene un miedo constante a que la abandonen.

Alguien que no se percibe como digno de amor, fácilmente crea dependencia de quien se lo ofrece.

Para plantearnos un amor sano, hemos de preguntarnos:
¿Qué tal está la relación con nosotros mismos?

Esta relación depende como nos hemos construido a partir de nuestra historia familiar y relacional, a partir de nuestra infancia más temprana.

Nuestra construcción se realiza a partir del AMOR. Si ese amor ha faltado en la infancia, y no ha habido desarrollo desde la afectividad, se funciona desde la CARENCIA. Entonces nos movemos desde la BÚSQUEDA DEL AMOR. Por tanto, hay que hacer un trabajo para descubrir y curar esta carencia. Este trabajo debe hacerse acompañado por un profesional o por orientación adecuada y es un camino hacia el propio descubrimiento cuyos resultados, adecuadamente encajados e integrados nos permite saber mucho más de nuestras emociones y forma de reaccionar.

En todo ese proceso hemos construido un concepto de nosotros mismos. De nuestra valoración  o estima depende en gran medida la forma en que nos relacionamos.

Problemas derivados de la falta de autoestima:

Dificultad para vivir el amor

Problemas en relaciones interpersonales

Carencia afectiva

Tristeza y cólera

Soledad, aislamiento, dificultad para vincularse

Vida sexual y afectiva: inhibiciones, desconfianza, no sabe aceptar el cariño del otro

La persona se siente vacía, desvalida, al no permitirse recibir

La dificultad en recibir, conlleva una dificultad en dar porque, al no permitirse recibir, la persona se siente continuamente carenciada y vacía.

Dar y recibir amor

¿Qué errores solemos cometer en nuestras relaciones amorosas?


Depender afectivamente de otro

-        Comunicarnos con ironía, crueldad

-        Chantaje emocional

-        Resentimiento

-        Ignorar al otro

-        Ideas irracionales, idealización,

-        Infravaloración de uno o del otro

-        Expectativas irreales, mitos

-        Invadir el espacio del otro, dejarse invadir

Por otro lado el PROCESO DEL AMOR, vivido de forma sana ayuda a las personas a un camino de crecimiento personal, abriendo nuevas perspectivas de libertad y creatividad.

Llegados a este punto, hemos de definir el llamado ESPACIO PERSONAL:

Antes que pareja, somos persona.

Cada uno de nosotros tiene una vida única, un camino que recorre de una u otra forma, y que es estrictamente individual (de cada individuo). Nos acompañamos en ese camino por otras personas: pareja, familiares, amigos… pero las experiencias son únicas para esa persona, aunque sea compartida, nadie puede sustituirla.

Cada uno tenemos nuestro espacio en el mundo.
Hemos de respetar nuestro propio espacio y el de nuestra pareja.

 

EL ESPACIO PERSONAL es un espacio propio, un espacio donde estén reflejados nuestros intereses, necesidades, deseos, motivaciones… y en el aspecto físico, es la distancia con la que nos relacionamos con otros.


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Vamos a describir 3  formas de relacionarse las parejas:

 

Inclusión

En el modelo de inclusión, una persona siente que está incluida en el espacio de la otra, o que abarca a la otra, la engloba en el suyo. En este modelo se toma poco o nada en cuenta el espacio personal propio al margen de la pareja, sobre todo por quien se siente incluida en al espacio del otro/a.

Suele haber falta de sentido de identidad y dificultad para saber quién soy, qué quiero, qué deseo hacer, qué me gusta. La persona incluida tiende a definirse en relación a la pareja a la que pertenece.

La persona incluida, cuando no está de acuerdo con ese rol, muestra queja, hostilidad… y aunque reconoce su responsabilidad en encontrarse así, no deja de hacerlo, porque responde a lo que se espera de ella (suele ser una mujer) según los valores tradicionales. También hay parejas en que sea el hombre el que se siente incluido.

Este modelo favorece las relaciones de dominante-dominado/a. siendo la actitud de la persona incluida, de víctima y de la inclusora, de dominadora u opresora.

Esta pareja puede funcionar bien si ambos lo aceptan y ofrece una sensación de pseudoseguridad en que se produce una dependencia mutua. No puede existir uno sin el otro, opresor sin oprimido y viceversa y se rompe cuando generalmente el incluido reclama un espacio propio, entonces el incluyente empieza a sentirse abandonado. Esto puede desembocar en una ruptura o en un REMODELACIÓN DE LA PAREJA, si ambos tienen interés en continuar juntos.

 

El modelo fusional utópico

El modelo fusional utópico es el modelo idealizado que se propone durante el enamoramiento: "Los dos somo uno", el modelo de la media naranja. La fantasía del vínculo sería: los mismos gustos, los mismos deseos, los mismos ritmos corporales, los mismos amigos…

Esta sensación se puede vivir en momentos concretos, pero no como modelo de vida. Querer que se comparta el espacio al 100% esperando una armonización completa, sin roces ni fisuras, es una idealización.

