martes, 26 de noviembre de 2013

Antonio Pardo, orientador: "El curso de Conocimiento es una ITV mental tremenda. Recomiendo hacerlo a todo el mundo"



Antonio Pardo es un veterano orientador del Teléfono de la Esperanza en Málaga. Después de muchos años practicando la escucha activa de las personas con problemas, nos cuenta como es su experiencia e invita a todo el mundo a hacer el curso 'Conocimiento de sí Mismo', el inicio de un camino formativo que recorren todos los orientadores antes de atender el teléfono, pero que está abierto a cualquier persona sin necesidad de ser voluntario. El próximo fin de semana un grupo de alrededor de 50 personas y varios voluntarios del Teléfono de la Esperanza vivirán en el CEULAJ (Centro Eurolatinoamericano de Jóvenes) de Mollina (Málaga) un nuevo curso 'Conocimiento de sí Mismo'.

¿Cómo empezaste a colaborar con el Teléfono de la Esperanza?
Yo salía de un problema que me llevó a la jubilación por enfermedad. Me afectó al nervio óptico y no podía leer nada. Leía titulares en un periódico y vi una entrevista con Juan Sánchez en la que él decía que estaban buscando voluntarios para el Teléfono de la Esperanza. Tenía 49 años, trabajaba en la banca y estuve dos años de baja, hasta que me jubilé a los 51. Pasé de ser trabajo-adicto a estar mano sobre mano en mi casa.  No podía dejar el ordenador.

¿De qué forma afectó a tu vida familiar?
Empecé a aprender a convivir con la familia. Fue un periodo muy ajetreado porque tuve que adaptarme, yo no podía extrapolar mi día laboral a la familia después de haber estado trabajando desde los 17 años.

¿Cómo te formaste para dar servicio a las personas?
En el teléfono buscaban personas que dominaran el inglés y para mi el inglés había sido indispensable porque trabajaba en el departamento de extranjeros del banco y había trabajado en un banco inglés y en otro árabe. Vine aquí, hablé con Julia Alonso e hice los cursos 'Conocimiento de sí Mismo', 'Crecimiento Personal' y el seminario 'Relación de Ayuda' completando todo el proceso de formación de voluntarios.

¿Por qué recomendarías hacer el curso 'Conocimiento de sí Mismo?
Es una ITV mental tremendamente buena. Es una formación tan positiva para cualquier persona que debería estar en el Bachillerato. Vine al teléfono queriendo ayudar y al final me ayudaron a mi. Sales con un enfoque de vida diferente, todo cambia...quedan fuera tantas cargas negativas y zonas erróneas. A partir de ahí, descubrí todo el tema de la autoayuda leyendo mucho.

¿Qué intentas transmitir a la persona con problemas que llama?
Cuando llama una persona no sabes lo que te va a tocar. Tratamos de dar esperanza basándonos en dar acogida y en la escucha activa. Intento transmitir seguridad, que la persona se sienta acogida, confortada y luego me felicitan por la ayuda. Yo le marco unas pautas a las personas para reestructurar su problema, después lo ponen en práctica y cuando me dicen que les va muy bien recibo mi sueldo que es ese agradecimiento de las personas. Eso es lo más gratificante, que me digan que se sienten mejor. Antonio Pardo es un veterano orientador del Teléfono de la Esperanza en Málaga. Después de muchos años practicando la escucha activa de las personas con problemas, nos cuenta como es su experiencia e invita a todo el mundo a hacer el curso 'Conocimiento de sí Mismo', el inicio de un camino formativo que recorren todos los orientadores antes de atender el teléfono, pero que está abierto a cualquier persona sin necesidad de ser voluntario. El próximo fin de semana un grupo de alrededor de 50 personas y varios voluntarios del Teléfono de la Esperanza vivirán en el CEULAJ (Centro Eurolatinoamericano de Jóvenes) de Mollina (Málaga) un nuevo curso 'Conocimiento de sí Mismo'.

¿Hay gente que solo llama por teléfono y no acude a consultas o a hacer talleres y cursos?
Tenemos lo que llamamos llamantes crónicos que son personas, que son personas que requieren de tratamiento especial por razones de soledad, angustia o problemas psicológicos y también personas que solo nos hablan por teléfono por tener problemas de horarios o de movilidad que les impiden venir a la sede.

¿Varía los tipos de llamadas si son un domingo, por ejemplo, o son durante a semana laboral?

Hay muchas personas solas con múltiples problemas que tratamos en las reuniones mensuales de los orientadores. En cuanto a días, los domingos son días de soledad y depre por la vuelta a la rutina de los lunes. Los días laborables son más propicios a los problemas del día a día. 

¿Hay algún tipo de problema que te sacude especialmente?

Me toca el corazón el problema de los padres que son maltratados por sus hijos. Se me dio un caso de una mujer que llamaba y lloraba porque sus hijos no le hacían caso, había un abandono y una dejadez de la familia hacia ella. Salí del teléfono y cuando llegué a mi casa, denuncié el hecho a los servicios competentes.

¿Has tenido que atender llamadas por intentos de suicidio?

He tenido dos casos de personas que decían que se querían suicidar, uno de ellos lo estaba intentando en el momento en el que llamó por lo que tuve que llamar a los servicios de emergencia del 112 y fue la Policía y lo atendió.  En un tercer caso, hablé con el padre y la madre de la persona que hablaba de suicidarse. Esos casos me enriquecieron una barbaridad.

¿Cómo se solucionaron esos graves problemas?
Manteniendo largas conversaciones con ellos y convenciéndolos de que se les iba a ayudar. Por encima de todo está la obligación de prestar ayuda y auxilio. 

¿Notas que la crisis económica está cargando de problemas a la gente?

Las personas sufren agobios económicos, estrés, ansiedad y todo tipo de alteraciones psicológicas por el paro, la disminución del trabajo y el miedo a perderlo.

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