Las personas que buscan este tipo de vínculo, cambian frecuentemente de pareja en una búsqueda infructuosa de esa perfección, o están continuamente insatisfechas porque el modelo no se cumple.

 

Modelo de interdependencia

Este  modelo supone que hay espacio personal no compartido y espacio personal compartido. Es una relación más igualitaria.  Es el modelo más propuesto en la actualidad.

Aunque este sea el modelo aceptado racionalmente, el que hemos tenido como modelo, es el de fusión. Por ello podemos ver expresiones como: "Estoy de acuerdo con que vayas a comer con tus amigos (racional), pero no lo puedo soportar (emocional)" y esto puede verbalizarse  o silenciarse, pero se manifiesta a través del mal humor y el enfado.

Cada pareja debe crear un modelo, su propio modelo, porque hemos aprendido a vincularnos como el modelo de inclusión (modelo de nuestros padres), soñamos con el de fusión (el de las historias, cuentos…), pero nos es difícil relacionarnos con el de interdependencia.

Y una vez explicadas estas formas de relacionarse las parejas, hemos de retomar la importancia de AMAR  Y SER AMADO.

Hay muchas cosas en la vida que no son explicables, como el amor, el sentido de la vida, la belleza o las cosas más espeluznantes que puede realizar el hombre y esto no lo puede explicar la ciencia.

De igual modo que hemos de respetarnos a nosotros mismos y conocer cual es nuestro espacio y aprender a respetarlo, también hemos de tener en cuanta que para que exista una relación amorosa, ha de tomarse la DECISIÓN DE AMAR, y esta decisión supone que no se puede estar pasando por una balanza todo lo que se hace, sino que ha de partir de una actitud generosa, dativa, que nos eleva y transciende para contactar con lo más sagrado de nosotros mismos, aquello que nos recuerda nuestra procedencia y lo que somos capaces de hacer si así lo decidimos, por encima de orgullos e inútiles deseos de ganar batallas.

En este proceso de apertura al amor, la mirada es muy importante. LA CALIDAD DE UNA RELACIÓN CAMBIA SEGÚN LA FORMA EN QUE NOS MIRAMOS. ¿Cómo miramos a nuestros semejantes, a aquellos que nos rodean?

Actualmente vivimos en un mundo en que se nos potencia todo lo nuestro, se nos dice por todos sitios que somos lo más importante, que nos merecemos el mejor coche, el mejor reloj, la mejor casa. Por otro lado estamos continuamente expuestos a la opinión de otros con los medios tecnológicos actuales. Las noticias son devastadoras en muchas ocasiones.

Todo esto nos hace mirar al mundo de forma distorsionada, añadido a que  cada uno de nosotros hemos creado un manual de instrucciones de como funciona y debe funcionar el mundo.  Y cada uno tenemos el nuestro, por lo que cuando nos encontremos con el otro, cada uno expondrá y manifestará el suyo.

Este encuentro seguramente nos servirá para confrontar asuntos propios que podemos mejorar gracias a la ayuda, a tener enfrente a otro ser, que es diferente a nosotros y que en el caso de pareja, nos atrae y resulta un misterio a veces maravilloso y otras desconcertante.

Por ello tendremos que estar atentos a no hacer etiquetajes que limiten su crecimiento y el derecho a que pueda modificar actitudes.

La convivencia nos puede evidenciar que es necesario revisar nuestro manual, pues hay otra persona que nos muestra otra forma, otra posibilidad.

¿Como podemos valorar los aspectos personales de los otros?

Recordando lo maravillosas que pueden ser las personas, mirándolas más allá de las desavenencias y desacuerdos.

¿Entonces, espero a que me quieran o empiezo a querer?

Si conectamos de nuevo con el ser profundo que somos, recordaremos nuestra conexión con el AMOR Y POTENCIAL QUE SOMOS.

Tanto si tenemos pareja y están surgiendo las dificultades de la convivencia, falta de ajuste o de visiones, como con nuestra familia, con amigos, conocidos, compañeros o como actitud ante el mundo, PODEMOS DECIDIR AMAR. Nuestro cambio de actitud hará que quienes conviven con nosotros también cambien la suya.

Podemos decidir en todo momento y ser responsables de nuestras decisiones y comportamientos.

Terminaremos como empezamos: ¿Qué es el amor?

“El amor es un arte y, como tal, una acción voluntaria que se emprende y se aprende, no es una pasión que se impone contra la voluntad de quien lo vive. El amor es decisión, elección y actitud”.

 

Fuentes: 

Erich Fromm : “El arte de amar” y Fina Sanz: “Los vínculos amorosos”